Finalmente el ultimo capitulo de desesperacion!!
lamento mucho la laaarga espera, pero trataba de homenajear a ulquiorra en este final, lo se, no me agrada ulquiorra, pero como lectora de bleach, me parecio significativo que ulquiorra haya aprendida lo del corazon justo cuando andaba muriendo, que estaba en la mano(segun el mundo de tite, que notamos con el flash back de kaien y rukia, el corazon esta en la mano), entonces, como me dio pena y me parecio admirable y significativo, trate de darle homenaje, cosa que me resultaba dificil con la U y con mi "desagrado" hacia el personaje (lo siento akasha, pero ya sabes que ulqui emo no me agrada)
Y por cierto, este capitulo va dedicado a ti akasha, por ser fans de ulquiorra y de ulquihime, es mas, creo que mucho mucho de ellos en este capi, en el final, con su desaparicion, espero que sea de tu agrado y cumpla tus espectativas que trate de hacer lo mejor lo posible.
Bueno, no entretengo más, y aqui tienen el final.
Bleach es de Tite Kubo, publicado en manda por los Shonnen Jump y en anime por los %&"$$·$ de pierrot
END Ulquiorra
Ishida e Inoue, de rodillas en el suelo, veían asombrados el gran y monstruoso poder que repentinamente su amigo Kurosaki Ichigo libero con solo un grito, un grito de una confundida princesa que no sabía que hacer. Pero lo que los dejo completamente asombrados era que aquella cosa monstruosa que era su amigo, había vencido al Cuarto Espada, Ulquiorra, dejándolo moribundo en el suelo.
-¿Le…derroto…?-Fueron las dos palabras que salieron de los labios del Quincy.
-Ugh…-Exclamo el Espada, viendo fijamente a su rival, no parecía asustado o molesto de haber perdido y sabiendo que tenía la muerte cerca-Pensar que alguien como yo… Podría ser derrotado por un simple humano en forma hollow. En realidad, esto es… ridículo…
Ulquiorra se sorprende cuando siempre el pie de Ichigo sobre su cabeza de forma brutal y de esa posición, ve como se inclina un poco y prepara otro Cero para atacar, para acabar con su existencia. Pero aún así, no parecía afectarle.
-Ya veo…Así que no muestras piedad, justo como un auténtico Hollow. No me importa-Dijo mientras el Cero crecía, estando cada vez más cerca de completarse-Tras ser derrotado por ti…Mi existencia carece de sentido…Hazlo.
Al decir esas últimas palabras, el incontrolable Ichigo le disparo su Cero, aquel ataque fue tan deslumbrante como peligroso que invadió casi todo el techo de Las Noches, dando una tenebrosa iluminación a aquel oscuro lugar.
Ese ataque también hubiera acabado con el Quincy y la rehén, pero Orihime uso su Santen Kesshun para que ambos se salvasen del ataque, viendo como el hubo se iba disipando cada vez más, viendo a Ichigo, aún con aquella, forma, de pie sostenía lo que parecía ser los "restos" de lo que antes fue conocido como "Ulquiorra". Se horrorizaron por ver a su enemigo en aquel estado, incluso Orihime, quien a pesar de haber sufrido psicológicamente en manos de él, no pudo evitar sentir lastima y tristeza por verlo así y en manos de Ichigo…Simplemente algo que no podía creer.
-Kurosaki…-Hablo Ishida, para luego ver como lanza el "cadáver" al suelo y se sorprende al ver como prepara su espada mientras se iba acercando y lo detiene tomándolo de la muñeca-Es suficiente Kurosaki. Ya has ganado. Puede que él sea el enemigo, pero no hay necesidad de torturar su cadáver…Ya es suficiente, Kurosaki.
Kurosaki Ichigo no parecía obedecer, es más, su mano temblaba, se esforzaba por liberarse de "aquel impedimento" para cumplir su objetivo y esto molestaba más a Ishida, ¿Por qué no obedecía? Estaba tan nervioso también que gotas de sudor se deslizaba por su frente y mejillas.
-¡¿Puedes oírme Kurosaki…?! ¡Te estoy diciendo que pares! Si continuas así… ¡Nunca más serás un humano!-A pesar de sus palabras, Zangetsu se acercaba cada vez más al cuello de Ulquiorra-¡¡KUROSAKI!!
Su último grito solo causo algo que jamás esperaron de Ichigo, hizo que la negra espada, brutalmente dejara de apuntar el cuello de Ulquiorra para ahora atravesar a Ishida por el abdomen, quien recibió el ataque sorprendido.
-¡¡¡ISHIDA-KUN!!!-Grito Orihime en pánico al ver a su amigo mandado a volar aún con esa espada en él.
-Tú…-La voz de Ichigo detuvo su intento de levantarse para ayudar a su amigo de gafas-Yo voy…a ayudarte. Te ayudaré…a ti.
¡¡¡AYUDAME KUROSAKI-KUN!!!
Orihime abrió sus ojos sorprendida al oír esas palabras para luego recordar aquel grito desesperado que su propia boca libero unos momentos antes. Esto es mi culpa Pensó horrorizada, viendo como aquella bestia que era su amigo, se acercaba a Ishida.
¿Por qué no puedo hacer algo? Entrene tan duro para que no fuese una carga para él, sin embargo…Yo solo quiero protegerte, vine aquí para conseguirlo y aún así…
Soy un fracaso…No puedo proteger a nadie…Urahara-san tenía razón…
Inconscientemente vio el cadáver de Ulquiorra, lo que quedaba del único Espada que entablo palabras con ella, aunque eran cortas, directas e incluso crueles, pero era su medio de comunicación, de alguna manera, la ayudo a no entrar en la desesperación en aquel lugar. Él tenía razón después de todo, no tenía el poder suficiente para curar o proteger a alguien…Pero aún así…
-¡¡DETENTE KUROSAKI-KUN!!-Grito poniéndose delante de él, impidiéndole acercarse a Ishida, quien seguía tendido en el suelo.
Ichigo no dijo e hizo nada, como si de una estatua se tratase, sus ojos ocultos en la mirada, miraban fijamente a la chica, quien a pesar de la determinación en sus ojos, su cuerpo temblaba y le dificultaba hablar. Orihime tenía que botar esas emociones, más importante era traer de vuelta a aquel pelinaranja.
-K-Kurosaki…kun…onegai…ya es suficiente…
Mientras la valentía iba invadiendo poco a poco su cuerpo, se iba acercando lentamente hasta el punto de que sus manos, tocaron con miedo la máscara que cubría su rostro.
Para su sorpresa, vio como alzo nuevamente su brazo, parecía que iba a atacarla, a la persona que dijo que protegería. Orihime abrió sus ojos sorprendida, podía detenerlo, podía hacer algo con Tsubaki, pero…simplemente no podía.
No podía dañar a la persona que amaba.
Lo que paso a continuación fue todo repentino, primero sintió algo que la rodeaba de la cintura y la jalaba al punto de estar colgada por los aire, sintiendo como su cabello rozaba con velocidad sus hombros y después como Ichigo había perdido un cuerno.
Ulquiorra había notado también que no podía ponerle un dedo encima al poseído por el hollow, por eso, había usado su cola para rodear la cintura de la chica y jalarla, para salvarla del ataque y luego se aventó a Ichigo por atrás, atacándolo.
-Ulquiorra…-Murmuro la joven mientras caía al suelo de golpe por el hecho de que la cola poco a poco perdía fuerzas hasta el punto de soltarla.
-Ya esta bien-Fue todo lo que dijo.
Orihime entendió el significado de sus palabras, la máscara se estaba rompiendo y mientras eso ocurría, no solo el rostro de Ichigo se reflejaba nuevamente gracias a la luz de la luna de Hueco Mundo, sino que se veía como caía inconsciente.
-Kurosaki…kun…
Ulquiorra, en silencio, veía como aquella joven que la trituró con palabras dolorosas, para contaminar su mente, corría con las lágrimas en su rostro, pero no hacía él, tampoco decía su nombre, al contrario, llamaba a su rival caído, corría hacía Ichigo. Sintió un extraño dolor en su cuerpo, uno jamás sentido, algo que era peor que las heridas que sintió en ese combate o cualquier otra en el pasado.
Creo que…ya se lo que es…Pensó el espada, sin dejar de ver a la joven.
De repente, desde el hueco que había en Ichigo, salía una especie de luz que invadió el cielo, como un faro que iluminaba el mar para los barcos que llegaban en la noche. Cuando la luz desapareció, el agujero también.
-El agujero…ha desaparecido…-Comentó Ishida, aún sin poderlo creer.
-Ku… ¿Kurosaki…-kun?-Con sus manos cada vez cerca de tocar su desnuda espalda. Pero se llevo un susto cuando repentinamente, aquel muchacho se levanto de golpe, como si nada, como si no estuviese herido.
Sorprendida, veía como él, en estado de incredulidad y confusión, se tocaba el pecho, asegurando que se supone que allí tendría que tener un agujero, pero no estaba. No lo tenía muy claro, ¿Cómo pudo haber desaparecido?
-Kurosaki-kun…-Llamo Orihime, tratando de traerlo a la realidad, de hacerle ver que no estaba soñando, ni muerto.
El marrón y gris volvieron a cruzarse, con solo eso, Orihime ya se había sentido aliviada de verlo vivo, sin un agujero y sin cuernos.
-Inoue… ¿Estás bien?-No sabía lo que ocurría, estaba desorientado, pero al verla a su lado, llamándolo, no le preocupaba nada más que su estado. Esa pregunta en verdad le quito un peso de encima a la chica, que solo atino con asentir-¡Ishida!
-Con que…finalmente has vuelto a ser tú…Kurosaki.
-¿Esa herida…-viendo a su fiel Zangetsu clavado en el abdomen de su amigo y rival, no podía ser verdad… ¿O si?-…te la he hecho yo?
Podía sentirlo, Ulquiorra sentía que su fin estaba cerca, así que se dio prisa, por una última oportunidad, se acerco a Ishida para sorpresa de todos y sin compasión, le saco de un movimiento a Zangetsu para luego lanzárselo a Ichigo-Terminemos con esto de una fue-Fueron sus palabras.
-¿Yo ataque a Ishida?-Con el sudor de los nervios en su rostro, temía la respuesta, temía oír un "sí", incluso por primera vez, quería que le mintieran.
-No me importa.
-¿Fui yo…quien te corto tu brazo y pierna izquierda?-Ulquiorra lo vio fijamente, la determinación y duda en su mirada, el sudor que recorría su rostro-Si es así…entonces corta mi brazo y pierna izquierda-Decidido.
-¡Kurosaki-kun!-Exclamo la ojigris sorprendida, y no era la única, Ishida y Ulquiorra también reflejaban aquella sorpresa.
Muy pocas veces el Espada se alteraba, ante los demás, siempre era visto como alguien relajado y poderoso, pero en su pelea con Kurosaki Ichigo, perdió esa pared, había reflejado la ira, sorpresa y la frustración…en verdad, ese chico estaba loco, ¿Cómo se le ocurre decir tal barbaridad?
-El que causo todo esto no fui yo, sino el hollow que esta en mi interior…si voy a pelear contra ti, que sea en las mismas condiciones.
Con que es por eso…en verdad, ese humano le sacaba de sus casillas, tanto él como aquella mujer que de nuevo mostraba preocupación e incredibilidad, en verdad ellos…lo hicieron ver lo que era en realidad…
-¡Kurosaki!-Exclamo Ishida-¡¿Tienes idea de lo que estas diciendo…?! ¡Kurosaki!
Pero él lo ignoraba, mantenía una conexión de miradas con el Espada, quien veía la determinación y verdad en sus palabras, la nariz un poco arrugada y el sudor deslizándose por ella.
-Muy bien…-Hablo finalmente Ulquiorra-Si ese es tu deseo, te lo concederé.
Al terminar sus palabras, para su sorpresa, y la de los demás, sus alas comenzaban a desintegrarse, convirtiéndose en arena, pro no se vio afectado, el Espada estaba tranquilo ante aquella situación.
-Al parecer…esto se acabo…-Ve fijamente a su contrincante-Mátame-Si ya lo había sorprendido por su desintegración, ahora lo sorprendía más con aquellas palabras-Que sea rápido…no me quedan fuerzas ni para caminar…sino lo haces, esto nunca acabará.
Ichigo apretó la quijada, parecía molesto-Me niego.
-¿Qué?
-No voy a hacerlo, ¿De acuerdo?-Tenía los ojos ocultos gracias a su cabellera, la ira era incontenible y sentía la confusa e interesante mirada del Espada, por querer saber el significado de sus palabras-Que…-Aprieta los dientes-¡¿Qué clase de jodida victoria es esta?!
El espada de sorprendió ante sus palabras, ¿Acaso se veía triste por su partida? ¿Desde un principio no pensaba matarlo? Este humano era en verdad…fastidioso.
-Incluso al final…continúas irritándome.
Alzo la cabeza, tenía que hacerlo, tenía que decir, giro su rostro, encontrándose con la mirada triste y confusa de Orihime. Se la quedo viendo, a aquella chica que, al igual que Ichigo, había llamado completamente su atención, su curiosidad por saber el significado del corazón, aquella chica que torturo una y otra vez con palabras hirientes, tratando de jugar con su mente, ganándose una bofetada, pero aún así, ella nunca lloró, al menos, no ante él, siempre manteniéndose firme, ocultando el miedo a pesar que su alma estaba perdida.
-Y justo cuando…comenzaba a tener un interés por tu gente.
Orihime lo veía con compasión, entendiendo el significado de sus palabras, se alegra que finalmente su captor haya descubierto el significado de un corazón, pero la compasión y la tristeza que sentía, era lo que más reflejaba, era como si una parte, no quisiera que él se fuese, a lo mejor era por el descubrimiento del Espada, o porque a pesar de todo el daño psicológico que le causo, seguía siendo su única compañía en ese lugar, ¿Por qué tenía que terminar así?
Ulquiorra tenía miedo de una afirmación, algo raro en él, pero tenía miedo de la afirmación de la pregunta que hará, aunque si fuese así, se lo tenía muy merecido, por haberle hecho tanto daño a esa mujer, era extraño, estaba muriendo y era la primera vez que sentía culpa o satisfacción, como si con esa muerte, pagaría el daño que le causo a esa chica.
Poco a poco va estirando su mano hacía ella, sorprendiéndola, como si buscase un apoyo, una última oportunidad, pero sabía que era inútil, no podría sobrevivir, no podría seguir "investigando" sobre los humanos a través de los pelinarranjas, no podría… pasar otro minuto más con aquella mujer, aunque no se lo merecía.
-¿Me tienes miedo…? Mujer-Él también temía por dentro, temía oír el maldito "Sí".
Para su sorpresa, aquella chica lo miraba con ternura, sus ojos lucían cristalizados-No tengo miedo.
Esta vez, no se altero, seguía con sus facciones calmadas, aunque por dentro, sintió que un gran peso se le quito encima, se alegraba que esa mujer no estuviese asustada de él, ni tampoco odio o repudio. Por primera vez en su vida, quería llorar, o ir hacía ella y abrazarla…no entendía su comportamiento…no, más bien, si lo entendía, pero había una parte de él que no quería aceptarlo.
-Ya veo.
¿Qué es eso?
¿Qué vería si abriese vuestro pecho?
¿Qué vería si abriese vuestro cráneo?
¿Qué vería dentro?
Vosotros humanos, lo mencionan tan fácilmente.
Igual que…
Oh, ya lo entiendo.
Eso es…
Lo notó aquí en mi mano.
Orihime va levantando su mano, tratando de alcanzar la del Espada, estaba a milímetros, sus dedos estaban a punto de tocar esa friolenta mano cuando…también se estaba haciendo arena.
El corazón.
Trataba de seguir alcanzando, pero ya no había nada…solo arena.
Orihime se quedo viendo la nada, donde antes estaba pisando el Espada, aún con la mano extendida, con una inútil oportunidad de poder alcanzarlo…
Pero no será así…
Lágrimas salieron de sus ojos, agachándose para ver el montón de arena que había en el suelo y lo acariciaba, mientras la arena se expandía gracias al viento.
-Sayonara…Ulquiorra…-Susurro-Cuidaré muy bien…tu corazón.
Fin.
