Cap. 3

"El antagonista de mi ser"

Era un día muy especial, era el cumpleaños de Amy, 10 años. Estaba soleado y hacia mucho calor para colmo.

Azul miraba el cielo, las nubes cada día le parecían más detestables... Ya no eran bellas si no eran vistas junto a Amy... Ya nada era colorido como antes... Continuaba, lastimándose a sí mismo con sus pensamientos... "¿Qué pasa?... ¿La extrañas, verdad?" Zumbó por su mente. – Otra vez... Ahora no... – Dijo el reploid. "No deseas ver la realidad, adolescente..." – No es de su incumbencia... Destino, sólo quiero estar solo por unos momentos. – "¿Solo? Estas solo y lo sabes bien... Yo soy tu mente, tu cuerpo me pertenece..." – Lo se... Pero, no quiero oír su voz... Me causa escalofríos. – "Solo quiero ayudarte" – Ayúdeme... Dejándome en paz... – "Seamos sinceros... Deseas que Amy vuelva a abrazarte... ¿Cuándo fue la última vez?... Ah, sí... Hace 6 meses..." - ... Ella me quiere, no hace falta que me abrace para demostrarlo... – "¡Deja de mentirte!" El reploid comenzaba a gemir en susurros. "¿Qué pasa?... No, no llores..." - ¡Déjeme en paz, por favor! – Azul presionaba los puños evitando seguir sus gemidos de pena "No llores, no te hagas daño... Yo estoy para ayudarte, siempre estaré a tu lado, en tu interior... Guiándote como un amigo... Un amigo fiel, un amigo que nunca te abandonará... Un amigo de alma... Nunca te dejaré solo..." – Lo sé... Pero, usted no es real... – "¿No soy real?... No hay nada más real que el destino... No desconfíes de mi, yo te protegeré... Estaremos juntos para siempre, no como esta tal Amy... Mírala, te ha olvidado..." – Lo sé... ¿Por qué lo hizo?. – "¿Por qué¡Por qué!... Porque es... Humana... Los humanos son todos iguales, te usan por que te necesitan y luego, te abandonan cuando vos los necesitas... Los humanos son seres de pura maldad... Mira a Amy... Es una humana como todos los demás... ¿Cuál es la diferencia?... Ninguna..." – Todos los humanos... ¿Son lo mismo? ... ¿Basuras? .- "Exactamente... Son el cáncer del planeta." Azul apretó un puño, se levantó y se dirigió a una fábrica abandonada. "¿Furia, nuevamente?" .- ¡Sí!- Comenzó a golpear a puños un caño de hierro, el metal se tornaba de apariencia suave y flexible, los golpes eran poderosos y perdió la figura el pesado metal. El reploid gritaba fuertemente llorando raramente entre sus gritos. "Eso es odio a los humanos, estas sintiendo rencor por lo sucedido... Pero, no temas... Sos más poderoso que ellos, mira a tu víctima... Sin forma, muerta, sin vida... Si hubiera sido un ser humano, en este momento tus manos estarían bañadas de sangre y el suelo salpicado con trozos de piel, carne, huesos... Imagina lo que te digo..." – Sí... – Se tornó calmo. "Eso es... Sentí ese placer en tu cuerpo, en cada miembro de tu cuerpo... Ese placer... Esa sensación tan jugosa..." – Es maravilloso... Debo volver... Me siento mejor- "Te hablaré pronto... Adiós" – Adiós, destino... – Caminó hacia su hogar.

Mientras tanto, Amy hablaba con sus amigas y reían juntas festejando su cumpleaños.

-Amy¿Dónde está tu reploid? – Preguntó una de ellas.

-¿Azul?... No lo sé... Últimamente, desaparece por las tardes y por las noches... Solamente lo veo en las mañanas...

-Yo lo estuve observando... Estaba llorando. – Agregó una morocha mientras comía un poco de helado.

-¿Llorando? Pobre... Lo he dejado a lado... – Dijo Amy.

-Y esa es la causa, Azul es muy cariñoso, tal vez se sienta vacío... Recorda que tienen sentimientos. – Aclaró la morocha nuevamente.

-Yo... Lo extraño, ya no es el mismo... No se que le pasa.

-Te necesita, Amy... El te ama, lo sé.

-Sí, es cierto, el siempre te adoró... Yo recuerdo que cuando éramos más chicas, Azul nos contaba cuentos para irnos a dormir.

-Sí... Siempre nos hizo reír. ¿Recuerdan cuando lo montamos para ver como reaccionaba y Lucy se asustó por que Azul había saltado por la ventana como un caballito?

-Ah, Sí... Fue divertido... – Dijo Amy.

-Para mí que es maverick... – Dijo la morocha.

-¿Maverick?... Es imposible, Azul no es capaz... – Saltó Amy. – No es posible, el no es así... Lo sé.

-Es duro, pero puede ser... Siempre evita encontrarte... Debe tenerte odio.

-No es verdad... Y lo probaré.

-Amy...

-¡Lo probaré!

Esa noche, nubes negras cubrieron el cielo y con sus rugidos aterrorizaron a los habitantes.

Azul estaba acostado en la cama de Amy, viendo la ventana abierta con ansias de escapar. La puerta se abrió e ingresó una pequeña niña con una caja entre sus manos. - ¿Azul? – Dijo la niña.

-¡Amy!... ¿Qué deseas? – Contestó el tapando su rostro.

-Te traje un obsequio...

-¿Un obsequio¿Para mí?

-Si. – Se sentó a su lado y le entregó la caja. El reploid levantó la tapa y sacó un pequeño muñeco de trapo.

-¿Te gusta?

-Esta hermoso... – El muñeco tenía su misma figura con una gran sonrisa dibujada.

-Sos vos... y, busca nuevamente en la caja.- Azul metió la mano nuevamente y sacó otro muñeco de trapo.

-Es igual a vos, esta preciosa. – Sonrío mirando ambos muñecos.

-Somos nosotros, los hice. Quiero que los tengas... Para que tengas en cuenta que te amo. – Acarició la mejilla de su reploid. Este comenzó a llorar.

-Amy... ¿Me amas?

-Claro que te amo, y mucho. – Masajeó su mejilla, Azul accedió a apoyarse levemente en su mano para sentir más su caricia. Cerraba los ojos lentamente. – Tranquilo.

-Creí que ya me habías olvidado... Yo te amo mucho.

-Lo siento... Perdón por dejarte a lado es que no pude tener tiempo antes... Sólo quiero darte este momento para que no te olvides de mí... Tranquilo, no llores.

-Amy...- Detuvo su caricia y bajó la mano. - ¡Amy! – La tumbó a la cama con suavidad y apoyó su cabeza en el pecho de la niña. Quedó relajado en las caricias de Amy y, en un momento, sintió un shock en su cuerpo que le provocó furia ante la pequeña mujer. Sintió unos deseos inmensos de destazarla, de asesinarla. Se levantó repentinamente, miró el asustado rostro de Amy y se fue rompiendo la ventana. Corrió hasta perderse su cuerpo. La pequeña niña, lo observó, notando que tenía trozos de vidrio incrustados en su cuerpo.

-¡Amy¿Qué fue eso? – Entró su padre tumbando la puerta. - ¡Amy! – Gritó al ver que su hija estaba sangrando y la ventana estaba hecha pedazos. Vidrio esparcido en la cama, en el rostro de su hija al igual que su cuerpo y en todo el suelo. El hombre se acercó a ella. – Amy¿Estas bien?

-Sí, papá... – La pequeña lo miró con los ojos más tristes y muertos que ella había enseñado.

-¿Qué pasó? – Quitó los vidrios que tenía en su piel.

-Fue A... – Se detuvo y miró el suelo.- Fui yo.

-¿¡Qué!?

-Yo... Rompí el vidrio papá.

-¿Por qué¿Con qué?

-Con mi cuerpo... Por que me odio...

-Hija... Pudiste morir¿¡Qué pasó por tu cabeza en ese momento!?

-¡Nada¡No te importa! – Su padre terminó de curar las heridas y sin palabras, su hija se dirigió a limpiar su habitación. Mientras recogía los vidrios, notó los muñecos de trapo que ella hizo, estaban arrojados en el suelo cerca de la ventana. El muñequito Azul, le faltaba la cabeza, la buscó pero, no estaba en ningún lugar. Se sintió apenada y abrazó fuertemente el muñeco decapitado. Lo cubrió de lágrimas y lo acarició deseando – Azul... ¿Qué te duele? No te comportes mal... No...

Mientras, Azul corría con los ojos cerrados rugiendo en su interior, con deseos sangrientos. - ¡Por qué me pasa a mí¿¡POR QUÉ!? - Sus gritos recorrieron la ciudad entera. Juntos los rugidos de la lluvia, Azul quedó empapado bajo ella, escuchando las gotas caer al suelo... Una escencia macabra se desprendía del cuerpo del reploid, envenenando la lluvia que lo empapaba...

El bosque estaba muerto al igual que el joven reploid "Una bestia... jajajaja" Los cabellos de azul bailaban junto al viento de la tormenta y su entorno se oscurecía por los gritos de la noche. - Amy...- Dijo una voz escalofriante y rígida como si fuera un asesino cerial - Te voy a destruir... Cueste lo que me cueste, pero te amo... - Sus ojos miraban la nada.

"Sólo le hace falta un toque final... Su pérdida de voluntad, su pérdida de memoria y, por fin... Dynamo, vivirá..."

-Dynamo, vivirá... Como usted diga... Sigma...


Cp. 4 proximamente D

Es el primer capítulo en que Azul, se va transformando en un ser opuesto.

Advertencia: Puede ponerse triste.

Atte. Alukrd