ESTA ES UNA HISTORIA REAL, LE PASO AL AMIGO DE UN AMIGO (O al menos en parte)

Los personajes y todas esas cosas que ustedes y yo sabemos le pertenecen a S. Meyer. Las tildes, comas, puntos y esas otras cosas son cortesía de Ta-lamejordelmundo-Cullen.


Ángela era un hermoso nombre, pero nada tenía que ver con la chica que tenía en estos momentos encima de mí.

Después de quitarme el pantalón y los bóxers había decidido complacerme, acomode las almohadas para disfrutar del espectáculo.

Agarro mi pene y empezó a masajearlo, como si fuera una experta en el tema, luego muy lentamente, y cuando digo muy lentamente es muuuuy lentamente se lo llevo a la boca. Sacando la lengua. Y subió y bajo varias veces gimiendo, no iba a aguantar mucho tiempo más con ella así.

Con una seña le di a entender que quería hacerla mía. Agarro un preservativo y lo coloco en mi miembro con mucha parsimonia. Desabroche la campera de verano que tenia puesta para encontrarme con que solo tenía puesto un sostén color rosa chicle, para nada sexy, pero dentro del sostén esos dos frutos me estaban llamando, lo desabroche rápidamente. (Me encantaba desabrochar los corpiños de mis compañeras de cama) y acaricie sus dulces senos, sus pezones estaban duros, los bese primero uno, después el otro, y luego, la senté sobre mí, y me dedique un buen rato a lamerlos y tocarlos, y hasta morderlos cuando ella me lo pidió.

En menos de un minuto pude sacarle el pantalón y toque su tanga, muy chiquita por cierto, color rosa chicle también. Estaba húmeda, y cuando la corrí y volví a tocar su vulva me di cuenta que esta estaba completamente mojada, caliente, estaba pidiendo a gritos ser tomada. Me acosté, levante su cintura y la acomode, muy despacio mi miembro fue entrando en su cuerpo su centro era como tocar el cielo con las manos, era muy fácil de manejar y muy liviana.

De pronto empezó a gritar y luego de unos minutos acabo, la deje respirar pero dos segundos después volvió a moverse arriba y abajo ella sola, una y otra vez, mientras nos tocábamos mutuamente. Me senté, con las manos apoyadas en aquel colchón demasiado duro para mi gusto.

Sabía que eso les gustaba a las mujeres, además no quería que parara y probablemente se cansaría, tiempo después ella volvió a llegar al tan preciado orgasmo y yo acabe con ella encima de mí. A Los minutos las escuche murmurar.

- Oh Dios. Nunca pensé que podría llegar a ser tan placentero… - y palabras sueltas como "dios" "arriba" y "rápido"

- no te preocupes, esto no es nada, - una sonrisa se extendió por su cara. Fue al baño y cuando volvió se sentó arriba mío, otra vez. La mire un poco sorprendido.

- ¡Quiero más! – no lo pidió, lo exigió, y uno nuca debe decirle que no a una dama.

Después de hacerlo tres veces más terminamos exhaustos los dos. Ella se durmió enseguida mientras yo recuperaba fuerzas para poder levantarme e irme. Hacia algún tiempo me había puesto un par de reglas, como no estar con mujeres que le pertenecen a otro, para evitar novios/maridos/amantes celosos, nunca explicitar, ya que las mujeres tienen a recordar absolutamente todo. Y una de las mas importante. Nunca, jamás en la vida, dormir en la casa de alguna de ellas a no ser que sea por algún motivo de fuerza mayor. A las 6.30 estaba en una pastelería comprando comida para desayunar con mis amigos. Cuando llegue Bella ya estaba despierta. Con el pijama celeste que le habíamos regalado con Jake hace tres años más o menos, en una mano tenía una enorme taza de café, y en la otra un libro.

- buenos días preciosa. – Dije mientras cerraba la puerta – que bien huele.

- hay café recién hecho en la cocina. – dijo sin levantar la vista

-¿qué estamos leyendo? – pregunte mientras me sentaba cerca de ella.

- el psicoanalista…-

- mmmm ese libro me parece conocido… - dije mientras le arrancaba el libro de las manos y leía – "para Edward, quizás esto te ayude a dejar de meterte en la vida de las personas, con amor Bella", ¿así que ahora te llamas Edward? ¡Qué hermoso nombre!

- ja ja ja. Nunca tuve la oportunidad de leerlo completo. ¿Me lo devuelves? ¿Por favor? – dijo mientras hacía muecas con sus labios. – gracias Ed! – Respondió mientras le devolvía mi libro - ¿sabes? Estuve pensando, y si tienes tantas ganas de que conozca a tu "chica de la semana" creo que podríamos salir a comer – levante la cabeza solo para comprobar lo que decía mi mejor amiga.

- no, está bien. No creo que debas conocerla tan pronto – levantó su vista medio segundo, mientras terminaba de decir – creo que está comenzando una nueva semana – dije levantándome para retirarme a mi habitación. Llegue a mi habitación y sentí mi celular vibrar, era un mensaje de texto.

¿POR QUE TE FUISTE SIN SALUDARME SIQUIERA? ACASO NO TE GUSTÓ LO QUE HICIMOS? ¿ACASO NO TE GUSTO YO? POR FAVOR RESPONDEME EDWARD POR FAVOR LO NECESITO. BESOS POR TODAS PARTES ANG.

Estaba acostumbrado a tener este tipo de… inconvenientes con las mujeres. Pero ¿tan rápido habían empezado con Ángela? Decidí responderle cuando… bueno cuando no tuviera otra cosa que hacer. Tenía una llamada más importante que hacer en estos momentos.

Jake POV.

Estaba por ir a desayunar con Bella, que era la primera que se levantaba, cuando escuche que se cerraba la puerta de entrada. Supuse que era Ed, así que decidí dejarles un tiempo a solas. Me sentía un entrometido cuando estaba mucho tiempo con ellos, sentía que no era parte de la relación que ellos habían forjado durante mis tres meses en Europa. Aquel viaje que mi padre había planeado hacer conmigo cuando tenía seis años, que me había alejado de mis amigos y acercado a quien yo creí que era la mujer de mi vida. Aquella rubia hermosa sentada en un café que golpee con mi laptop. Jane. Después de dos días de conocernos acepto cambiar la ruta de su viaje por los destinos del mío. Entonces una sucesión de imágenes cruzo mi mente.

FLASHBACK.

Jane en España. En la habitación de un hotel. Después de haber hecho el amor por primera vez. Estábamos acostados en la cama, desnudos preguntando y respondiendo las inquietudes del otro.-

- ¿crees en los fantasmas? – movió la cabeza para mirarme

- nop. ¿Café solo o con crema?- era una pregunta bastante estúpida yo sabía que tomaba café con leche y tres cucharaditas de azúcar

- café, pero con leche y tres cucharaditas de azúcar. ¿Qué tipo de medias usas? – pregunto sonriendo.

Jane en Francia. En las calles de París.

- ¿conoces esa frase que dice "visitar París y después morir" ¿Jake?. Creo que ya podríamos morir, esto es hermoso.

- no, nunca había escuchado esa frase pero si la que dice que esta – dije señalando el suelo con mi dedo índice – es la ciudad del amor.

- ya lo creo. Esta es la ciudad del amor. ¿Crees que después de esto podríamos morir?

- espero que no. Tendremos muchas cosas que hacer cuando volvamos a Estados Unidos bebé. – aclare mientras rodeaba su cintura con mis manos.

- yo creo que podría morir y seria la persona más feliz del mundo, hemos visitado un montón de lugares y además lo hemos hecho juntos. Y eso – se quedo callada durante un instante.

-¿y eso que Jane? – pregunte mientras la hacía dar media vuelta para verla a los ojos.

- y eso es lo mejor que me ha pasado en la vida Jake. Solo eso. – una sonrisa surco su rostro al igual que el mío

- no. Querrás decir que eso es lo mejor que paso en nuestras vidas amor.

Jane en Italia, Roma

- ¿Jane? – pregunté tímido. Mientras la veía girar sobre sus pies y subirse a la cama – ¿conoces esa frase "Todos los caminos conducen a roma"? – por toda respuesta ella asintió con la cabeza mientras acariciaba mi estomago y mis hombros. – yo creo que todos los caminos conducen al amor y al final de todos ellos estas tu. – levanto su cabeza para mirarme con los ojos como platos.

– te amo Jane.

- yo… yo… yo también te amo Jake como nunca ame a otro hombre en el mundo

FIN DEL FLASHBACK

Si algo sabía, es que Jane me amo como nunca amo a otro hombre. Sabía que nunca iba a estar con otro, ni ser tan feliz con otro como lo fue conmigo. Y también sabía que yo jamás había amado a otra persona como la ame a ella. Decidí que era momento de levantarme y desayunar. Cuando llegue al comedor Bella estaba con sus anteojos leyendo un libro.

- hola Bells.

- café en la cocina – fue su respuesta. Cuando volví y me senté cerca de ella la abrace.

- te amo Bells. Eres la mejor... Nunca podría encontrar a otra como tú. Gracias por todo.

- ¿Jake? Oh noo – grito tratando de zafarse de mi abrazo. – ¿Edward? Algo paso con Jacob Black. Ven te necesitoooo. – Edward por supuesto vino corriendo.

- ¿qué pasa?

- alguien se comió a Jake y lo cambio por un ¡zombie!

- ¿estás segura de lo que dices Isabella? – pregunte tratando de sonar amenazador, esta chica tiene mucha fuerza – ¡ataque de cosquillas!

Fueron tres minutos haciéndole cosquillas a Bella para olvidarme siquiera porque estaba tan mal en primer lugar. Edward le sostenía las manos mientras yo le hacía cosquillas en la panza.

-¡me rindo me rindo! – grito Bella entre carcajadas

- ¿algo que quieras decir Isabella? – preguntó Edward serio

- yo… yo también.

- ¿yo también que Bells?

- yo también eso que dijiste Black.

- no entiendo.

- yo… mierda, yo también los… los quiero. A los dos, mucho.

- ¡oh no! – Dijo Edward fingiendo estar preocupado – ¡rápido Jake Bella demostró cariño llevémosla rápido al hospital puede morir! – dijo esto último casi gritando, con su mano puesta en la frente de Bella. Mientras reíamos los tres como niños. Era casi el cielo. Ellos dos eran los hermanos que nunca tuve, solo necesitaba saber que podía volver a confiar en alguien, y poder amar a esa persona siendo correspondido.

Nunca pensé que había que buscar el amor, pero esta vez estaba dispuesto a mantener los ojos bien abiertos. Y también el corazón. Sabía que iba a ser un viaje largo, dicen que cuando buscas el amor no lo encuentras. Pero ¿qué podía fallar?

E POV.

Después de torturar a Bella fui a mí habitación y volví a llamar a mi padre, ya que los gritos de mis amigos nos habían impedido finalizar la conversación. Estaba ultimando detalles cuando escuche la voz de Jake desde el comedor, así que decidí cortar el teléfono una vez más; aunque más alegre ya que les podía dar la gran noticia.

Cuando llegue al comedor Jake tenía en sus manos una caja negra con un lazo color rojo mientras se tapaba la cara con las manos. Inmediatamente sonreí, seguro era un regalo de alguna de mis chicas de la semana, como Bells solía llamarlas. En ese momento llego la susodicha con el pelo húmedo y una bata.

- quieren que salgamos a almorzar afue… - dejo la frase por la mitad. En ese momento, cuando vi su pálida cara cambiar al rojo y luego al violeta y luego al rojo otra vez lo entendí. No era un regalo para mí, sino para ella, con dos pasos me acerque a la caja para verlo de cerca y quede asqueado era un… un conjunto de ropa interior que contenía, un corsé rojo, portaligas y ligas del mismo color y la tanga era… era, la cosa más diminuta y asquerosas que había visto en mi vida. ¿Bella? ¿Bella usando eso? ¿Bella había dejado de ser virgen? No. No podía ser cierto, seguramente era una broma, levante la vista mirando a mi amigo y luego los dos al mismo tiempo miramos a nuestra chiquitita, a nuestra pequeña amiga, nuestra Bella que prefería quedarse a leer un libro a salir a emborracharse, bella, quien escuchaba música clásica y practicaba Ballet en vez de ir a bailar semidesnuda con sus amigas, nuestra pequeña Bella.

- yo… yo creo que… puedo explicar esto… es decir. No sé cómo explicarlo pero intentare – dijo con las manos en alto y tartamudeando


Hey chicas. Mils gracias por las alertas y esas cosas :) Los reviews también son agradecidos.

Lalu-