Holaa, otra vez XD…si sé lo que dirán ¬¬ "Y esta? Apareció! ¬¬ porfin!" XD jajaja si lo lamento, lo siento muchooo! (u.u') han pasado muchas cosas en el ámbito familiar y esas cosas, como compensación este cap será más largo.

Aquí con la tercera parte de esta historia, ahora si va a haber escenas algo fuertes (*.*), es que estoy guardando lo mejor para después.

No hay mucho que decir, así que voy a rellenar contándoles que tuve un sueño muy extraño, soñé que competía contra Mukuro, Hibari y al final se unía Tsuna por ir al baño XD jajaja todos corriendo para llegar primero, lo más chistoso –según yo- es que era una competencia de lo más seria XD jajaja. También diré que no sé cuantos capítulos tenga, quizás uno más y termine, no lo sé aún. Solo queda decir…

DISFRUTEN-KORA! :3


EN EL CAPITULO ANTERIOR…

-No me digas "príncipe falso" o tendré que castigarte Froggy- le decía en su oído con los brazos a los lados de Fran sin darle oportunidad de salirse.

- ¬¬ entonces le diré "príncipe pervertido" si no me deja ir – Bel le sonrió, y después de un par de segundos quitó sus brazos, pero seguía a la misma distancia.

-Ranita, ven a mi habitación después de la cena, hay algo que debo decirte- después de estas palabras el rubio se apartó y se fue. Fran por su lado sentía que su corazón se aceleró y comenzaba a sentir un poco más caliente sus mejillas.


Ya había caído la noche sobre el poderoso, grande y basto reino de "Varia".

-La cena está servida… – El chef les hacia una reverencia a los presentes mientras se retiraba.

En la cabecera de mesa se encontraba el rey Xanxus, a su izquierda estaba Lussuria y Fran, a la derecha estaba Belphegor el príncipe.

-Me pregunto porque Squalo-kun no ha bajado a cenar con nosotros…-Dijo Lussuria con un dejo de preocupación en la voz mientras apoyaba una mano en su mejilla. Xanxus solo puso cara de molestia por el mencionado.

-Debe de estar eligiendo el vestido apropiado Ushishishi…

-Bel-sempai él no es caído como usted…-Fran respondió mientras tomaba la copa de vino y la acercaba a sus labios.

-Ranita estúpida…-le miró con fastidio, y luego de una pausa prosiguió con voz algo sugerente.- quieres que te lo ponga?

-Pfffffffffff…-De la boca de Fran salió disparado a una velocidad impresionante el vino que había bebido mojando un poco la mesa, todos se le quedaron mirando de una forma extraña, definitivamente el encuentro que tuvieron en el pasillo lo dejó algo perturbado, luego de toser un poco prosiguió con un pequeño rubor en sus mejillas.

- Como dice sempai?- tratando de mantener un poco lo que le quedaba de la compostura perdida se limpia con el mantel que tenía sobre las piernas.

-Que si quieres que ponga en tu plato este trozo de carne.-En ese momento Fran recién se da cuenta que Bel era quien en esta ocasión cortaba el gran trozo de carne asada que había en el centro de la gran mesa.-Si no lo quieres se lo daré a Mink…- El rubio le dejó en el piso la carne y enseguida el visón comenzó a devorarlo.

-Bel-kun! Cuantas veces te he dicho que no traigas tu rata a la mesa! – Lussuria regañaba como siempre al príncipe.

-No es una rata, es un visón.- sentenciaba de forma molesta por la ignorancia del ¿hombre? de gafas.

Mientras continuaba la discusión de siempre en la mesa, por la puerta de comedor entra un poco tímido pero con semblante serio Squalo.

-Squaloooo-kuuun! Qué bueno que haya bajado!

Xanxus solo se limitó a ignorar su presencia, mientras que bel le miró con una sonrisa de oreja a oreja, probablemente planeando como fastidiarle.

-Squalo-sempai tome asiento…- Fran extrañamente amable lo acomodó a la mesa en el puesto justo frente a Xanxus, luego se formó un ambiente algo tenso y pasaron unos segundos de silencio sepulcral donde todos estaban pendientes de su comida. Luego Belphegor carraspeo su garganta para hacer acto de presencia.

-Aah! Casi lo olvidaba…Squalo-kun, él es Belphegor el príncipe, el primero, el único y el ultimo!-decía con entusiasmo Luss.

-Por suerte ¬¬…-Lo siguiente que sintió Fran a sus palabras fueron unas cuchillas que atravesaron su gorro de rana que siempre llevaba puesto.

-Un gusto – decía el príncipe – supongo que de ahora en adelante seremos familia, como debo llamarte? Mamá? Ushishisi…

Una vena apareció en la frente del espadachín y se puso rojo de furia y vergüenza, era un sentimiento tan fuerte que parecía que su sangre hervía.

-VOOOOOOOOOOOOOIIIIIIIIIIIIII! ESCUCHA MALDITO MOCOSO! NO ME MOLESTES O TE MATARE!

Luego de estas palabras a todos les quedó en el oído un sonido peculiar, era un pitido muy molesto.

-Ya, ya, relájate solo quería fastidiar un poco Ushishishi…

-Y dígame Squ-kun ¿cómo es que pudo sacar la espada? – Lussuria sabía bien bajo qué circunstancias el tiburón había podido hacerlo, como consejero era su deber estar informado de todo lo que pasaba y de cada detalle, no es que fuera chismoso –según él-, sin embargo quería saber qué le diría esta nueva persona que vive con ellos. Xanxus en ese momento le miró atentamente con ojos afilados, no era posible que alguien aflojara la espada que él mismo había puesto con mucha fuerza para que nadie fuera capaz de sacar.

-Fue un accidente…- Squalo no sabía bien que decir, si contaba toda la verdad seguramente le iría muy mal, él era una especie de forajido, un ladrón de primera que por culpa de unos soplones había sido descubierto y se había visto obligado a partir del pueblo en el que vivía.

-Así que ¿un accidente?- Bel tomó una postura acusadora mientras recargaba su cabeza en una mano.- Entonces dices que por accidente usaste todas tus fuerzas para arráncalo, que interesante Ushishishi.

Squalo se sentía acorralado, que debía decir, todas las miradas estaban sobre él, nadie tenía la gentileza de continuar con su cena y dejarlo pensar un poco en su respuesta, no, eso era demasiado pedir.

Fran sintió el ambiente tenso que se estaba formando, y para evitar que eso suba a otro nivel decide intervenir.

-Sempai, usted sabe algo con respecto a las botellas de licor que se "perdieron" ayer?

-Uh?- Bel giró el rostro para mirar a la rana que tan tranquilamente cenaba mientras un aura asesina se formaba alrededor del rey, Bel era culpable, y no pensó que nadie se daría cuenta, menos creyó que Fran le quisiera delatar frente al sádico jefe.

-Tranquilos chicos! Nada se ha perdido, todo fue recuperado!- Luss trataba de calmar la situación antes que el jefe quiera asesinar a todos.

-Squalo-sempai, ya conoció a la rata de Bel-sempai?- decía Fran como si nada.

-Me lo acaban de presentar…-Dijo inocentemente Squalo sin saber que Fran se refería a su mascota, a Bel le salió una venita en la frente, ese comentario le llegó.

-No…me refería a la otra criatura…- dijo apuntando debajo de la mesa, Squalo se agacho un poco y vio a un visón blanco que masticaba un pedazo de carne.

-Sabe usted porque "Mink" el visón, es el mejor amigo de Bel-sempai?

Squalo solo le miró dudoso.

-Porque entre animales se entienden…-Termino de hablar Fran para luego mirar a Bel, a quien no le gustó para nada el comentario.

-Ahora sí que te lo has ganado estúpido Froggy Ushishishi…-Sacó muchas de sus cuchillas y se las lanzo al de ojos verdes, y comenzaron una persecución por todo el comedor para luego seguirla por todo el castillo, una vez que salieron del lugar donde cenaban el ambiente estuvo mucho más tranquilo.

Sin embargo, también se sentía el lugar muy tenso, las miradas de odio y sed de sangre estuvieron presentes todo el tiempo, ni un momento, aunque Lussuria hiciera su mayor esfuerzo por hacerlos conversar, cesaba el ambiente.

Ya terminada la primera cena con el nuevo integrante de la familia, Squalo se retira a su habitación, lo mismo hace Xanxus.

-No puedo dejar que las cosas sigan así…-Luss pensaba sentado solo en la mesa- pero…que puedo hacer…necesito hablar con Fran!- y se encaminó en su búsqueda. No le tomó demasiado llegar ya que la risa de Bel era audible a larga distancia y podía detectar donde se encontraban.

-Fran! Ven, necesito hablar contigo! Es ur-gen-te!- y viendo que el pequeño hacía caso omiso a su petición por estar ocupado "jugando" con el príncipe a esquivar cuchillas lo tomó de la camisa y se lo llevó dejando a un fastidiado rubio que planeaba su venganza.

En la biblioteca del castillo se sentaron a conversar Luss y Fran, la situación no era la mejor, tenía que hacer que de alguna manera se entiendan "los reyes".

-Que podemos hacer Fran!

-Está claro que el jefe no va a ceder fácilmente…tal vez…solo debemos convencerlos, tu encárgate del jefe, yo voy por Squalo.

-Entendido!

Así cada uno con su propio plan de convencimiento se dirigió al lugar donde se encontraba su objetivo.


Fran abrió la puerta muy despareció, hasta que pudo visualizar el peli-plata sentado en la ventana mirando el cielo estrellado, por unos segundos sintió algo de pena por el hombre, era como un pájaro encerrado en una jaula de oro, estaba claro que lo que más quería era irse, pero las leyes lo prohibían.

-Squalo-sempai…

Recién a estas palabras el peli-plata advierte la presencia del menor, se gira para mirarlo a los ojos.

-Qué demonios quieres…

-Quiere marcharse no es así?

Squalo solo abrió un poco los ojos, observó detenidamente al chico que aún estaba parado en la puerta, jamás le había visto cambiar la expresión de su rostro, eso era extraño…muy extraño.

-Eso no es asunto tuyo...

- pero sé cómo puedes librarte de esto…

Squalo ya había perdido todas sus esperanzas de poder irse, pero la última oración pronunciada por el menor las había logrado revivir.

-Que quieres decir? Escúpelo de una maldita vez!

-Si quiere que esto acabe…debe demostrar que la relación no va a funcionar de ninguna manera.

-como hago eso…- Squalo sentía que era la única manera y haría lo que sea por recuperar su preciada libertad, lo que fuera necesario.

-Debes seducirlo...

-QUEEE!

-Cuando él le rechace puede abogar que hizo todo lo posible por que funcionara, demostrándolo puede decir que no hay forma que el matrimonio funcione.

Squalo gruñe un poco y cierra los ojos para pensar por algunos segundos. No totalmente convencido acepta a regañadientes.

Fran por su parte se retira y se dirige a su habitación cuando a mitad de camino recuerda que tiene que ir a ver a Belphegor, si no se presenta este seguro que lo apuñalará, sin embargo un escalofrió le recorre el cuerpo y tiene un muy mal presentimiento.


Luss por su lado se dirigió al salón principal donde se encontraba como siempre el rey sentado en su trono con una copa de vino tinto en la mano y su "Ligre" junto a él recostado a sus pies.

-Boss! Sabía que lo encontraría por aquí!

-…- El peli-negro no parecía querer cooperar con la conversación.

-Boss, no sabes lo maravilloso que es Squalo-kun! Porque no va a hablar con él? Así pueden conocerse mejor.

Luss trataba con la mejor de sus sonrisas persuadir al rey.

-Se ven tan bien juntos! Porque no simplemente se casan?...-silencio, un puro silencio se apoderó del lugar, el rey solo estaba sentado con los ojos cerrados tratando de ignorar las palabras de su esclavo, porque para él nadie tenía un grado superior excepto él, todo el mundo eran sus sirvientes -entiendo que deban conocerse bien primero pero eso no va a pasar si no comparte sus gustos con ese joven…

Después de estas últimas palabras y al sentirse ignorado decide cambiar de estrategia, pero mejor lo deja para otro día, así que se retira. Mientras en el salón principal Xanxus considera lo último que dijo Luss antes de marcharse.

-Quizás no sea tan mala idea…-Decía por lo bajo mientras miraba su copa- Hacerlo tomar, que se emborrache…y mandarlo lo más lejos posible…-Ante lo último una sonrisa de satisfacción se posó en sus labios, pero luego se reprochó el plan tan simple que se le ocurrió, sin embargo no era tan mala idea.


Al llegar toca la puerta primero, rogando que el rubio ya este dormido y poder marcharse, pero como la desgracia lo perseguía desde que conoció al príncipe oyó la voz de este diciéndole que pase. Fran entra a la habitación de Bel con bastante timidez.

Lo que ve a continuación lo deja sin palabras, estaba el rubio recostado en la cama, sin camisa y con una sonrisa demasiado sexy. Fran no sabe si salir corriendo, para evitarse lo que estaba seguro venía a continuación, o quedarse a ver qué pasaba.

-Ven ranita, cierra la puerta…- Fran en ningún momento demuestra el nerviosismo que la situación le causaba, con su incansable expresión monótona de siempre obedece.

En cuanto se acerca, Bel se da la vuelta.

-Quiero un masaje.

-Bel-sempai…soy hechicero, no masajista.- Bel sacó de improviso sus cuchillas amenazadoramente y Fran con una gotita en su cabeza no dudo en hacerle caso.

Comenzó con un masaje muy suave, prácticamente solo le acariciaba la piel, sintiendo lo suave y cálida que era su espalda, eso hizo que su corazón se acelerara y un pequeño rubor se apoderara de sus mejillas.

Bel parecía solo disfrutarlo. Por un momento Fran pensó que Bel le había llamado para fastidiarle de esa manera y se sintió más tranquilo, pero esa tranquilidad se desvaneció al sentir un fuerte agarre en su muñeca.

Bel le tomó el brazo con fuerza y lo halo a la cama quedando Fran sobre él. El peli-verde trató de apartarse afirmándose con ambos brazos sobre el pecho desnudo del príncipe, pero este no soltó el agarre.

La respiración del menor aumentaba en ritmo sintiendo el cuerpo del mayor debajo de él, además la tensión que había en ese momento no lo dejaba decir ni una palabra. Con la poca voluntad que le quedaba trató de persuadir al rubio.

-Bel-sempai…déjeme ir… - el rubio ni se inmutó por aquellas palabras, y en respuesta con fuerza tiro a Fran a un lado y se subió encima de este atrapándole ambos brazos con sus manos sobre la cabeza del peli-verde.

Tener ahí a Fran, a su completa merced, sabiendo cuan fácilmente podía dominarlo por su fuerza le hacía excitarse cada vez más.

Lentamente fue acercando su rostro al del prisionero y cuando estaba a punto de juntar sus labios Fran le corre la cara, Bel en vez de sentirse ofendido sonríe con algo de malicia y humedece sus labios con su lengua, baja al cuello del menor y le da algunos mordiscos suaves que logran sacarle unos gemidos al peli-verde.

Para Belphegor estaba claro, Fran luchaba consigo mismo, se estaba haciendo el difícil simplemente para no aceptar que lo que más quería era ceder ante él.

Fran completamente rígido no se movía, solo su pecho evidenciaba una agitada respiración, Bel le soltó una mano, el menor no se movió para nada, solo miró al príncipe esperando el siguiente movimiento.

El rubio bajó lentamente su mano por el pecho del peli-verde haciendo un poco de presión, hasta llegar al final de su camisa y rápidamente la metió debajo de esta para acariciar su abdomen, El rubor de Fran se marcó mucho más, y Bel al verlo así se impacientó, pensó en ver sus cambios de expresión lentamente, pero ya no podía aguantar mucho.

Así que con algo de agresividad le quitó la camisa que llevaba puesta.

-Be-Bel-sempai…-Prácticamente le susurró.

-Shhh…- le dijo el mayor para después besarlo apasionadamente mientras con una mano recorría todo su torso y con la otra le acariciaba las piernas por encima del pantalón.

El peli-verde dejó de resistirse y correspondió el beso, tímidamente puso sus manos en la espalda del príncipe y lo atrajo más a sí.

De un momento a otro el rubio metió una de sus manos dentro del pantalón del menor mientras le mordía el lóbulo de la oreja, este lanzó un gemido y un suspiro, cuando comenzaba a manosear su miembro Fran lo detiene, el príncipe le mira interrogante y ve en los ojos del peli-verde temor, era como si le suplicara que aún no hiciera eso, en ese momento Bel supo que aún era muy pronto para el que tenía debajo, supuso que esperaría un poco más pero su paciencia se agotaría más temprano que tarde.

Entonces continuaron con lo suyo, entre besos apasionados, mordidas, gemidos y respiraciones entrecortadas, tratando de contenerse un poco.

Bel sabía que esa noche no podría hacer lo que quería, someterlo sería fabuloso, pero temía que el otro luego le repudiara y se marchara para no volver.

Entre las caricias y besos Bel hacía algo de fricción entre sus cuerpos para hacer al otro entrar en una mayor confianza y que finalmente cediera, pero Fran no lo hizo.

Finalmente se quedaron dormidos, bel abrazando a Fran en forma protectora, compartían el calor de sus cuerpos.

Llegada la mañana el príncipe despierta al sentir la luz del sol contra su rostro, lo primero que hace es sentarse en la cama, mira a su lado y nota que está completamente solo, ni señal del hechicero.

Continuará…


Acepto críticas constructivas, ovaciones, amenazas, monumentos a mi grandeza –que humilde XD- todo tipo de pago, dinero en efectivo, tarjeta, cheques, todo sirve XD jajaja.

Espero que les haya gustado (^.^) pronto subiré el próximo cap, ya está en proceso. También quería decirles que me demore porque me bloquee en la primera escena, la de la cena, realmente (x.x) no sabía cómo escribirlo y cuando lo hacía no me agradaba el resultado, este me gustó más.

ATENCION! Para a los que les gusta el 1827 o 8059 los invito a leer mi fic "Paparazzi" que es parte de un desafío así que su apoyo lo agradecería un montón! Porfa dejen review, en el desafío es importante! Y también para mi es MUY IMPORTANTE LO QUE PIENSAN si no les gusta solo díganlo y tratare de arreglarlo de alguna manera, se agradecen las críticas! Para poder mejorar ^.^.

Nos leemos en el siguiente cap! Que tengan un lindo día! Chaitoooo.