Lo siento la tardanza, pero aquí les dejo el segundo capítulo...
Una segunda cita...algo peculiar:
Rosalie la había pasado muy bien con Emmett, por lo que le propuso tener una segunda cita con él, y él aceptó, quería volver a ser feliz. Ella tenía el derecho a serlo, en mucho tiempo no se había sentido cómoda y feliz con alguien, no lo había querido admitir, pero su ruptura tormentosa que tuvo con Royce, hace más de un año, le afectó más de lo que pensaba, sí ella hubiera sabido que él no sólo era alcohólico, sino que le agrediría de esa forma, no hubiera estado con él, porque no únicamente la golpeó aquella vez, sino que la maltrató psicológicamente, si aquella noche no hubiera estado su primo ahí, no sabe sí las cosas hubieran pasado a mayores y estuviera viva, su primo le salvó la vida, pero eso ya estaba en el pasado, y Emmett no es ni la sombra de lo que era Royce.
Emmett se notaba que es sincero, y en sus ojos se puede ver que son tan cristalinos como el agua, y su sonrisa es tan adorable, parecía un niño, pero no lo era en realidad, cronológicamente al menos, y físicamente, exceptuando por su rostro. Pero Rosalie no podía tapar el sol con un dedo, tenía que admitir, que le deba miedo estar involucrarse con un chico, nuevamente, aunque de todas formas no podía esperar el viernes para que llegara.
El sonido del celular la devolvió a la realidad, y la alejó de sus pensamientos, era su primo Jasper que le avisaba que estaba cerca de su casa, y que la iba a visitar porque quería hablar con ella. A los pocos minutos escuchó el timbre y Rosalie abrió la puerta.
- Hola- saludó Rose- ¿Y eso qué quieres hablar conmigo, que no se puede decir por teléfono?- esa reacción le extrañaba de él, porque era rara la vez que él quería hablar en persona con ella, debía ser algo serio.
- ¿No me vas invitar a pasar, para hablar más cómodamente?- esa pregunta le recordó que ella seguía en la puerta, y Jasper estaba afuera.
- Claro- y se apartó para que su primo pasara.
- ¿Estás sola?- preguntó porque la casa estaba en total silencio.
- Sí, mi papá está trabajando, mi mamá está de compras y mis hermanos están en casa de un amigo- lo dijo sin emoción alguna, intrigada de qué era lo que Jasper quería decirle.
- ¿Qué es lo que me quieres decir?- le preguntó inconscientemente, cuando se sentó en el mueble.
- Es acerca de Emmett- le dijo en un tono serio.
- ¿Qué?- preguntó desconcertada.
- ¿Estás segura?- la miró expectante.
- ¿Segura de qué?-sabía a lo que se refería su primo, pero quería evitar ese tema.
- De comenzar una relación con Emmett- su voz sonó serena.
- Apenas lo conozco.
- No quiero que te vuelvan a lastimar, sé que Emmett no haría eso, él es mi mejor amigo, lo conozco, por eso tampoco no quiero que lo lastimes a él, podrá tener diecinueve años, pero él sigue siendo como un niño. Y no sé si estás preparada para comenzar una relación con él, sí no estás segura no lo hagas. Aunque no lo creas te conozco muy bien, y sé que bajo esa apariencia de seguridad eres muy frágil, y Emmett también lo es. No quiero que ninguno de los dos salga lastimado- Jasper tenía razón, y Rosalie lo sabía- Te lo digo es porque desde hace tiempo no te veía realmente así, y sí quieres volver hacer feliz con Emmett, te apoyo. Serás mi prima, pero eres como una hermana para mí.
- Jasper tú también eres como un hermano para mí, y sí quiero volver a ser feliz.
Los días pasaron rápidos y ya era viernes. Iban a cenar en un restaurante de Port Angeles.
Rosalie se había arreglado temprano con poco maquillaje, su cabello liso caía suelto por su espalda, y llevaba un vestido sencillo de color violeta. Rosalie estaba nerviosa porque sus padres y sus hermanos estaban en la casa, y ella no iba a pasar desapercibida, la harían pasar alguna pena con Emmett, cuando él llegó, fue su padre el que lo recibió.
- Buenas noches Sr. Hale- saludó nervioso.
- Buenas noches- lo miró con recelo el padre de Rosalie a Emmett.
- ¿Rosalie está lista?- antes que siguiera esa conversación Rosalie la interrumpió.
- Aquí estoy- dijo, intentando bajar la tensión, pero no lo logró, porque su padre sabía que tenía una cita con ese muchacho que tenía enfrente.
- Vuelvan tempano, y la cuidas- lo último iba directamente a Emmett.
- Con mi vida- y con eso salieron.
En el Jeep...
- Disculpa a mi papá- aun ella seguía avergonzada por la actitud de su padre.
- Tranquila, el mío es policía y no es mucho mejor con el novio de mi hermana.
- ¿Tu hermana?, no sabía que tuvieras una- nadie le había comentado que él tuviera una hermana.
- Sí, es dos años menor que yo.
- Pero mi papá sólo es así conmigo, con mis hermanos no es así- confesó frustrada.
- Lo padres son así con sus hijas, y además ¿quién no cuidaría de ti?- eso hizo que un leve rubor apareciera en el rostro de Rosalie, ningún chico no había sido tan lindo con ella, como era Emmett con ella.
Rosalie pensaba que iba a estar a solas con Emmett toda la velada, pero para su sorpresa en el restaurante estaban Bella, Edward, Alice y su primo. Su cita terminó siendo una triple, y algo que no le gustó fue que cuando se sentaron en la mesa, y habían transcurrido unos minutos era que Isabella estuviera tan conectada con Emmett, y Edward no hacía nada, estaba celosa lo tenía que admitir, y su primo se había dado cuenta de eso. Antes que llegara la comida le extrañó que Emmett la sacara del restaurante.
- ¿Por qué estás mirando así a Bella?- no lo podía creer él se había dado cuenta también.
- ¿A qué te refieres?- intentó evadir la conversación.
- La miras como sí la quisieras estrangular.
- Yo no la estaba mirando así- o eso era lo que pensaba ella.
- Claro que sí- la miró reprobatoriamente, ya no le quedaba de otra a ella.
- Bueno está bien, creo que es porque estoy celosa de ella- cuando le confesó eso no lo puedo mirar a los ojos.
- ¿Por qué estás celosa de mi hermana?- eso le cayó como un vaso de agua fría a Rosalie.
- ¿Ella es tu hermana?- ella no encontraba dónde esconderse- Lo siento- ahora que no querrá a volver a salir conmigo pensó Rosalie.
- Espera un momento ¿Tú pensabas qué Bella y yo…?- de tan sólo imaginarlo a Emmett le parecía ridículo.
- Bueno sí- realmente se sentía apenada- Lo siento de verdad, por mi equivocación.
- A mí no me debes una disculpa, es a mi hermana.
- Tienes razón.
- Mejor entramos, tranquila, ella va a aceptar la disculpa- se sentía mejor porque ya sabía la razón.
- ¿Tú lo crees?
- Sí- le dedicó una sonrisa a ella, cuando llegaron a la mesa, Rosalie le pidió a Bella que la acompañara al tocador, y eso le extrañó.
- Lo siento Bella- eso la sorprendió.
- ¿Por qué?- estaba muy confundida, no sabía porque ella se disculpaba.
- Por la forma en que te miré, es que estaba celosa- ¿Celosa Rosalie de ella?
- ¿Por qué estabas celosa?
- Porque Emmett y tú se la llevan muy bien, y pensé que ustedes… bueno que ustedes eran algo- la daba pena admitirlo.
- ¿Tú pensabas que Emmett y yo, salíamos o algo así?- Bella se echó a reír- Eso es una locura, él es mi hermano.
- Sí, lo sé, me enteré hace unos minutos. ¿Me perdonas?
- Claro, un error lo comete cualquiera- Rosalie se sintió mejor después de eso- ¿Qué tal si comenzamos de nuevo?
- Por supuesto.
La cena fue divertida, aunque no era lo que pensaba Rosalie como saldría, resultó ser mucho mejor de lo que esperaba.
Espero que les haya gustado.
Lucy Otero!
