LA ACADEMIA DE DUELOS. UNA PROMESA.
Días después, en el barco hacía la Academia de Duelos, Jake miraba el horizonte con ganas. ¡Por fin, entraba en la ansiada academia! Llevaba días soñando en poder ir a ése lugar desde que su padre le hablo de ése lugar. Cerro los ojos y recordó lo que dijo.
La academia de duelos es el lugar dónde se preparan todos los mejores duelistas del mundo. – dijo un hombre alto. No se le podía ver porque estaba tapado bajo una sombra.
Tu fuiste a esa academia, ¿verdad, papá? – dijo el pequeño Jake - ¿Estudiaste ahí?
No – contesto sonriendo su padre – pero sí que ayude a construir esa academia. Tu serás el primero de la familia en ir.
Seguro, papá – dijo el chico feliz – yo y mi baraja que me ayudaste a construir ganaremos todos los duelos y me convertiré en el mejor duelista.
Su padre sólo se limito a reír.
Jake abrió los ojos, pero esta vez con lágrimas.
Ahora por fin estoy aquí. – dijo – Ojalá pudieras verme, papá. Te echo de menos.
Mientras tanto, en la otra punta del barco. Jaden y Syrus estaban teniendo un duelo, pero sin sus duelodisk.
Ahora invoco a Héroe Elemental Sparkman y ataco a tu Stealroid. Y con eso gano el duelo. – dijo Jaden poniendo una carta en el suelo.
¡Jo! Otra vez he perdido – se lamento Syrus – Eres un duelista sensacional, Jay. ¡Enséñame tus técnicas!
Syrus, la cuestión no es de ganar o perder – contesto el chico – sino en divertirse.
Habla por ti – musito en bajo Syrus. Pero un altavoz hizo que levanten la cabeza para escuchar lo que dice.
¡ATENCIÓN! NOS APROXIMAMOS A LA ACADEMIA DE DUELOS. PREPAREN SU EQUIPAJE, PORQUE ATRACAREMOS EN 5 MINUTOS EXACTOS. MUCHAS GRACIAS.
Los dos muchachos se acercaron rápidamente a dónde estaba Jake para mirar la isla. Era una isla enorme, había muchos árboles y un gran volcán reinaba en un punta de la isla. Todos los alumnos estaban que no se lo podían creer. La verdad es que la isla no se lo imaginaban así.
Minutos después, el barco llegó al puerto y todos los nuevos alumnos bajaron. Cada uno de los alumnos llevaban uniformes de distinto color, rojo, amarillo y azul. Preguntándose qué quería decir eso y viendo que su uniforme era rojo, Jake siguió a sus compañeros hasta un edificio grande con varias puertas de entrada. Por encima se veía que ahí era la academia dónde se darían las clases. Siguió avanzando hasta llegar a un salón grande dónde se haría el discurso de bienvenida.
La verdad, es que lo vamos a pasar bomba aquí – dijo Jaden detrás de Jake – nunca había visto un salón de discurso tan grande.
Y yo tampoco – dijo Syrus. – Me alegro de poder venir aquí, la verdad.
Y yo – dijo Jake. – espero que tengamos buenos oponentes. Porque yo ya me muero por tener duelos.
Y yo, y yo. – dijo Jaden dando saltitos como si fuera un niño pequeño.
¡Callad un momento, chicos! – dijo Syrus. – Aquí esta el rector para su discurso de bienvenida.
En efecto un hombre calvo con bigote subió a una tarima para poder ver a todos los nuevos alumnos. Era un poco relleno y vestía con un uniforme de color gránate.
Bienvenido, alumnos a la Academia de Duelos – dijo con una voz grave y melodiosa – Soy el rector Sheppard y yo presido esta academia. En primer lugar quiero felicitaros por haber podido llegar a entrar en nuestra preciada academia. Este lugar esta hecho para que, vosotros, os convirtáis en duelistas de elite. Estudiad mucho y seréis grandes, muy grandes. Ahora cada uno se irá al dormitorio del color que os a correspondido y los directores de cada uno de esos dormitorios os dirán cada una de las reglas y otras cosas que seguramente y gustosamente os dirán. Una vez más bienvenidos y disfrutad teniendo duelos.
Cuando acabo, todos los alumnos aplaudieron y cada uno fueron directamente a su respectivo dormitorio.
Entonces, nosotros nos vamos al dormitorio rojo, ¿no? – Pregunto Jake a sus amigos.
Jaden y Syrus también estaban vestidos con el uniforme rojo. Ambos asintieron y marcharon rumbo al dormitorio rojo.
Cuando llegaron, el dormitorio no eran como ellos imaginaban que sería. Parecía un edificio antiguado y a punto de derrumbarse.
¿Ése es el dormitorio rojo? – Dijo Syrus – yo creo que ni las cucarachas querrán vivir aquí.
Venga, tío. – dijo Jaden – tampoco esta mal. Es más, yo diría que es un lugar... pintoresco. Pero la vista al mar es fantástica.
Tienes razón, Jaden – dijo Jake. – no es, como diríamos, una casa de lujo, pero viviremos bien ahí.
Creo que me acostumbraré entonces. – dijo al final Syrus. Luego cogió su PDA que le habían entregado a cada uno y consulto cuál sería su habitación. – a mi me ha tocado la habitación 11.
Mira, como yo – dijo Jaden – seremos compañeros de cuarto.
A mi me a tocado la habitación 12 – dijo Jake – justo al lado vuestro.
¡Qué bien! – dijo alegre Jaden – Vamos a visitarlo.
Entraron en la habitación de Jake. No era muy grande, pero sí que era algo confortable. Al entrar por la puerta a mano derecha se encontraba el lavabo y un poco más el armario. Enfrente del armario se encontraba la cama pegado al rincón junto a una ventana dónde daba vista al mar. En el otro rincón se encontraba un escritorio algo grande con un ordenador.
¡Vaya, pues no esta mal tu habitación, Jake! – dijo Jaden.
Sí – admitió Syrus – además tienes una habitación individual. ¡Jo, que suerte tienes! Yo ni sé si Jaden ronca.
Venga, chicos. – dijo riendo Jake – id acomodando vuestras cosas en vuestra habitación. Tengo ganas de visitar la isla.
¡Y yo, y yo! – dijo dando saltitos Jaden - Nos vemos en nuestra habitación en media hora. No tardes.
Dicho eso, los dos salieron de la habitación. Jake cogió su maleta y la deposito encima de su cama, y de ahí empezó a recoger sus cosas. Ya terminado, cogió su baraja de dragones y estuvo echando un vistazo cuando un sobre se le cayó. Cuando lo cogió recordó que ahí se encontraba una carta que le prometió a alguien que lo iba a cuidar. Abrió el sobre y miro la carta que era la Chica Maga Oscura y recordó como lo consiguió.
"¡Ríndete de una vez, Jake – dijo un joven de cabello negro y con cara de demonio – no tienes ninguna oportunidad de vencerme.
Jake estaba teniendo un duelo con su mayor rival del colegio. Ahora mismo Jake iba perdiendo. Solamente le quedaba 1200 puntos de vida, mientras su rival, Jhon Kudai tenía 2000 puntos. Jhon tenía en el campo al Mago Oscuro (2500/2300) y Jake no tenía a ningún monstruo salvo la carta mágica Carga del Poderoso activado.
¡Ganaré! – dijo Jake. – Me toca – robo una carta – Utilizo la carta mágica entierro prematuro. Pagando 800 LP (LP: 400), puedo recuperar a un monstruo del cementerio. Y recupero a mi Dragón Negro de Ojos Rojos (2400).
¿Por qué haces eso? – pregunto Jhon – El ataque de tu monstruo es inferior al mío.
Espérate – dijo Jake con una sonrisa – ahora lo sacrifico para invocar de modo especial al Dragón de Oscuridad de Ojos Rojos (2400).
¿Qué?
Y además usando su habilidad especial, por cada dragón que hay en mi cementerio, su ataque incrementa en 300 puntos. Y como ahora tengo 5, su ataque sube 1500 puntos que sumando a los 2400 que tiene, tiene un total de 3900 puntos de ataque, más que de sobra para acabar a tu Mago Oscuro.
¡No puede ser! – exclamo Jhon horrorizado
Espera que aún no he terminado – sonrió Jake – como aún no he hecho invocación normal, invoco al Dragón del Brillo en modo de ataque. – Un dragón azul y brillante salió en el campo (1900) - ¡Adelante, Dragón Oscuro, ataca al Mago Oscuro!
El dragón alzo la cabeza y una gran llamarada salió de su boca destruyendo al Mago Oscuro.
¡Noooo! – exclamo Jhon (LP: 600)
¡Ahora, Dragón del Brillo ataca a sus puntos directamente!
El dragón alzo su puño y ataco a Jhon quién se cubrió y sus puntos se reducieron a 0.
¡He ganado! – dijo Jake.
¡Me las pagarás, Yukishiro! – escupió Jhon - ¡Ya verás, te las haré pagar muy caro!
Dicho eso se alejo corriendo. Jake le miro con tristeza. ¿Acaso los duelos no son para divertirse?
Cuando se dio la vuelta, un hombre estaba de frente suya. No era tan alto como Jake, pero el pelo lo tenía de forma rara. Era moreno, pero sus puntas acababan en rojo. Además su flequillo era como de color dorado. Sonreía divertido.
Ah sido el mejor duelo que he visto en mi vida – dijo el hombre.
¿Puedo saber quién es usted? – Pregunto desconfiado Jake.
Tranquilo – dijo el hombre – no quiero nada malo contigo. He oído que vas a ir a la Academia de Duelos. ¿Es cierto?
Sí.
El hombre aún sonriendo saco su baraja y se puso a buscar. Al final, le tendió una carta.
Ten esa carta – dijo el hombre – y cuando creas que estés preparado, búscame y tendremos un duelo. ¿Lo harás?
Jake dudo un momento, pero al final accedió.
Mi sueño es ser uno de los mejores duelista del mundo. – dijo – si de verdad usted es tan fuerte como lo esta insinuando. Aceptaré. En cuando acabe mis tres años en la academia le buscaré y le retaré en un duelo.
Que así sea – dijo el hombre sonriendo – sólo debes recordar en el corazón de las cartas y el camino hacía el éxito se te abrirá.
Dicho eso, se alejo. Jake miro la carta y se dio cuenta que era la Chica Maga Oscura.
Ahora Jake estaba en la academia dispuesto a cumplir su promesa. Miro su reloj y se dio cuenta que ya había pasado media hora. Es hora de visitar la isla con los demás. Recogió sus cosas y se dirigió a la habitación de Jaden.
¡Por fin llegas, Jake! – dijo Jaden cuando entro. – Ya había pensado irnos sin ti.
Vamos, Jaden – dijo Syrus – no exageres. Te habríamos esperado igualmente, Jake.
Pues bien – dijo Jake sonriendo – cuando queráis nos vamos.
Los dos asintieron alegre hasta que una voz hizo que se estremecieran un poco y alzaron la cabeza al tercer piso de la litera.
Deberías hablar más bajo. – dijo la voz – hay gente que intenta dormir.
Al mirar en la tercera cama, pudieron ver a un chico algo gordo vestido con uniforme rojo. Su aspecto se parecía a un...
¡¿Tenemos un koala en nuestra habitación!? – exclamo Jaden.
¡No soy un koala! – exclamo el otro chico. – Me llamo Chumley Hafflington. Soy vuestro compañero de cuarto.
Encantado – dijo Jaden – Me llamo Jaden Yuki, ése es Syrus Truesdale y el otro Jake Yukishiro.
No me importa vuestros nombres – dijo Chumley recostándose. Los tres cayeron de espaldas.
¿Por qué? – pregunto Jake levantándose a duras penas.
¿Acaso no sabéis qué quiere decir el color rojo? – pregunto sorprendido Chumley.
Los tres negaron con la cabeza.
Veréis – suspiro el otro – la academia esta compuesto por 3 dormitorios. Y en el examen de acceso te clasifican según tu nivel en Obelisco azul, Ra amarillo o en Slifer rojo. Los tres tienen un nivel diferente. En primer lugar esta el Obelisco azul dónde ahí van los mejores tanto en notas como en estrategias de combate, en otras palabras, son casi invencibles. En segundo lugar esta Ra amarillo. La mayoría van ahí. Son los que ya saben bastantes cosas de lo que es en tema de Duelos de Monstruos. Al final, estamos nosotros, los Slifer rojo. Somos los que pasamos los exámenes por los pelos o que nos han cogido por pura pena. En otras palabras – su cara se ensombreció – somos los fracasados de la Academia de Duelos.
Syrus miro el suelo mientras que Jaden estaba intentando recordar cuales eran sus fallos en el examen para poder llegar a Slifer rojo. Jake sólo miro a Chumley.
¿Y qué? – dijo al final.
¿Qué? – dijo Chumley sorprendido.
Aunque estemos en Slifer rojo, no significa que seamos los peores – dijo tranquilamente Jake.
Chumley miro sorprendido a Jake.
Jake tiene razón – dijo Jaden. - ¿Cómo puede ser que seamos los peores si aún no nos han probado? Además el rojo es un buen color.
Aquí, todos somos duelistas. Da igual que seamos rojos o azules – dijo Jake – somos y seremos los mejores duelistas al acabar la academia.
Os veo muy seguros – dijo Chumley – haced lo que queráis. Pero luego no digáis que no os lo había advertido.
Jake sólo le sonrió y salió de la estancia acompañado de Jaden y de un apenado Syrus. Un rato más tarde, estaban andando visitando la isla cuando, sin aguantar más, Jaden exclamo:
¡Vamos, Syrus! Ya verás que lo vamos a pasar bien aquí. ¡Levanta ese ánimo!
De acuerdo – dijo sin convencer Syrus. Luego sonrió un poco apenado – No se porque me deprimo ahora si tengo todo un año para deprimirme más.
Jake solamente sonrió cuando llegaron a un edificio amarillo.
¿Qué edificio es ése? – pregunto el chico.
Es el dormitorio de Ra amarillo – dijo un voz detrás.
Se giraron y pudieron ver a un chico vestido con uniforme amarillo. Tenía el pelo castaño y el rostro serio y sonriente.
Me sorprende que vosotros – señalo a Jaden y Jake - dos estéis en Slifer Rojo. Sobre todo que pateasteis a Crowler en el examen de acceso.
Pues la verdad es que sí. Nos ha puesto ahí – dijo Jaden - ¿Se puede saber quién eres?
¡Ah sí, se me olvida presentarme! – dijo sonriendo el chico – disculpadme. Mi nombre es Bastión. Bastión Misawa. 1º año en Ra Amarillo.
Yo soy Jake Yukishiro – dijo Jake.
Y yo Jaden Yuki, el futuro Rey de los Juegos. – dijo alegre Jaden.
Y yo Syrus Truesdale – dijo tímidamente Syrus.
Todos tenéis un buen nombre – dijo Bastión.
La verdad que sí estás en Ra amarillo tendrás que ser fuerte, ¿no? – pregunto Jaden. Bastión sólo asintió - ¡Qué bien! ¿Te apetece echar un duelo rápido, ahora?
Hoy no, Jaden – contesto Bastión – tengo unos asuntos que tratar. ¿Te parece bien otro día?
Esta bien. Otro día – asintió el chico rojo. – sigamos visitando, chicos.
Se alejaron del dormitorio rojo y avanzaron por un camino que habían cogido y llegaron hasta un edificio de color azul que parecía un palacio.
¿Y éste lugar? – pregunto Jaden.
Cómo me gustaría vivir aquí – dijo Syrus.
¡Hé, vosotros! – grito un estudiante con uniforme azul cerca de la entrada del dormitorio. - ¡Largo de aquí!
Pero, ¿por qué? – quiso saber Jake.
Es el dormitorio de Obelisco azul – contesto el estudiante azul. – No es lugar para infectos Slifer rojo como vosotros. ¡Fuera!
¿Y qué pasa con la hospitalidad? – musito Jaden – vámonos, chicos.
Siguieron avanzando hasta llegar a otro edificio de color azul. Esta vez no se acercaron demasiado, pero sí que se quedaron mirando un largo rato hasta que una voz hizo que se diesen la vuelta.
¡Tíos!, ¿que hacéis aquí? – pregunto la voz.
Era una chica vestida con uniforme de color azul. Su cabello era rubio y largo que le llegaba más o menos a la mitad de la espalda. No medía tanto como Jake y tenía los ojos azules brillantes.
Sólo observábamos – contesto simplemente Jaden.
Qué sospechoso – dijo la chica desconfiada – será mejor que avise al superior.
¿Sospechoso? – se extraño Jake - ¿Por qué sospechoso?
¡Hola! – inquirió la chica – Es el dormitorio azul de chicas. ¡De CHICAS!
Los tres pusieron los ojos como platos al saber el por qué parecía enfadada.
Lo... lo sentimos – dijo Syrus – no lo sabíamos.
La chica parecía sorprendida al oír eso y les miro a cada uno. Al final, sonrió con tranquilidad.
Ya veo – dijo – novatos.
Los tres asintieron.
Entonces, puedo perdonaros – dijo la chica sonriendo aún más.
Permíteme que me presente – dijo Jake – Me llamo Jake Yukishiro. Y éstos son Jaden Yuki y Syrus Truesdale.
Yo me llamo Alexis Rhodes – dijo la chica. – también es mi primer año aquí en la academia. - De repente su reloj se puso a sonar - ¡Vaya! Enseguida empezará la cena de bienvenida. Será mejor que os vayáis. Me alegro de conoceros, chicos.
Dicho eso, se alejo corriendo. Los tres, sabiendo que en la cena se expondrá las reglas de la academia, también fueron corriendo al comedor de Slifer rojo. Cuando llegaron, todo el mundo estaba sentados en sus respectivos asientos mirando la comida que tenían.
¿Es esto la cena? – pregunto Syrus.
Me temo que sí – contesto Jake mirando también el plato que tenía.
En efecto, la comida era sin más un cuenco de arroz y un plato de sardinas.
Además el director no esta – dijo de mala gana Syrus. – seguro que esta retrasado por alguna tontería.
¡Ejem, ejem! – toso Jake mirando atrás de Syrus. El chico se puso blanco como la nieve y se giro. Detrás se encontraba un hombre joven con gafas cuadradas y de pelo negro muy largo. En sus brazos llevaba un gato regordete de color marrón con rayas negras en su espalda.
¡Hola, profesor! – dijo nervioso Syrus.
No te preocupes – dijo el profesor aún sonriendo – tenías toda la razón. Me he retrasado por intentar coger a mi gato que se me había subido a un árbol. No te puedes imaginar lo ágil que puede llegar a tener a pesar de estar así.
Syrus estaba patidifuso porque no le reñía. El profesor se fue hasta una mesa un poco más grande enfrente de todos los alumnos y se dirigió a ellos con un gran sonrisa.
¡Bienvenidos todos a Slifer rojo! – dijo – Soy el profesor Banner y soy el director de éste establecimiento. Yo mismo os he preparado esta suculenta cena de bienvenida – la cara de los alumnos era digno de ver. Todos le miraban si estaba loco o era así por naturaleza – sólo os diré antes de comer que cualquier problema que tengáis os podéis contactar conmigo en cualquier momento y a cualquier día del día. Y ahora que os aproveche.
Todos se pusieron a comer la "porción" de comida que les tocaba.
Bueno, al menos nos a tocado un profesor amable – dijo Syrus.
Sí – contesto Jake – al menos no como ése Crowler que, según me he enterado, es el director de Obelisco azul. Además – comió un pedazo de comida – ¡la comida esta de rechupete!
Sí, tienes razón – dijo Syrus. – La verdad es que no me arrepiento de haber venido aquí. ¿Verdad, Jaden?
¡Síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! – exclamo Jaden con la boca llena de granos de arroz - ¡Pero qué rico esta eso! ¿Hay más?
Jake y Syrus sólo le miraron con una sonrisa nerviosa. Sí, penso Jake, va a ser un buen año. Y yo podré cumplir la promesa que le hice a aquel hombre.
