Andar Conmigo
Para: DarkinocensDLT
Cantidad final de palabras: 2207
Personajes: HibarixHaru (1886)
Tipo: Romance/Drama
Comentarios:
Ahora si más romance que drama, advertencia contiene cierto toque de lemonada, discreción recomendada
Andar Conmigo
El rítmico bip la arrullaba de una forma abrumadora, después de todo en las últimas 3 semanas se había convertido en una melodía familiar para la castaña.
-¡Haru! -le llamó la atención el guardián del Sol
-¡hahi! -respondió la chica mirando a su interlocutor
-Al extremo que deberías de descansar un rato, o serás tú la que tenga que internarse en el hospital -le advirtió
-Ryohei, no hace falta que te preocupes, Haru se encuentra perfectamente –sonrió la muchacha
Durante unos momentos el peligris contempló a la chica y luego dio un suspiro.
-yosh Haru, puedes quedarte –dijo el guardián del sol antes de dejar la habitación
La muchacha se levantó entonces de su asiento para estirarse un poco, dio un par de vueltas por la habitación, luego abrió la ventana, el sol caía en el horizonte, el viento era fresco, casi cálido para la estacion invernal en la que aún se encontraban.
-Hibari, Hibari -cantó una pequeña avecilla amarilla que llegaba del exterior
-Hola Hibird, ¿qué tal tú día? -le saludó la castaña
-Haru, Haru -le respondió el pajarillo
-Pronto anochecerá y Kusakabe-san vendrá a relevarme -le explicó a la mascota de guardián de la nube
Entonces se acercó Hibari quien después de todo ese tiempo se encontraba fuera de peligro pero aún inconsciente. Con suavidad acarició su cabello negro y con las puntas de sus dedos dibujo sus rasgos, empezó a cantar una balada romántica, una cuyos versos expresaban sus sentimientos hacia el pelinegro.
Entre tanto la pequeña mascota del ex-prefecto la acompañaba con un suave cantar. Al cabo de unos minutos arribaba Kusakabe para relevarla.
Al día siguiente por la tarde Haru, caminaba aprisa hacia la habitación 1886, desde la mañana había algo en ella que le pedía a gritos ir a visitarlo, en el camino había comprado un pequeño regalo que esperaba alegrase un poco la intachable habitación del guardián de la nube. Pero cuál fue su sorpresa al entrar y encontrarse con Hibari de pie quitándose la pijama.
-¿Hibari-san? -dijo con voz temblorosa la castaña
Sin embargo el ex -prefecto ni se inmutó en contestar
-es un alivio que ya haya despertado -susurró Haru desde la puerta tratando de ocultar la inmensa felicidad que invadía su pecho
Pero su alegría duró poco cuando el moreno se tambaleó ligeramente cuando se acercaba a la cómoda para alcanzar su ropa. De inmediato la Miura se apresuró a sostener al hombre por la espalda
-No debería de esforzarse tanto Hibari-san -le susurró la ojicastaña
-¿quien dijo que necesito de tu ayuda herbívora? –respondió mordaz el ex-prefecto separándola de él
La joven castaña se alejó entonces y es que esos fríos ojos grises tenían una expresión tan indiferente, no era como la que normalmente usaba para intimidar y para Miura era como un si un cuchillo atravesara la mitad de su pecho, no era lo que esperaba escuchar al verlo despierto, pero ¿qué otra cosa podía recibir del distante guardián de la nube?, ¿qué esperaba ella significar para él?
-gomene Hibari-san, Haru no tenía la intención de molestarlo –dijo la castaña al borde de las lágrimas
Y se apresuró a salir corriendo de la habitación dejando atrás un pequeño ramo de claveles rojos. Sin quererlo Ryohei había escuchado parte de la conversación desde el marco de la puerta.
-¡Hibari! Eres un desconsiderado –le reclamó el guardián del sol al entrar a la habitación
-hmn –respondió como ya era su costumbre mientras se vestía
-Argh, no planeaba decírtelo pero creo que tienes que saberlo –dijo Ryohei revolviéndose el cabello -Haru fue quien te encontró ese día -
El rostro inexpresivo del guardián de la nube ni se inmutó
-habías perdido demasiada sangre, ni siquiera con mis flamas podía curarte –explicó Ryohei –ese día te hice una transfusión improvisada –
Repentinamente la atención de Hibari se centró en el peligris
-deberías estar agradecido que ella tenga el mismo tipo de sangre que tú –le espetó
La mirada fría de Hibari se vio finalmente sorprendida
-y no solo eso, durante las últimas semanas esa chica se ha dedicado en cuerpo y alma a ti –continuó Sasagawa
-Haru, Haru –cantó Hibird revoloteando la cabeza del ex-prefecto
-sé que no te gusta convivir con los demás, pero no deberías de ser un malagradecido –le dijo a modo de despedida Ryhoei
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Al cabo de unos días…
La castaña caminaba hacia un bar en el centro de la ciudad, se encontraba completamente sola pues ninguna de sus amigas se encontraba libre y la pena que llevaba desde la última vez que había visto al guardián de la nube la carcomía por dentro.
Haru nunca había sido de esas chicas adeptas a la bebida, a decir verdad el alcohol subía muy rápido a su cabeza, pero esa noche no le importaría. Tan pronto como llegó a la barra ordenó un whisky doble.
-¡Hahi! -exclamó la ojicastaña al terminar su bebida
Fue entonces cuando un par de hombres se acercó a ella.
-¿señorita le gustaría bailar conmigo? -
Sin pensarlo mucho Miura aceptó, al llegar a la pista Haru se dejó llevar por fin.
Mientras tanto a las afueras del centro nocturno se encontraba como ya era su costumbre patrullando el guardián de la nube. A penas se había recuperado de su estado de coma y sin embargo no le daba importancia alguna, pero desde que había despertado sentía que algo le faltaba. Y es que cada que cerraba sus ojos podía sentir como alguien acariciaba sus cabellos y escuchaba una voz suave cantando, aunque no podía reconocer de quién se trataba.
-hmm -susurró Hibari dejando el asunto de lado
De repente de uno de los bares vio salir a un grupo de hombres que abrazaban a una pequeña jovencita de cabello castaño.
-Haru, Haru -cantó la avecilla en el hombro del ex-prefecto
-¿Hahi a dónde vamos? -preguntó la castaña alcoholizada
-a una fiesta privada -dijo uno de sus acompañantes -¿no es así muchachos? -
-vamos a divertirnos mucho -respondió uno de ellos
El grupo de hombres solo rió un poco y la pobre chica solo rió con ellos desconociendo por completo las intenciones que realmente tenían.
-Las multitudes de herbívoros están prohibidas -anunció una voz fría
-¿quién eres tú? -dijo el hombre que abrazaba de la cintura a la castaña
-Herbívoros, ¿que se cree este imbécil? -dijo otro
Pero antes de que el grupo pudiera reaccionar, Hibari ya los había noqueado
-este hijo de pu… -espetó otro de los hombres
Fue entonces cuando el grupo de varones se lanzó al ataque contra Hibari, entre tanto la castaña se había quedado de pie sin entender lo que sucedía.
-herbívora vete a casa -le ordenó Hibari
-¡Hahi! ¿Hibari-san? -dijo un poco desorientada -Haru no necesita ayuda, Haru va a divertirse esta noche -le dijo la castaña dándose media vuelta en dirección al bar sin embargo no pudo dar más de un par de pasos cuando empezó a tambalearse
-Herbívora -murmuró el moreno tomándola del brazo -estás ebria -
-¿y? -contestó Haru con una mirada desafiante que molestó de sobremanera al guardián
-irás a casa ahora -decretó Hibari
-¡No!, ¡Haru no quiere ir a casa-desu! -protestó -¡Haru quiere olvidarse de todo!, ¡Haru quiere divertirse! -exclamó la castaña tratando de librarse del fuerte agarre de Hibari
Ignorando por completo la protestas de la chica el guardián de la nube usó su último recurso y la cargó en su hombro cual si fuera un saco de papas.
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Al llegar a la mansión Vongola Hibari se dirigió a su departamento pues no le apetecía encontrarse con algún otro herbívoro además si la jovencita deseaba escaparse en esas condiciones la atraparía de inmediato. Ya en sus habitaciones la dejó recostada en la sala, pues la chica se había quedado dormida durante el trayecto, entonces cuando Hibari fue a cambiarse y a traer una colchoneta extra para su presa.
-vigilala -le ordenó a su fiel pajarillo
-vigilar, vigilar -le respondió
Al cabo de unos minutos Miura despertó y se encontró por completo desorientada, el efecto del alcohol en su sangre había bajado un poco
-Haru, Haru -cantó Hibird
-¡Hahi!, ¿Hibird? ¿dónde? ¿cómo llegue aquí?-dijo mientras miraba a su alrededor y reconocía el lugar
Luego a su mente venia el encuentro con Hibari, sin quererlo la joven empezaba a llorar
-¿por qué? ¿por qué?-balbuceaba
Al cabo de unos minutos Hibari regresaba y al llegar a la puerta de la sala escucho una melodía, cerró los ojos y descubrió que se trataba de la canción que rondaba su mente desde hace unos días. Al abrir la puerta descubrió que Haru era quien cantaba con Hibird en sus manos
-Dime si tu quisieras andar conmigo. Cuéntame si tu quisieras andar conmigo -
-andar conmigo, andar conmigo -coreaba el avecilla
Sin embargo al ver al guardián de la nube en el marco de la puerta calló de inmediato
-¿por qué?-le preguntó Hibari sorprendiendo a la castaña -¿por qué me salvaste?-
Miura entre tanto miraba esos ojos grises y por unos instantes le pareció ver un brillo suave
-porque Haru no soportaría vivir en un mundo donde Hibari-san no estuviera-
Esta vez fue Hibari quien miró atónito a la muchacha
-aunque Hibari-san no lo entienda, Hibari le dio su primer beso a Haru y no puede olvidarlo, Haru está enamorada de Hibari-san -explicó sin pensar la chica
La confesión tomó por sorpresa al ex-prefecto, pues en un principio solo había planeado devolverle el favor a la joven Miura, pero sus palabras habían encendido algo en su interior, era una sensación de enorme fuerza y al mismo tiempo de debilidad como la maldición de las sakuras, tomó de los brazos a la chica para verla más de cerca y sin pensarlo mucho la besó. Dulce había algo en ella que era dulce, por unos instantes Hibari se separó de Haru, para observarla fijamente, entonces notó como su rostro se encontraba completamente sonrojado y a pesar de la confusión en sus ojos castaños tenía una sonrisa que le robaba el aliento. Como buen depredador se dio a la tarea de saborear a su presa, primero sus mejillas, luego su cuello; sin perder tiempo empezaba a desnudar a la castaña.
-Hiba...-gemía Haru sin embargo fue interrumpida por un beso del guardián
-Kyoya-le susurró con voz profunda y continuó con sus caricias
Al cabo de unos minutos toda la caja torácica de la castaña estaba expuesta ante el ex-prefecto, quien acariciaba tortuosamente su piel cremosa, se detuvo al notar como en sus senos se erguían unas puntas rosadas, muy similares a los capullos de flor de cerezo
-capullos de sakura -dijo el ojigris pellizcándolos suavemente
-Ah, Kyoya-kun! -gimió Miura
-kamikorosu -murmuró antes de llevarlos a su boca
La pobre castaña no pudo evitar lloriquear de placer, y de sus labios solo podía escucharse el nombre de Kyoya
Entre tanto las traviesas manos del moreno viajaban a la entrepierna de la chica, internándose de inmediato por sus labios y jugueteando con una suave fricción que hizo a Haru arquearse de placer
La sala se lleno por completo de una melodía de gemidos femeninos y gruñidos masculinos; y no se detuvo hasta que Haru gritó casi sin aliento el nombre de Kyoya
Al separarse de ella el muchacho vio una imagen deliciosa... Haru Miura semidesnuda, despeinada, perlada de sudor y cubierta de un rubor rojizo
-¿por qué nos detenemos?-se quejo mirando fijamente el ya no tan estoico rostro de Kyoya -yo quiero ir hasta el final -expresó la aún alcoholizada muchacha
-hmn -soltó el ojigris y luego besó nuevamente a la chica -porque estás ebria y cuando te haga mía quiero que estés completamente sobria para que no olvides ningún detalle -le susurró al oído antes de cargarla en sus brazos y llevarla a su cama...
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Al dia siguiente Haru desperto con un ligero dolor de cabeza, ya pasaba de las 10 de la mañana, descubrió que se encontraba en la cama de Hibari, con una bata de color azul cielo puesta. Al levantarse encontró una nota del guardián que decía:
"Descansa y come bien, nos veremos después."
Al llegar a la sala Haru tropezó accidentalmente con Gokudera haciendo que tirara los documentos que llevaba
-¡Hahi! Gomene Gokudera-san -se disculpó la castaña y ayudó a levantar los papeles
-Baka-onna -se quejó el peliplata con los documentos en sus manos -no puedes andar corriendo por la mansión así -le dijo y luego con su dedo ídice le picó la frente
-¡auch! Ya dije que lo sentía Gokudera -se quejó Miura
-vuelve a tocar a mi mujer y kamikorosu –amenazó el guardián de la nube al ojiverde saliendo de la nada
-¿su mujer? –parpadeó un par de veces el guardián de la tormenta
-ma… ma… parece que Haru es la novia de Hibari –sonrió Yamamoto
Y antes de que la castaña pudiera contestar siquiera el ex-prefecto la tomó entre sus brazos para luego depositar en sus labios un apasionado beso dejando a los presentes boquiabiertos.
-Kyoya-kun –susurró casi sin aliento
Entonces el pelinegro le dedicó una sonrisa de medio lado, antes de susurrarle algo al oído
-tengo antojo de esos botones de sakura –
Haciendo que el rostro de la Miura se colorease por completo de carmín, luego la tomó de la cintura y se la llevó con él hacia sus habitaciones.
Comentarios finales:
Amm xD Hibari es un personaje difícil, para qué negarlo, tengo algunas notas, según mis pseudo-investigaciones en internet, la voz y las caricias que Haru le daba mientras estaba en coma lo suavizaron un poco para con ella.
Hibari como Alaude no pueden aprovecharse de las mujeres alcoholizada aún si las desean con toda su alma.
Ah y HIbari dice que Haru es su mujer aún si todavía no la ha tocado, porque XD como buen depredador no podía decir "mi hembra" eso hasta él sabe que se oye muy feo *Hibari asiente*
Espero que les haya gustado, gracias por su atención
MCR77 off
PD. Perdonen los acentos si faltan, pero pues ya no sé si soy yo o el código…
PD2. Si está OOC pues… ni modo XD
