Era un monte gigante el sitio donde 3 seres vivos claves estaban aquel dia, en el centro de la región de Sinnoh estaba el monte Corona, el sitio que más relación guarda con el origen del mundo. En este sitio se encontraba el protagonista de esta parte de la historia, un humano que tenia algo que le diferenciaba de los demás.

Su nombre era Matthew, pero era llamado también Matt, ocasionalmente, ya que las otras veces era llamado mocoso, inútil, idiota, etc. Era un huérfano querido por nadie/odiado por todos, no tenia hogar fijo, e iba de aquí para alla, haciendo lo que quisiese, pese a tener 10 años solamente, era realmente capaz para muchas cosas, era bastante agil, y de sus luchas por supervivencia, aprendio a pelear, se alimentaba de cualquier cosa que encontrase en la basura y sin problema alguno, después de todo, llevaba asi ya 2 años; no siempre fue asi, el era un joven niño que vivía con su padre, jamas conocio a su madre, por lo que su padre tuvo que ocupar ambos papeles, y pese a tener que trabajar extra, logro darle una buena vida a su hijo, todo iba bien, ya que incluso sabia cuando detenerse con su empleo y pasar el rato con su hijo, yendo por un helado, a la plaza, o simplemente estar ahí para el. Hasta un accidente en auto, lo que causo su muerte, Matt estaba ahí en el vehiculo el dia del incidente, pero salio ileso; creyendo sin motivo aparente que sucedió por su culpa, huyo del lugar y jamas volvió.

Desde ese dia, lleva vagando de aquí para alla, sin pensar mucho en lo que sucedió, sucede o sucederá, era bueno que ya no piense en el pasado, pero alarmaba que no lo hiciese en el futuro, o incluso el presente.

Un dia como cualquier otro simplemente ya no lo aguanto mas, algo se le vino a la cabeza, simplemente no tenia por que estar mas en el mundo, a la "tierna" edad de 10 años, considero y acepto la idea del suicidio, pero como, todo ser, huano o Pokemon le teme a la muerte, te propones morir de x manera, y cambias de opinión al final por ese mismo miedo, esto causa decepcion en uno, por lo que intentaría otra manera que al final, no cambiaria el resultado, Matthew ya sabia eso, por lo que intento engañar y confundir a su mente, iria al monte corona a escalarlo desde afuera, pensando y diciéndose a si mismo que era solo por viajar, pero esperando que una roca colapse y "por mala suerte" muera, con eso en mente, se encamino directo a la gran montaña, decidio ir por la noche, para no ser molestado por nadie ni nada, y empezó a escalar, escalo sin ningún problema, como ya se menciono, estaba en buena forma física.

Continuo asi hasta que llego a una zona nevada, le parecio ver un Snover, atacando a un Pokemon verde, una Ralts, ¿quizás? Pero lo ignoro y decidio caminar rodeándolos, ninguno se percató de su presencia, se preparaba para escalar empezando por una cueva en mal estado, se veía que se derrumbaría en cualquier momento, lo que no esperaba ea que tras subir un par de metros había un gran agujero, se asomo, y vio a un Pokemon en un estado lamentable, era un Riolu que se esforzaba por levantar la cabeza y verle a los ojos, de alguna forma, casi pudo ver todo lo que tuvo que pasar para llegar a ese estado, y se quedo mirando, mirando como le miraba, y extrañamente, sintiendo la presencia de aquella Ralts de antes, asomándose por la entrada de la cueva.

Hay gente que cree que las coincidencias no existen, que es todo causa del destino, ya escrito desde el momento en que uno nace, hay otros que creen exactamente lo contrario, que el destino no existe, y todos creamos nuestro propio camino.

Pero ni un conjunto exagerado ni el destino estaba preparado para el encuentro de estos 3 seres en ese preciso momento.