Buenas, gente, hasta aquí sigue siendo medio bueno :O Lo de siempre, disfruten de este capítulo, dejen review para cualquier pregunta, aclaración que necesiten y sobre todo para halagarme (?)


Acabó de vestirse y cogió un pedazo de papel y bolígrafo, escribió una nota y la dejó en un lugar donde la peli rosa pudiera verla cuando despertara. Agarró el maletín, se puso los zapatos y abrió la puerta. Ahí estaban Rin y Len, como ya quedaron el día anterior, a punto de tocar

-¡Buenos días, Miku! – hablaron ambos al unísono. Los conocía muy poco, del día anterior, pero ya habían hecho eso varias veces y era muy espeluznante - ¿No viene el chucho? – habló esta vez Len asomándose para ver detrás de Miku, quien negó y cerró la puerta, cuidadosamente para no despertar a Luka, dispuesta ya a ir a clases

OOO

Bostezó y comenzó a estirarse en la cama. Abrió los ojos y miró a su alrededor ¿No tendría que estar Miku a su lado? Tal vez ya había despertado. Miró el reloj-despertador de la mesita de noche que marcaba las 9:18 de la mañana ¡Miku tendría que estar ya en clases y ella seguía aun dormida! Se levantó rápidamente de la cama, se vistió como pudo y comenzó a buscar a la peli turquesa por la habitación. Por ningún lado

Comenzó a palidecer y a sentir el típico sudor frío. Volvió al dormitorio, se sentó en la cama y se revolvió el cabello ¿Dónde estaba? ¡Maldita sea que poco responsable era Luka! Volvió a mirar por el dormitorio y vio la nota que le dejó la peli turquesa. La cogió y miró lo que había escrito atentamente. Luego le dio la vuelta al papel, lo puso del revés, le volvió a dar la vuelta. No entendía ni papa de lo que había ahí escrito, para ella solo había garabatos y dibujitos raros, pero sabía que era de Miku porque olía a ella. Espera ¿Y si Miku le estaba pidiendo ayuda? ¿Y si este papel decía que la salvara y ella no tenía ni idea? Tiró el papel al suelo y salió corriendo, siguiendo el olor de la peli turquesa

Querida Luka, no te preocupes por mí. He ido a la escuela, obviamente. No he querido despertarte porque aun te tienes que recuperar. Pero no te preocupes por mí, repito, por qué Rin y Len vienen conmigo. Nos vemos en el comedor a la hora de comer. Atentamente: Miku

OOO

-Antaño, monstruos y humanos convivimos. Por diferentes causas, unos dicen que los monstruos atacaron a los humanos y otros que fue al revés, los monstruos tuvimos que huir. Los monstruos más antiguos se unieron y crearon una especie de burbuja en el mundo humano, pero invisible para estos, donde los monstruos podrían vivir felices. Un tiempo después, algunos monstruos se aventuraron a ir de nuevo fuera de la burbuja, el mundo humano había cambiado muchísimo. Pocos fueron los monstruos que volvieron – cerró el libro que tenía en las manos y miró a la peli turquesa – Dinos, Miku ¿Qué pasaría si los monstruos fuésemos ahora a tu mundo?

-Para empezar, tengo que decir que no sabía que vivimos juntos en su momento – dijo levantándose de su asiento, los nervios devorándola por dentro – Si… fuerais al mundo humano… posiblemente os darían caza, os matarían, os diseccionarían, tal vez os meterían en una jaula y os llevarían al zoo… La gente estaría tremendamente asustada… - agachó la cabeza tristemente – Somos horribles

El profesor iba a hablar cuando de repente Luka entró a la clase. Buscaba con la mirada algo y se alivió al encontrarlo - ¿Quiere algo, Megurine? – preguntó el profesor acercándose a ella

-¿Y-yo? Eh… - miró a los lados en busca de respuestas para darle hasta que sus ojos se volvieron a posar en los de Miku y recordó lo último que dijo – No todos los humanos son horribles ¡Mírate, Miku, eres incapaz de derrotar al monstruo más débil de todos! Yo he estado en el mundo humano, es un lugar agradable. Claro que si vas como un monstruo fingiendo ser humano la gente se va a asustar, además seguro que querríais coméroslos, como con Miku. Así es normal que nos teman. Si ellos nos han olvidado, por algo será, los estamos poniendo como malos y a nosotros como ángeles y tal vez fuimos nosotros quienes lo hundieron todo…

El profesor comenzó a aplaudir fuertemente – Bravo, Luka. Eres la única, en años, que da un discurso a favor de los humanos. Al fin encuentro a un monstruo que piense bien de ellos y al fin encuentro a un humano que no nos tiene miedo – paró los aplausos y miró a toda la clase – Haber si aprendéis de esta pareja – dijo fríamente y dejó que todos se fueran antes de hora al recreo

-¡Miku! – se acercó a la nombrada una enfadada peli rosa, o eso parecía al principio porque literalmente se tiró encima suyo a abrazarla – Pensaba que te había pasado algo… -frotaba su mejilla con la de la peli turquesa quien ahora reía por sus acciones. Se veían tan tiernas ambas - ¿Qué era ese trozo de papel con dibujitos y garabatos? – preguntó alejándose un poco para poder verle mejor la cara

-¿A qué papel con dibujitos y garabatos te refieres? Yo solo te he dejado una nota en la mesita – la peli rosa asintió dándole a entender que a esa misma nota se refería ella – Vaya… no sabía que escribía tan mal – frunció los labios y apoyó ambos brazos en el suelo para levantarse de éste, pero alguien parecía estar muy cómoda encima suyo - ¿Y si nos levantamos?

OOO

-Anto… nio… - susurraron tanto peli turquesa como peli rosa – Me… ahogas… - ¿Cómo un hombrecito tan pequeño y con apariencia tan inofensiva podía ser tan fuerte? Ese era otro de los misterios del mundo. El chef solo las soltó cuando Miku cayó al suelo casi desmayada por la falta de aire

-A alguien le tendrán que hacer la respiración artificial – habló Len mirando a la peli rosa y haciéndola sonrojar - ¿Qué tal si lo haces tú, Luka? – miró y sonrió pícaramente ¿Cómo un niño podía ser tan pícaro y pillo? Otro misterio, señores, otro misterio… - ¡Vamos! No me mires así, sabes que quieres, lo estás deseando – agrandó los ojos y miró fijamente a los de Luka, haciendo movimientos extraños con las manos como si intentara hipnotizarla

-D-deja la broma Len – apartó la vista del rubio. No iba a negarlo, ella se moría de ganas, pero no sabía lo que quería la peli turquesa

-¿Si se estuviera ahogando de verdad tampoco lo harías? Qué cobarde, Luka

-Oye, que estoy bien – y como perro y gato (nunca mejor dicho) ambos siguieron discutiendo sin prestar atención a una peli turquesa ya recuperada - ¿Hola? ¿Alguien me hace caso? ¡Sigo viva! – gritó poniéndose en medio de ambos

-Igualmente, no sé qué pintan estos aquí - señaló a los gemelos y los miró con desprecio. Uix… como los odiaba

-Miku es nuestra amiga ¿No tenemos acaso derecho a estar con ella? – fruncieron el ceño y de nuevo chispas saltaron

OOO

Cuando acabaron de comer y pelear, la loba recordó que tenía que ir al profesor a pedirle los deberes. Es cierto que la mayoría de veces se saltaba las clases o se iba en medio de éstas, pero eso no quería decir que no hiciera las tareas y no estudiara para los exámenes. La humana prefirió ir ya a la habitación pues estaba cansada, el problema es que cierta peli rosa no la dejaba ir sola con los gatos

-¡Oh, vamos, Luka! – se quejó Miku levantando los brazos al aire – La habitación está a cuatro pasos, como aquel que dice, me acompañan Rin y Len ¿Cuál es el problema? – bufó y se cruzó de brazos ¿Acaso la veía como un bebé que necesitaba toda clase de cuidados? Haber, es cierto que es peligroso y todo eso, pero caray, va con los gemelos… Le dio la vuelta y le dio empujoncitos para que se fuera – Ale, adiós, nos vemos luego – sonrió inocente, como si nada pasara

Y mientras se iba a su clase, iba revolviéndose los cabellos y maldiciéndose por ceder y dejarla ir sola. Vale, no estaba sola, estaba con los rubios, pero ellos… son débiles y unos críos, siendo sinceros – No me convence… - apresuró el paso, si le daban rápido los deberes, podría ir antes con la peli turquesa

OOO

-¡LEN! – gritó la rubia corriendo hacia él y zarandeándolo para que se despertara de una vez. El rubio había recibido un buen golpe intentando proteger a la humana - ¡Vamos, no puedes dejarme sola, tenemos que defender a Miku! – gritó de nuevo. Tal vez deberían haber hecho caso a Luka y haberla esperado – Maldición… - la rubia miró a su atacante, que ahora estaba a pocos pasos suyo, con rabia, se levantó y corrió hacia el maldito que se atrevía a golpear a su hermano

Y cuando estaba a punto de darle un zarpazo en la cara, la sirena abrió los ojos como platos y el cuerpo de Rin se movía como el maldito pez quería – Ven… - cantó con su melodiosa voz – Ven conmigo – le hacía suaves gestos con la mano a la peli turquesa, pidiéndole que se acercara mientras le cantaba – No tengas miedo

Su cuerpo se movía solo, iba acercándose al ser que, probablemente, nada bueno quería hacerle – No vayas Miku, contrólate – se decía a sí misma, pero su cuerpo actuaba por si solo – Luka…

OOO

-Espero que puedas volver pronto a clase, Luka – le dijo el profesor a la vez que le entregaba un fajo de hojas y le sonreía. La peli rosa le devolvió la sonrisa, era una chica solitaria y que no solía juntarse con nadie, pero eso no quería decir que no fuera amable con los profesores. Ellos no intentarían nada, ya son mayores para tonterías de críos

Sin decir nada más, aceptó los deberes y salió corriendo de clase. Esperaba que Miku estuviera ya en la habitación, esperaba que no le hubiera pasado nada. Tal vez se preocupaba demasiado, pero algo le decía que las cosas… no iban bien como ella quería. Chocó con un alumno al cual hizo caer, se disculpó y cuando pasó por su lado para seguir su camino, éste le agarró por el tobillo, era un agarre fuerte - ¡Ya te he pedido perdón! ¡Suéltame! – gritó dándole patadas con el otro pie, pero cada vez iba apretando más su tobillo - ¡No tengo tiempo para jugar contigo!

A él le daba igual, tenía tiempo de sobras – La próxima vez mirarás mejor por dónde vas – sonrió de lado y mostró sus finos y puntiagudos colmillos junto a su delgada lengua. Luka seguía dándole patadas, no podía seguir perdiendo su tiempo, la sensación de que algo iba mal… un cascabel se escuchó y el idiota que no la soltaba acercó más los colmillos a la pierna de nuestra protagonista peli rosa ¿Ya está? ¿Iba a ser la inútil que no pudo salvar a su amiga porque un idiota le inyectó veneno y la paralizó? Ni en broma. Le dio una patada en la mandíbula haciendo que se mordiera y se clavara sus propios colmillos

-¿¡Qué está pasando aquí!? – preguntó enfadado el mismo profesor de antes y al ver al chico agarrando el tobillo de la peli rosa, le agarró del brazo y lo llevó a dirección. Luka salió corriendo a su habitación, deseaba que su sensación no fuera más que eso, una sensación, y que estuvieran bien

Entró a su habitación y llamó a la peli turquesa, ésta no respondía ¿Tal vez estaba dormida? ¿O en la ducha? Miró cada rincón de la habitación y ni rastro de su compañera – Maldición… ¿Dónde está? – salió y preguntó a algunas personas, las cuales se extrañaron mucho de ver a Luka Megurine hablando con gente para preguntar por gente, y nada, preguntó por la habitación de los gemelos, tal vez estaba ahí. Picó a la puerta, nadie abría, se odiaría a sí misma de por vida si algo le pasaba

Corrió de nuevo por toda la escuela y reconoció cierto olor, olor a gato, esas bolas de pelo servían de algo y no solo para molestar. Siguió el olor, haber dónde la llevaba…

OOO

-Rin, de nuevo, esta vez los dos juntos – dijo Len contando hasta tres y saltando encima de la sirena, pero de nuevo ésta los mandaba lejos con un simple golpe de cola. Lo intentaron montones de veces, de diferentes maneras, pero ninguna funcionaba y, ésta, era la última vez que lo intentaron pues quedaron inconscientes

-No, no, no, Miku ¡NO! Aléjate de ella, vamos – se decía, pero cada vez le costaba más incluso decirse esas palabras. Sus ojos estaban vacíos, sin vida, su cuerpo se movía como una marioneta más cerca del monstruo – Maldición… Luka – dijo, por última vez, antes de quedar completamente a merced de la sirena y con una solitaria lágrima rodando por su mejilla

OOO

Siguió este olor por toda la escuela y aquí, justo donde estaba, apestaba a gato. También olía a Miku y a pescado, le gustaba el pescado pero algo le daba que éste lo iba a odiar. Abrió la puerta y vio a la peli turquesa en los brazos de una sirena que poco a poco estaba acercando sus propios labios para besarla y, oh, cuánta rabia le dio esto a Luka

-¡Maldición, Rin, Len! ¿No sabéis llevar a una dama a su habitación? – preguntó retóricamente y con un tono burlón – Qué inútiles sois… Tú – señaló a la sirena fríamente – Suéltala o te cocinaré

La sirena acercaba cada vez más sus labios a la vez que cantaba – Seamos una – y las lágrimas se acumularon cada vez en más cantidad en la esquina de los ojos de Miku, quien susurró el nombre de la peli rosa mientras dejaba escapar las lágrimas. Luka apretó dientes y puños y corrió hacia la maldita que tenía hipnotizada a Miku

-¡Cómo te atreves! ¡Cómo te atreves a hacerla llorar! – le dio un puñetazo en la cara que hizo que se cayera al suelo y soltara al fin a la peli turquesa. Alejó a Miku de allí y volvió a hacer un trabajito al monstruo, iba a dejarle más guapa de lo que estaba, sí señor… Comenzó a pegarle puñetazos sin control, dejándole marcas, desfigurándola - ¡No la tocarás de nuevo! ¡Créeme que no lo harás! – Sus puños ya llenos de sangre del maldito pez, ya irreconocible

Paró de golpearle y se levantó, sabía cuando parar, al menos. Miró a la peli turquesa que estaba algo asustada y con lágrimas rodándole por las mejillas. ¡Maldita sea! Nunca tuvo que dejarla sola… Se acercó y la abrazó, aguantando las ganas de llorar, ahora estaba bien que era lo que contaba. Le ayudó a que se levantara y fueron con los gemelos que tenían heridas por todo el cuerpo y su ropa estaba destrozada

Len abrió los ojos como pudo y vio dos manchas: turquesa y rosa – Mik… u… estás… bi…en – dijo antes de volver a cerrar los ojos, incapaz de mantenerlos abiertos

-Estoy bien, Len… Lo siento… - le acarició el cabello, se sentía tan culpable… pero no era su culpa ¿Quién iba a decirle que un monstruo iba a atacarles? Exacto, Luka. Desvió la vista a su salvadora que ahora estaba de rodillas en el suelo, con las manos en los oídos y con una mueca de dolor mientras gritaba - ¿L-Luka? – se acercó a ella y puso una mano en su hombro – Luka ¿Qué pasa?

-¡Miku! Haz algo con los oídos de Luka, son mucho más sensibles y pueden escuchar sonidos que nadie más – gritó Rin corriendo de nuevo hacia la sirena ¡Idiota, que aun no estaba recuperada! – Yo me ocupo de este bicho, haz algo

Y era cierto, la sirena se había vuelto a levantar y ahora estaba moviendo los labios, pero ella no escuchaba nada ¿No estaba derrotada? ¿Era masoquista o qué? Después de la paliza… Pero eso no importaba ahora, tenía que hacer algo con la peli rosa – Luka, escúchame ¡Luka! – gritaba la peli turquesa ¿Qué debía hacer? ¿Y por qué a Rin no le afectaba? Dicen que los gatos también tienen buen oído ¿No?

-¡AAAAGH! – gritó, este ruido la estaba matando. No podía escuchar más que ese maldito chirrío, podía ver a Miku intentar decirle algo pero no la escuchaba. Pronto todo se volvió tranquilo, silencioso y oscuro

-¡Luka! Vamos piensa, Miku - ¿Por qué no se le ocurría nada? Bueno, tenía algunas ideas, sí. Una sería tapones para los oídos ¿Pero de dónde los sacaba? Otra era taparle la boca al maldito bicho, pero en eso estaba Rin y no podía conseguirlo. Y ella… era una simple humana que no podía ayudar a sus amigos, era una inútil que no podía cuidarse sola. Cuánto le gustaría ser ahora un monstruo y darle su merecido a cualquiera que se atreviera a tocarla a ella o sus amigos – Luka… - tal vez… si ella besara a Luka, ésta despertaría, como en los cuentos que leía de pequeña. Qué tonterías, este no era momento de besos ¿O sí?

Juntó sus labios suavemente con los de la peli rosa, si funcionaba, funcionaba, y si no, era un beso que se llevó. Y… o bien Luka se desmayó a posta para tener su ansiado beso o bien lo del cuento era verdad. O simplemente casualidad – Me desmayaré más a menudo… - le sonrió a la peli turquesa y se quedaron allí, mirando como si nada pasara a su alrededor. Luka ya no escuchaba el molesto ruido, supuso que Rin había conseguido parar a la sirena. Espera ¿Rin?

-Parejita, que me alegro mucho y todo eso pero ¿Qué tal si me ayudáis? – dijo la rubia que tenía sus manos entrelazadas con las de la sirena, la cual apretaba fuertemente los dientes por la rabia, y empujando para que no se acercara ''al grupo de los heridos''

-¡OK, gatita, descansa! – dijo la loba empujando a Rin hacia su querida Miku. Sacó las uñas y comenzó a mirarlas sin interés – Mira, si te hubieras quedado quietecita, yo ahora me habría ido y todos tan tranquilos – explicó moviendo la mano y hablando como si hablara del día a día – Pero como no puedes dejar el culo quieto ahora me veo obligada a mandarte con Meiko – a cada paso que daba hacia la sirena, ésta retrocedía – Todos hacen lo mismo, sabiendo que tienen posibilidades nulas siguen luchando – le puso la mano en la mejilla – Créeme que a partir de ahora se te van a quitar las ganas de pelear – dijo con voz asesina a la vez que arañaba la mejilla dejándole cuatro arañazos profundos

A pesar del dolor que sentía, intentó cantar de nuevo. Si eso conseguía parar a la loba, por más que le costara lo intentaría. Pero cuando empezaba, un nuevo golpe llegaba y cuando conseguía cantar seguido, la peli rosa se quejaba pero aguantaba y seguía lanzando golpes. No tuvo que parar nunca, aun cuando esa maldita gata comenzó a atacarle

Cansada ya del jueguecito, abrió la boca de la sirena y le cortó la lengua. Ya no volvería a cantar y tampoco a querer pelear en su vida. La dejó ahí, en el suelo, llorando por su lengua mientras ella se acercaba a Miku y los gemelos. Miró a todos y susurró un ''menos mal que estáis bien'' antes de caer de nuevo desmayada al suelo

OOO

Rin y Len se ayudaron mutuamente para ir a su habitación. Miku, aun no sabe ni cómo, ayudó a Luka a ir. Enserio, aun no sabía de dónde sacó la fuerza suficiente. Se quedó ahí, al lado de la peli rosa, sin apenas moverse. Quería estar allí cuando despertara y darle las gracias, pedirle perdón… Pero Luka no despertó hasta pasados dos días

-Uguh… Mi cabeza, es como si Antonio me hubiera estado abrazando hasta quedarme sin aire por completo, me hubiera desmayado y me hubieran traído hasta aquí arrastras y de mala manera, sin importar si me pegaba con piedras, árboles… - dijo mientras se masajeaba las sienes y miraba a su alrededor en busca de la peli turquesa

-¡LUKA! – gritó la humana. La loba hizo una mueca de dolor, la cabeza le iba a explotar – He estado tan preocupada, has estado dos días durmiendo

-¿Cómo puedes dormir tanto y preocuparnos tanto, pulgosa? – preguntó Len quien fue golpeado por su hermana gemela – ¡Eh! Si es verdad – se protegía como podía con los brazos alrededor de la cabeza

-Idiota, tú no has despertado hasta hará horas – dijo con un último golpe – odiaba que su hermano se metiera en tantos problemas, odiaba que se metiera con todos. Era un buen chaval pero ese era su defecto…

-Rin – llamó la humana - ¿Por qué no te afectó el canto de la sirena? – preguntó. Era algo que rondaba su mente desde entonces. Entendía que a ella misma no le afectara pues el oído humano no es como el de un animal…

-Porque escucho cada día al ¡IDIOTA DE MI HERMANO! – le señaló con el ceño fruncido y volvió a golpearle – Deja a Luka ya ¿Es que acaso te gusta? ¡Uf! – el rubio se quejó y se ruborizó – Nos vamos – le agarró del cuello de la camisa y lo arrastró fuera de la habitación. Esas dos necesitaban un tiempo a solas

Esperaron a que Rin y Len se fueran. Cuando escucharon la puerta, ambas se miraron. Permanecieron en silencio un rato, hasta que la peli turquesa se acercó a la cama para abrazar a Luka. La peli rosa se quedó un poco parada antes de corresponder al abrazo. Volvió a tumbarse, arrastrando con ella a Miku, quien ahora tenía la cabeza apoyada en el pecho de la mayor

-Lo siento – rompió el silencio Miku – Si te hubiera hecho caso a lo mejor no habría salido tan mal… - levantó la cabeza para mirarla, sus ojos llorosos

-Vamos, tranquila. Tampoco ha salido tan mal – sonrió la peli rosa recordando el beso – Además, nadie lee el futuro, así que nadie podría saber lo que pasaría – le dio su mejor sonrisa tranquilizadora y le acarició la cabeza

Miku presionó sus labios con los de la peli rosa, que quedó sorprendida por esta acción – C-creo que ya te has dado cuenta de mis sentimientos – dijo con cierto tinte rosado en sus mejillas – Y tal vez te resulte raro… pero a-así son las cosas, te quiero – volvió a besar a la mayor que sin queja alguna correspondió

Se separaron en busca de aire y volvió a besarla, cada vez el beso más largo y cada vez ambas disfrutaban más – Por cierto, yo también te quiero – Miku volvió a acercarse lentamente y la peli rosa decidió jugar con ella. Cada vez que los labios de la menor estaban a nada de los suyos ella retrocedía y la dejaba con las ganas. Así hasta que la humana se dio cuenta del juego y decidió no seguirlo - ¿Ya no me das más? – preguntó inocentemente y rió cuando la peli turquesa negó. Le dio la vuelta quedando ella encima y comenzó a hacerle cosquillas - ¿Y ahora?

TOC, TOC, TOC

FUUU, en el mejor momento siempre tiene que haber alguien que pique a la puerta. Luka se levantó y caminó hacia la puerta con una gran sonrisa en la cara por la queja de la peli turquesa. Abrió la puerta y ahí estaba el director, intentando mirar detrás suyo en busca de algo

-¿Pasa algo, señor director? – preguntó poniéndose a un lado para que el hombre mirara el interior de la habitación

-¿Está Hatsune Miku? – la nombrada se dejó ver en cuanto escuchó su nombre – Ah, aquí estás. Había pensado que, como mañana no hay escuela, podrías ir a recoger tus cosas y puedes quedarte hasta el domingo. También espero que me perdones por no haberte avisado de nada – sonrió nervioso – Pero he de decirte que, si te vas, no puedes decir nada sobre nosotros y tienes que ir acompañada de alguien – dijo algo más serio

-¿L-lo dice enserio? ¿¡Puedo volver!? ¡Puedo volver! – gritó y saltó. No es que no estuviera cómoda con los monstruos pero… prefería estar con humanos que la trataban como igual, no como comida - ¿Puede ser Luka quien me acompañe? – la peli rosa se sorprendió un poco ante esto, pero le pareció bien la idea

-Pues debería ser un profesor el que te acompañara pero...Confío en ella, así que puede ir – se dio la vuelta y comenzó a caminar por los pasillos – Por cierto, Luka, cuando vuelvas pasa por dirección, hay algo que quiero contarte. Pueden partir hoy

OOO

En las puertas de la escuela se encontraron el coche negro con el extraño y misterioso conductor que Miku vio por primera vez en las puertas de su casa y que la trajo a esta escuela. El hombre abrió las puertas y esperó a que las chicas entraran para cerrar y arrancar

-¿Qué tal ha pasado su estancia, señorita Hatsune? – como en la primera vez, Miku intentó verle la cara, se sentía nerviosa al hablarle a una persona cuya cara no podía ver

-Bien. Al principio estaba asustada pero… a acabado gustándome, he reencontrado a una persona importante y he hecho amigos – le agarró la mano a la peli rosa y le sonrió – Así que lo he pasado bien

El hombre rió, siempre con esa sonrisa que ponía los pelos de punta – Me alegro mucho ¿Qué tal si duermen, señoritas? El viaje va a ser largo – aun no entendía por qué cuando les decía eso se dormían como si les cantaran una nana, no entendía por qué sus ojos se cerraban aun cuando ella quería quedarse despierta y mirar por la ventana, ya que tenía curiosidad

OOO

Cuando la peli turquesa abrió los ojos lo primero que pudo ver fue a la peli rosa hablando con el conductor tranquilamente. Desvió la vista hacia la ventana y pudo reconocer dónde estaban. Al fin estaban en Japón. Comenzó a gritar de ilusión, saltaría si no estuvieran en el coche, llamaba a la peli rosa para que mirara. Había pasado poco tiempo y aun así parecía un niño en la puerta de una tienda de golosinas

Nada más parar en frente de la puerta de su casa salió y entró dentro. Miró detrás suyo a ver si Luka la seguía y comenzó a reír cuando la peli rosa pasaba la mano por la puerta – No te preocupes ¡Aquí no es como en los dormitorios! – le agarró la mano y la arrastró dentro de casa, miró por todos lados, seguía igual, seguía vacía

-Tranquilízate ¡Me vas a arrancar el brazo! – a pesar de eso, no paraba de reír

-¡Sí, lo siento! – subió las escaleras para llegar a su habitación, estaba como la dejó, bueno no del todo, había una carta sobre la cama – Nunca pensé que echaría tanto de menos mi cuarto – sus ojos brillaban. Cogió la carta y comenzó a leerla, su madre siempre preocupándose tanto… - Hey, Luka, ¿te gustaría dar un paseo?

-Como tú quieras – miró a la niña que estaba frunciendo el ceño y casi gruñendo – Vale, vale, vamos a dar una vuelta – la humana volvió a agarrarle la mano y arrastrarle fuera de casa, esta vez con más tranquilidad

Fueron tranquilamente paseando, algunas veces Miku saludaba a alguien que conocía, otras se quedaba embobada mirando cualquier tienda que antes le parecería nada y ahora era un mundo nuevo. Se paró a hablar con un amigo peli azul que tenía un perro. Éste se acercó a la peli rosa y comenzó a olisquearla

-Shuu, fuera bicho – la peli rosa lo apartó con el pie pero el insistente animal volvió a acercarse y miró a la peli rosa a punto de ladrar – Vete, maldito chihuahua, no te he hecho nada – el perro comenzó a ladrar y acercarse más a la peli rosa, cosa que no era recomendable – ¡Shh! Cállate – se agachó y puso un dedo sobre sus labios – No te voy a hacer nada, pero cállate – pero el perro enano seguía ladrando y saltando alrededor de la peli rosa que ya cansada le sacó los colmillos y le gruñó haciendo que el perro corriera tras su amo – Te había dicho que te callaras – susurró

-Vaya, veo que los perros y tú no os lleváis bien – rió el muchacho de pelo azul y tendió su mano – Soy Kaito ¿Tú eres?

-Luka – miró la mano por un momento antes de agarrarla – Ellos son los que me odian, siempre que me ven comienzan a ladrarme – le frunció el ceño al animal que temblaba como una gelatina tras el muchacho

Cuando se quedaron sin conversación, de nuevo Miku arrastró a la peli rosa – Así que los perros te odian – rió - ¿Enserio? No puedo creer que alguien pueda odiarte – dijo haciendo que su compañera se sonrojara

-Los perros me odian porque huelo a lobo, más bien me tienen miedo, cuando tienen miedo ladran. A veces me han mordido – frunció el ceño, recordaba los días antes de que Antonio la recogiera cuando se peleaba con algunos perros

-Yo no me atrevería si quiera a gruñirle a un lobo gigante – ambas rieron por eso, y es cierto ¿Quién se atrevería?

Luka estaba impresionada con el mundo humano, era… más colorido, más vivo y más bonito que el de los monstruos. Cuando ella estuvo de pequeña, a penas vio nada, la mayor parte de tiempo estaba en la casa de Miku, le encantaba todo esto, no entendía el miedo de los monstruos si este lugar es mil veces mejor que el otro

Cuando te estás divirtiendo las horas parecen pasar más rápidas, ya era tarde y nuestras chicas no se habían dado cuenta del paso del tiempo. Volvieron a casa, esta vez Miku miró en el buzón y como sospechaba, ahí había una carta. Entró en casa, fue a la sala de estar, se sentó y comenzó a leer para sí misma la carta

Cuando acabó, buscó papel y bolígrafo y comenzó a escribir la carta de vuelta. Luka miraba intrigada, se preguntaba que podría poner en esos dibujitos. Metió el papel en un sobre y lo dejó sobre la mesa, miró a Luka y le preguntó:

-¿Qué somos, exactamente?

-Seres inteligentes que habitamos en el planeta Tierra – frunció el ceño ¿Acaso no lo sabía? - ¿Qué clase de pregunta es esa?

Comenzó a reír, tal vez no se había explicado bien – No me refería a eso. Me refiero a ¿Qué somos tú y yo? Nuestra relación, ahora mismo – apoyó la cabeza en el hombro de la mayor y esperó la respuesta

-Voy a ser lo que tú quieras que sea, pídemelo y yo cumpliré – apoyó su cabeza sobre la de la peli turquesa y pasó el brazo alrededor de los hombros de ésta

-Mi esclava – ambas rieron – No, eso no. Quiero decir, quiero ser más que amigas – levantó la vista un poco para ver la cara de la peli rosa

-¿Mejores amigas? ¿Hermanas? Especifica, Miku ¿Tanto te cuesta decir lo que quieres? – claro que entendía lo que la chica a su lado quería, pero deseaba escuchar la frase salir de sus labios. Notó unos labios presionar sobre los suyos y sonrió

-Las mejores amigas no se besan – sonrió, ambas aun muy cerca – Sabes lo que quiero, quiero ser el centro de tu universo, quiero ser a la única a la que mires y sonrías como lo haces ahora

-Sin darte cuenta, te convertiste en mi universo y en lo único que podía pensar desde que nos conocimos


Shinobukun: Luka solo es una tiernis con su Miku, igual que yo con mi enana :'v la he basado un poquitin en mi u/u

Ako: Es cierto, cuando empecé a escribirlo hace un año y algo estaba pensando en algo semejante a Rosario Vampire, pero no exactamente igual obvio, aquí no hay harem ni tetas enormes xV

InfinitySKight: En qué he mentido D:?! En cuanto a los Kagamine... Son gatos y un lobo por favor, como no va a ser gracioso x'D? Y más siendo Luka, que es así antipática con todos xD Bueno, espero que también te guste este capítulo, que es el penúltimo! :'D

Alex-chan: jajajaja tiki tikiiiii~ La cezy de Luka tendrá su tiki tiki, pero tú no lo leerás :o por que esto no está calificado como M :o pero si me dan permiso los demás lectores, hago algo corto de lemon :3 PD: yo no dejo algo a medio hacer

Megurine Chikane: buenas Megu-chan~ me alegra que te guste :3 y bueno, tardo una semana, solo por joder por que ésto ya está escrito :v Pero no es tanto tiempo, no?

TENSHINOKIRA: ha seguido usted mis pasos desde que empecé, Tenshi-san? Creo no haberle visto nunca en los comentarios de mis historias, pero igual me halaga saber que me haya seguido hasta ahora, le estoy muy agradecida -reverencia- No tendrá que esperar una eternidad, pues el próximo ya es el último capítulo. Enserio, sus palabras me han llegado al corazón, le mando un saludo desde España, bien grande. Espero leer su review

Bueeeeno, decidme algo... ¿Queréis lemmon? Si me decís que si, escribo algo cortito en el próximo cap, que por cierto es el último... Creo que era el último e_e (es torpe) Si me respondéis a esta pregunta será de agradecer, nos vemos~