Disclaimer: Pues equis Harry Potter no me pertenece. Gracias llenar de dolor mi día a dia, solo la historia me pertenece…

ADVERTENCIAS: En un futuro cercano esta historia tendrá groserías, vocabulario poco adecuado e incluso violencia. Pero será suavecito como bebés vulgares :3


Las Desventuras de Cara Rajada y la Comadreja

II

Billius se sentía especialmente mal aquella noche. Nada, no tenía ganas de nada era tan terrible su depresión que aquel viernes por primera vez Lavander sólo se había quedado a dormir. Y todo por aquel estúpido, absurdo, improbable pero real problema, su mala suerte con nombre y apellido. ¡Peor que Lord Voldemort!

Severus T. Snape ¡Sí! Severus Tonto Snape

Sí ya lo odiaba ahora ya no merecía ni una mirada de él. Aquello, aquella porquería que Malfoy le había mostrado fue la gota que derramo el vaso de su tolerancia. Ya pronto lloverían Crucios por todos lados. Se suponía ese hombre debía estar muerto o al menos en coma en alguna vieja y olvidada habitación en San Mungo donde no molestara a nadie, donde nadie lo recordara. ¡Eran patrañas! Todo eso de que había salvado a Harry y que por él el Mundo Mágico estaba a salvo no era más que una mentira bien elaborada por Dumbledore, lo cierto era que Ron y Harry habían sido los salvadores del mundo de ahí que la fama, la fortuna y las chicas fueran solo de ellos. ¿Y Snape? Snape solo tenía una horrible herida de guerra, una que jamás se desvanecería según había oído de la propia boca de Hermione.

Hermione, de nuevo se había olvidado de ella. En definitiva tenía que hacer algo con esa mujer, se suponía era su novia, su mujer. Se suponía que como la novia que era le debía tratar como el rey que era, respetarlo, alabarlo y halagarlo y por sobre todo no engañarlo. Él no merecía eso, y si Hermione debía de hacerlo que al menos fuera con alguien que valiera la pena, que fuera más fuerte que él, más atractivo, más talentoso y mucho más inteligente así como él. ¿Pero para qué? No encontraría a nadie como él, no había hombre en la faz de la tierra que superara al grandioso Ronald Weasley. Hermione sólo lo necesitaba a él y solo a él

Pero no, como siempre la gente no hacía las cosas como él quería, como debían. Solo su madre sabría como arreglar aquella rebuscada situación. ¡Mamá, ella solucionaría el problema principal!

Ronald se levanto lo más rápido y silencioso que pudo, buscando sus pantalones por la desordenada habitación de prefecto. Camino en calzoncillos tomo un pergamino limpio y una pluma mágica que más tarde que pronto comenzó a escribir sola mientras él buscaba ropa limpia que ponerse. Ahora ya sólo quedaba hablar con Harry para buscarle una solución a la repentina locura de Hermione…


Apenas había agarrado sueño cuando escucho unos tremendos golpes en la puerta de su habitación, giro la cabeza aún acostado para observar si Neville iría a abrir sin embargo las grandes orejeras que usaba suponía le impedían oír algo. Tras escuchar de nuevo los violentos golpes, se levanto con la varita en mano, abrió la puerta para ver a Ron con un cara de loco con varías y extrañas cortadas en el rostro además de plumas pegadas a su ropa…

―Ron, ¿Qué mierdas te pasa, ya viste la hora?― El pelirrojo asintió, abriéndose el paso solo se sentó en la cama de su mejor amigo mirando de reojo a Neville.

―Tengo algo importante que decirte…― Harry cerró la puerta con cuidado, girándose para mirar a su amigo. ―¡Merlín, estas horrible!―

Harry se palpo el rostro, pensando que quizás aún estaba pálido, no llevaba mucho desde que por fin se había separado del baño. Se dejo caer en la cama, acomodándose de modo que ya cubierto con las cobijas podía ver el pecoso rostro de su amigo.

―Ron me siento mal, de verdad, hay que dejarlo para mañana.― Ron descompuso su rostro a modo de indignación, jalándole la sabana e inclinándose en él.

― ¿Y yo? Yo también me siento mal, mi novia se lio con…¡Con un monstruo! ― El pelinegro quiso gritarle que él había escuchado a su mejor amiga gemir a manos de aquel monstruo, que él estaba peor pero era echarle más leña al fuego, tan solo le miro arrebatándole su sabana.

―Bueno ya, ¿Qué pasa?― Harry dejo caer su cabeza contra la almohada una repentina jaqueca se le venía, la novena en lo que iba de la noche.

―¿Qué vamos a hacer con Hermione? Se esta yendo al lado oscuro, no podemos permitir eso, ¡¿Te imaginas si el Profeta o Dumbledore se enteran?! Será suicidio social para mi, para Hermione…―Billius miraba con pánico el piso de madera, totalmente ido de la vista imaginando los terribles escenarios. Sin embargo reacomodo rápidamente sus ideas.― Tengo un plan para Hermione, para ayudarla…―

―¡Perfecto! Entonces ya sólo me queda Snape…― Harry se levanto como si todo dolor se hubiera ido de su cuerpo mirando con suficiencia a su amigo.

―¡No, claro que no! De Snape también ya me he encargado, esta más que claro que no podrías con él, Harry.― El pelinegro le miro casi desnucándose en el acto, lo miraba incrédulo mientras el zanahorio le sonreía con demasiada superioridad.

―Ron, no estoy para bromas. A Snape me lo dejas a mi, tu encárgate de tu novia…― Ronald se levanto al igual que él a punto de contestarle con un improperio pero Harry se le había adelantado.―¡Es más! Que mierdas le hacemos Snape por ahora es intocable…―

―¡¿Qué?! ¿¡Porqué?!―

―Ron piénsalo un poco, es demasiado absurdo. A mi por lo mientras aún no me cuadra, por Merlín es Snape ¿Qué le puede ver una mujer a él?― Ron asentía ante toda inteligente palabra de su casi hermano, sonriéndole.

―Entonces, ¿Draco nos engaño?― Ron le miro dudoso de que aquella pregunta fuera positiva, de serlo así tendría que meter a Malfoy en su lista ultra negra.

―No, o no lo sé…―El muchacho se acomodó las gafas, mirando con seriedad al pelirrojo.―Tenemos que investigar más a fondo y por nuestra cuenta, yo estuve pensando que quizás Snape le dio alguna poción o no sé, pero debe de ser magia prohibida nadie se enamoraría de él.― Billius se reacomodo en la cama incómodo por lo que acababa de mencionar su amigo. Enamorarse, esa era la palabra clave la que le causaba un escalofrío de pies a cabeza.

― ¿Y si es amor? ¿Si Hermione esta enamorada de él?―

Un incómodo silencio se formo entre los dos, Ron con el rostro rojo y Harry más pálido que un fantasma ya solo oían la agitación de sus respiraciones además de los ronquidos de Neville que ajeno a la situación parecía dormir como un bebé.

―No, es simplemente algo…―

―Hablaré mañana con Ginny, intentare sacarle algo de información. Así como Hermione sabe la vida de Ginny, Ginny sabe todo de Hermione.― Potter le sonrió intentando alejar la incomodidad y el miedo de la situación.

―Yo procurare más a Hermione, no me le separare de ser necesario la acompañare a la Biblioteca o a donde sea…―Ambos asintieron repetidas veces, los dos pensando en algo más que agregar.― Ya después se nos ocurrirá algo más…―

―Pero mientras tanto cuidaremos de Hermione a como de lugar, pero recuerda Ron, Snape es intocable…― Harry se sentó a su lado intentando transmitirle la importancia del asunto al cabeza hueca que tenía a lado.

―Lo mismo va para ti, ninguno de los dos puede hacerle algo.―Harry apretó la mandíbula, al tiempo que Ronald le tendía la mano.

Ni de putas dejaba a ese imbécil, ya nos las pagara…

Y así frente a un aparentemente ajeno Neville y la luz nocturna, Cara Rajada Potter y La Comadreja Weasley cerraban un pacto, que cada uno sabía se rompería en cuestión de días a espalda del otro…


Tutururu :3 Bueno le he traído el nuevo capítulo que espero les guste porque le puse mucho amor, aquí terminan las desventuras de estos dos. Claro dentro de poco tendrán otro protagónico pero dejemos a estos dos aquí, ¿Cómo ven que quieren medio asesinar a Snape? xD

Ahora solo falta que el Viernes se den una vueltecita por aquí y vean el siguiente capítulo: "La Serpiente que se enredo en la melena de León: No es fácil ser yo"

Gracias por comentar la historia, y leerme. Lo aprecio de verdad no pensé que mi fic tuviera esta respuesta, se los agradezco. Y cualquier duda o no sé pueden mandarme un MP :3

Sin más espero me comenten 3