Céfiro.

Salió del lago donde se encontraba, aun traía puesto los jeans sucios y una blusa de color negra, miro a su alrededor, estaba en céfiro el mundo el que ella amaba, que extrañaba tanto por más que ella lo negara, camino, no sabía a dónde iba y poco le importaba.

Al fin estaba donde debería estar, se metió entre los árboles y luego regreso, ella estaba buscando a celes, su mashin le necesitaba algo se lo decía y no podría negarlo.

-Holaaaa- grito en busca de alguna persona, pero no hubo respuesta torció la boca en forma de reproche- supongo que estoy sola.

Se acaricio los brazos tenia frio. Suspiro cansadamente, camino hacia donde su corazón le indicaba, estaba triste preocupada por sus amigas, aunque ya no sabía si ellas le consideraban así, después de todo ella había querido separarse de ellas a toda costa.

Sabía que si ellas le odiasen ella lo aceptaría, el verlas y estar con ellas le recordaba a céfiro, y ahora que estaba de nuevo allí, no desaprovecharía un momento más.

Céfiro parecía un mundo más tranquilo, no se había topado con ningún monstro por ahora, su vegetación había vuelto a ser la misma, y el sol estaba en el cielo orgulloso de alumbrar aquella tierra. Que una vez le necesito tanto.

Se dio cuenta de ello entonces, el que la gente que mas amaba ya no necesitase de ella, le reprimía le hacía sentir que no servía para nada que el estar ahí, era como una visita a la abuela, simplemente para hacer presencia.

Encontró un poblado, camino entre la gente, estaba ocupada en lo que hacía, así que no parecían notar la presencia de una extraña mas. Las pequeñas casas, sacaban fuego de sus chimeneas y la gente parecía feliz. Había un pequeño lago más adelante, su agua cristalina, era de donde la gente extraía agua.

-Disculpe- escucho decir a una niña detrás de ella.

-Que pasa- sonrió amistosamente.

-Podría ayudarme a cargar unas cubetas a mi casa- menciono la niña.

-Claro- contesto.

La peli azul tomo unas cubetas de agua que lleno con mucha gracia. Se levanto y con ellas, camino en silencio apreciando lo alegre de aquel pueblo. La casa de la pequeña era una de las más alegadas del lago. Y a penas ella podía la cubeta.

-Abuela ya regrese- dijo la niña, no tardo mucho para que una señora, de cabello gris, ojos verdes, y tez blanca se mostrara frente a ellas.

-Quien es la muchacha- pregunto su abuela.

-Me ayudo a traer las cubetas de agua aquí- contesto la niña abrazando a su mayor, marina no pudo evitar sonreír.

-Mucho gusto me llamo, marina- murmuro.

-Yo soy Catherine la abuela de la pequeña Amanda- contesto la señora. –Siento las molestias que le ha causado mi nieta.

-No han sido molestias es un placer- contesto- tengo que continuar mi camino.

-No espera quédate aquí unos días- menciono la anciana- mi nieta y yo vivimos solas aquí sería bueno tener una compañía nueva.

-Es que…- vio los ojos verdes de la niña que con un puchero pedía que se quedase con ellas- está bien será solo por hoy.

Estaba feliz por primera vez en céfiro, no la habían tratado ni de buena manera o de mala, simplemente como si fuera alguien normal, estaba alegre de ello. El haber sido una guerrera mágica era algo excelente para ella. Sin embargo hacia que la gente de céfiro la quisiera demasiado o incluso la odiasen.

Aquellas personas no la habían reconocido como lo que una vez había sido, y por una parte anhelaba de nuevo serlo, estaba en céfiro por una razón ella lo sabía, y el que celes intentara comunicarse con ella era algo que tenía en mente la guerrera. Y no se iría de céfiro hasta averiguarlo.

Abrió los ojos, miro hacia todos lados y no pudo evitar la alegría estaba en céfiro, bajo la montaña corriendo alegremente, giro hacia todos lados.

-Estoy en céfiro- gritaba como loca.- por fin.

Corrió por un campo de flores, jugo por un momento con los pequeños animales que estaban ahí, con ella, se recostó en el pasto y imagino lo bueno que era estar en céfiro.

Y fue en ese momento que intento utilizar sus poderes cuando se dio cuenta que en realidad no los tenia.

-Que pasa- se pregunto a ella misma.

Corrió de nuevo, aun no era momento para preocuparse, pronto encontraría a sus amigos y sin duda alguna a Lantis, y pensó en el que tal si se hubiera ya marchado a Autozam. No se pondría a pensar negativo, sus amigos estarían en el palacio de la princesa Emeraude y todo saldría bien.

Se levanto cubriendo el sol con la mano, que sin duda alguna aquella tarde era uno de los días más calurosos de céfiro, miro a lo lejos, y vio a un conejo, pero eso no era un conejo, sin duda era…

-Mokona- grito felizmente. El pequeño animalito voltio hacia ella y corrió lanzándose hacia sus brazos.

Jugaron unas cuantas horas, cuando Mokona comenzó a correr, lucí le miro entretenida y le dio una escasa ventaja, después corrió detrás de el.

-Mokona a donde vamos?- pregunto la pelirroja.

-Ferio- susurro la guerrera.

El la miro, estaba feliz estaba a un lado de ella, tenia tanto tiempo sin verla que ahora sentía como si ella fuera una extraña, pero al final de todo era Anaïs, su Anaïs

-¿Qué pasa ocurre algo?- pregunto él. Ella agacho la mirada y se separo de él.

-Ferio- susurro- porque… porque no podíamos volver a céfiro.

-Nosotros pensábamos que ustedes ya no habían querido venir- contesto el.

-Tratamos ferio, muchas veces pero no podíamos, ya han pasado dos años… que no he sabido nada de céfiro, nada de ustedes- murmuro la rubia tristemente. ¿Por qué no se atrevía a decirle lo que en verdad quería? Decirle cuanto le había extrañado, cuanto le había amado.

-Pero ya estás aquí- el alcanzo su mano y la atrajo hacia así. Ella oculto su rostro en el hombro del peli verde. La tomo dulcemente de la barbilla y le hizo que le mirara.- Anaïs tengo algo que decirte.

La cara de la guerrera, se lleno de dudas, le miro a los ojos intentando buscar una explicación a todo lo que ella sentía.

Ola Como están? Espero que bien bueno, como que me estoy poniendo muy sentimental, pero creo que para los próximos dos capítulos empiezan lo mejor. La acción gracias por todos los reawins aunque son pocos, pero me animan a seguir continuando con esta historia mia…. Bueno gracias a todos.