Capítulo 3: La violencia a veces es un método viable.
Llegue a la aula que muchos creían vacío, estar en el tercer piso da la impresión de que haríamos algo ilegal o alguna cosa fuera del reglamento. ¿Cómo reaccionarían las personas si supieran que cada hora libre, que es las 11:40 am, vengo a una granja de rocas? Quizás no sería lo mejor. Era mi primer día en ese trabajo extraño. Maud ya tenía una regadera en la mano y estaba "regando" todas las rocas, a veces era demasiada agua a veces apenas unas gotas, alguna las limpiaba otras las dejaba tal y como estaban. Algunas las movía y a otras las dejaba en su lugar. A veces cambiaba la tierra por una más "fértil" y a otras rocas las dejaba en la misma situación. –Hola Maud-. Salude mientas ponía mis cosas en un asiento muy cerca de la puerta.
El ventilador era el único que se escuchaba, sentía demasiado calor, el sudor cubrió mi frente casi al instante, no tenía las ventanas abiertas. –Buenos días, en la mesa está tu desayuno-. Me sorprendió demasiado escuchar eso, la primera vez que se lo dije era simplemente una broma, no pensé que se lo fuera a tomar en serio. En una de las mesas no había nada más que un plato algo pequeño con tocino y pan tostado, junto con un vaso de agua.
Quería darle las gracias y alegrarme, mas no quería que ella se lo tomara literal, que me diera de comer cada mañana, por lo que decidí aclararle –Maud, gracias por esto pero no era enserio lo de darme de desayunar todos los días-.
Maud sin dejar de regar sus rocas y sobre todo sin siquiera mirarme contesta –Hicimos un acuerdo, y yo me tomare enserio mi parte si tú te tomas enserio la tuya….a tu izquierda hay una escoba, come y barre-. Ella es amable e insípida al mismo tiempo, si quisiera adivinar como es que se siente, yo jamás lo lograría deducir.
Eso hice, comí tranquilamente y ella seguía con su trabajo, apuntaba sus progresos, cuidada detalladamente de sus rocas. Yo comencé a barrer como se debía, no fuerte para no levantar la tierra, pero eso sí, había demasiada, nadie, ni siquiera Maud ha limpiado este lugar yo diría ala menos en 4 meses. Las condiciones aquí son pésimas, no sé porque habrá escogido este lugar. Quizás solo quería estar un rato a solas, me pregunto ¿Por qué Maud decidió estar encerrada aquí? ¿Por qué decidió estar lejos del mundo exterior y de las personas que las rodean? Me cuesta creer que se debe a su estado de ánimo, muy en fondo me imagino que tuvo una muy mala experiencia para no tener ni la más mínima curiosidad de lo que era estar junto a personas y me preocupa más el hecho de que yo le falle. Si yo arruino la confianza que tiene en mi entonces su estado anti social empeorara más. Cierto, yo tengo el mismo problema que tiene su explicación, pero es la primera vez que veo que cierta persona de alguna manera llegue a depender de mí.
Barría tranquilamente, sin escuchar nada más que el ventilador y el agua de la regadera cayendo encima de las rocas, de una manera tan suave y delicada, como si estas mismas hablaran para darle las gracias personalmente a esta chica con el cabello morado y su rostro sin emociones. Una de las pocas veces que presencié la verdadera belleza en algo que alguien hace por simple pasión y no por trabajo, de alguna manera…Maud vivía mejor que yo, mejor que todos.
Regresaba a casa, las clases concluyeron sin que yo supiera nada de Dreamer Deetz o de Solar Strings, Maud me pidió que la acompañara a su casa, al parecer tenía mucho de rocas que explicarme, necesitaba ponerme al corriente si quería estar en mi trabajo grato y no pago. Maud me dijo que no vivía muy lejos de la escuela, al parecer solo son 10 minutos caminando, si es así entonces no tengo ningún problema con hacerlo.
Maud en el camino no dejaba de hablarme (Con su tono lento) acerca de las rocas, sus propiedades y los "misterios que estas encierran". Nunca había visto a alguien en mi vida que esta tan apasionada con las rocas, en ocasiones me pregunto si esto será una broma, Salí de toda duda con ver en más de una ocasión a su peñasco que sigue siendo un poco agresivo cuando me le acerco.
Íbamos por un vecindario nada fuera de lo común. Maud por fin se había callado un poco más y creo que se deshidrata, jamás la había escuchado decirme más de 50 palabras. Lamentablemente a lo lejos podíamos notar que otros chicos venían, era un grupo como de 6 o 5, venían riéndose fuerte y haciendo mucho ruido. Unos pasos más cerca bastaron para darme cuenta de que se trataba del equipo deportivo. No era nada bueno, al momento de vernos a mí y a Maud comenzaron a hablarse cosas en voz baja, por la forma en la que nos venían sabía que no iba a terminar muy bien.
-Quédate cerca-. Susurre a Maud, ella solo responde asintiendo con su mirada fría. La acera no era lo suficiente grande como para rodearlos y habían unos cuantos autos estacionados, literalmente quedamos atascados. Los 5 se quedan quietos mirándonos y riéndose, no quería ningún problema, la principal razón era porque no tenía ninguna ventaja sobre ellos, además de estar con Maud –Vamos a pasar-. Dije lo más tranquilo posible.
Un chico algo robusto con el cabello naranja que cubría un poco sus ojos responde – ¿Enserio? ¿Entonces por qué no nos obligas?-. El me empuja y los demás se ríen al mismo tiempo que hacen un círculo encerrándonos a Maud y a mí. Por la forma idiota en la que se reían notaba que eran todos del equipo de futbol. Un chico cabello negro con una chaqueta de mezclilla una camisa blanca sucia y un short deportivo, casi todos el mismo atuendo la única diferencia eran las camisas que a veces contenían símbolos de marca de ropa deportiva, pero todos estaba en una buena condición física…que si es mal usada entonces podría tener severas consecuencias.
-Solo quiero pasar-. Dije más o menos comenzando a impacientarme.
-¡¿Y más a obligar tú, enano?!-. El me vuelve a empujar y los demás continúan riéndose.
Maud hizo que jamás pensé que llegaría a ver, ella se pone en medio de donde estaba el imbécil de cabello naranja y yo, lo miro fríamente –No lo molestes-. Ella demostró que no tenía miedo, a mí me impresiono ver eso, estando en su lugar las piernas no dejarían de temblarme. Lamentablemente eso no serviría de nada contra estas personas, y algo me dice que ella lo sabía pero quería intentarlo de todas formas. No tuvo miedo de defenderme.
El del cabello naranja se ríe un poco más alto que los demás –Miren que tenemos aquí, los dos más raros de la escuela juntos….¡No estorbes fenómeno!-. Ese atlético estúpido rápidamente pone la mano en el hombro de Maud y la empuja con mucha fuerza, no puede mantener el equilibrio y cae hacia césped del patio delantero de alguna cosa corriente.
Sentí algo dentro de mí que podía asimilarse a un incendio forestal, no podía respirar bien y sentía un gran calor. Era como si alguien más tomara posesión de lo que pensaba, sentía y hacia, como si todo mi odio por fin sirviera de algo, estando irritado pero más que nada molesto cierro la mano -¡No la toques!-. Grite y con toda mi fuerza posible golpee a ese imbécil que se atrevió a lastimar a una mujer y delante de mí. Fue directo en la cara, en mis nudillos pude sentir algo quebrándose pero no estoy seguro de haber llegado tan lejos.
Todos se quedaron callados ante la muestra de violencia que era algo inesperada, admito que no soy un fanático de la violencia y mucho menos cuando no le hayo sentido, pero esta estaba más que justificada, odiaba mucho que alguien se aprovechara de esta manera de alguien pero odio mucho más si se trata de una mujer…y en definitiva me invadió la ira cuando se trataba de Maud.
Él se quedó mirando hacia el suelo por unos segundos, unas cuantas gotas rojas brotaban de su nariz y labio superior, lo que paso a ser un juego para él ahora se había convertido en algo personal para desquitarse conmigo, obviamente. El hace una pequeña sonrisa –De verdad que eres idiota-. Después de decir eso se agacha un poco y con una velocidad demasiado grande me da un muy poderoso golpe en el estómago, el efecto fue que la visión se me hizo nublosa, no podía respirar. Fue tanto el dolor que me arrodille. Estando yo en el suelo todos comienzan a patearme, ensuciando mi ropa. Al menos es a mí y no a Maud. Sentía todo su peso golpeando por todas partes.
-¡Oigan!-. Se escucha voz de un anciano. Era el propietario de la casa cercana, que se estaba asomando por la ventana -¡Sera mejor que paren o llamare a la policía!-.
-¡Maldita sea, otra vez este mismo viejo!-. Exclama el del cabello naranja.
-Amigo si nos atrapan estamos perdidos, vámonos de aquí-. Dice otro de cabello azul. Inmediatamente todo ese grupo se va corriendo con dirección a la escuela.
Quede en el suelo con varias marcas de zapato alrededor de mi cuerpo, una en mi pecho otra en mi cara, una más en mis costados y así era un par de veces. Me dolía, no me quería levantar. Maud se levanta para acercarse a mí -¿Estas bien?-. Me da la mano para ayudarme a ponerme de pie, pero solo me quedo sentado en la acerca.
-Sí, si ¿Y tú?-.
Ella se queda callada y mira hacia otra parte –No tenías por qué hacerlo, ahora ellos no dejaran de molestarte-. Al parecer más o menos tiene la idea de las consecuencias de lo que acaba de hacer.
Decidí ser directo –Maud, prefiero mil veces golpearlo que permitirle de nuevo a que te vuelva a hacer eso-.
-¿Por qué? ¿Soy importante para ti?-.
El anciano sale de su casa y con su bastón camina lentamente hacia donde estábamos –Maud-. Continúe -…Somos amigos ¿No?-. Le sonreí para que no se preocupara más, como intentar calmarla y ella correspondió de la misma manera
-Oigan niños-. Nos interrumpe el anciano –No deberían jugar de esa manera, alguien podría salir lastimado-.
Me levante un poco adolorido –Tiene razón, no se preocupe le aseguramos que esto no se va a repetir-.
Al día siguiente
No deberían preguntarse qué sucedió después de lo vivido. Maud actuó como si estuviera molesta y se fue dejándome allí como si nada, decidí no seguirla, siempre he dicho que las personas deben tener sus razones para hacer lo que hacen. Es miércoles, cada miércoles a primera hora de la mañana, la escuela hace alguna especie de reunión para revisar cómo va la situación en la escuela. Se reúnen en el gimnasio y la directora Celestia da avisos, informa alguna situación o puntos que daban tratarse. Eso se me hacía demasiado aburrido así que solo me encerré en el baño durante 20 minutos ¿De verdad podrían castigarme por eso? No creo que hablen de algo importante. Me encerré en el baño con un game boy y jugué tetris en todo ese tiempo. Los minutos se fueron volando y antes de que me diera cuenta ya había pasado la "asamblea".
Salí del baño con la total intención de ir a mi clase de historia, hoy veríamos mi parte favorita: Como Napoleón intento conquistar Rusia pero no lo consiguió debido al invierno. Caminaba demasiado tranquilo solo que había algo anormal a mí alrededor ¿Qué será? No se…quizás hoy me puse los zapatos al revés (Otra vez) o es muy probable que tenga papel higiénico en el pie…pues no es lógico. Tal vez al fin se dieron cuenta de los 3 kilos de chocolate que tengo en la mochila y se está derritiendo y escurriendo por toda la escuela. Pero no. Solo me veían y murmuraban muy en voz baja. Era extraño, me ponía demasiado incomodo que todos me comenzaran a verme así. Algo que nunca me gusta es llamar la atención.
Pase brevemente por el aula de música y repentinamente la puerta se abrió, una mano salió de allí y me sujeto por la parte de atrás de mi casa jalándome hacia dentro. Me sentí muy asustado, con la mayoría de cosas que pueden suceder, esta clase de cosas jamás terminan bien y muchos sabiendo que tengo a unos imbéciles atléticos que ahora tienen un problema conmigo. Sin embargo me tranquilizo ver que eran las únicas dos personas a las que no quería ver. Solar Strings vistiendo de la misma forma que me produce calor y Dreamer Deetz…-Oigan no tienen otra ropa o tiene un armario lleno de la misma-.
Ambos se miran extrañados –Un poco de ambas-. Dice Dreamer Deetz limpiándose un poco de tierra de su hombro derecho
-¿Qué quieren ahora?-.
-Queremos hablar-. Dice Solar Strings como queriendo que me calme, los dos sonaban como si algo fuera de lo normal sucediera.
-¿Hablar de qué?-. Pregunto fastidiado –No estoy de humor y mucho menos con ustedes dos, ahora déjenme tranquilo-. Intente caminar hacia la puerta, pero Dreamer Deetz le pone el seguro y se recarga para negarme el paso.
-Eso no ¡Vamos amigo, cuéntanos!-. Insiste Solar Strings
-¿Qué les cuente que cosa?-. Lo empezaba a relacionar con eso de que las personas se me quedaban viendo.
-Oye toda la escuela está hablando de eso ¿Por qué actúas como si fuera el único que no lo supiera?-. Pregunta Deetz Buscando algo en sus bolsillos y lo encuentra, resulta ser una barra de caramelo.
-¿Sobre qué cosa?-. Esto me está empezando a desesperar, como el tonto juego del gato y el ratón. Odio con el alma ese juego frustrante que parece nunca acabar.
-Sobre lo que sucedió ayer en la tarde, te peleaste contra el equipo de futbol ¿No?-. Dice Solar Strings siendo muy directo y sin darle más vueltas al asunto, como me agrada cuando las cosas son así.
Sentía un nudo en la garganta, por alguna extraña razón deje de respirar hasta que no pude más, los dos me miraban un tanto ansiosos por la respuesta, solo podía sentir un gran calor encima de mí. ¿Ahora resulta que toda la escuela lo sabe? ¡Lo que me faltaba, más problemas! -¿Cómo se enteraron?-. Susurre.
Dreamer Deetz al ver que ya no quería irme se retira de la puerta y se recargar en la pared poniéndose al lado de Solar Strings. -¿No estuviste en la asamblea? Fue de lo que se habló-.
Recordé entonces en que fue que perdí mi tiempo durante la asamblea semanal. –Pues no, me encerré en el baño a jugar tetris-. Respondí muy simple ya que no me interesa en lo más mínimo esa asamblea, se me hace una pérdida de tiempo, lo cual es irónico.
Dreamer Deetz empieza a hacer memoria –En realidad se hablaban de varias cosas pero después se dio a conocer el tema….-.
Hace unos minutos
La directora Celestia tenía varios papeles en mano y enfrente, el micrófono. Los alumnos estaban sentados, algunos en las butacas y gran parte en muchas sillas plegables. Atrás de ella se hallaba la sub directora Luna. –Muy bien estudiantes es un verdadero gusto que se hayan aclarado los horarios para el uso de la cancha deportiva por las tardes, no queremos otro conflicto como el de la semana pasada. Después de sugerírselo a la capitana de los equipos, Rainbow Dash, llegamos a la conclusión de que primero deben ir los de atletismo y después el equipo de softball de la escuela-. Todos los alumnos estaban listos para levantarse y retirarse. Ya era mucha costumbre eso de que concluir rápido.
-¡Esperen, esperen solo un segundo!-. Interrumpe Celestia a todos aquellos que se habían puesto de pie, lo que los obliga a sentarse. Ella tose un poco aclarando su garganta –Alumnos, el día de hoy por la mañana hemos recibido una queja bastante penosa por parte de un vecino que se haya a los alrededores de la escuela-.
Dreamer Deetz, quien estaba sentado al lado de Solar Strings, le susurra disimuladamente –Te apuesto 10 dólares a que hablan de Esteban-.
-Hecho-. Contesta el chico con cabello color Cian.
-Tristemente…-Prosigue Celestia-… nos reportaron ayer de un disturbio con algunos de nuestros estudiantes, obvio no reportaron nombres pero si apariencias, claro que no las mencionaremos aquí. Sin embargo es necesario decirles que no se tolerara una vez esta clase de situaciones violentas que manchen el buen nombre de nuestra escuela, así que todo mundo queda advertido, sino entonces nos obligaran a recurrir a medidas más severas-. El gimnasio entero se llena de murmuraciones –Bien estudiantes eso es todo, disfruten del resto de la semana-. Todo el mundo comienza a hablar de lo que dijo Celestia.
Algo que la directora no sabía es que había una testigo que lo presencio todo y no solo eso, además se lo diría a todo mundo.
-Entonces esa chica fue la que dijo a todo mundo lo que paso-. Dije comprendiendo todo
-Así es, era una porrista que volvía de la práctica, te vio a ti y a Maud encontrándose con esos imbéciles, desde la mañana esa misma chica comenzó a esparcir esa noticia por todas partes y cuando Celestia lo confirmo pues…te hizo el centro de atención-. Aclara Deetz.
-Pero yo ni siquiera he hablado con alguien más ¿Cómo fue que ella supo que se trataba de mí?-. Pregunte.
-Pues…Ella solo dijo que tenía el cabello castaño y tú eres el único en la escuela que lo tienen así-.
-¿En serio? ¡El tono de cabello más normal, común y aburrido del universo en este lugar resulta ser único!-.
-Créenos, no eres el único que se pregunta lo mismo… ¡Pero, anda dinos! ¿Eso fue lo que paso realmente? Dreamer Deetz por última vez.
Yo para darle fin a su curiosidad accedí –Miren, yo volvía con Maud, estábamos…. poco y les contaba acerca de la graja de rocas, pero había prometido no decirle a nadie acerca de ello.-….estábamos solo…pues saliendo de la escuela. Estando por los vecindarios nos topamos con los imbéciles del equipo de futbol. Intentamos pasar sin problemas…pero se pusieron bastante fastidiosos, todo saldría como siempre…solo que uno de ellos se atrevió a empujar a Maud ¡Y mi respuesta natural fue darle un duro golpe en su estúpida cara!-. Dije dando a entender que no me arrepentía de nada.
Solar Strings lo piensa un poco y pone una cara de preocupado –Te lo digo enserio viejo, esto no es nada bueno, te metiste con el equipo de futbol…estuvo bien lo que hiciste aunque signifique tener a todos esos idiotas en tu contra-.
-Algo así veía venir-. Conteste tratando de pensar en cómo lidiaría con un gran problema que acabo de comenzar. –No debería preocuparme por eso, he tratado con cosas así la mitad de mi vida, estaré bien-. Supuse que el primer paso que tenía dar era en tener en mí mismo, de nada me serviría si comienzo a dudar de lo que soy capaz de hacer y con más razón si se trata de un grupo de idiotas súper fuertes pero con poca materia gris. –Ahora si me disculpan ya debo irme, voy tarde-. Salgo del salón sin nada más que decir.
-¿Qué piensas de el?-. Cuestiona Dreamer Deetz a Solar Strings.
-No lose, por un lado me preocupa un poco, con lo acaba de decir y hacer es bastante obvio notar que se trata de alguien muy volátil, es alguien que no piensa dos veces las cosas antes de hacerlas y claramente eso le puede traer consecuencias desastrosas-.
-Amigo pero…el defendió a Maud ¿No crees que podría ser alguien que solo actúa de esa manera cuando se trata de defender a quienes le importan?-.
Solar Strings lo pensó un poco –Sabes aunque fuese verdad, eso aún me tiene cierta preocupación, sabes muy bien lo que pienso de que alguien violento este cerca de Sunny, cualquier detalle que la involucre a ella me importa con cada fragmento del alma-. Concluye el tomando asiento.
-Lo sé, lo sé-. Dice Deetz algo resignado como si volvieran al mismo circulo -…Hay que admitirlo; Esteban es idiota pero no le teme a nada, se atrevió a darle un golpe a un integrante del equipo de futbol… ¿Imagínate si Maud hubiera estado sola? ¿Crees que ella podría contra un grupo entero de ellos?-. Y eso fue lo único que lo hizo pensar profundamente más y más.
-Es verdad, no podemos seguir sentados y sacar conclusiones o juzgarlo-.
-¿Eso significa que tendremos que hacernos sus amigos?-.
-Desde luego, le hará bien que esté con nosotros en lugar de nuestra contra….además de que se ve tan solo. No parecer ser alguien malo, es demasiado leal y lo acaba de demostrar-.
Yo me encontraba comiendo en la cafetería solo, Maud me acompañaría pero ella no pudo, algo surgió de repente en sus clases que no asistió al almuerzo, no me molesta pasar un rato a solas, después de todo, en lo que viene siendo la mañana no he dejado de recibir miradas extrañas y acompañadas de murmuro. Hice algo que no quería "Llame la atención", demasiado lamentable de mi parte. Estando solo comiendo una rebanada de pastel de manzana…de un segundo al otro una chica con el cabello rosado y esponjado estaba enfrente de mí viéndome muy fijamente. Solté un pequeño grito, literalmente se apareció como si fuera un fantasma. -¡Hola!-.
Espere un poco para recuperarme, respire profundo –Ho…Hola…Oye me asustaste-.
-¡Asustar es algo muy divertido tontito!-. La chica parece ser demasiado hiperactiva, creía haberla visto en algún lado. -¡Hola, soy Pinkie Pie! ¡Supe lo que hiciste por mi hermana Maud, bueno toda la escuela lo sabe jajaja!-. Así que eso era. Maud en varias ocasiones me hablaba de su hermana que resultaba un gran contraste para ella. -¡Y queríamos agradecerte de una forma, mira por ahí vienen mis amigas, están ansiosas por conocerte!-. Por la puerta muy discretamente entran unas cuantas chicas…pero la que de verdad me dejo impactado por muchas razones…fue la chica rubia.
