Capítulo 3: El primer encuentro.
Al día siguiente…
Perla e Iván llegaron al centro de conservación ambiental y entraron por una ventana. Aterrizaron sobre el sofá.
"¡Hola!" – saludaron Tulio y Linda, bajando por la escalera.
Perla sonrió.
"¡Sí, hola!" – saludó Fernando desde la sala de estar, en donde jugaba al F.E.A.R 3 con Alan en la Xbox.
"¿Quieren comer algo?"
Perla chilló.
"Lo tomaré como un sí" – dijo el doctor, sirviendo café, chocolatada y un montón de medialunas.
Comieron un largo rato, hasta que Tulio se centró en el principal tema.
"¿Se puede saber la razón de su visita?" – preguntó el doctor.
Perla chilló, voló y aterrizó junto a la mano de Tulio.
"¿Quieres unos mimos?" – preguntó Tulio, acariciando la cabeza de la guacamaya, pero Perla chilló, tomó el dedo índice del doctor y lo colocó en su vientre.
"Ah… ya entiendo… así que este joven muchacho te ha hecho feliz…" – murmuró Tulio, apenado al ver que Perla ya no estaba interesada en Blu – "Ven conmigo, Perla, te llevaré a hacerte la ecografía"
Ella se subió al hombro de Tulio.
"¿Quieres venir a ver?" – le preguntó Perla a Iván.
"Bueno, si tú quieres, yo voy" – respondió él, siguiéndolos.
En la clínica…
"Muy bien, empecemos" – dijo Tulio, y pasó un aparato sobre el vientre de Perla, provocándole cosquillas – "Veo algo"
Perla miró hacia la pantalla.
"Sí, es un huevo"
Anochecía…
Blu aterrizó en una rama para descansar un poco, pero sin que se lo espere, sus pensamientos se centraron en Jill.
"Pobre muchacha" – pensó – "Cuidar a una pequeña sin el padre"
"Blu, deja de pensar en ella, tienes que encontrar a Perla antes de que sea tarde" – dijo Stark por su mente.
"¡Sí, de acuerdo, allá voy!" – exclamó, y salió volando a toda prisa.
"Mi hermosa Perlita, te quiero tanto…" – susurró Iván, besándola en el pico.
"Yo también, Iván, te amo" – susurró ella, apretando su pico.
"Voy a buscar la cena, comeremos, y quizás luego tú y yo…" – susurró él, posando sus alas en las caderas de Perla – "Quizá podríamos divertirnos un poco en la noche"
"Mmm… buena idea…" – susurró ella, seductora.
Iván salió volando para buscar el desayuno.
Perla se acercó al lago y comenzó a ponerse guapa para la noche que le esperaba con Iván, hasta que escuchó un ruido entre los arbustos.
"¿Iván, eres tú?"
Desde los arbustos surgió un pájaro muy extraño.
"Emh… ¿hola?" – saludó ella.
"Hola, ¿no me reconoces?"
"La verdad… es que no…" – contestó Perla, asustada – "¿Tú eres…?"
"Yo soy… ¡AAARRRGGGHHH!" – Blu chilló de dolor.
"¡Blu, si no haces que ella se enamore de ti volverás a ser un espíritu, date prisa!" – gritó Stark en su mente.
Perla escapó.
"¡No, Perla, espera!" – gritó Blu, persiguiéndola, hasta acorralarla contra el tronco de un árbol.
"¡Por favor, no me lastimes!" – gritó ella, aterrada.
"¿Lastimarte, y dime por qué te lastimaría?"
Perla, en lugar de contestar, le escupió en la cara y salió volando, pero Blu agarró sus patas y la derribó al suelo sin prestarle atención a la fuerza que había usado, ella gimió de dolor.
"¡Uy, perdón, no quise hacerte daño!" – se disculpó.
"¡Iván, Iván!" – gritó ella con todas sus fuerzas.
"¿Iván, quién es ese?" – preguntó Blu, confundido.
"¡Iván!" – Perla siguió llamando a su macho.
"¡Dime quién es ese tal Iván!" – exclamó Blu, pero de la nada, recibió un piedrazo en la cara.
"¡Hey, aléjate de mi esposa!" – gritó Iván, apareciendo desde arriba y cayendo sobre la espalda de Blu.
"¿Tú esposa, pero de qué hablas?" – preguntó Blu, defendiéndose.
"¡No la vuelvas a tocar!" – gritó enfurecido el macho de Perla, golpeando a Blu en la cara y en el estómago.
"¡Defiéndete!" – exclamó Stark.
"¡Hey, estás confundido, tú no eres su esposo!" – gritó Blu, derribando a Iván en el suelo.
"¡Claro que lo soy!"
"¡Su esposo soy yo!" – gritó él – "¡Perla, soy Blu!"
Hasta la próxima actualización…
Atte. Zir Agron.
