OK. LO DE LOS GUIONES NO ERA MI CULPA, HIPOTETICAMENTE HABLANDO YA QUE MI MAQUINA ES WINDOWS 8 Y ESTOY APRENDIENDO A MANEJARLA. ASI QUE YA LA CONFIGURE Y OJALA SALGA BIEN… CRUCEN LOS DEDOS Y DISFRUTEN. RESPONDIENDO A UNA DE SUS PREGUNTAS, SI, LOS CHICOS ALLI TIENEN UNOS 25 ARRIBA. LA MENOR ES CAT CON 24. LOS OTROS SON: TORI, 25; BECK, 26; JADE, 26; ANDRE, 27; ROBBIE 25. SI ALGUNOS SE HAN PREGUNTADO QUE FUE DE REX, BUENO, ROBBIE LO DEJO CUANDO EMPEZO A TRABAJAR. ¿MAS PREGUNTAS?
Apartamento de Tori.
08:00 p.m.
En el vestíbulo le informan que tienen una carta. Al subir a su apartamento lo tira sobre el estante del recibidor de la entrada y se tumba sobre el sofá. Está muy cansada y todavía sigue examinando el momento que acaba de pasar.
—Ay, Vega. ¡Relájate ni siquiera se besaron! —se dijo a sí misma y al momento reaccionó: — ¡Eso es! —y se levantó de golpe y empezó a dar vueltas en círculos por toda la sala. —No nos besamos, ni siquiera dijimos nada de lo que pudiéramos en verdad estar arrepentidos, si actuara como si nada pasó e ignorara el último momento de la cena, no tendría que alejarme de él. —y suelta un grito cuando suena el teléfono domicilio.
Lo contesta y suena una voz muy alegre imposible de no reconocer:
—Tori, ¿eres tú? —le dice Trina.
—Depende, ¿cuántas Toris conoces? —dice y Trina da un grito de alegría.
—¿Cuándo regresaste a Los Ángeles? ¿Por qué no me dijiste?
—Hace un par de días. Lo siento, no tuve tiempo de organizar bien las cosas, fue todo tan repentino y acelerado. —se disculpa Tori con una sonrisa en su rostro.
—¿Dónde te estás quedando?
—En el 1012 de Beverly Hills, apartamento 154. ¿Tú sigues en West Hollywood? —trata de confirmar Tori.
—Sí, este lugar es maravilloso. Nunca me mudaría de aquí. —se le oía más normal y menos histérica.
—Genial. Oye, ¿cómo supiste que volví?
—Cat acaba de cenar con los chicos; ya sabes, Robbie, André, Beck y Jade. Jade les contó que se encontraron en West Hollywood Park.
—Oh. —dice preocupada pensando que Beck le habría contado a Jade lo de la cena, al fin y al cabo, son pareja, eso hacen las parejas. — ¿Sigues en contacto con todos? —trata de desviar el tema.
—Sí, de hecho, me estaba pregunta si ¿ya has terminado de desempacar? —se interesa Trina.
—No, no he estado en el apartamento últimamente. —le resta importancia.
—Perfecto. Está decidido.
—¿El qué?
—Cat y yo mañana nos pasearemos por tu apartamento y te ayudaremos.
—Trina, de verdad no hace falta. Yo…
—Tú necesitas ayuda y es obvio que en muchas más cosas aparte del equipaje. —se limita a decir Trina y cuelga la llamada.
Apartamento de Beck y Jade.
08:45 p.m.
El camino a casa había sido un tormento para Beck. Jade no paraba de hablar de lo feliz que estaba de que Tori hubiese regresado, le elogiaba el nuevo peinado, la ropa que llevaba puesta y contaba las anécdotas que empezaban con el típico "Recuerdas cuando…" o "Recuerdas la vez que… ".
Cuando llegaron a casa Beck tuvo que relatarle su cena con Tori, como fue que la invito, de que hablaron y si, lo que sucedió. Claro que lo último tuvo que alterarlo ligeramente para evitar que Jade reaccionara de la manera equivocada, eso era algo que tenía que decidir en otro momento. Al ver que Jade seguía insistiendo, decidió darle un repentino giro a la conversación:
—¿Sabes? —dijo acercándosele un poco. —Ya no quiero hablar de Tori.
Jade leyéndole los pensamientos, dijo:— Entonces, ¿de qué quieres hablar? —le rodea el cuello con sus brazos y Beck la acerca a él.
—Simplemente no quiero hablar. —dice y le da un beso. En ese momento no importaba lo que había pasado con Tori, cada vez que besaba a Jade, recordaba lo mucho que la quería, pensaba en su posible futuro juntos y lo mucho que disfrutaba cuando esos momento llegaban.
Como sea, Beck logró que Jade no volviera a hablar en toda la noche. En vez de eso, le dio una noche romántica, demostrándole que la quería y que eso es lo que importaba en esos momentos.
Caffe Latte.
09:00 p.m.
Beck y Jade fueron los primero en irse, Beck estaba muy cansado y por lo que acababa de pasar, seguro que se encontraba muy agitado. André le siguió después de una llamada de Sikowitz para una reunión tardía, él solía hacerlas. Cuando lo ascendieron a director de Hollywood Arts, los chicos descubrieron que se inspiraba por las noches y desde entonces, empezaron las reuniones de seis, siete, ocho y nueve de la noche. André no era profesor, aunque estaba considerándolo, pero siempre estuvo disponible para ayudarle a Sikowitz en las canciones y las bandas sonoras de las actividades para los alumnos.
Cat y Robbie fueron los últimos y ellos pensaban que los chicos no sabían el por qué nunca llegaron a ser nada más que amigos pero si lo sabían. La verdad es que después de que se graduaran de Hollywood Arts, ellos fueron los únicos que se tomaron un año sabático para recorrer un poco el mundo. Me refiero a un poco a que sólo se alojaron en un par de lugares en los estados Unidos y exploraron América Latina en los lugares más comunes. Se dedicaban a hablar y disfrutar de la compañía del otro. Pero al final cuando regresaron todo seguía como si nada, lo cual resultó un poco extraño para todos. Así que al indagar, descubrieron que habían tenido algo, de hecho, había existido algo entre ellos. Al parecer, Robbie había estado con otra chica una noche en la que discutieron. Cat se desencantó totalmente pero después de unas semanas, lo ignoró completamente y se arregló con Robbie para que nadie lo supiera. Eso fue lo que hizo que su personalidad madurara. Fue una lástima que alguien como Cat madurar de una forma difícil.
Esa noche Cat no quería caminar sola a casa y Robbie al notar eso le dijo:
—Puedo acompañarte a casa, ¿no crees?
—Está bien, creo que puedo caminar yo sola Robbie.
—No, no lo creo. —sin pedir más permiso se encaminaron a paso lento hacia casa de Cat.
Eran los mismos amigos de antes, por lo menos Cat sentía que lo eran. Para Robbie, aquella noche con la chica que conoció en el bar de la ciudad fue el error más grande de su vida. Una vez de regreso trató de hacer una movida pero Cat le dejó muy claro que tenía que pagar por sus errores. Pero al parecer, no le guardaba rencor.
—Te ves hermosa hoy. —le dice a Cat al verla contra la luz de la luna.
—Gracias. —dice cabizbaja. — ¿Puedes creer lo de Beck y Tori?
—La verdad es que no.
—Beck iba tan bien con Jade, la hizo más feliz que en la secundaria y piensa echar todo a perder cuando llega Tori, Beck tiene que decidirse antes de que les vuelva a hacer daño a ambas.
—Yo pienso que Beck nunca dejó sus sentimientos a un lado por Tori.
—Y a pesar de ello regresó con Jade. —dice un poco indignada Cat. —Quiero oír la versión de Tori, así que mañana iré a visitar con Trina.
—Se pondrá muy feliz cuando te vea. —dice Robbie temblando. —Yo lo haría y mucho.
—No, tú no crees eso. —dice en un tono amigable pero tímido.
—Sí lo hago. —dice serio sin quitarle los ojos de encima. —Creo eso y muchas cosas más.
Cat para en seco sorprendida por lo que dijo. Ella sabía que él no se rendiría pero ella estaba muy dolida y tenida demasiado miedo de que volviera a suceder. Eso la obligó a crecer, a no decir cosas fuera de lugar para no sentirse como una niña al lado de Robbie cuando a él le gustaban las mujeres. Robbie la miró un poco asustado, no sabía porque la estaba viendo de esa manera hoy, y porque justamente hoy y no algún otro día.
—¿Qué otras cosas crees? —dice dando un paso minúsculo hacia él, con miedo de caminar más.
—Hay algunas cosas de las que estoy seguro. —dice dando un pasito él también. —Como de que eres hermosa. —da otro paso. —Como que tu melena roja es la mejor decisión que pudiste haber tomado en tu vida. —Cat ríe y ambos dan otro paso. —También que desde que te conocí supe que eras la chica más bella que me hablaría de voluntad propia o quizá la única que no saldría corriendo cuando le hablara. —dice y Cat vuelve a reír. —Pero lo más importante es que estoy enamorado de ti. —Cat vacila y se queda quieta y sólo él está pasito por pasito acortando la tensión entre ellos —Es más siempre lo estuve y estoy seguro, de que siempre lo estaré.
Cuando termina de liberar sus pensamientos están demasiado cerca, él pudo darle un beso si el cielo no hubiera conspirado y hubiera comenzado a diluviar. Robbie empezó a reír y tomó a Cat de la mano y corriendo hasta su casa. No estaban muy lejos, unos 800 metros máximos. Llegaron en unos minutos y se pararon en el pórtico a reír del momento tan irónico que acababa de pasar. Cuando ambos se habían decidido a hacer algo al respecto a ellos un aguacero los detiene. Robbie sabe que no va a haber otro momento como ese pero decide no presionarlo. Le da un dulce beso en la mejilla a Cat y le dice:
—Que descanses, Cat. —dice y desaparece corriendo entre la lluvia.
Hollywood Arts.
09:30 p.m.
André se dirigió corriendo hacia la sala del director, precipitado por la llamada.
—Sikowitz, ¿Qué sucede? —dice asustado. — ¿Quién murió?
—Nadie. —dice con su típico coco con una pajilla.
—Pero tú dijiste que… —dice confundido André.
—No importa lo que yo dije, lo que importa es lo que voy a decir. —responde evitando el interrogatorio. — Los chicos van a hacer un musical y ellos pensaban hacer sus músicas pero… Ay, ¿cómo lo digo? —dice Sikowitz buscando el término correcto. —No tienen talento.
—¿Y qué sugieres? —dice André poniéndose cómodo sobre un sofá viejo.
—Reunir al grupo. —dice con los ojos llenos de emoción. Por el grupo se refiere a los chicos pero André encuentra un error en esa ecuación.
—Pero…
—Sí, lo sé. Sé que Tori no está en Los Ángeles pero…
—Ese no es problema.
—¿Por qué lo dices?
—Tori regresó hace un par de días, a lo que me refiero es a que…
—Perfecto. —le vuelve a interrumpir. —Entonces, habla con ellos. Nos vemos aquí para antes de la reunión de ex – alumnos en el caja negra.
—¿Y qué tal si…?
—Buenas noches, André. —dice volviendo a sentarse sobre su sofá reclinable.
—Sikowitz…
—Dije Buenas noches, André. —grita y André sale corriendo de allí.
BUENO, YA ENCONTRE LOS GUIONES. HIP HIP, HURRA. BUENO CHICOS OJALA LES HAYA GUSTADO.
