Disclamer: Algunos personajes que aparecen son propiedad de J.K Rowling, los otros que no sean reconocidos son sacados de mi mente pobre.

Advertencia: si no te gustan las historias con muchos enredos y algunos capítulos Rated M, favor de no leerlo.

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Una Familia para Mí

Capítulo 2

No puedo dormir. Ya han sido casi 153 minutos desde que ignoré todo ruido e intenté dormir, pero no puedo ignorar esos gritos, esos llantos y esos susurros...

¿Qué puedo hacer?, creí que ya estaba acostumbrado a esto. Debería salir para distraerme un poco? Aunque ahora viva aquí, no se me olvida lo que es salir del cuarto sin permiso. Los enfermeros me golpeaban tan fuerte que hasta quedabas noqueado. Muchos internos murieron por el golpe... Pero espera, aquí no es el manicomio. Es mi nuevo hogar, ¿no?

Me levanté de la enorme cama con lentitud. Era cómoda, pero ya estaba acostumbrado a ese lugar oscuro y apestoso, con camas pequeñas, colchón viejo y barrotes oxidados.

Salí de la habitación- descalzo- y caminé por los pasillos, tratando de recordar por donde estaba la escalinata.

Seguí caminando hasta ver una luz frente a mí. Había un gran balcón, donde la naturaleza había hecho lo suyo. Las paredes estaban escondidas por las plantas que subían por ellas, el suelo estaba lleno de pasto recién cortado y con muchas flores pequeñas. Habían muchas rocas alrededor de un estanque, donde se veían algunas tortugas dormir. El aire es fresco, y no caluroso. Me agrada.

-¿Qué haces aquí?

Di un brinco y giré hacia atrás, me tranquilicé al ver a Draco mirándome.

-no crees que estas no son horas de que estés fuera?

-no podía dormir. Y más con esos susurros- murmuré.

-¿qué?- preguntó

-nada- contesté rápidamente.

Se fue acercando a mí, muy lentamente.

-sabes, desde el primer momento que te vi, supe que algo no estaba bien contigo.

No dije nada.

-sé que hay algo. A mí me pasó lo mismo.

-¿y que hiciste?-pregunté esperanzado.

-Yo no fui, fue Hermione. Ella me mostró caminos diferentes, me enseñó que lo que tenía que hacer no era olvidar, sino seguir adelante…

-No es lo mismo. Algo me sigue desde niño, pero no sé que es.

Draco me miró y tocándome el hombro, dijo- busca lo que te sigue. Pero no lo olvides, ya no estás solo.

Miré hacia el estanque y sonreí. Ahora los tenía a ellos, ya no estaría en una cama casi oxidada y en cuarto oscuro. Ya no más.

-será mejor que entremos y durmamos. Mañana será un día muy ajetreado, te lo aseguro.- giró sobre sus talones y entró.

Con una sonrisa seguí sus pasos y me adentré donde ahora era mi nuevo hogar. Y así dormir un poco, al menos.

-¿que tal estos pantalones?

-Hermione, son rojos. No, mejor estos.

-¡No, son verdes!

-Granger, mi hijo no usará pantalones rojos.

-ni el mío verdes.

-Por qué no mejor negros- pregunté

-Buena idea Bogdan, ahora busquemos tus túnicas, ya tenemos todo menos eso.

-¿túnicas? ¿Para qué?

-pues para que vayas a Hogwarts.- explicó Hermione

Entonces iría a la escuela, se dijo el chico. Al menos él ya había recorrido los pasillos.

-y una escoba

-¿una escoba? ¡Jamás!- gritó Hermione

-¿Por qué no? Le gustará el quidditch- rebatió Draco.

-¿y si no?

-se la damos a Scorp, por supuesto.

-loco. Bien, cómprala, pero también libros, muchos libros. Para que estudie y no sea como Ronald y Harry.

-tus amigos no resolvían ni una suma. Son tan patéticos como...

-Alto ahí Malfoy, mis amigos no son patéticos.

-bueno, olvidemos ese tema. Busquemos las benditas túnicas para Bogdan.- expresó Draco con frustración.- aparte, quién te puso ese nombre?

Bogdan lo miró con el ceño fruncido- mi primer familia me lo puso.

-te gusta ese nombre?

Me encogí de hombros- me es indiferente ahora.

-podríamos cambiártelo

-otro nombre, ¿cómo cuál?

-¡Lucius!

-¡James!- dijeron al mismo tiempo. Se dieron una mirada asesina, y salieron de la tienda, dejándome atrás. Los seguí, y me limité a escuchar su discusión sobre los tipos de nombres. Si hubiera sabido esto desde el principio...

-ya llegamos. Entra para que te tomen las medidas.

¿Medidas?- me pregunté

Miré hacia el letrero que colgaba.

Madame Malkin's

Sentí la mirada de Draco sobre mí, me giré a verlo y con su cabeza me señaló que entrara.

Hermione estaba hablando con una mujer, y Draco se acercó a ella para tomar a Scorpius. Miré a mí alrededor, todo estaba lleno de telas y túnicas de colores.

-Hágale 18 túnicas negras- dijo Draco

-si señor Malfoy. Yo me encargo.

-muchas gracias.- Hermione me tomó de la mano- te esperamos afuera.

Yo asentí.

Me la pasé extendiendo los brazos, girando la cabeza de un lado a otro, siendo toqueteado por casi más de 15 minutos. Nunca había recibido este tipo de atención en toda mi vida. La señora se la pasaba hablándome de lo grandioso que sería que quedara en Gryffindor y no en Slytherin- la verdad no sabía de qué me estaba hablando- y que Hogwarts era la mejor escuela de magia que había, y que como era Malfoy, debía ir bien vestido.

Gracias a dios, la mujer terminó su diarrea verbal cuando acabó de medirme.

-¿como te fue? ¿Te habló sobre que era mejor Gryffindor y no Slytherin?- preguntó Draco con una sonrisa burlona.

- y mucho más

-si, a muchos les habla de eso. Quédate aquí.- dijo entregándome a Scorpius- iré por Hermione, que se perdió por la biblioteca. Puedes pasear por ahí, pero no te vayas tan lejos.

-y ten esto- dijo extendiéndome un poco de moneda.- por si desean comprar algo. Y salió a buscar a su esposa.

Miré a Scorp, y luego le sonreí-y tú, deseas algo?- le pregunté llamando su atención. Él mirándome, empezó a hacer sonidos, tratando de hacerse entender, pero pocos segundos después se llevó su puño a la boca, babeándosela toda.-Scorp no hagas eso- repliqué, sacándosela.

Busqué a mí al rededor un lugar donde sentarme, y vi una especie de cafetería. Me adentré al local, y me senté en una mesa desocupada, cerca de la entrada. Una mujer nos miró y se acercó.

-¿que quieres cariño?- preguntó

-algo para tomar, y algún puré para él, que sea dulce.

-¿es su hijo?

¡¿Qué horror! Como puede decir eso?!

-no, es mi hermano

-oh claro, eres muy joven para tener un niño.

-¿usted cree?- pregunté sarcásticamente.

Ella sólo se fue, dejándonos solos. Pasé mi tiempo jugando con Scorp, hasta que llegó la misma señora con una bebida fría y una especie de papilla color amarillo. Las dejó en la mesa, y con una sonrisa se fue de nuevo.

Me tomé rápido la bebida, y alimenté al niño- y al parecer le gustaba.

Al cabo de un rato, dejé unas cuantas monedas- ni idea si dejé más o menos dinero- y salí en busca de otra cosa que hacer.

Pasé por una tienda de accesorios- mágicos y viejos- y vi un espejo enorme. Frente a mi estaba un chico desarreglado, con el pelo un poco largo y tez casi pálida y amarillenta- enfermiza- con un cuerpo muy delgado y hasta casi huesudo. Era yo.

Llegamos casi a las 6 de la tarde, fui corriendo con Draco- que arreglaba todo lo comprado- y le pedí que me ayudara.

-soy un asco

-define eso

-mírame, soy un desastre. Mi pelo, mi piel, mi rostro...

-ya te entendí- dijo- ven, tu y yo tenemos cosas que arreglar. Mi hijo no puede parecer un mendigo.

Los dos estuvimos encerrados por horas. Hermione nos llevaba bocadillos de vez en cuando, y daba su visto bueno y a veces le ayudaba a Draco con los hechizos.

Me cortó el pelo- que ya estaba abajo del cuello y enredado- con algunos hechizos curó mis cortadas y me ayudó con mi piel casi amarillenta, mis ojeras quedaron, pero redujeron bastante. Y luego me pidió tomárme una ducha. Cuando salí, una muda de ropa- negra- me esparaba, me la coloqué y salí. Hermione y Draco esperaban en la salita, donde Scorp jugaba en el suelo. Los dos me mkraron cusndo entré, y Draco sonrió orgulloso.

-te dije que se veía bien.

Hermione volteo los ojos y me sonrió también.

-te ves muy bien. Draco hizo un buen trabajo, no crees?

Asentí

Él se levantó- ya tengo tu nombre. Granger y yo ya lo hablamos y estamos de acuerdo.

-¿y cuál es?- pregunté mirándome en un pequeño espejo.

-Adrien Ophiuchus Serpens Malfoy- Granger.

-Digno nombre de un Malfoy, supongo.- dije

-exacto. Pronto iremos por tu cambio de papeles, y serás oficialmente un Malfoy.

-te ves guapísimo- dijo Hermione abrazándome fuerte.

-si, gracias.

-déjalo Hermione, mañana estaremos más ocupados que hoy.

-tienes razón

Todos nos fuimos a la cama un poco temprano, pero Draco tenía razón... mañana sería un día terrible y ocupado.


El segundo capítulo. No sé qué sucede, pero en la historia anterior me mandaban y me mandaban reviews, y ahora casi nadie lo hace.¿ Acaso no saben que la estoy volviendo a hacer? Hmm…

Bueno, aparte de eso, ¿Qué opinan, chicos? Ya se ha cambiado al nombre que todos conocemos, "Adrien".

Me siento segura con la historia, ¡más que nada porque ya no estoy truncada, como antes!

Gracias por leer.

Nos vemos pronto.