Capítulo 3

"Un pelotazo puede ser igual a un palazo"

Abrió la puerta de la enfermería y encontró el lugar completamente vacío. "¿Dónde estará?" fue la pregunta que cruzó por su mente y cerró la puerta nuevamente. Parado en el pasillo pudo divisar a dos alumnas charlando entre ellas y decidió preguntarles si podían ayudarlo.

‒Hey, ¿ustedes vieron a Law? ‒preguntó Zoro de una manera muy poco cortés.

Las dos chicas se miraron entre ellas, sonrieron y volvieron a mirar al profesor, hasta que una decidió hablar: ‒El doctor raramente se encuentra en la enfermería a esta hora. Pero si querés te podemos llevar hacia donde está.

‒Emm ¿Bueno?... Me harían un gran favor ‒dijo Zoro colocando sus manos en el bolsillo del pantalón esperando las indicaciones de las chicas.

‒ Es por acá ‒dijeron las dos alumnas al mismo tiempo que se colocaban cada una a los costados de Zoro y lo agarraban del brazo.

Estaba incomodo con la forma en que lo agarraban pero decidió no decir nada. Los tres caminaron y no pasaron más de diez minutos hasta que encontraron a Law que estaba en el mismo piso que ellos, solo que en otro pasillo y apoyado en el barandal viendo la clase de gimnasia que se estaba realizando en la planta baja; donde se encontraba las canchas del colegio. Law noto la presencia de alguien y miro de reojo para ver quiénes eran, cuando pudo divisar una cara conocida se dio vuelta. Confundido ante aquella situación se quedó mirando a los tres sin decir nada. Las chicas no soltaron a Zoro hasta que estuvieron a un paso de Law, se despidieron del profesor y esté murmuro un "gracias" por lo bajo. Una vez que era seguro que no lo iban a escuchar Law habló

‒Acerté, un triángulo amoroso.

‒No seas idiota por favor, te estaba buscando en la enfermería y no estabas. Les pregunte a esas dos chicas si te habían visto y eso es todo ‒Zoro decido finalizar ahí la historia, ya que sabía perfectamente que si le decía que las chicas se ofrecieron a guiarlo hasta él, Law iba a bromear con su falta de orientación y no estaba de humor para eso.

‒ Okey, alguien se levantó de malhumor hoy. ‒Dijo Law y retomo su posición de antes solo que esta vez tenía el codo del brazo derecho apoyado en el barandal para poder sostener su cabeza y de esa forma poder mirar a Zoro‒, ¿Y para qué me buscabas?

‒ Te acordás que el domingo te dije por teléfono que te iba a necesitar este fin de semana para mi pelea contra Kaku ‒Zoro por su parte decidió ignorar lo que sucedía en planta baja y apoyo su espalda contra el barandal.

‒ ¿Si? ‒dijo Law.

‒ Bueno, mi pelea contra Kaku no se va a hacer por ahora y Shanks no tuvo mejor idea que reprogramar mi pelea para otro día contra Helmeppo.

‒ ¿Quién es Helmeppo? ‒preguntó Law sin mirarlo a la cara

‒No sé y por eso estoy enojado. Si no es conocido es débil, lo voy a vencer fácilmente y por lo tanto no te voy a necesitar.

‒ ¿Estás seguro? Lo mismo me dijiste el año pasado y después de eso, el mismo día a la noche recibí un llamado de tu parte para que te de asistencia médica, y ahora tenés esas dos hermosas cicatrices en ambas piernas.

‒Es diferente, porque lo de las piernas me lo hice yo mismo.

‒ESO no mejora la historia. Aparte cuando son personas fáciles de vencer ¿Shanks no te da más dinero además de tu parte en las apuestas?

‒Sí, pero a mí me gusta disfrutar una buena pelea y en esta no voy a obtener esa satisfacción.

‒ ¡Y es por eso que Shanks te da el dinero extra, porque sabe lo mucho que te molesta! ‒dijo Law con un tono elevado y esta vez sí lo miró a la cara.

‒No me importa si me da dinero extra, voy a seguir quejándome.

Después de dar un pequeño golpe a la pared con su mano, Zoro se volteó y se copió de la posición de Law, con la diferencia que era su mano izquierda la que sostenía su cabeza. La forma en la que se estaba comportando Zoro, a los ojos de Law era como si un nene de 5 años hiciera un berrinche.

‒Bueno, si cambias tu actitud y ganas la pelea, te prometo que te llevó a comer tu helado favorito ¿sí? ‒Law bromeo con un tono sereno, sin darle mucha importancia al problema.

‒Sos un estúpido ‒dijo Zoro suspirando.

‒Aunque considerando lo que vas a ganar con esa pelea, tendrías que ser vos el que me invite algo.

‒ Te voy a comprar un consolador y voy a hacer que te lo tragues. Buena idea, ¿no?

‒ Ja, dudo mucho que compres un consolador y no lo uses vos primero.

De a poco el humor de Zoro iba mejorando.

-X-

– ¡Muy bien! ¡Ahora antes de que termine la clase juguemos un pequeño partido de fútbol! ¿Escucharon todos? ¿Qué les parece? –dijo el profesor de gimnasia.

– ¡Si! –dijeron los alumnos al mismo tiempo.

– ¡Súuuuuuper! – dijo el profesor mientras hacia su típica pose, que consistía en poner todo el peso de su cuerpo sobre una pierna mientras levantaba al mismo tiempo los brazos y los juntaba para unir el tatuaje que tenía en cada brazo.

– ¡Profesor Franky, recuerde que Sanji y Luffy tienen prohibido jugar fútbol! –gritó Usopp levantando la mano para captar la atención del profesor.

– ¡Hey nariz larga! ¡¿Cuál es tu maldito problema?! –gritó Sanji.

– ¡Eso! ¡Quiero jugar fútbooooool! –gritó Luffy y alzó los brazos enojado.

– ¡Ni lo piensen! Acuérdense del año pasado. –Usopp comenzó a señalar a cada uno y continuo: ‒ Luffy tu egoísmo es imparable, nunca pasas la pelota por querer hacer todos los goles. Y Sanji ¿Te tengo que recordar lo que le hiciste a Duval?

–Lo recuerdo perfectamente y también recuerdo que al final me agradeció por ese pelotazo que le di en la cara –dijo el rubio cruzando los brazos en el pecho.

–No importa, Duval tuvo suerte y su rostro quedo hermoso a comparación de antes, pero YO –señalo a su pecho–, no quiero pasar por eso. Los dos son un peligro en potencia cuando se trata de fuerza.

–Lo siento chicos, pero Usopp tiene razón. Vengan, miren el partido desde la banca junto con sus compañeros –dijo el profesor que escucho el dialogo de los tres desde afuera de la cancha.

–Bien –dijo Sanji dirigiéndose afuera de la cancha.

Por su parte, Luffy, no se daba por vencido y le ruega al profesor, que estaba parado solo a unos pasos delante de la banca, para que lo deje entrar a jugar pero el partido ya había comenzado.

Días soleados como estos eran geniales para realizar actividades físicas. El colegio tenía dos canchas, una de ellas era una cancha de futbol al aire libre y la otra era una cancha de vóley bajo techo. Además, contaba con vestidores para que los estudiantes se cambiaran al uniforme deportivo que consistía en una remera blanca con mangas cortas que tenía el logo del colegio, un pantalón azul marino y zapatillas blancas, para los días fríos una campera del mismo color que el pantalón, y en verano el que quería podía optar por unos pantalones más cortos. Otra cosa buena de las clases de gimnasia, o educación física, es que eran mixtas y son unas de las pocas que permitía a los alumnos del mismo año, pero diferentes divisiones, relacionarse. En la banca se encontraban Nami charlando junto con Vivi y Kaya sobre lo que hicieron el fin de semana, ropa, hobbies, planes para salir entre amigos, entre otras cosas. Sanji ve el lado positivo de no jugar, y es que puede pasar el tiempo con las tres mujeres que hacen de su vida en el colegio más placentera.

–Naranja, azul y amarillo, los tres colores más hermosos en las flores más hermosas del colegio –cantó Sanji y se arrodillo al frente de Vivi para besar su mano, pero una patada de advertencia por parte de Nami lo detuvo.

–Sanji, ¿estás bien? –preguntó Vivi con preocupación.

–Perdón Sanji, no te vi –se disculpó Nami mientras emanaba un aura de "no la toques" demostrando que no estaba en lo más mínimo arrepentida.

–Nn-no se preocupen Vivi y Nami-san, fue mi culpa tendré más cuidado la próxima ja ja ja –se frotaba la cabeza y continúo-: ¿De qué estaban hablando bellas doncellas?

–Le comentaba a las chicas que dentro de un par de días van a abrir un bar nuevo en el centro de la ciudad, mi hermana Nojiko va a trabajar ahí y seguro que no va a tener problemas con dejarnos entrar.

–Desde que terminaron las vacaciones que no salimos todos juntos, así que supongo que sería divertido ir, ¿Qué te parece Sanji? –preguntó Kaya.

–A cualquier lado que vayan ustedes hacen del lugar placentero, así que no tengo problema –dijo con una sonrisa.

– ¡FRAAAAAAAAAANKYYYYY! –Gritó Luffy mientras se colgaba en el brazo del profesor–, ¡Si me dejas jugar prometo dedicarte un gol! ¡POR FAVOR! ¡Estar en la banca es ABURRIDOOOO!

Llegando al final de su paciencia, Franky estaba a punto de gritarle pero cuando se dio vuelta, antes de omitir palabra alguna, pudo divisar a Zoro y a Law ambos mirando el partido desde el primer piso del colegio y una idea se le cruzó por la cabeza.

– ¡Zoro! ¡Law! –gritó Franky para captar la atención de los dos.

‒ ¡Oooh, Toraoo! ‒gritó también Luffy, con una enorme sonrisa que dejaba ver sus perfectos dientes blancos, mientras alzaba los brazos hacía arriba‒ ¿Viniste a verme jugar como siempre?

Zoro estaba a punto de preguntarle a Law si había alguna razón o significado por el apodo por el que Luffy siempre lo llamaba, pero cuando giro apenas la cabeza para hablar con él se encontró con algo que lo dejo asombrado. Era una pequeña mueca pero se notaba; Law estaba sonriendo de una manera cómoda, relajada e incluso se podría decir que hasta tierna y Zoro estaba un cien por ciento seguro que hacia donde estaba mirando Law se encontraba la causa de esa expresión, Luffy. Zoro sabía perfectamente que el doctor no estaba hecho de piedra, y si bien eran muy pocas las veces que Law demostraba sus estados de ánimo además de irritado y enojado, anteriormente había podido verlo sonreír o divertirse. Claro que en un contexto totalmente diferente, como cuando ganaba una pelea o disfrutaba la desgracia ajena, pero de esta forma debe ser la primera desde que lo conoció. Law se percató de que lo estaban mirando y decidió disimular la cara que estaba haciendo mirando hacia otro lado, Zoro entendió la incomodidad de su amigo y decido responderle a Franky, aunque hizo una nota mental para molestar a Law más tarde.

– ¿Qué pasa Franky? –dijo Zoro en un tono alto y claro para que lo escucharan en la cancha.

– ¿Estás ocupado? O ¿Estás perdido? –preguntó Franky con una sonrisa.

–No me hagas bajar para patearte el culo. No estoy ocupado ¿Por qué?

–Súpeeer, ¿Te molesta si dejo a Luffy a tu cargo? Se pone muy molesto cuando está aburrido y le prohíben hacer cosas, estoy muy cansado para lidiar con él y no quiero cometer un homicidio.

–Seguro, no tengo problema. Vamos Luffy, sigamos nuestra conversación de películas en la enfermería para molestar a Law ¿Qué te parece? –dijo Zoro y apenas termino la oración Luffy salió corriendo en dirección a las escaleras.

‒En ningún momento dije que los iba a dejar entrar en la enfermería ‒dijo Law.

‒Dios, deja de ser tan amargo y disfruta de nuestra compañía, sé que te encanta ‒respondió Zoro.

‒Te recuerdo que hace menos de media hora estabas llorando y pataleando.

‒Y ahora estoy feliz ¿Cuál es el problema? ‒Zoro sonrió para molestarlo y Law puso su mejor cara de fastidio.

Por otro lado, los cuatro alumnos sentados en la banca contemplaron toda la escena y, para el pesar de Sanji, el tema de conversación giró en torno al nuevo profesor, donde parece que a todos les parecía una persona agradable y él era único que no compartía ese sentimiento. Kaya al ser de otra clase comentó que Zoro era un buen profesor, explicaba muy bien y lograba que todos los alumnos participaran más en clase. Incluso Hancock, una estudiante que ingresó este año en el colegio y se encontraba en su salón, participaba a pesar de que por su ego, por ser la más hermosa, se rehusaba a entablar una conversación con alguien más ya que miraba a todos con desprecio.

–Entiendo que a Luffy le caiga bien por el hecho de que… bueno es Luffy y el marimo es amigo también de Law pero, enserio, no puedo ser el único que considera molesto su forma de ser –dijo el rubio mirando de reojo al primer piso del edificio donde podía ver a Law, a Zoro y a Luffy caminar en dirección a la enfermería, mientras hablaban y se reían, menos el doctor.

– ¿Marimo? –preguntó Kaya con una cara de confusión, la cual Franky compartía.

–Es el apodo que le puso Sanji al profesor Zoro en el primer encuentro que tuvieron –respondió Vivi.

– ¿Se llevan muy mal?

–Sí, discuten mucho pero son siempre cosas triviales. La semana pasada Zoro llego tarde a clases porque se perdió, otra vez, y Sanji se ofreció exclusivamente a ayudarlo a llegar a clases. Dijo que iba a dejar en el camino migas de pan para que las pueda seguir. Pero Zoro no se quedó callado y le dijo que si tenía tanto tiempo para hacer eso, podría tranquilamente entregar un informe sobre "la perversión y si tenía alguna relación con la forma de sus cejas" –dijo Nami.

–JA JA JA JA JA JA, típico de mi hermano Zoro –dijo Franky con una enorme sonrisa.

–A ver si adivino, a vos también te cae bien Zoro, ¿no? –dijo Sanji y en su voz se notaba el sarcasmo.

– ¡Súuuuuuper bien! Normalmente cuando estamos en sala de profesores nos ponemos a charlar todos y él encajo muy rápido, también logro que Law se acercara más a los profesores. Algunos días, almorzamos juntos y me di cuenta que tememos muchas cosas en común, como el equipo de futbol. Y con Robin estuvieron un rato largo debatiendo sobre libros.

– ¡¿También Robin-chan?! –dijo Sanji con una cara de desilusión, respiró profundamente y cubrió su rostro con sus manos.

Algunos considerarían que Sanji está siendo un exagerado en reaccionar de esa manera, pero, para él, la llegada de este nuevo profesor en su vida escolar había sido una pesadilla. Sanji tenía clases de Literatura con él dos veces a la semana, pero aun así se topaba con él o escuchaba de él por todo el colegio casi todos los días, no importaba si estaba en el patio del colegio, en el baño, o en los pasillos siempre había algo o alguien que lo hacía consiente de Zoro. Incluso hubo una vez en donde las chicas le pedían a él información sobre Zoro, porque consideraban que él era su amigo.

–Hablando de Robin –dijo Kaya cambiando de tema y dirigió su mirada a Franky–, la otra vez cuando ella estaba en mi salón dando clases, pude ver que en su mano todavía no hay un anillo.

Todas las miradas se dirigieron al profesor, quien se ruborizó ante la indirecta. Robin y Franky eran pareja desde hace unos años, se conocieron cuando Franky comenzó a trabajar en el colegio. Si se toma en cuenta la frase "el que se enamora primero pierde", entonces Franky quedo fuera del juego desde el primer momento en que interactuaron los dos; cuando él había llevado puesto una remera con un estampado de un oso mitad ciborg y Robin le dijo "es muy lindo" mientras sonreía. Por otro lado, poco a poco, Robin fue cayendo por cada cosa tierna que hacia Franky. Pero el gesto con el que se ganó el corazón de la profesora fue cuando Franky se ofreció a reparar la computadora de Robin. Una vez que la computadora vuelve a las manos de su dueña, Robin se llevó una sorpresa al prenderla; el fondo de pantalla era un retrato a mano de ella y en el costado decía:

"Robin, sos súuuuper hermosa ¿Te molestaría tener una cita conmigo?

De: Franky"

Cuando Robin acepto salir con él solo unas pocas personas lo sabían en el colegio, Usopp fue el primero en enterarse, ya que él fue el que dibujo el retrato, Nami y Sanji se enteraron al poco tiempo y Luffy fue el último porque el chico no sabe guardar un secreto, no lo hace por maldad es solo que el chico no se da cuenta. Con el tiempo la historia de cómo Franky conquisto el corazón de Robin se la sabían todos en el colegio, porque Franky la cuenta con orgullo; cuando Zoro la escucho se le revolvió el estómago de lo dulce que era.

–Aaaah –suspiro Franky y dijo: – así que se dieron cuenta.

– ¿Qué estas esperando? –preguntó Nami.

–Franky –dijo Sanji haciendo una pequeña pausa antes de continuar–, ¿tenés miedo de que te rechace por Chopper?

–No, no, no es eso –mientras movía las manos en forma de negación, el profesor continúo: ‒ el chico y yo nos llevamos bien, hasta ya estamos planeando salir los tres para festejar su ingreso en la Universidad.

– ¿Universidad? Pensé que era más chico que nosotros –dijo Vivi.

– Si, es más chico que ustedes, solo que es un genio; va terminar el secundario este año igual que ustedes y ya rindió los exámenes de ingreso para la universidad. Va a ser un gran doctor, se los aseguro ‒afirmó Franky con una enorme sonrisa de orgullo.

– ¿Entonces? ¿Qué pasa? –Nami levanto una ceja, demostrando que no entendía cuál podría a llegar a ser el problema.

–Es solo que… quiero que sea perfecto y único, hacerla lo más feliz posible –hizo una pausa y con una sonrisa dijo: ‒ Pero les prometo chicos, que antes de que termine el año, se lo voy a proponer.

–Si necesitas alguna ayuda o algo por el estilo sabes que podes contar con nosotros –dijo Vivi devolviendo la sonrisa y los chicos asintieron al estar de acuerdo con ella.

Fue un alivio para los chicos saber que Franky y el hijo de Robin, Chopper, se llevaban bien, ya que no tenían mucha idea de la vida personal de sus amados profesores afuera del colegio. Franky y Robín tenían un aprecio gigante por estos seis chicos y había momentos en los que los consideraban más que alumnos, pero sus posiciones de profesores a veces jugaban en contra ya que hay ciertos temas personales que no se pueden hablar y el favoritismo hacía un alumno estaba mal. Y los chicos se sentían de la misma manera; al haber una diferencia de edad de más de trece años había cosas que no iban a entender por ser jóvenes y no adultos. Pero era bueno saber que una vez que los chicos terminaran el colegio no sé iban a tener que preocupar por este tipo de cosas.

– ¡Sanji! –gritó una voz al final de la cancha y el rubio dirigió su mirada en esa dirección.

– ¡Oh, Violet! ¡Ya voy! –Sanji miró a sus amigos y les dijo–, lo siento, enseguida vuelvo.

–Yo mejor vuelvo a arbitrar el partido –el profesor también se apartó del grupo.

Sanji se dirigió a donde se encontraba Violet, la saludo con un beso en el cachete y comenzaron a charlar mientras el grupo seguía conversando mientras los miraban.

–No sabía que Sanji y Violet eran amigos –comentó Kaya.

–Creo que no lo son –confundida, Nami intentaba entender el ambiente entre esos dos.

–Entonces, ¿Para qué lo llama? –dijo Vivi.

–Sexo –afirmó Nami con una pequeña sonrisa malvada plasmada en su cara al haber comprendido la situación.

– ¿Y cómo estás tan segura? –preguntó de nuevo Vivi con curiosidad.

–Es fácil entender a Sanji. Cuando encuentra a una persona que le interesa y sabe perfectamente que solo busca sexo, su actitud cambia a una más seria y seductora ¡Mírenlo! Se nota demasiado –Nami suspiró y señalo con un ligero movimiento de su cabeza para donde se encontraban Sanji y Violet.

Las dos chicas giraron nuevamente sus cabezas en esa dirección, sin ser en lo más mínimo discretas, y se toparon con una escena igual a la que describió Nami. Sanji no estaba actuando como lo hacía normalmente cuando estaba junto a ellas, esa típica actuación de pura adoración hacia las mujeres no estaba. Violet tenía un mano apoyada en el brazo de Sanji, y él le estaba susurrando al oído demasiado cerca casi rozando su labios.

– Pero podría ser algo más que solo sexo, ¿no?, digo y… ¿si realmente quiere a esta chica? ‒preguntó Kaya.

–Si claro, Sanji y una relación estable van de la mano –dijo con tono sarcástico Nami – Sexo es lo más probable porque todos saben que pedirle a Sanji algo más serio es una pérdida de tiempo.

–Yo, pensé que no se puso en pareja con nadie porque estaba esperando a la persona indicada ‒dijo Vivi.

–No, según lo que él me dijo es que no le ve el sentido de estar de novio con alguien ya que él está muy ocupado con el colegio y ayudando en el restaurante de su padre, además comento que tenía planeado seguir sus estudios fuera del país, que tenía que prepararse y bla bla bla. Yo creo que hay otra razón pero si no se siente cómodo con decirlo lo voy a respetar. Si es feliz teniendo sexo sin compromiso, sin importarle el generó mientras pueda meter a su amigo en un agujero, entonces yo estoy feliz por él y voy a esperar hasta que se sienta cómodo para hablar.

Kaya y Vivi asintieron con la cabeza al mismo tiempo demostrando que compartían el sentimiento de Nami. Nadie tiene el derecho de juzgar a otra persona por cómo vive su vida y si Sanji era feliz así, era razón suficiente para conformarse. Las chicas continuaron su conversación pero sobre otro tema por un rato hasta que fueron interrumpidas con algo que llamo su atención.

– ¡CUIDADO! –gritó Rebecca desde la cancha, alarmando a todos.

No pasaron ni dos segundos y todos, rápidamente, miraron para donde venía el grito. Sanji fue el primero en reaccionar y se puso a delante de Violet al divisar que una pelota se dirigía hacia donde se encontraban ellos. No dudo y devolvió el pelotazo sin calcular la fuerza de su patada. La pelota cruzó de una punta de la cancha a la otra con una velocidad increíble y se detuvo cuando se encontró con la cara de Usopp, quién se desmayó en el acto.

– ¡USOPP! –gritó Kaya y corrió a socorrer a su novio.

–Mierda, se me fue la mano –dijo Sanji con una mano apoyada en su frente y después de una pausa le hablo a Violet– Perdón pero, tengo que ir a ayudarlo ¿Te importa si continuamos esto después?

–No, no hay problema ya te dije lo importante –se acercó y le dio a Sanji un ligero beso en la comisura de sus labios, cuando se apartó le dio una sonrisa provocativa y dijo: – Nos vemos luego.

Sanji no respondió, se mordió apenas el labio inferior y le devolvió la misma mirada provocativa. Cuando llegó hacia donde estaba Usopp tirado, se dio cuenta que su amigo ya había abierto los ojos pero no estaba del todo consiente. Al final todos decidieron que era mejor llevarlo a la enfermería.

-X-

Aún en silencio e intentando con todas su fuerzas ignorar el barullo de su alrededor para concentrarse en lo que estaba leyendo, Law estaba comenzando a arrepentirse de haber creído que Luffy y Zoro en el mismo ambiente era una buena idea. Si tuviera una máquina del tiempo no dudaría ni dos segundo en ir al pasado y golpearse a sí mismo en la cara para evitar mencionar del puesto bacante a Zoro.

– ¡¿Cómo es posible que no hayas visto ninguna de las películas de Misión Imposible?! ‒gritó Zoro sentado en la camilla y con sus dedos apoyados en sus sienes de una manera exagerada.

– ¡¿Por lo menos viste la épica escena donde Tom Cruise tiene que bajar sin hacer ruido en un cuarto completamente blanco?! –decía Luffy mirando a Law con cara de compasión, sentado en una silla al lado de Law.

–La canción, la reconoces ¿no? –dijo Zoro mientras cruzaba los brazos en el pecho.

–Sí, si la canción es muy conocida es algo como tiruruuu tiruruuu tiruruuu turu y después ta ta tatata ta ta tatata ta tatata ta tanana tanana –al mismo ritmo que tarareaba la canción, Luffy utilizaba de tambor el escritorio de Law.

El profesor y el alumno se habían hecho cercanos. Habían desarrollado una amistad rara y su pasatiempo favorito era molestar a Law o por lo menos esa era la intención de Zoro, en cambio Luffy parecía más interesado en la idea de descubrir cosas de Law por parte de Zoro, ya que el doctor no era muy abierto con Luffy sobre su vida privada.

–No, no la vi y pueden parar con esto de una vez –suspiró Law –, ¿ustedes dos no tienen cosas más importantes que hacer?

–Nop –dijeron los dos simultáneamente.

‒Oh ¿en serio? ‒dijo Law con un tono sarcástico‒ Mugiwara-ya, ¿no te tenés que cambiar el uniforme? Si mal no recuerdo, hoy solo tenías una hora de gimnasia y después tenés clases de Historia ¿no?

‒Sí, pero me cambio durante el recreo así que no hay problema‒ respondió Luffy con mucha felicidad.

‒Law… ¿Te sabes los horarios de clase de Luffy? ‒preguntó Zoro con curiosidad y Law quién hasta ahora estaba dándole la espalda se dio vuelta para mirarlo a la cara.

‒Sí ¿Y? ¿Qué tiene de malo eso? ‒Law puso una cara confusa al no entender a donde quería llegar el otro.

‒De malo, nada, pero raro sí; más viniendo de una persona que no muestra mucho interés por lo que hacen otras personas ‒dijo Zoro demostrando su punto.

El doctor prefirió ignorar la pregunta y miró en otra dirección. Aun intentando comprender cuál era la razón de Zoro para destacar ese comportamiento suyo, Law comenzó a preguntarse si realmente había logrado camuflar sus sentimientos, él estaba seguro que Luffy no se iba a dar cuenta porque el chico es muy inocente en esa área pero Zoro, quien es su amigo hace más de 6 años, es muy perspicaz cuando se trata de entender las acciones de las personas.

Luffy no estaba interesado en lo más mínimo en la conversión de los dos, así que decidió interrumpirla.

– Bueno Torao, las películas de acción no son lo tuyo ‒dijo Luffy suspirando mientras negaba con la cabeza y cruzaba lo brazos‒, pero ¿Y las películas de superhéroes de Marvel y DC? ¿No te gustan?

–Eso, algunas habrás visto… –una lamparita se prendió en la cabeza de Zoro y con una sonrisa malvada dijo: – por lo menos con tu pareja tuviste que ver alguna en el cine o es que los dos no hacían otra cosa más que acostarse ¿eh, Law?

Law se quedó inmóvil tratando de procesar las palabras que salieron de la boca de Zoro. Por su parte Zoro estaba feliz de dar justo en el blanco para provocar esa reacción en el hombre. Zoro había tenido conversaciones con Luffy y se dio cuenta que él chico tenía sentimientos por Law, aunque no sabía si Luffy era consciente de ello. Ahora, él no sabía realmente como Law se sentía con respecto al chico. Tenía una ligera sospecha cuando vio que Luffy había logrado acercarse al doctor, algo que muy poca gente logra, y cuando lo vio sonreír de esa forma sus sospechas aumentaron pero no aclararon sus dudas ya que aún seguía la posibilidad de que Law solo vea a Luffy como un hermano menor. Así que Zoro decidió jugar un poco sus cartas para ver como fluye la situación.

-¿Qué mierda tiene que ver eso con esto? ¿Y por qué sacas eso ahora? ‒dijo Law en un tono bastante enojado pero a la vez calmado como se podía reflejar en su cara.

-¿Hay una razón de la que no puedas hablar de tu novio? ‒pregunto Zoro fingiendo inocencia.

– ¿Law tiene una pareja? ¿Cómo se llama? ¿Cómo es? ‒Luffy mordió el anzuelo y mostro estar bastante interesado en la conversación.

–No, no tengo una pareja ‒contestó Law, pero fue completamente ignorado.

–Su nombre no me acuerdo, pero él era muy alto, más grande que yo, cara pálida y su pelo era de color rojo y siempre tenía pintados los labios ¿Por qué la curiosidad Luffy? O acaso ¿estás celoso?

‒ Que quede claro que no es mi novio y no lo fue en el pasado.

–Si lo estoy –afirmaba el adolecente con una cara natural mientras que las otras dos personas se quedaban en silencio y ponían una cara de sorpresa. Luffy continúo con una expresión de puchero plasmada en su rostro y brazos cruzados a la altura del pecho– tengo todo la razón de estarlo, después de todo Law comparte muy poco de su vida conmigo.

Law sintiendo que su cara se ruborizaba un poco decido que iba a cortar la tensión del ambiente y hablar, pero no pudo hacerlo ya que una multitud de gente gritando por los pasillos llamo la atención de los tres y miraron en dirección a la puerta. Primero entraron Franky, Sanji y en el medio, cargado por los dos, estaba Usopp con su nariz doblada y medio inconsciente. Atrás le siguieron Kaya, Nami y Vivi. Al ver la cantidad de gente que había en la enfermería suspiro y pensó "Hoy, el día no va a terminar tranquilo".

‒ ¡Mierda! ¿Qué le paso? ‒decía Zoro mientras se paraba y corría del todo las cortinas de la camilla para que sea más fácil poder acostar a Usopp.

‒ Recibió un pelotazo en la cara ‒respondió Nami de la forma más natural.

‒ Pero más que por una pelota, parece que fue golpeado por una pala ¿Quién tiene tanta fuerza en las piernas para hacer tanto daño? Estoy impresionado ‒dijo Zoro mirando curiosamente a Usopp, aunque su atención fue desviada cuando todos, incluso Law y Luffy, señalaron con su dedo índice a Sanji.

‒Él ‒dijeron todos en sincronía.

‒Por favor, paren. Van a provocar que me sonroje ‒La modestia fingida de Sanji no pudo suprimir ni un poco la sonrisa presumida que tenía. Completamente orgulloso de sus logros.

‒Aaaaw él nene grande se sonroja, que tierno ‒la voz burlesca de Zoro y su mano refregando el cabello de Sanji había cumplido su objetivo que era hacerlo enojar.

‒ ¡Hey, idiota! ¡No me toques! ‒dijo Sanji y de un empujón corrió la mano del profesor.

‒No sabía que utilizabas tus piernas en algo más que acosar a las chicas ‒comentó Zoro sin mirar a Sanji a la cara, el rubio estaba a punto de responderle pero fue cortado por Luffy quién seguro iba a proponer algo.

‒ ¡Hay que sacarle una foto a Usopp, como recuerdo del último año! ‒gritó Luffy y agarró de sorpresa a Zoro para incluirlo en la foto.

‒ ¡Si! ‒gritaron Nami y Sanji.

Las demás personas que estaban en el lugar se los quedaron mirando y diciendo internamente "¿No son amigos? ¿No deberían estar más preocupados?". Vivi se ofreció a sacar la foto y agarró el celular de Nami. Los chicos se posicionaron, Sanji se sentó en la camilla, Nami se arrodillo en el piso al costado de Sanji e hizo con la mano él signo de paz y amor. Luffy, colgado del brazo que estaba alrededor del cuello de Zoro para acercarlo más a la foto, se paró del otro lado dejando un hueco en el medio para que se pudiera ver la cara de Usopp. Los tres sonrieron excepto Zoro, cuando salió el flash se acercaron para ver como salió la foto. Kaya que estaba mirando por encima del hombro de Vivi pudo ver junto a ella la foto y ambas disimularon su risa. Vivi le devolvió celular a Nami y los alumnos explotaron de la risa al ver la cara de Zoro.

‒ Zoro, JA JA JA ¿Por qué… JA JA pareces tan tan tan… JA JA JA asustado? JA JA ‒de tanto reírse a Luffy le costaba encontrar las palabras exactas.

‒ ¿No conocías el flash Marimo? JA JA JA JA JA JA ‒Sanji intentó contener la risa, pero no aguanto más y agarró su panza con los dos brazos cuando le comenzó a doler a causa de reírse.

‒Cállense, me sorprendí un poco eso es todo, no estoy acostumbrado a las fotos ‒dijo Zoro en un tono enojado y avergonzado, que era claramente visible en sus cachetes ruborizados.

‒JA JA JA JA dios, no puedo esperar a publicar esto en Instagram ‒Nami se reía mientras seguía viendo la foto en la pantalla de su celular.

‒Ni se te acurra subirlo a internet ‒amenazó Zoro.

‒Está bien, no lo voy a hacer… ‒dijo Nami.

‒Gracias ‒suspiro aliviado Zoro.

‒No lo voy a hacer por $250 pesos ‒aclaró Nami seriamente, siempre que había dinero de por medio era un asunto serio para ella.

‒ ¡¿Quéeee?! ‒gritó Zoro sorprendido, siendo esta expresión más graciosa que la de la foto, Luffy y Sanji se volvieron a reír.

A Law y a Franky les comenzó a dar curiosidad sobre la foto y Nami decidió mostrárselas. Franky se unió a las carcajadas de Luffy y Sanji, mientras que Law sonrió malvadamente y este era uno de esos casos donde el doctor disfrutaba la desgracia ajena.

‒ A pesar de tener una apariencia fotogénica, esta foto te refleja exactamente como sos ‒murmuró Law. Recuperando la compostura se puso los guantes y decidió que era mejor ver si Usopp tenía alguna otra herida que pudiera ser grave‒, Franky-ya (*), después de las múltiples lesiones que recibían los estudiantes por parte de Luffy y del accidente de Duval, me prometiste que ibas a mantener a esos dos alejados de la cancha.

‒Pero eso fue lo que hice hermano, Sanji no estaba jugando. Rebeca estaba por meter la pelota al arco, pero dio en el palo y se dirigió hacia donde estaba Sanji. Él por puro instinto devolvió el pelotazo que al final fue a parar a la cara de Usopp ‒explicó Franky.

A la vez que el doctor y el profesor mantenían esta conversación seria; Zoro, Nami, Luffy, Sanji y Vivi seguían conversando y discutiendo infantilmente entre ellos. Por otro lado Kaya que aún seguía preocupada por su novio se armó de valor para hablar con Law aunque la vergüenza se la estaba comiendo por dentro y ella podía sentir que se estaba ruborizando.

‒Va a estar bien, ¿no? ‒preguntó tímidamente Kaya.

Law, que todavía estaba limpiando la sangre y revisando a su paciente, la miro de reojo y suspiró por décima quinta vez en lo que va del día y le dijo: ‒La mala noticia es que va a vivir y el bastardo va a poder saltarse las clases por una semana, suertudo. La buena es que su nariz va a ser más llamativa porque ahora va a estar vendada.

Kaya se relajó y se sentó en la camilla. El doctor se sacó los guantes de látex completamente manchados con la sangre de Usopp y los tiró en la basura. Se dirigió al botiquín a buscar vendas, otro par de guantes y una silla para poder atender a su paciente más cómodamente. Haciendo su camino entre las personas que solo estorbaban en la enfermería pudo escuchar como Sanji y Zoro se insultaban el uno al otro. Les pidió a los dos que se hicieran a un costado para poder pasar pero los dos estaban tan concentrados mirándose con odio que lo ignoraron por completo. Law se cansó.

–Paren la discusión ustedes dos, parecen una parejita de casados. Porque no se van a coquetear y besarse afuera de la enfermería ¿podrían? ‒dijo el doctor y empujo a los dos a un costado.

– ¡No parecemos una pareja de casados! –gritaron al mismo tiempo.

‒Sí parecen ‒dijeron todos en la enfermería excepto Law que seguía en busca de las vendas y algunos remedios para calmar el dolor de Usopp.

‒ ¡Que no! ‒volvieron a sincronizar Zoro y Sanji.

‒ ¡Que sí! ‒dijo Luffy divirtiéndose con la situación.

‒ ¡No! ‒dijeron los dos al mismo tiempo nuevamente y comenzaron a discutir de nuevo.

‒ ¡Hey, Marimo! Podrías por favor dejar de copiarme ‒elevo la voz Sanji.

‒ ¿Ah? Nadie le copiaría a alguien con las cejas rizadas ‒gritó Zoro a la vez que apretaba los dientes en señal de irritación.

‒ ¡¿Qué dijiste?! ‒Sanji se acercó a Zoro mirándolo fijamente a los ojos.

‒ ¡Me escuchaste bien CEJAS RIZADAS! ‒Zoro no dio un paso hacia tras y le devolvió la misma mirada de enojo.

‒ Cacareas mucho para ser alguien que tiene como pelo PASTO.

‒ Y dicen que no se parecen a una pareja, JA JA JA JA JA ‒dijo Luffy cortando la tensión en el ambiente.

‒ ¡No nos parecemos a una pareja! ¡Y vos deja de decir lo que yo digo! ‒dijeron otra vez en sincronía el alumno y el profesor.

‒ ¡Okey, suficiente! ¡Me tienen harto! ¡Franky-ya y la novia de Usopp se pueden quedar en la enfermería con el paciente! ¡A los demás los quiero afuera! ‒gritó Law, tirando por la ventana su forma de actuar calmada y fríamente.

‒ ¿Eeeh? ‒protestaron los cinco fingiendo tristeza y haciendo puchero con la boca para que Law los dejara quedarse.

Pero ese acto no ablandó el corazón de Law y con su dedo índice señalo a la puerta para repetirles una vez más a los chicos y al profesor que tenían que irse. Los cinco salieron por la puerta de a uno, pero antes Franky le pidió un último favor a Zoro que era que vigilase a su clase a la cual había dejado sola y este accedió con gusto.


(*) No sabía como Law se refería a Franky y lo puse así. Evite poner Kaya-ya porque era peor, no me gustaba como sonaba.

Hola! Tengo que admitirles algo. Soy una persona procrastinadora. Y estoy procrastinando ahora mismo, estoy haciendo esta nota en vez de prepararme para ir a la fiesta (o joda como le decimos en Argentina, aclaró porque se que el español tiene una alta variedad de nombres para la misma cosa).

Ahora estoy escribiendo esta parte de la nota ya casi en el final de la joda jajajaja. Este capítulo lo escribí e días pero separados, porque tengo que encontrar tiempo y ganas para hacerlo ya que voy a la facultad (universidad). No es que no me guste escribir, es solo que a veces, en mis días libres, no tengo ganas de levantarme temprano o acostarme tarde para escribir porque sé que nada bueno va a salir de mi.

Así que perdónenme si me atraso en publicarlo porque a la vez que soy procrastinadora también soy perfeccionista (dos cosas tan opuestas) y si algo no me convence, no lo voy a publicar.

Y otra cosa más. No voy a dejar de publicar los capítulos hasta el final. Algo que odio, son las historias inconclusas. Ya estoy escribiendo el capitulo 4 y se podría decir que va en un 20%.

Bueno espero haber sido clara (ya que tengo un porcentaje alto de alcohol en este momento y por ahí me arrepienta de publicar esta nota en este estado)

¡Chau!

(Esta historia siempre la actualizo antes en Wattpad porque ahí puedo editarlo desde mi celular. Mi usuario es Micuni98)