Harry Potter y los 4 herederos
Capitulo 2: La huida
Los últimos rayos del Sol comenzaban a desaparecer para dar paso a la noche que extendía su oscuro manto sobre la ciudad. En la calle las farolas acababan de encenderse, y desde la ventana de un edificio de apartamentos, que eran usados casi en su totalidad como oficinas, una joven de cabello castaño enmarañado miraba las aceras vacías. Buscaba algo que por fortuna, pensó, no llegó a encontrar.
- ¿Nos han seguido? - pregunto su amiga pelirroja acercándose un poco a la ventana.
- Creo que no - respondió Hermione - Me parece que les hemos dado esquinazo.
La pelirroja exhalo un gran suspiro, pegando la espalda a la pared para dejarse caer hasta el suelo agotada tras una larga carrera. Sentía que las piernas le pesaban.
- Deberíamos haber seguido hasta el cuartel de la Orden - volvió a insistir Ginny por enésima vez en la última media hora.
- No habríamos llegado, o aun peor, los habría conducido hasta allí - argumento nuevamente Hermione.
Un grupo de cuatro mortifagos las había atacado mientras se encontraban en la biblioteca. Aquella biblioteca tenía una sección oculta para los muggles que contenía libros de magia, algunos muy antiguos. Hermione había esperado encontrar allí datos de interés para ayudar a Harry. El resultado no había sido tan bueno como les hubiese gustado, pero no se iban de manos vacías, había encontrado algunos artículos interesantes en unos viejos periódicos. Fue cuando se disponían a regresa a Grimmauld Place, cuando cuatro mortifagos aparecieron y las atacaron. A esa hora la biblioteca estaba casi desierta, lo cual había sido una suerte, pero por otro lado les hacia más difícil burlar a sus perseguidores.
- Flashback -
Hermione y Ginny huían a través de la biblioteca, que próxima a la hora de su cierre se hallaba vacía. El eco de sus pasos facilitaba a los mortifagos su persecución entre las altas estanterías. Hermione corría delante, seguida muy de cerca por Ginny, en apariencia iban sin rumbo fijo, serpenteando por los pasillos. La joven de cabello castaño acelero al vislumbrar su objetivo, la antigua salida de emergencia. Hermione sabía que aquella biblioteca había sido reformada hacía unos años y las salidas de emergencia habían cambiado, aunque la antigua puerta de incendios continuaba existiendo. Siempre estaba cerrada, pero eso no suponía un verdadero problema.
- Alohomora - dijo Hermione apuntando a la cerradura con su varita y se escucho un chasquido.
Dejo pasar primero a Ginny que llegaba corriendo en ese momento, y luego paso ella volviendo a cerrar la puerta, esta vez con magia, antes de seguir a su amiga. Las dos salieron a la calle en un costado de la biblioteca.
- ¿Por donde? - pregunto jadeante la pelirroja.
- Por allí - respondió de inmediato Hermione echando a correr hacia una boca de metro arrastrando a la joven Weasley con ella.
Hermione sabía que su truco con la puerta no les habría dado más de unos pocos segundos, y confiaba en poder darles esquinazo en los túneles del metro. Cuando bajaban las escaleras del metro escucho una explosión detrás de ellas.
- ¡Allí van! - oyó gritar a uno de los mortifagos.
Hermione y Ginny subieron a un vagón de metro cuyas puertas ya estaban avisando que iban a cerrarse. La maquina se puso en marcha al instante, y cuando los mortifagos llegaron al anden ya había desaparecido en el túnel.
- ¿A dónde vamos? - pregunto Ginny cuando recupero un poco el aliento.
La joven de ojos castaños miro el número de la línea a la que habían subido antes de responder.
- A la consulta de unos amigos de mis padres, están reformándola. Allí podremos escondernos - dijo Hermione.
- ¿No sería mejor regresar al cuartel de la Orden? - sugirió Ginny segura de que su amiga no habría pensado en ello.
Hermione negó con la cabeza.
- No. Vamos en dirección contraria, y pronto anochecerá. Sería arriesgado intentar regresar con esos mortifagos detrás.
Ginny no estaba totalmente de acuerdo con esa idea, pero Hermione no admitía discusiones, y minutos después las dos llegaban al edificio de oficinas.
- Fin del Flashback -
- Harry se preocupara - dijo Ginny rompiendo el silencio en el que habían caído.
- Lo sé - respondió Hermione soltando un suspiro cansado - Pero será más seguro tratar de regresar mañana, cuando todo el mundo vaya a trabajar, será más sencillo perderse entre la multitud.
Ginny no respondió, aunque no le faltaban ganas de cuestionar su plan, pero sabía que tenía razón.
- Y Harry lo entenderá - añadió Hermione tratando de tranquilizarla, sabía que ella se llevaría la peor parte.
Hermione prefería no pensar en como se iba a tomar su amigo moreno su desaparición, aunque se hacía una ligera idea de lo que iba a decirle cuando regresaran.
Sin poder hacer otra cosa salvo esperar a la mañana siguiente, decidieron turnarse para dormir y vigilar. Hermione hizo el primer turno, y mando a Ginny a dormir. Acordaron hacer el cambio transcurridas 4 horas, pero Hermione decidió que no lo haría a menos que no pudiese mantener los ojos abiertos. Después de 6 horas de sueño, Ginny despertó y al consultar el reloj vio que se había dormido.
- Tenías que haberme despertado hace 2 horas - dijo la pelirroja regañando a su amiga.
- No importa - dijo Hermione bostezando.
- Anda, ve a dormir. Ya sigo yo - pidió Ginny y Hermione obedeció sin rechistar.
- Despiérname en un par de horas. Tenemos que salir en la hora punta - le recordó Hermione.
- Que si, pesada. ¡Duérmete ya! - ordeno Ginny.
Hermione se acurruco en un pequeño sofá que antes había formado parte del mobiliario de la sala de espera. La mayor parte de los muebles de la vieja consulta habían sido llevados a otro lugar, en especial lo más caro y delicado. Nos obstante, unos pocos muebles habían sido almacenados en la habitación donde se encontraban las dos chicas y cubiertos con plásticos para protegerlos de las obras. Hermione tuvo la impresión de que acababa de dormirse cuando dos horas más tarde despertó sobresaltada. Recorrió toda la habitación buscando a Ginny con la mirada, y no tardo en darse cuenta de que se había quedado sola. La joven de cabello castaño se levanto de un salto y corrió hasta la venta donde debería haber estado su amiga, para verla huyendo hacia un parque cercano perseguida por los cuatro mortifagos a los que había perdido horas antes. Sin pensárselo dos veces Hermione abandono la seguridad de su escondite para ir en auxilio de la pelirroja. Ya desde la entrada del parque podían oírse los ecos de un duelo desigual. Hermione abandono el camino para esconderse cuando encontró a los cuatro mortifagos. Un poco más aya estaba Ginny cubriéndose de las maldiciones de los mortifagos tras una estatua. Trataba de mantenerlos a raya con todos los hechizos que conocía, pero no podía salir de su refugio sin ser alcanzada por alguna maldición y estaba perdiendo la pelea poco a poco. Por fortuna Hermione conocía el lugar bastante bien y en seguida tomo un camino alternativo para llegar hasta donde se encontraba su amiga sin ser vista por los magos oscuros.
- ¡Joder! Menudo susto Hermione - se sobresalto Ginny cuando Hermione le puso la mano en el hombro.
- Lo siento - se disculpo la chica del pelo enmarañado entre susurros - ¿Se puede saber en que estabas pensando? - reprendió a la pelirroja.
- solo intentaba protegerte - se defendió Ginny encogiéndose cuando una maldición paso rozando la estatua.
- Estupendo, a ver como salimos ahora de aquí.
- ¡Mocomurcielago! - lanzo la pelirroja hacia uno de los mortifagos que intentaba acercarse.
- Escucha, al otro lado del parque hay una boca de metro - Hermione saco las notas que había conseguido en la biblioteca y garabateo algo en un trozo en blanco - Coge esto, ahí te he apuntado la línea que tienes que tomar para regresar al cuartel de la Orden - siguió diciendo muy deprisa.
- Hermione, no - dijo Ginny adivinando lo que pretendía.
- Si, Ginny. Puedes escapar por donde yo he venido, pero no podemos irnos las dos a la vez, se darían cuenta y nos seguirían. Por eso tengo que quedarme, para entretenerlos.
- No voy a dejarte aquí sola - protesto Ginny asomándose para lanzar un par de hechizos.
- Ginny, ya sabes lo importante que eres, creo que no es necesario que te lo recuerde - dijo Hermione en tono serio.
- Pero Hermione - trato de protestar Ginny sin encontrar las palabras adecuadas.
Sabía bien lo que su amiga quería decir, ella era la heredera de Ravenclaw, la única que podía ayudar a Harry realmente en su lucha contra Voldemort. (N.A.: Lo esta disfrutando)
- No hay peros que valgan. Tienes que irte - dijo tajante Hermione - Tranquila, te seguiré en cuanto te alejes lo suficiente. No pasara nada - la tranquilizo.
- Promete que vendrás en seguida.
- Lo prometo - aseguro Hermione a pesar de que sabía que posiblemente no saldría con vida de allí.
Ginny asintió, muy a su pesar sabía que tenía razón, aunque no quería dejarla sola. Hermione le estaba explicando como salir del parque cuando se dieron cuenta de que algo sucedía. El rayo de un hechizo pasó muy lejos, y los ataques sobre la estatua cesaron.
- ¡Cuidado! ¡Nos atacan! ¡Acabad con ellos! - escucharon gritar a uno de los mortifagos.
Las dos jóvenes se miraron y sonrieron, la Orden del Fénix las había encontrado y acudía en su ayuda. Hermione se asomo con cuidado para no recibir ningún hechizo perdido. Un solo vistazo le basto para darse cuenta de que se habían apresurado al suponer que habían llegado los refuerzos.
- No es la Orden - dijo Hermione con nerviosismo en su voz.
- ¿Qué? ¿Estas segura? - cuestiono Ginny deseosa de que su amiga se hubiese equivocado.
- Completamente, no conozco a ninguno de los magos que están enfrentándose con los mortifagos.
Ginny gateo hasta donde se encontraba Hermione, para comprobar lo que esta acababa de decir. La pelirroja vio a un grupo de cinco magos batiéndose en duelo con los mortifagos. Ella tampoco reconoció a ninguno. Se fijo que en las capas de un tono gris oscuro que llevaban los recienllegados, había un escudo en la parte izquierda, sobre el corazón. Entorno los ojos tratando de ver mejor el dibujo que formaba el escudo, pero le fue imposible, estaban demasiado lejos y no dejaban de moverse.
- Tal vez han enviado a alguien que no conocemos - aventuro Ginny esperanzada.
- No lo creo, habrían enviado a alguien más que si conociéramos para acompañar al grupo, porque es de suponer que de lo contrario desconfiaríamos - razono Hermione.
- Pero se están enfrentando a los mortifagos.
- Si, pero eso no nos asegura que estén de nuestro lado. Puede que Voldemort - la pelirroja se estremeció al oír el nombre - los haya enviado para castigar a los primeros por retrasarse - concluyo Hermione ofreciéndole una posibilidad.
- Podríamos esperar a ver como termina todo esto - propuso Ginny los nervios no la dejaban pensar con claridad.
- No me parece una buena idea.
- ¿Entonces qué hacemos? - pregunto la pelirroja.
- Aprovecharemos la confusión para escapar - dijo Hermione asomándose brevemente para comprobar sus opciones - Pero tendremos que seguir otro camino, ahora no podríamos pasar por donde yo he venido sin que nos vieran.
- ¿Por donde entonces?
Hermione medito un instante su respuesta, había paseado muchas veces por ese parque cuando era niña, cada vez que sus padres habían ido a visitar a sus amigos. El lugar había cambiado bastante desde entonces, aunque los caminos y al rededores del parque seguían siendo los mismos. Hacía mucho tiempo desde la última vez que había estado allí, pero estaba segura de poder recordarlo suficientemente bien como para encontrar una ruta alternativa.
- Por ahí - dijo finalmente señalando un camino que se encontraba frente a la estatua tras la que estaban escondidas.
Hermione recordó que en extremo opuesto a la entrada por la cual había llegado al parque, había otra entrada al metro.
- Bien, ¿estas preparada? - pregunto Ginny y Hermione asintió.
Las chicas sacaron la cabeza, varita en mano, desde detrás de la estatua para asegurarse de que podían salir sin ser vistas.
- Ahora - dijo Ginny de repente y echo a correr hacia su vía de escape.
Con el nerviosismo causado por la tensa situación, Ginny no eligió bien el momento y dos mortifagos advirtieron que intentaba escapar.
- ¡Crucio! - grito el primero.
- ¡Demaius! - dijo el segundo.
Hermione vio los dos hechizos volando hacia su amiga y sin pensárselo salto fuera de su escondite hacia ella, empujándola con todas sus fuerzas. Ginny, gracias al impulso de Hermione, logro alcanzar el camino que iba a ser su vía de escape, pero no pudo guardar el equilibrio y cayo al suelo. Después todo sucedió demasiado deprisa como para que la joven Weasley pudiese hacer algo para remediarlo. Escucho un golpe sordo detrás de ella y al volver la vista pudo ver a Hermione tendida en el suelo, inmóvil.
- ¡Hermione! - grito la pelirroja desesperada.
Junto a Hermione se apareció uno de los magos que se enfrentaban a los mortifagos, un joven de cabello rubio oscuro. El chico observo a Hermione y luego clavo sus ojos de un azul cristalino en Ginny durante apenas unos instantes, para finalmente desaparecer llevándose a Hermione consigo. Ginny se quedo completamente bloqueada durante unos segundos, hasta que noto como alguien le tiraba del brazo para levantarla del suelo. El susto fue tremendo al reconocer al joven rubio platinado de ojos grises que la tenía sujeta por el brazo, y es que la idea de ver allí a Draco Malfoy le resultaba cuanto menos inquietante.
- ¡Malfoy! - chillo Ginny.
- Levántate de una vez, Weasley - dijo Draco entre molesto y nervioso volviendo a tirarle del braco con más fuerza.
- ¡Suéltame! - exigió la pelirroja tratando de zafarse del agarre de Malfoy.
Ginny se sintió aun más confusa, Draco Malfoy era la última persona a quien habría esperado ver allí para ayudarla, a decir verdad, jamás se lo habría imaginado. Draco la arrastro alejándola del lugar donde se encontraban los mortifagos mientras ella seguía forcejeando aunque ya no tan insistentemente.
- Suéltame, tengo que ayudar a Hermione - dijo Ginny.
- No puedes hacer nada por ella, ya no está aquí - dijo el chico de los ojos grises mientras rebuscaba algo entre unos arbustos.
La joven Weasley lo miro intrigada y lo vio sacar una escoba de entre las plantas. Entonces la soltó para subir a la escoba.
- Sube - le dijo ordenándoselo más que pidiéndoselo volviéndose para mirarla con impaciencia.
- ¿Qué pretendes? - pregunto ella confusa y desconfiada.
Ginny dudo un instante, no estaba segura de poder fiarse de él, más bien no confiaba nada en él, y le costaba encontrar un motivo lógico por que cual estuviese haciendo aquello.
- Salir de aquí. ¡Sube de una maldita vez o me iré sin ti! - respondió Draco perdiendo la paciencia y visiblemente nervioso por no encontrarse ya lejos de allí.
Ginny lo miro un instante más dudando aun. Sus dudas se disiparon, cuando de repente los sonidos del duelo que mantenían los mortifagos con el grupo de magos cesaron. Sin pensárselo más, subió rápidamente a la escoba y Draco la hizo ascender a gran velocidad. El ascenso fue tan brusco y vertical que Ginny tuvo que sujetarse al chico para no caer. Pronto el parque quedo atrás, convirtiéndose en una mancha verde y gris.
Continuara…….
----------------------------------------------------------------------------------------------------------
Lo sé, hay que tener mala leche para dejarlo ahí, pero es lo que hay. Esta vez he tardado menos porque el capitulo ya estaba escrito y solo tenía que pasarlo al ordenador. La verdad es que este iba a ser el primer capitulo, pero pensé que faltaba una explicación antes y decidí hacer un prologo antes. Al final salio un prologo y un capitulo más antes de esto. Ahora es cuando podéis empezar a impacientaros, porque de lo que viene después aunque lo tengo decidido, aun no lo he escrito jejejeje.
chokolatito19: espero que en esta ocasión no te hayas aburrido mucho esperando la actualización. Me ha gustado mucho tu review, parece que has pensado bastante en lo que dices. Tienes mucha razón, quería crear cierto suspense, más adelante se irán resolviendo las respuestas a esas preguntas. Puedes explayarte siempre que quieras. Muchas gracias por los ánimos.
Asuka Tenjouin: me alegro de que te este gustando la historia, y espero que este nuevo capitulo no te haya decepcionado.
enigranger: hola me alegro de que te guste. Entiendo lo que quieres decir sobre Ginny, es lista, pero para conseguir las cosas que quiere, se me hace un tanto retorcida. ¿Qué si Harry es quien llama a Hermione? eso será desvelado a su debido tiempo. No te preocupes, no tengo la más mínima intención de abandonar mi otra historia, me gusta escribirla, es solo que esta hacia mucho que quería subirla y como en la de "Guardianes" estoy intentando decidir sobre lo que voy a poner en el siguiente capitulo, pensé en ir subiendo esta mientras me aclaraba un poco. Es una historia bastante larga, y la tengo que tomar con paciencia para que no se estropee mucho. Bueno, muchas gracias por el review.
