Hey chicos! ¿Cómo han estado? Ya se que esta vez me demoré, pero tuve razones para ello. Pasé por tres semanas durísimas de estudio que casi no me dejaron ni un poquito de tiempo libre, luego me dio un fuerte gripa (y lamentablemente cuando me da gripa se me quitan las ganas de escribir, así que en vez de eso me puse a leer !) y luego, mi querida madre me castigó quitándome el computador durante un buen tiempo. Pero, solucionados todos los inconvenientes (que parecieron venirse en una sola marea) me puse bien juiciocita en la ardua labor de terminar el tercer capi del fic, y pues aquí está. Ojalá os guste!Agradezco mucho lo reviews que me enviaron. ¡Me gusta mucho que me manden reviews!, ya que estos me impulsan a ser más constante y dedicarle más tiempo a mi historia del que usualmente le dedicaría. Así que al terminar de leer el capi, ya saben lo que deben hacer: mandar un REVIEW! para su estimada autora (si, si ya lo sé soy un poco chantajista ¿o muy?, pero bueno, ¿Qué le vamos a hacer? -) Je, je ,je ahora sí los dejo el capítulo, hay muchas cosas interesantes en él.

3

El plan comienza

En el número cuatro de Privet Drive un adolescente de 16 años se levantó lívido y dando un horrorizado grito que de milagro no despertó a los demás habitantes de la casa. Se sentó en su cama sintiendo cómo un frío sudor le bañaba el cuerpo. Tenía pensamientos confusos, trató de calmarse para así poder recordar mejor su sueño.

Él había visto la muerte de sus padres, en su sueño había revivido lo que pasó esa noche; pero… ¿realmente todo era producto de sus recuerdos? De ser así, ¿Por qué rayos se había visto a si mismo como bebé cuando Voldemort le lanzaba la maldición asesina? Entonces un escalofriante pensamiento recorrió su mente, él no había visto a Voldemort, él era Voldemort, se encontraba dentro de su cuerpo y por lo tanto él era el que había lanzado el Avada Kedavra a su padre y luego a su madre, pero… ¿Cómo podía ser esto posible? "Bueno, no es tan improbable" pensó asustado "el vínculo que tengo con Voldemort pudo hacer que me metiera en sus recuerdos", eso quería decir que sus clases de occlumencia no le habían servido ni un poquito, aunque era obvio, no había puesto mucho empeño en ellas, y el que fuera Snape el que se las impartiera empeoraba aún más la situación; por lo tanto su vínculo con el señor tenebroso seguía ahí, esa arma de doble filo aún habitaba en su alma, y hasta que no aprendiera a cerrar su mente, estaría expuesto a Voldemort, y lo que más le preocupaba, no solo él, sus seres queridos también.

Con frustración sintió como si se le escapara algo, tenía la certeza de que no solo había "estado" dentro del cuerpo del lord oscuro, sino que además había escuchado sus pensamientos, lamentablemente no recordaba esto con claridad.

Levantándose de su cama abrió la ventana con la esperanza de que la fresca brisa de media noche le despejara aunque fuera un poco la mente. Un triste suspiro escapó de sus labios al recordar lo que había pasado hacía tan solo unas cuantas semanas en el departamento de misterios. La vida ciertamente era paradójica, había ido allí con la única intención de salvar a su padrino, y en vez de eso, había caído en una trampa y perdido a Sirius para siempre. "La vida es tan injusta" susurró con rabia, aquellos que merecían la muerte como el maldito traidor de Colagusano y Voldemort, andaban bien vivos y haciendo de las suyas a diestra y siniestra, mientras que sus padres, su padrino y otros tantos inocentes, habían sido llevados al abismo de la muerte. ¡Era tan injusto! A pesar de todas sus tristezas pasadas y de la carga en que se convertía su fama, ahora también tenía un nuevo y enorme peso sobre sus jóvenes e inexpertos hombros, aquella profecía dicha por Trealwndey que lo señalaba como el único posible salvardor del mundo mágico y muggle. Él tenía que ser asesino o víctima de su más terrible enemigo, Voldemort. Muchos confiaban en él, otros lo admiraban, otros lo odiaban, unos cuantos ("la gran mayoría" según Harry) le creían loco de remate, otros (como Snape) pensaban que tan solo era un estúpido mocoso. Dumbledore le había dicho que poseía un poder que Voldemort no tenía, la misma profecía reafirmaba estas palabras; pero… ¿Cuál era ese poder?, ¿Ese poder que lo impulsó a ir en busca de Sirius?, ¿Ese poder que ni el mismo Voldemort conocía? Se le ocurrió una idea de lo que podía ser, al fin y al cabo Dumbledore y el mismo Voldemort le habían asegurado que era una de las magias más antiguas y poderosas que existían, pero ¿realmente era "eso" lo que lo diferenciaba del lord oscuro?, ¿Realmente "eso" sería su arma secreta en la batalla final que tarde o temprano tendría que llegar? Tal vez solo era una tontería suya pensar que "eso" era su poder oculto, pero… ¿y si no? Dio un gran bostezo, ciertamente tenía mucho en que pensar, pero ya era de madrugada y sus neuronas necesitaban un descanso para después poder trabajar mejor, así que con mucho esfuerzo y tratando de olvidarse de su sueño al menos por el momento, se quedó dormido nuevamente.

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Las paredes de piedra y las tambaleantes luces de unas cuantas velas hacían lucir aún más tenebroso al ya de por si lúgubre lugar. En el centro de la habitación de aquel inmenso castillo ubicado en el norte de Inglaterra, sentado en un mullido sillón, se encontraba un espantoso ser de ojos rojos, piel extremadamente blanca, y dos pequeñas rajas en la cara, que eran los orificios por los que respiraba. Estaba ansioso, aunque exteriormente no lo demostraba. De un tiempo para acá habían vuelto a su mente recuerdos que había enterrado en lo más profundo de su ser, y una incómoda curiosidad le había picado. Estaba seguro que "el investigador" pronto le traería información. Todavía no sabía con certeza cuál sería su próximo movimiento, tenía a todo el ministerio y a Dumbledore pendientes de sus acciones; Vaya! Si que le desesperaba no haber trazado un plan concreto aún, ya que al no estar ocupado realizándolo, le quedaba mucho, mucho tiempo para pensar en otras cosas, tal vez demasiado para alguien que ha cometido tantas atrocidades…

-flash back-

En una oscura habitación de una vieja casa se podían escuchar claramente los gritos de pánico y dolor de una muchacha que tenía unos dorados cabellos muy revueltos, y en algunas partes pegados a la frente y al cuello. Parecía no tener más de doce o trece años, y miraba con terror a un ser alto, de ojos rojos, tez de un blanco extremo y fosas nasales muy parecidas a las de las serpientes.

-¿Quieres que lo haga de nuevo?- susurró disfrutando del sufrimiento de la joven mientras alzaba la varita.

-NO!... No, por favor!- respondió la chica sollozando

En ese momento entró de improviso uno de sus seguidores quitándose la capucha que llevaba puesta, se veía muy agitado y tenía la respiración entrecortada…

-Señor!- dijo haciendo una ligera reverencia al monstruoso ser- Han descubierto nuestro paradero! Los aurores vienen en camino y Dumbledore los acompaña.

¡Demonios!, nunca imaginó que lo harían tan rápido, aún no había alcanzado el objetivo de su plan, y no quería llevarse a la mocosa a su verdadera guarida. Además el vejete se lo había tomado como algo personal, siempre que se trataba de cualquier cosa relacionada con Hogwarts lo hacía. Tendría que intentarlo en ese mismo momento o hacer un nuevo plan, pero no, no debía hacer eso, el tiempo era demasiado precioso como para perderlo. Decidido alzó su varita y pronunció unas cuantas palabras en un tono tan bajo que ninguna de las otras dos personas que en ese momento ocupaban la habitación pudo entender lo que había dicho; pero al instante siguiente un rayo de luz plateado salía disparado hacia la aterrorizada joven que emitió un desgarrador grito al ser alcanzada e inmediatamente se desplomó en el suelo. Después de que el ser de ojos rojos, Lord Voldemort, pronunció "enervate" la chica se levantó y abrió los ojos, temblaba de pies a cabeza y lucía muy pálida; estaba shockeada. Sin importarle esto, Voldemort alzó de nuevo su varita y le lazó la maldición imperius…

-Nott, dale tu varita- ordenó.

El mortífago preguntó confundido - ¿a quién?, ¿a la chica?-

-Por supuesto que a la chica, ¡imbécil! ¿Acaso hay alguien más en esta habitación?-

Al tiempo que un escalofrío le recorría el cuerpo, el mortífago llamado Nott le entregó la varita a la chica que ahora se encontraba más quieta que una estatua y con la mirada aún más perdida que antes. Entonces, con la voz un poco ronca, le ordenó a su sirviente que saliera de la habitación.

-Apunta a la vela y haz un hechizo levitatorio- susurró e inmediatamente la chica hizo lo que se le había ordenado. Apuntando hacia la vela dijo:

-Winguardium leviosa!- pero nada sucedió; la vela no se movió ni un milímetro, y de la varita ni siquiera salieron chispas.

Voldemort sonrió con satisfacción, su hechizo había funcionado, sí, lo había hecho, pero no en la forma que el lord había esperado, ya que minutos más tarde todo comenzó a darle vueltas y a sentir un gran dolor.

Vagamente podía escuchar los pasos de los aurores por el pasillo, cada vez se acercaban más, y él no se sentía en condiciones de dar batalla, así que al mismo tiempo que se habría la puerta de la habitación donde se encontraba, desapareció en una nube de humo mientras la joven, libre ya de la maldición imperius, caía estrepitosamente al suelo.

-fin del flash back-

Esa vez había estado muy cerca de ser derrotado ¡por él mismo!, no debió apresurase tanto, inventar un nuevo hechizo siempre era complicado, y más aún cuando se trata de una maldición. Esa había sido una torpeza que jamás volvió a permitirse cometer.

En ese instante un muro de piedra se abrió, dando paso a lo que parecía ser un hombre cubierto por una capucha. "El investigador" por fin había llegado. Él no era su sirviente, sino algo diferente. Ninguno de sus mortífagos conocía de su existencia, y en todos los lugares a donde el señor tenebroso iba, había una puerta secreta para que "el investigador" entrara sin ser visto por sus seguidores. Él trabajaba de forma independiente, y su capacidad y la fidelidad que guardaba a sus clientes eran muy conocidas en todo el bajo mundo mágico, aunque tan solo unas cuantas personas sabían cómo localizarlo.

-Señor, he traído lo que me pidió. Encontrará muy interesante la información- susurró el hombre sin quitarse la capucha mientras le entregaba un sobre de manila.

El señor tenebroso abrió el sobre y encontró varios papeles. Dos de ellos eran un certificado de adopción de unas niñas de las cuales no se conocía su nombre verdadero, pero que pasaron a llamarse Petunia Arlien Evans Mcnougan y Lilian Jane Evans Mcnougan. Luego encontró un par de fotos, una era de una mujer rubia y muy delgada, la otra era de una muchacha pelirroja de hermosos ojos verdes…

-¡Lily Potter!- exclamó con sorpresa el lord, eso no podía ser cierto, ella no podía ser su, su…

-¡Explícate! ¿Qué es esto? ¿Una broma acaso?, ¿Te atreves a burlarte de Lord Voldemort?- dijo hecho una furia, aunque sabiendo cuál era la verdad.

-Señor, todo lo que está en ese sobre es cierto- dijo con aire impasible, y sin nota de sentimiento alguno, ya fuera de rabia o de miedo-Las dos muchachas que vio en las fotos son sus hijas. Petunia Dursley salió squib y vive en algún lugar de Surrey, al parecer su paradero y el de su familia está protegido por algún encantamiento muy poderoso, así que me ha sido realmente difícil averiguar sobre ella. Solo sé que está casada con un muggle llamado Vernon y que tiene un hijo, Dudley, el cual también es muggle. Por otro lado, su otra hija, era Lily Potter, creo que usted ya sabe suficiente de ella. Según mis investigaciones, parece ser que su esposa Sarah murió la noche del nacimiento de su última hija, y dejó a Mark Evans, un taxista muggle, a cargo de las dos pequeñas. Por ahora eso es todo lo que tengo. Si desea puedo seguir investigando más a fondo.

-Sí, hazlo- dijo Lord Voldemort sin salir todavía de su estupor. Después de asentir con la cabeza, "el investigador" salió por el mismo muro por el que había entrado.

Ese tipo algunas veces era muy insolente, tanto que en ocasiones el señor tenebroso había estado fuertemente tentado de arrebatarle la vida; pero no lo había hecho, ese imbécil era demasiado útil y eficaz en su trabajo como para perderlo por una rabieta.

"¡Qué irónica es la vida!" Pensó con un poco de amargura Voldemort quien todavía se encontraba impactado por la noticia, "¡una de mis hijas es squib, y la otra la asesiné yo mismo!, con razón Lily Potter me recordaba tanto a Sarah, ¡era su viva copia!, ¡Su hija!" La nostalgia amenazó con contagiarlo, pero pronto desvió sus pensamientos hacia otro tema. Su deseo de un heredero varón se había cumplido en parte, sus dos hijas habían tenido varones, por supuesto ese tal Dudley estaba descartado, una escoria muggle jamás podría llegar a ser su verdadero heredero. Por otro lado estaba Potter… ¿Quién se lo iba a imagiar? El-que-no-debe-ser-nombrado abuelo del niño-que-vivió. Pero Potter era su enemigo, su némesis, el único que según la profecía podría derrotarlo… pero también su única oportunidad de conseguir lo que siempre quiso, un digno heredero de su sangre.

Después de alrededor de una hora, El señor oscuro se levantó de su asiento. Había estado sopesando sus opciones, los pros y los contras de su elección. Finalmente tomó una decisión. Convocó a una pequeña reunión de sus más cercanos y fieles seguidores, y puso todo en marcha. Al fin, Lord Voldemort tenía un nuevo plan.


¿Y? ¿Qué tal estuvo el capi? Ya uno descubrió el parentesco, ¿Qué hará al respecto? Les pido disculpas por la demora. SORRY! Bueno, si quieren pronto el próximo capítulo, ya saben que hacer... MANDAR REVIEWS! Aprovechen que estoy en vacaciones y tengo más tiempo libre para escribir! Ah! y recuerden la consigna:

Entre más reviews, más posibilidades de que actualice rápido!

Contestaciónde los reviews:

kgs: Esta vez no pude actualizar rápido, lo siento. Voldemort ya conoce su vínculo y ha tomado una decición al respecto. ¿Cuál crees que sea?

Sarhaliene: Con respecto a los misterios que plantea Petunia, iré dejando pistas en algunos capítulos. Bueno, en este capi Voldemort se enteró que había matado a su propia hija, pero no se detuvo a pensar mucho en esto. ¿Por qué? Tal vez tuvo miedo de que su alma volviera a dudar como la vez en que la mató.No estaba como para ponerse con sentimentalismos.

Randa1: Tom ha tomado una decición, ¿Cuál? ¿Qué crees que sea? Con el pasar del tiempo esta se irá haciendo más notoria. Ya me he leido algunos capis del fic. Es muy interesante eso de que Voldemort haya adoptado a Harry y qué después de un tiempo lo haya aceptado verdaderamente como su familia. Gracias por recomendarme el fic!

tina: Me alegra que te esté gustando mi historia! Con respecto a lo del recibidor, no sé exactamente en qué parte de la casa lo matan. Me pareció bien que fuera en el pasillo del segundo piso y pues... así lo dejé.

Paula Moonlight : Pues sí, es gracioso que Dudley sea en cierta forma heredero de Slyterin, a Voldemort tampoco le hizo mucha gracia enterarse de esto ! Ya solo falta que Harry se entere de su vínculo.

JessyPotter: Bueno, como habrás notado, Voldemort no sabía que Lily era su hija. Hasta ahorita se vino a enterar! Siento mucho no poder responder a tu pregunta por el momento, pero en algunos capítulos encontrarás pistas al respecto.

Miranda Evans: Bueno, ya viste lo que querías. Voldemort casi no se lo cree. Si hubiera estado solo, tal vez hasta se desmaya al enterarse!

Maniatica Lovegood: Siento que el sugundo capi te haya parecido monótono, pero como tu misma sugeriste, era importante para la trama; además me divertí mucho escribiéndolo, ya que aunque todos conocemos lo que pasó esa noche, Rowling no lo ha descrito aún de una forma muy detallada. Te devuelvo la pregunta, ¿Cómo crees que usará esta información? Ya ha diseñado un plan, ¿Cuál será?

Calanor: Gracias por tu review!

Arihx: Me alegra que con el anterior capi me consolidara. ¿Qué opinas del tercero?

Chibi-Kaisie: Gracias, eso de que no me presione de verdad me sirve mucho. Ya que si me estreso, pues me bloqueo y no me sale nada. Me entusiama que te esté gustando mi historia.

ALEJAMOTO DIETHEL: Bueno, Voldemort ya se enteró. ¿Qué opinas?

kittychan: Sí, Voldemort es abuelo de Harry. Una relación extraña, ¿verdad?

Revitaa Locatis-Potter: Me alegra que hayas decidido mirar mi fic! Voldemort, al principio no le dio mucha importancia a lo que había pasado con las niñas, después de que supo que Sarah había muerto, decidió olvidarse de ellas. Al pobre casi le da un patatus cuando se entera de su parentesco! Pero no se hubiera visto muy decoroso que Voldemort se desmayara.

Chao! Y recuerden... a mandar reviews!