CAPITULO 3: UNA VIDA NORMAL
Los chicos se apresuraron a salir de la casa para el hospital, llegaron en la tarde, ya que además de que era un camino muy largo, una llanta se había ponchado a medio camino y les llevo mucho tiempo cambiarla lo que hizo que llegaran más tarde, cuando llegaron al hospital ahí estaba Seiya con Saori y Tatsumi, en los ojos de Saori se podía ver una felicidad muy grande, pasaron a la habitación y saludaron a su viejo amigo, no pudieron evitar las lagrimas de felicidad, Shun saludó a Seiya, este ya estaba informado de la situación de su amigo así qué…
-¿Cómo te sientes Seiya?-preguntó Shun
-Mejor que nunca pero… ¿y tú?
-¿Ya lo sabes?
-Sí…
-No te preocupes por eso, la verdad es que yo me siento normal- después de eso sonrió
-Bueno me alegra saberlo, tu eres muy fuerte- sonrío- muchas gracias por venir a verme amigos, me siento muy feliz de verlos
-Shiryu y Hyoga vendrán lo más pronto posible, el camino es muy largo y no sabía muy bien su ubicación así que me tarde un poco en contactarlos- dijo Saori
-Está bien, podremos estar todos juntos, pero yo ya quiero irme de aquí, no soporto los hospitales- dijo Seiya en broma, lo que hizo que Saori se enojara y provoco la risa de todos
A la mañana siguiente fueron a la mansión de Saori, Seiya jugaba con su silla de ruedas que casi estuvo a punto de atropellar a Tatsumi, pero él podía caminar, solo que por insistencia de Saori debía usa la silla, la verdad era que él estaba muy bien, la espada de Hades solo le alcanzo a hacer un rasguño en su corazón lo que a los doctores se les hizo fácil de operar, lo difícil fue vencer el maligno cosmos de Hades que quedo, por eso Seiya había tardado en despertar pero al final lo venció, mientras tanto Saori les dijo a Ikki, Shun y June que podían quedarse en la mansión hasta que los chicos llegaran para poder convivir juntos. Ellos aceptaron, aunque a Ikki no le gustaba mucho convivir, pero aún así acepto. Pasó un semana antes de que llegaran los demás, en esa semana June convenció a Ikki de que se acercara un poco más a Shun, y él lo hizó, la verdad es que Shun fue una gran ayuda para Ikki, le dio los ánimos que necesitaba y le recordaba que la muerte de Esmeralda no fue su culpa, que no se atormentara, Ikki sintió una gran tranquilidad, incluso dejo salir un poco su espíritu de travesura ya que un día, los tres chicos, June, Shun e Ikki entraron a la habitación de Seiya mientras el todavía dormía, a pesar de que ya eran las 12:00 del día, Ikki traia un marcador de aceite negro, June traía brillo labial y cosméticos, y Shun traía en las manos una camiseta, entraron, hicieron de las suyas y bajaron a la sala, después la mansión estuvo a punto de voltearse al escuchar los gritos de Seiya, ya que el bajo muy molesto, Saori y Tatsumi echaron a reír al verlo con unos lentes y bigotes pintados con el marcador de Ikki, sus labios pintados con el brillo labial sabor "cereza" y mucho rubor en sus mejillas, esto de parte de June y al final traía puesta una camiseta que más bien era blusa que en el pecho decía "Soy tuya" que le puso Shun, los chicos al ver su travesura echaron a reír y se fueron corriendo huyendo de los meteoros de Pegaso de Seiya, la travesura la hicieron a Seiya, ya que este en la semana estuvo muchas veces a punto de atropellarlos "accidentalmente" con su silla de ruedas y ellos ya estaban hartos de eso. Llegaron Hyoga con Seika, esta comenzó a llorar al ver a su pequeño hermano, después de tanto tiempo de no verlo, y luego llego Shiryu con Shunrei, quien ya había aceptado y superado la triste verdad de que su maestro ya no estaría con ella. Realizaron un día de campo, disfrutaron de su compañía, al parecer por fin tendrían lo que Saori tanto anhelaba para sus caballeros, al fin tendrían una vida normal, ya no había más guerras ni sufrimiento, solo alegría y risas.
Shun, Ikki y June, tuvieron que quedarse más tiempo, y un día Shun e Ikki iban caminando muy tranquilamente por la calle, y atrás venía June platicando placenteramente con Saori, fueron a comprar algunas cosas al supermercado, y como el auto se había descompuesto, ya qué el día en que le hicieron la travesura a Seiya uno de sus meteoros alcanzó al pobre auto, y este tuvo de ir a dar al mecánico o como diría Seiya "al hospital de autos" (es fue una de las razones por las que los chicos no pudieron regresar a casa), así que tuvieron que ir caminando, Ikki y Shun traían cargando las bolsas, venían platicando tan a gusto que no se percataron de que cuando iban a cruzar la calle un auto dio vuelta en esa esquina muy rápidamente y estuvo a punto de atropellarlos pero June si alcanzó a verlo y corrió los empujo, pero no pudo esquivar en golpe del auto, fue golpeada ferozmente y la aventó a una banca, lo que hizo que esta se golpeara con ella y se fracturara la cadera ya que esta vez no contó con su armadura para evitar que el golpe fuera fuerte, solo se podían escuchar los gritos de Shun, Ikki y Saori
-¡Llamen a una ambulancia!
-¡June! ¡June!
-¡No te preocupes vas a estar bien, vas a esta bien!…
Ella despertó en la cama de un hospital, a su lado estaba Shun, quien sintió una gran felicidad al verla despertar
-June, has despertado…
-Shun ¿qué… que paso?
-Nos salvaste la vida a mí y a Ikki, June esto muy agradecido- dicho esto Shun dio un beso en la frente a June –perdóname, si yo me hubiera fijado no…
-No te preocupes Shun, no pasa nada- en ese instante Ikki entro a la habitación June se coloco la máscara de inmediato
-Ikki
-June yo… yo quería agradecerte, nos salvaste
-No es nada, yo se que tu harías los mismo por nosotros Ikki
-Perdóname June, lo siento mucho
-No hay nada que perdonar, tampoco deberían subestimarme, voy a estar bien, no olviden que yo también soy un caballero- al decir esto Ikki sonrío
-Ikki, yo… yo me preguntaba sí tu… no habras…
-Tranquilízate June, no vi tu rostro
-Gracias, sé que no es momento pero tenía que preguntarlo…
Después de esto, June fue dada de alta del hospital en unas dos semanas, cuando salieron Ikki insistió que fueran a la casa donde habían ido apenas Shun despertó, ahora el auto ya estaba reparado, pero Saori lo persuadió de que se quedara, ya que él solo no podría cuidar a los 2 chicos, esto debido a la fractura de June, y también a que Shun se puso muy mal del corazón con lo que le sucedió a June, estuvo a punto de darle un infarto, así que Ikki tuvo que aceptar muy a su pesar.
Estuvieron unas semanas más, y un día antes de que Hyoga fuera a Siberia a visitar a su madre y que Shiryu regresara a Cinco Picos con Shunrei, todos fueron a la playa, se divirtieron mientras jugaban en al agua, era un día hermoso, aunque de vez en cuando todos tomaba una actitud muy seria cuando veían a Shun respirar dificultosamente, pero él les pidió que lo dejaran de tratar como a un niño pequeño, que estaba muy bien, y que sí respiraba así era de todas las veces que lo sumergían en el agua, al decir esto todos comenzaron a reír, todo iba bien hasta que dos manos se cruzaron para tomar en ultimo panquecillo de la canasta...
-¡Oye ese panque es mio! –gritó Seiya
-Lo siento pero yo lo tomé primero ¡así que te aguantas!- respondió Hyoga
-No, es mío ¡damelo!
-¿Qué haces? ¡Suelta! Yo te lo gané
Al oír esto, Shiryu se metió en la pelea, el también quería en tan anhelado panque
-¡Esperen!- gritó Seiya – debemos solucionar esto de una manera civilizada… ¡hay que jugar tesoro!
-¿Tesoro?- preguntaron los otros dos
-Así es, -entonces Seiya tomo 2 piedras muy parecidas, escondió una y a la otra le coloco una marca- miren esta piedra muy bien- los chicos la observaron- ahora…- Seiya arrojo con fuerzas la piedra que no les mostro al mar- quien la encuentre primero se queda con el panque
-Bah! Eso es pan comido, la encontraré antes que todos- dijo Hyoga
-Pues lo siento seré yo quien la encuentre- dijo Shiryu
-Se equivocan, quien se comera ese panque al final seré yo- contesto Seiya
-Bueno vamos a buscarla- al decir esto, los chicos se arrojaron al mar en busca de la pequeña piedra
Mientras tanto Shun estaba recostado en la arena, acompañado de su hermano y June, platicaban placenteramente
-¿El cielo es muy hermoso no les parece? –preguntó June
-Sí, es muy lindo- contesto Ikki
-Saben…, estoy muy feliz, al fin hay paz después de tanto tiempo- dijo Shun dando un suspiro de alegría - al fin una vida normal...
-Yo también me siento feliz- dijo June
-¡Saben...?, cuando yo muera, me gustaría que mi cuerpo se convirtiera en cenizas y lo esparcieran en el mar- dijo Ikki mientras observaba el hermoso manto azul que estaba enfrente de ellos
-¿Por qué dices eso hermano?- pregunto Shun algo preocupado
-Por que algún día moriré, y me sentiría libre si así fuera mi funeral, Shun ¿harías eso por mí?
-Claro… pero no entiendo porque lo dices, además todavía falta mucho para eso Ikki-
-Sí Ikki, todavía falta mucho- apoyo June a Shun
-Sí chicos, pero prométanme que así será- dijo Ikki
-Sí Ikki…- respondieron los dos muy extrañados ante el comportamiento de Ikki
Pero después se distrajeron con los gritos de Seiya, que cantaba victoria por haber encontrado la piedra y se quedaría con el panque, Hyoga y Shiryu no son tontos, así que se arrojaron contra Seiya, por que se dieron cuenta de que Seiya no había arrojado la piedra desde un principio, mientras tanto, Shun, Ikki y June los obsevaban divertidos porque ellos peleaban por el tan anhelado panquecillo sin darse cuenta que Saori ya se lo había comido.
Pasó el día, y observaron el cielo teñirse de hermosos colores anaranjados, regresaron a la mansión, Shun y June aún se preguntaban el por qué Ikki les había hecho hacer esa promesa, la verdad era que Ikki tenía un mal presentimiento.
Al siguiente día Hyoga y Shiryu se fueron, e Ikki estaba impaciente, quería regresar a su casa en el pequeño pueblo, estando en la ciudad se sentía muy inseguro, pero Shun y June lo convencieron de que se quedaran un día más, ya que ellos querían pasar un último momento con su diosa y con su compañero pegaso...
-¿Por qué no vienen con nosotros a nuestra pequeña casa?- pregunto Shun a Saori y Seiya
-Sí, es una buena idea- apoyo June
-No, muchas gracias chicos, pero no queremos causarles molestias
-Vamos Saori, sabes que no es ninguna molestia
-Pero no es necesario, queremos que ustedes estén tranquilos y nosotros les causaríamos más alborotos –respondió Saori
-Pero…
-No te molestes Shun, estamos bien, iremos a visitarlos, lo prometo- respondío Seiya
-Está bien- Dicho esto, Shun y June, salieron por un momento de la mansión, ya era tarde y pronto sería de noche, querían hacer una deliciosa cena para una buena despedida y fueron a comprar la comida, pero nuevamente tuvieron que ir caminando ya que Tatsumi había salido al banco en el auto, mientras tanto Ikki se había quedado dormido, y cuando despertó busco alarmados a Shun y June, pregunto a Saori por ellos y esta le informo a donde habían ido, el de inmediato fue a buscarlos, ellos ya habían salido del supermercado, e iban caminando por la calle y tuvieron que atravesar un callejón, de pronto unos sujetos altos y extraños se les atravesaron
-¿¡Quiénes son ustedes!- preguntó Shun al ver que comenzaron a acorralarlos
De pronto se escucho un grito, las bolsas donde traían la comida cayeron, el cielo se pintaría de color rojo esa noche…
Continuará…
