Serie de drabbles navideños de nuestras parejas preferidas para animar las fiestas. Disfruten. ;)
Disclaimer: Ni Frozen, ni Tangled, ni ninguno de los personajes que vayan a hacer aparición me pertenecen, aunque no me molestaría que Santa me dejase a alguno debajo del árbol.
Muérdago
VII
—¿Es en serio, Westergaard? —Elsa miró la ramita que colgaba por encima de sus cabezas, en el solitario pasillo.
—¿Por qué tanto escándalo, copo de nieve? Tú eres quien dice que no hay que romper las reglas…
—No este tipo de "reglas". Besarte con alguien ni siquiera es una regla —los ojos azules de la rubia fulminaron a Hans con frialdad—, es una costumbre estúpida, que a alguien se le ocurrió solo para poder poner trampas con estas… ¡estas cosas! —señaló el muérdago con frustración, maldiciendo el hechizo que impedía que cualquiera de los dos pudiera moverse del sitio hasta cumplir con esa malsana tradición.
El castillo entero no solo había sido decorado con adornos navideños y demás, sino que también estaba repleto de fullerías como aquella. Las desventajas de asistir a un colegio de hechicería.
Hans se encogió de hombros y exhibió esa desagradable sonrisa que a ella siempre le daban ganas de borrar con un Expelliarmus.
—No es como si tuviéramos muchas opciones. Sabes que no hay ningún contra hechizo… a menos que tú ocultes uno bajo la manga, porque eres tan inteligente —arguyó él con sarcasmo.
—Por Dios, sí que eres un tarado —Elsa rodó los ojos y se cruzó de brazos en su lugar.
¿Qué más se podía esperar de un Slytherin? Ese insano pelirrojo se la pasaba complicándole la vida desde primer año. Disfrutaba con ello.
—Entonces… ¿pretendes que nos quedemos aquí todo el día o…?
—¡¿Y qué otra cosa se puede hacer?!
—Vamos, reina de hielo —el colorado se inclinó hasta rozar con los labios el lóbulo de su oreja, haciéndola estremecer—, sabes que no es tan malo.
Elsa sintió como su cara se ruborizaba y volteó la cara con enfado.
—¡Prefiero ponerme a vomitar babosas a dejar que me toques!
—Creí que los de tu casa solían ser más inteligentes —apuntó Hans con desdén, mirando de soslayo la insignia azul de Ravenclaw, que la blonda portaba en su túnica—, supongo que eres la excepción a la regla.
La muchacha volvió a mirarlo con los ojos entornados y llenos de odio.
Sin decir una palabra, lo tomó por las solapas de su túnica y bruscamente logró que se inclinara hacia ella, uniendo sus labios con los suyos. Hans no se lo esperaba. Colocó sus manos sobre la pequeña cintura de la albina e hizo ademán de profundizar el beso, alcanzando a recorrer con su lengua el labio inferior de Elsa, antes de que ella se apartara violentamente y le lanzara una mirada penetrante.
—¡Esto no significa nada! —bramó, alejándose furiosa y con las mejillas encendidas.
Hans se quedó mirando el lugar por donde había desaparecido, alelado por el encuentro. Se llevó una mano hasta la boca, pensativo y luego sonrío de manera astuta.
VIII
Anna miró como la pequeña snitch aún se retorcía en su mano, buscando escapar. Dejó su Saeta de Fuego en un rincón de la habitación y se acercó hasta el rubio capitán del equipo de Hufflepuff, que aún estaba guardando las pelotas que habían usado durante el entrenamiento.
—Buen partido, Anna —Kristoff la miró con una sonrisa al volverse para recibir la pelotita dorada y ponerla en su lugar—. Gracias por aceptar reemplazar a nuestro buscador, sí que se dio un golpe fuerte.
—¡Oh, no fue nada! —la pelirroja se llevó una mano a la nuca y sonrió con nerviosismo— ¡Así soy yo! Ya sabes, cuando se trata de quidditch soy tu chica… ¡quiero decir, tu buscadora! Porque me encanta volar y evadir bludgers… y eso… je je je je je je je…
—Es una suerte que estuvieras cerca, ya sé que no cualquier persona se prestaría a ayudar al equipo rival.
—¡Oh, nada de eso! Ya sabes, esto es sana competencia, ¡no hay porque ser egoístas! —ni loca le diría que la única razón por la que "casualmente" estaba cerca de la cancha, había sido para verlo entrenar.
—Lo sé, te conozco. Si no lo hiciera, hasta pensaría que intentabas espiar nuestras estrategias o algo.
—¿Yo? ¿Espiar? ¿Quién soy? ¿Hans? —Anna hizo un puchero indignado—¡Jamás pensaría en robarles sus estrategias! Me gusta jugar limpio. Y pienso que tú… pienso que tú eres muy bueno —admitió, ruborizándose y desviando la mirada con vergüenza—, será un honor jugar el partido contra ustedes la próxima semana.
—Gracias, tal vez tengamos oportunidad de robarle la victoria a Gryffindor —bromeó Kristoff—, eso si no eres más rápida que nosotros.
—¡Je! Trataré de no ser tan mala con ustedes —dijo ella azorada—. Hay que dar nuestro mejor esfuerzo, ¿sí?
—Bueno, pero si tu casa gana de nuevo espero que me dejes invitarte una cerveza de mantequilla. Este fin de semana hay excursión a Hogsmeade, ¿qué dices?
—¡Eso me gustaría mucho! —chilló la colorada, con más entusiasmo del que pretendía.
Kristoff notó algo en el techo sobre el rabillo del ojo y miró hacia arriba, donde una diminuta ramita de muérdago se hallaba suspendida.
—Hey, mira eso —señaló divertido—. Caray, esto es tan vergonzoso —añadió, sobándose la nuca.
Anna sintió con pesar como la cara le ardía de bochorno.
—Tendré que besarte —declaró Kristoff con media sonrisa.
—Yo… ah…
El muchacho se inclinó y le dio un breve beso en los labios, que hizo que su corazón se acelerara y algo cálido la envolviera desde el interior. Anna parpadeó un par de veces y lo miró con ojos brillantes.
—Je je je je je je je je je je…
IX
—¿Sabes que es lo que más me gusta de la Navidad, Eugene?
—¿Qué no tienes que volver a casa a pasar las vacaciones con tu loca madre? —el castaño pasó otra página del libro de pociones mágicas que leía, sin despegar los ojos de él.
Necesitaba encontrar un brebaje para vengarse de esos imbéciles de los Stabbington, por haberlo encerrado en la torre de Astronomía, después de convencerlo de robar unos exámenes.
—Ja ja ja ja, ¡sí! Pero también hay otras cosas que me gustan —dijo Rapunzel con alegría—, por ejemplo, las salidas a Hogsmeade para buscar obsequios y la decoración del castillo…
—Ajá.
—Y los villancicos que canta el coro de la escuela.
—Sí, eso también es lindo —concordó Eugene, sin despegar sus ojos marrones aún del texto.
—Aunque hay otra cosa que me gusta más… —la muchacha lo miró a través de la cortina que formaba su largo pelo rubio y frunció los labios— ¿vas a pasarte todo el día leyendo eso?
Normalmente el chico era más divertido, pero había ocasiones en las que más que parecer un miembro de la casa del león, le ganaba a sus propios colegas de Ravenclaw al enajenarse estudiando. Como aquella.
Lo peor es que ni siquiera lo hacía por un examen.
—Aguarda un instante, Punzie, en serio necesito concentrarme en esto…
—Hum —Rapunzel sacó su varita de la túnica e hizo una floritura con ella, que el joven no notó.
—… tengo que ocuparme de ese par de idiotas antes de que se vayan a casa. Tú sabes bien que esos dos tienen algo contra mí y no voy a dejar que…
—¡Eugene, mira! —gritó la chica de repente, haciendo que él alzara la vista sobresaltado y el libro resbalara de sus manos hasta el suelo, con un ruido estruendoso.
—¡¿Qué?! ¡Demonios, Punzie! Me has dado un buen susto —refunfuñó el frunciendo ligeramente el entrecejo y mirando alrededor—. No veo nada, no… oh… —su expresión se suavizó al ver el diminuto ramillete de muérdago que flotaba sobre sus cabezas. Ni siquiera la había escuchado murmurar el hechizo de levitación—, eres una tramposilla, ¿eh? —sonrió traviesamente.
Rapunzel se acercó a él y suavemente colocó una mano en su nuca para atraerlo hacia sí, logrando que unieran sus labios en un beso que el moreno aceptó gustoso. Los labios de la blonda sabían a miel, canela y chocolate caliente. Lo que más le gustaba de la Navidad.
Su venganza podía esperar.
Nota de autor:
Buenas y frías tardes, panecillos. :3
Estaba recordando hace poco mis años mozos (los cuales hace no mucho que acaban de pasar), cuando me gustaba Harry Potter y todo eso y como he visto tantos fanarts de personajes de Disney en su universo, y es Navidad y la tía Frozen es una maldita nerd de los fandoms, dije ¿por qué no? ¿A poco no son adorables todos como estudiantes de Hogwarts?
Koko: Amor puro de la llanura, la mejor manera de describir al Helsa que he escuchado en días. xD Lo de Lego no tiene perdón, pero si es cierto eso de que Weselton llega a salir en Frozen 2 y Hans no, ese ratón corporativo tendrá que escucharme. ¡Nuestro pelirrojo es importante, carajo! D:
VoodooHappy: Elsa quería sentarse en el regazo de ese Santa sensual y pedirle un enorme regalo, if you know what I mean. LOL Pero ya sabes, la chica mantiene su dignidad. Voy a actualizar "Nieve, chocolate y margaritas" el próximo año hasta terminar, pero después de eso... no lo sé. Disfrútenme mientras me tienen todavía. xD Moana es genial, amé su película, pero por el momento no se me ocurre nada con ella, ya que estos drabbles se centran exclusivamente en las parejas y... bueno, sí, eso. ¡Aún así espero que los disfrutes de todo corazón! ;D
Si me faltó de responder el review de otro anónimo, me disculpo pero Fanfiction se está comportando como una perra de nuevo y no me ha dejado ver los últimos. 7n7 Así que si es así, ya responderé en la siguiente entrega y sino, por MP, ya saben.
¡Feliz semana a todo el mundo!
PD. La entrega de mañana vendrá con acompañada de nieve, ¿se imaginan de que se trata? :D
PD2. No dejen de escribirme sus sensuales reviews solo porque Fanfiction se esté portando como una perra, ya los leeré después. ¿Mencioné ya que Fanfiction es una perra?
