Hola a todos, esta vez les traigo con mucho orgullo el primer capítulo largo de este fic, espero que lo disfruten, y mando un saludo a mi nueva lectora KASUMI VAN HELLSING, me alegra que te interese mi fic, espero que puedas seguir leyéndolo. Y ahora si empezamos.
Capitulo 3: "La mejor solución"
Era un día completamente hermoso en Arendelle, los pájaros cantaban, los niños jugaban y se oía la plática pacífica de la gente, todo era paz y tranquilidad. Aunque esto solo era en el reino, pues dentro del castillo, en la habitación de la reina, las cosas eran un caos. Luego de un fuerte mareo que la reina había tenido se había mandado a traer al médico real, quien después de revisarla diagnostico que Elsa se encontraba embarazada. Esta fue una noticia que causó una alteración total en las hermanas; mientras que Anna discutía con el doctor para saber si no se había equivocado o si no les estaba jugando una mala broma, Elsa se hallaba completamente impactada por la sorprendente noticia que acababa de recibir, de todas las cosas que esperaba le dijera el médico esa era la última en todo el mundo que esperaba oír.
Estaba esperando un bebé, pero ¿cómo había pasado? ¿Por qué justamente ahora? ¿Y ahora qué iba a hacer? ¿Qué diría la gente? ¿Por qué le estaba pasando esto? ¿Por qué a ella? ¿Por qué? Justo en esto se encontraba pensando cuando se dio cuenta de la discusión que ocurría entre su hermana y el doctor.
"Pero doctor, es que tiene que haber un error, eso no puede ser posible, mi hermana no puede estar embarazada, eso es imposible"
"Entiendo su descontento princesa, pero no hay ningún error, su hermana tiene casi 4 semanas de embarazo, estoy completamente seguro de que el resultado es correcto"
"Algo debió haber salido mal porque mi hermana no está casada ni ha estado con ningún hombre nunca, no puede ser posible que alguien se embarace así nada más"
"Tiene razón, no es posible, pero es lo que le sucede a su hermana, tiene mi palabra de que no hubo errores o alteraciones en el resultado"
"Pues…"
"Gracias doctor" interrumpió Elsa antes de que Anna perdiera los estribos y dejara de medir sus palabras "gracias por venir y atenderme, lo único que quiero pedirle es que por favor guarde esto en secreto"
"Tenga por seguro Majestad que de mi nadie se enterará"
"Pero Elsa…"
"Muchas gracias doctor, puede retirarse"
El médico tomó su maletín y después de una reverencia se retiró de la habitación. Al momento de que el doctor se fue Elsa se desplomo en el suelo llorando desconsoladamente, Anna, quien no había entendido nada de lo que su hermana estaba haciendo tardó unos minutos en reaccionar a lo que estaba pasando, cuando lo hizo se acerco a Elsa y la abrazó para consolarla.
"Ya Elsa, tranquila, todo va a estar bien. Buscaremos otro médico y el te dirá que no estás embarazada, que esto fue solo un error del doctor"
"Yo no creo que sea un error" dijo Elsa mientras derramaba grandes lagrimas de dolor
"Pero ¿por qué lo dices Elsa?, ambas sabemos que tu nunca has estado con ningún hombre"
"Me baso en los hechos Anna"
"¿En cuáles hechos?"
"En todo lo que ha pasado, en el mareo, los cambios de humor, los dolores, la sensibilidad, los olores… cómo lo dijo el médico, todos son síntomas del embarazo y no hay otra razón por la cual yo tenga precisamente esos síntomas"
"Pero si tú misma lo dijiste, todo se debe a que te está adaptando a vivir aquí afuera, no a que estés esperando un bebé eso es imposible"
"Yo también pensaba que se debía a eso todos mis cambios, pero después de esto ya no estoy tan segura"
"Yo sé que es así, tú no estás embarazada eso fue un error del doctor y te lo voy a probar, llamaré a otros doctores y ellos te dirán que es cierto lo que te digo, ten por seguro que si"
Llena de esperanza por las palabras de Anna, Elsa accedió a llamar a otros médicos para descartar el supuesto embarazo. Llamaron a los mejores doctores de otras regiones quienes confirmaron el diagnostico del médico real, devastando por completo a la reina.
"Debe de haber algo que hace que todos los diagnósticos fallen, quizás todos esos rumores que oímos sobre lo buenos que eran son falsos después de todo" dijo Anna completamente molesta e indignada
"Ya basta Anna" dijo Elsa bañada en lagrimas de desesperación
"Vamos Elsa, no te des por vencida, hay que seguir buscado a otros médicos para que demuestren que todos los demás que han venido aquí se equivocan, ya verás que si" dijo Anna a punto de romper a llorar también
"No Anna, ya fue suficiente, ya estoy cansada de fingir que buscamos a un doctor cuando en realidad estamos buscando a alguien que nos diga solo lo que queremos oír, lo mejor es que aceptemos la realidad de una vez por todas"
"Pero Elsa, si estás embarazada, entonces ¿quién es él padre? Y… ¿cuándo pasó?"
"No lo sé Anna, no lo sé, debió haber sido en un momento en el que yo no pudiera darme cuenta, tal vez cuando estaba dormida o…" en ese momento Elsa recordó su antiguo sueño "… el sueño…"
"¿Qué sueño Elsa?"
"El que tuve hace un mes, aquel sueño extraño que pensamos que había sido solo cosa de mi mente, entonces no fue eso, en realidad estaba pasando en ese mismo momento… eso significa que fui…" ni siquiera se atrevió a decir esa palabra, eso era lo único que le faltaba para que ella se convirtiera en la persona con la vida más miserable en todo el mundo, que alguien abusara sexualmente de ella y terminara teniendo en su vientre al fruto de esa violación.
Anna tampoco se atrevía a decir nada, no podía creer la mala suerte de su hermana, creía que ya todo se volvería feliz para ella luego de casi quedarse completamente sola en el mundo, ya era justo; pero al parecer vivir 13 años encerrada y con miedo, ser juzgada como un monstruo, ser casi asesinada y creer que había matado a su hermana con sus poderes no era suficiente sufrimiento para el destino, ahora no solo había perdido su infancia sino que ya tampoco podría conocer el verdadero amor ni mucho menos casarse, definitivamente no podía empeorar.
Anna estaba al borde del colapso pero decidió ser fuerte por Elsa quien estaba completamente devastada, su dolor era tal que sus poderes estaban comenzando a crear una ventisca en la habitación y se estaba formando una gruesa capa de hielo desde donde Elsa estaba.
"Anna vete por favor" rogó Elsa viendo que la capa de hielo amenazaba con congelar la puerta y la ventana, aprisionando a ambas en la habitación con ella fuera de control.
"No Elsa, no voy a dejarte sola en estos momentos tan difíciles, no lo haré"
"Por favor, vete, hay una ventisca enorme y el hielo está avanzando, si te atrapa aquí te congelaras y no puedo arriesgarte a eso, no otra vez"
Anna no quería hacerlo, pero al ver el estado de su hermana se dio cuenta de que era lo mejor, si se quedaba allí se expondría a una grave enfermedad que terminaría inevitablemente en la muerte y sabía que eso solo empeoraría las cosas, además de que Elsa necesitaba un poco de espacio para poder liberar todo su dolor sin temer que lastimara a alguien, por lo que salió del cuarto no sin antes recordarle que no estaba sola.
Una vez fuera de su cuarto, Anna pudo escuchar como Elsa lloraba amarga y desconsoladamente y como sus poderes congelaban la habitación por completo. Oír a su hermana llorar de esa manera fue más de lo que ella podía soportar, por lo que corrió lo más rápido que pudo no paró hasta estar en su habitación, una vez que cerró la puerta ella también liberó todo el sufrimiento que tenía dentro, no lograba entender cómo era posible que en su familia hubiera tanto dolor y sufrimiento, como Dios, un padre tan amoroso era capaz de hacer esto con la más noble y valiente de sus hijas, ¿acaso su hermana había hecho algo tan malo que mereciera tal castigo? ¿acaso su familia había sido maldecida? Simplemente no había explicación para nada de eso
Mientras tanto en la habitación de Elsa, el cuadro que se podía apreciar de su habitación demostraba todo lo que sentía en ese mismo momento, lo único que se veía a dondequiera que mirara era hielo y nieve, como si en vez de estar en el castillo de Arendelle se encontrara nuevamente en su palacio de hielo. Había pasado por muchas malas cosas en su vida pero eso ya era demasiado; ella simplemente no quería ese bebé, o había sido concebido con amor y no lo quería aunque obviamente no pensaba en abortar, pues eso iba en contra de todas sus enseñanzas y creencias. Elsa sabia que lo mejor que podía hacer era darlo en adopción en cuanto naciera ya que estaba segura de que nunca lo amaría, pues sería el constante recuerdo de esos horribles momentos.
Conforme el tiempo pasaba Elsa se daba cuenta de que no solo no quería criar a ese bebé, sino que tampoco quería tenerlo dentro, sentía que no podría aguantar ocho meses con un niño no deseado adentro, sinceramente no quería abortar pues sabía que no era correcto y que lo lamentaría el resto de su vida, además de que estaría cometiendo un pecado al negarle la vida a un ser inocente que ninguna culpa tenia… ¿un ser inocente?, si exacto, un ser inocente, dulce y tierno que no tenía la culpa de que algún hombre despreciable le hubiera hecho eso, y así como sería horrible matarlo antes de que naciera también sería horrible apartarlo de su lado, fuese como fuese concebido era su bebé y debía estar a su lado; pero que estaba pensando, eso no era posible, aun cuando no tuviera la culpa de nada ese bebé le estaba haciendo pasar malos momentos y mirarlo le haría recordarlos haciéndole más daño, no, no era cierto, ¿cómo un ser tan adorable podría hacerle pasar todo eso?; ¿qué?, ¿qué estaba pensando? Ahora todo se había vuelto un enredo, por un lado deseaba deshacerse de ese bebé en ese mismo instante, por otro deseaba hacer lo correcto y darlo en adopción en cuanto naciera, y una última parte, tal vez su parte maternal, había empezado a intervenir en sus decisiones y hecho que naciera un repentino deseo de conservarlo a su lado, ¿y ahora a qué parte de ella debía escuchar? ¿Cuál era la decisión correcta? ¿Qué debía hacer?, con esos pensamientos se fue deprimiendo más. En momentos como ese deseaba con todas sus fuerzas que sus padres nunca hubiesen muerto, deseaba escuchar la voz de su padre y la suave risa de su madre, solo eso podría tranquilizarla en esos momentos tan llenos de desesperación, solo ellos sabrían que hacer.
"¡Mamá, papá… ayúdenme por favor!" gritó Elsa mirando al techo y con ambas manos levantadas
Luego de mucho rato de llorar y suplicar ayuda de sus padres se quedó profundamente dormida.
Una vez que el reloj marcó las 2:00 de la mañana surgió desde el cielo una luz que iluminaba únicamente la ventana del cuarto de Elsa, la luz se volvió muy intensa a cada segundo hasta que luego de unos segundos se desvaneció por completo. Aquel fuerte resplandor despertó a Elsa, quien confundida se acerco a la ventana.
"Oh mamá, papá" dijo mirando al cielo "ojala siguieran aquí, ojala pudiera abrazarlos y escucharlos de nuevo, no saben cuánto los extraño y los necesito, no sé si voy a poder superar esto sin equivocarme, no creo que pueda hacerlo"
"Lo harás Elsa, eres lo bastante fuerte e inteligente para poder salir de esto haciendo lo correcto" dio una voz a sus espaldas.
Elsa se sobresaltó por aquello y dio la vuelta rápidamente intentando ver quien estaba allí.
"¿Hola? ¿Quién está ahí?" preguntó Elsa un tanto asustada.
Una figura de una mujer se acerco a Elsa lo suficiente para que ella pudiera distinguirla.
"¿Anna eres tú?" pregunto lista para atacar, pues la puerta seguía congelada, no había manera de que alguien pudiera entrar, al menos no sin hacer ruido.
"No, no soy Anna, soy yo mi amor" dijo la mujer acercándose más a la luz para que Elsa pudiera distinguirla.
Al ver quien era a Elsa se le hizo un gran nudo en la garganta. Aquella mujer misteriosa que había entrado en su habitación de alguna forma inexplicable era ella; su figura era inconfundible, la había visto cientos de veces desde que vino al mundo por lo que no había manera de que no la reconociera. Elsa no podía creer que la estuviera viendo, tal vez sus ojos le estaba haciendo una mala jugada o tal vez su mente esta vez realmente le estaba dando un bonito sueño luego de ese día tan horrible que había tenido, se tallo los ojos y sacudió la cabeza para asegurarse de que no estaba viendo mal, luego se acerco al reloj y quitando el hielo que había en la caratula del reloj lo miró para asegurarse de que no se trataba de un sueño. Todo era real, no se trataba de un sueño, realmente ella estaba ahí parada con ella, por lo que al saberlo comenzaron a caer lagrimas de sus ojos. La antigua reina Idun, su madre, se encontraba parada en su habitación frente a ella, con esa sonrisa que solo ella tenía y esa mirada que la hacía sentirse segura y amada. Elsa no podía creerlo, después de tantas suplicas y ruegos tenía la oportunidad de verla de nuevo, de estar con ella una vez más, intentaba hablar pero su garganta estaba bloqueada por un nudo enorme que no se lo permitía, luego de un rato Elsa pudo decir aquella palabra que tanto había luchado por decir.
"Mmm.. ma.. Mamá"
"Sí mi amor, soy yo, tu madre" dijo la reina Idun asintiendo y acercándose más a su hija
"Pe… pero ¿cómo es que tú… tú estás aquí? ¿Cómo llegaste? ¿Acaso no…?"
"Me gustaría decir que no, pero desgraciadamente eso no es cierto hija. Estoy aquí para ayudarte, Dios me ha dado esa oportunidad para guiarte mi amor, para que puedas hacer lo correcto"
"¿Dios permitió que vinieras aquí? ¿Por qué?"
"Porque ustedes lo pidieron mi amor"
"¿Nosotros?" dijo Elsa sin entender
"Tú y Anna, ambas pidieron que te ayudara a superar este difícil momento, pidieron que alguien te guiara"
"Oh madre, te he extrañado tanto" dijo Elsa mientras se acercaba para darle un abrazo pero deteniéndose rápidamente sabiendo que no podría hacerlo
"Si, desgraciadamente hija no puedo tocarte, pero al menos puedo verte y apoyarte ahora que más lo necesitas"
"Y en verdad lo necesito madre, no sé qué hacer, estoy esperando un hijo de no sé quién y no sé qué es lo que debo hacer con él, una parte de mi desea deshacerse de él de una vez por todas y terminar con esto, otra parte de mi sabe que no es correcto, que lo que debería hacer es darlo en adopción una vez que nazca y una última parte cree que debería quedarme con él y criarlo, no sé qué hacer madre, por favor ayúdame te lo suplico" rogó Elsa bañada en lagrimas
"Calma mi niña, calma, no te preocupes que para eso estoy aquí"
"Es que estoy desesperada, lo único que quiero es dejar de sufrir mamá, solo quiero volver a ser feliz es todo"
"Y lo podrás ser, solo tienes que calmarte y escucharme de acuerdo"
"De acuerdo madre" dijo Elsa tranquilizándose un poco
Ambas fueron a sentarse a la cama de Elsa para platicar más cómodamente
"Mira hija, se que estas pasando por malos momentos pero no te desesperes, todo mejorara ya lo veras, lo único que debes hacer es tomar la decisión correcta es todo"
"Pero yo no sé cual es madre, por eso necesito tu ayuda"
"Tú sabes muy bien cuál es la decisión correcta, solo que no te has dado cuenta"
"Estoy tan confundida y asustada con todo esto, no sé qué decisión tomar y eso me preocupa, pues de mi depende no solo mi vida y mi bienestar sino también la de este niño que llevo dentro, cualquier decisión que yo tome definirá el futuro de ambos y quiero hacer lo correcto, pero no sé ahora que es lo correcto"
"Claro que lo sabes, la respuesta es más obvia de lo que crees"
"¿Y cuál sería esa respuesta madre?"
"Debes quedarte con él"
"¿Qué?" dijo Elsa abriendo los ojos por la sorpresa "Pero madre, no creo que sea lo correcto, no para él, este hijo no fue concebido con amor y no creo que pueda amarlo después de todo esto"
"Claro que podrás hacerlo mi amor, yo sé que no eres tan rencorosa como para no amar a ese hijo que llevas dentro, pues aun cuando no haya sido concebido de la forma que uno deseara sigue siendo tu hijo y eso es motivo suficiente para que puedas amarlo sin importar que"
"¿En serio crees que yo pueda amar a este bebé a pesar de todo?"
"Claro que si, eres una persona con un corazón puro y noble, tú no eres capaz de odiar a un inocente y menos tratándose de tu propio hijo"
"Pero… ¿y si no soy una buena madre para él? ¿Y si sufre por causa mía? Yo no quiero eso para él, no sería justo"
"Lo ves, ahí está. Realmente te preocupas por él y su bienestar, eso es prueba suficiente de que puedes ser una buena madre y de que puedes amarlo, no tienes porque temer hija" dijo haciendo el ademán de tocar su vientre
"¿Estás segura?"
"Si mi amor, serás una madre excelente"
"Gracias mamá" dijo Elsa con una sonrisa
"No sabes cuánto lo siento hija" dijo de repente la reina Idun
"¿Qué? ¿Por qué madre?"
"Por no ayudarlas a ti y a tu hermana"
"Pero de que hablas madre, me has ayudado mucho, como no tienes idea"
"Ahora, pero ante no lo hice"
"Siempre lo has hecho, ¿Por qué dices que no?"
"Porque es la verdad, en esos momentos en los que tú y tu hermana necesitaban de mi ayuda para pasar por esos momentos tan difíciles que fueron sus años de separación no estuve ahí para ayudarlas, lo lamento y tú padre también. Creímos que hacíamos lo correcto al separarlas, creímos que el encierro sería breve y no tendría más consecuencias que solo malos recuerdos, pero al ver que esto se estaba prolongando más de lo debido no supimos que hacer, no lograbas controlar tus poderes y no supimos que hacer, cuándo lo correcto era suprimir ese encierro, lástima que nos dimos cuenta demasiado tarde"
"Pero no te preocupes madre, no les guardamos rencor ni mucho menos, sabemos que solo hacían lo que creían correcto bajo las circunstancias que se presentaron, no tienen que culparse por eso"
"Aun así nos hubiera gustado hacer las cosas diferente, pero desgraciadamente el destino no nos lo permitió, si esa tormenta no hubiera pasado hubiéramos regresado y habríamos puesto fin a tu encierro, las cosas habrían sido distintas, tú aun no serias reina y no tendrías porque haber pasado por tanto sufrimiento"
"No te preocupes mamá, aunque todo esto que ha pasado ha sido muy difícil para mí también me ha servido de mucho, he aprendido a controlar mis poderes y gracias a ti podre volver a ser feliz en mi vida, en verdad gracias mamá por estar aquí ahora"
"Siempre estaremos para ti y para tu hermana, aun cuando no nos vean estaremos con ustedes aquí" dijo poniendo la mano en su corazón "Bueno mi amor es hora de irme, y no olvides creer en ti y seguir a tu corazón, pues nunca te fallara"
"Gracias mamá, y dile a papá que no se preocupe pues no le guardamos rencor"
"Si mi amor, adiós" y después de decir esto se desvaneció del cuarto
"Adiós mamá" dijo Elsa mientras miraba por la ventana
Al día siguiente Anna, quién no sabía nada de lo ocurrido anoche con su hermana, se dirigió a su habitación decidida a ayudar a su hermana de cualquier forma. Una vez frente a su puerta tardó unos segundos en decidirse a tocar.
"Elsa… Elsa necesito hablar contigo"
Elsa, quien se había quedado dormida en la ventana se despertó un tanto desconcertada, al recordar lo que había pasado anoche sonrió sabiendo que era lo que debía hacer, luego de unos segundos se dio cuenta de que Anna tocaba la puerta y que quería entrar a hablar con ella.
"Elsa, sé que estás pasando por un terrible momento, pero soy tu hermana y quiero ayudarte, debo ayudarte, pero no puedo hacerlo si no me dejas entrar, así que te pido que abras la puerta por favor"
Aunque Elsa ya se encontraba mejor que ayer no se sentía confiada de dejar a su hermana entrar con ella por lo que le decidió no hacerlo.
"No creo que sea una buena idea Anna, creo que lo mejor es que me dejes sola el día de hoy"
"O no, no me vas a hacer lo mismo que antes, no voy a permitir que me vuelvas a rechazar. No quería llegar a esto pero viendo las circunstancias no me dejas alternativa así que o me dejas entrar por tu propia voluntad o yo entro por la fuerza, y no me importa que congeles puertas y ventanas para evitarlo, así tenga que derribar todo el castillo voy a entrar así que tú decides"
Sabiendo que Anna no dudaría en cumplir su amenaza, la reina no tuvo más opción que quitar el hielo de su habitación y dejarla entrar.
"Hola Elsa, veo que estás mejor"
"Sí, mucho mejor, anoche paso algo increíble que me levanto el ánimo"
"¿Qué paso?"
"Mamá vino a ayudarme anoche"
"¡¿Qué?!" gritó Anna sin poder creer lo que acababa de oír
Elsa le relato todo lo sucedido la noche pasada con lujo de detalles, le conto sobre su aparición repentina, sobre como la había ayudado a decidir qué hacer con su bebé, sobre la confesión de su madre y sobre la decisión que había tomado.
"¿Y de verdad estás segura de conservar a tú bebé?"
"Sí, mamá cree que puedo hacerlo, dijo que confiara en mi corazón y no fallaría nunca, así que supongo que tiene razón, aunque me preocupa que explicación le voy a dar a todos cuando se den cuenta que estoy embarazada sin estar casada"
"Bueno, ese si será un verdadero problema, desgraciadamente ninguna mujer puede embarazarse por arte de magia, ni siquiera tu, aun cuando seas capaz de darle vida a muñecos de nieve no creo que darle vida a bebés humanos sea una de tus capacidades"
"Eso es" dijo Elsa luego de un momento de silencio "Anna eso es, ¿cómo no lo había pensado? Claro eso debió ser"
"¿De qué hablas Elsa?" dijo Anna sin entender qué estaba penando su hermana
"Anna ¿no lo ves? Eso fue lo que pasó"
"¿Qué fue lo que paso Elsa? Explícame que no te entiendo nada"
"Yo no me embaracé porque alguien haya abusado de mí, sino por causa de mis poderes, ellos crearon a este bebé que estoy esperando"
"¡¿Qué?! Elsa ¿Estás segura de lo que estás diciendo?"
"Claro Anna, sino que otra explicación existe, yo no he estado con ningún hombre antes y si alguno lo hubiera intentado estoy segura de que me hubiera dado cuenta"
"Pero ¿y qué hay de lo que dijiste, y tú sueño y todo eso?"
"Lo que dije se debió a la sorpresa del momento, yo también estaba segura de que solo existía esa forma de embarazarse pero ahora me doy cuenta de que no es así y lo del sueño seguramente se debió a que en ese momento mis poderes estaban creando a este bebé, si eso debe ser"
"Pero ¿cómo es que pudiste embarazarte tu sola y por qué ahora, por qué no esperaste más tiempo antes de hacerlo?"
"Anna recuerda que aún no conozco mis poderes del todo, no sé porque pasó esto ni cómo fue que logré hacerlo, pero me alegra que haya sido así y no de la manera que yo pensaba"
Anna no estaba totalmente convencida de la reflexión de su hermana, pero aun así no tenía pruebas solidas para contrariarla y mucho menos quería hacerla sufrir intentando desmentirla, por lo que al igual que ella se alegro por eso.
Elsa estaba muy feliz por todo, había vuelto a ver a su madre, estaba esperando un bebé del cual sabia ahora no era el resultado de una violación, sino más bien de una extraña habilidad que al parecer sus poderes tenían. Y ahora sabiendo eso podía decirle a todo el mundo sobre su embarazo sin temor a que la tacharan de mujer indecente, pues no tenían pruebas de ello. Por fin luego de tantos días, Elsa había encontrado la mejor solución a sus problemas y ahora su vida volvía a ser perfecta, incluso más que antes.
Espero que les haya gustado el capítulo, el momento en que la reina Idun ayuda a Elsa a tomar la decisión de conservar a su bebé está inspirado en el fic "Catarsis" del autor(a) denebtenoh. OJO: el fic no es de , sino de "deviant art" por si quieren buscarlo. Nos vemos hasta el próximo capítulo. Bye.
