Riley

-Y entonces la entrenadora me gritó "¡Matthews, ¿otra vez? Te he dicho que terminamos hacia la izquierda!"

-Riley, te vas a acabar haciendo daño –le dijo Maya mientras buscaba su lápiz de la suerte en su taquilla. –En serio, ¿por qué no renuncias?

-¿Qué? ¿Después de lo que me costó entrar? ¿Tú te acuerdas de lo mal que lo pasé?

-¡Claro que me acuerdo! ¡Estuviste casi un mes sin poder sentarte después de la prueba! Tuviste más moratones durante esa semana que en toda tu infancia

-Sí, lo sé –dijo haciendo morritos. –No me podía sentar, ni me podía tumbar boca arriba…

-Riley, te lo digo porque te quiero y te quiero viva, o consigues incorporar unos airbags a tus músculos o mejoras… porque de lo contrario me va a dar un ataque cada vez que salgas a animar

-¿Por qué la presionas así? –preguntó Lucas que acababa llegar. Zay, Farkle y Smackle estaban justo detrás de él.

-¡No la estoy presionando! –se quejó Maya. –No quiero que se haga daño

-Maya, creo que ya tuvimos esta conversación –dijo Lucas cruzándose de brazos. –No puedes seguir controlándola de esa manera

Riley se quedó sorprendida al escuchar el tono de serio de Lucas. Maya tampoco estaba presionándola, solamente estaba mostrando su preocupación.

-Creo que eso no es justo Lucas –dijo Riley expresando en palabras lo que pensaba. –Aquí nadie está controlando a nadie

-Tranquila Riley, puedo defenderme perfectamente del vaquero –dijo Maya poniéndose delante de Lucas. -¿Así que ahora soy una controladora?

Lucas bajó la mirada al suelo un momento y después la centró en Maya. A Riley le daba la impresión de que se había puesto nervioso, ya que movía los dedos de las manos de forma frenética hacia arriba y hacia abajo a lo largo de la correa de su mochila. Siempre hacía eso cuando se ponía nervioso.

-Yo… no he… no he dicho eso Maya

-Sí que lo has dicho –replicó Maya con voz firme y sin apartar sus ojos de los de Lucas. -¿Sabes? Riley y yo somos perfectamente capaces de darnos nuestras opiniones sin la necesidad de que intervengan terceras personas

-¿Me estás prohibiendo que dé mi opinión? –preguntó Lucas algo enfadado. Por su expresión parecía que el nerviosismo estaba derivando en furia.

-Eh, eh, eh… creo que los dos os habéis malinterpretado –dijo Zay yendo hacia donde ellos. –Lucas, tío

-¡No Zay! –exclamó el rubio echándose hacia atrás sin apartar la vista de Maya. –Creo que Maya tiene un problema conmigo y lo tiene desde hace un tiempo ya… y me gustaría que me lo dijera ella misma

-Espera sentado Ranger Rick –replicó Maya en tono mordaz. Tras lo cual la chica se giró hacia ella, la dio un beso en la mejilla y se dirigió al aula de arte.

Lucas hizo el amago de seguirla, pero Zay le puso una mano en el hombro e hizo un gesto para que no fuese. Lucas apartó la mano de su amigo y se dirigió al lado opuesto del pasillo.

-¿Qué les pasa? –la preguntó Farkle acercándose a ella.

-No lo sé –contestó Riley. –Maya lleva un tiempo rara… cada vez que quedamos los tres solos se excluye de las conversaciones, pero luego conmigo está bien... me da la impresión de que está intentando mantener las distancias con Lucas

Riley vio cómo Zay miraba hacia otro lado mientras le contestaba a Farkle. ¿Habría hablado Maya con él?

-Pero… ¿no habíais llegado a un acuerdo o algo parecido? –intervino Smackle poniéndose al lado de su novio. –Eso es lo que me han dicho, aunque no lo he entendido muy bien

-Sí –contestó Riley. -¡Estamos bien!

Por las caras que estaban poniendo los demás, ellos no se lo creían. Y ella estaba empezando a pensar que no era cierto tampoco. Sus padres ya se lo habían advertido: los sentimientos son complejos. Ella pensaba que pasase lo que pasase seguirían siendo amigos los tres. Y entonces fue cuando cayó… ella era la mejor amiga de Maya y tenía una conexión especial con Lucas… pero ellos... ellos tenían otro tipo de relación. Y esa relación ya no es lo que era: antes se molestaban juguetonamente el uno al otro y ahora Maya se estaba alejando y Lucas parecía estar molesto con Maya. ¿Y si su amistad no sobrevivía al instituto?

Miró a Farkle preocupada y él la cogió de la mano.

-Tranquila, ya verás cómo todo se arreglará –le dijo para reconfortarla.

Sonó el timbre y los cuatro se dirigieron a clase. Maya y Lucas entraron en clase dos segundos después cada uno por su cuenta. Lucas aun parecía enfadado, pero Maya estaba bien. Se dirigió hacia su sitio que estaba detrás del de Riley y la abrazó por detrás.

-¿Estás bien? –le preguntó algo preocupada.

-¿Yo? Yo no soy la que se ha enfadado… claro que estoy bien, aunque estaría mejor si sonase ya el timbre y no tuviésemos que soportar la maldita clase de Matemáticas

Riley se rio y Maya la soltó suavemente. Antes de que empezase la clase vio como Lucas se giraba hacia Zay y empezaban a hablar. Riley miró hacia su lado y vio que Farkle la estaba mirando. "Todo se arreglará", esperaba que el genio tuviese razón.