Ya estoy aquí! Ya saben cuánto me gusta publicar a medianoche... cosa de vampiros. Jaja. En fin, pasen a ver mi perfil para saber cuándo hay actualizaciones. =P Este capítulo no está revisado, una disculpa si ven alguna incoherencia o una falta de ortografía. Ya, lean.

Disclaimer: Sólo la trama me pertenece. ;)


Ella no se puede mover. Pero puede ver todo. Puede ver cómo Jacob y un inconsciente Charlie son arrastrados bajo las ruedas del camión junto con la patrulla. Charlie no tendría ninguna oportunidad de sobrevivir… y con el alma en un puño, sabe que Jacob tampoco.

Intenta hacer algo, moverse, levantarse, pero no puede. Está atrapada. Está completamente paralizada, excepto su corazón que sigue corriendo en su pecho cada vez más rápido con cada segundo que pasa. Se apodera de ella una angustia insoportable. Ya no puede respirar…

-Shhh, shhhh, Nessie... Nessie, todo está bien. Estoy aquí—una voz masculina intenta calmarla en la oscuridad. Está jadeando, cubierta de sudor y completamente desorientada. Todo a su alrededor está hundido en la oscuridad, pero después de unos segundos sus pupilas híbridas se adaptan y hacen que todo se vea claro como el agua. La realidad regresa a su sitio por etapas. Su corazón palpita tan fuerte que es doloroso.

Esta es su habitación. Está en su cama. Y todo lo demás parece sentirse sólido como la roca debajo de sus manos. Está completamente sobria después de tantos meses…

Se da cuenta de que está sentada, un par de frías manos descansan sobre sus hombros y se deslizan por sus brazos hasta que atrapan sus manos, que están temblando… Un par de lágrimas se escapan de sus ojos y automáticamente se acercan unos dedos fríos a enjugarlas.

-¿Estás bien?—pregunta Edward con suavidad. Una sombra de preocupación cubre sus ojos.

Se pregunta qué rayos está haciendo su padre a medianoche en su habitación, pero a la mayoría de su cerebro le importa una mierda. Seguramente él lo vio todo y no hay necesidad de explicar nada.

Tan pronto como empieza a respirar con normalidad, también empieza a llorar de verdad. Se rompe en pedazos entre los brazos de su padre hasta que sus ojos se secan. Él la sostiene en su regazo, acariciando su cabello una y otra vez, tratando de darle algo de consuelo mientras se recupera.

Sin previo aviso, Bella entra en la habitación con una mirada ansiosa antes de moverse con velocidad vampírica al lado de su hija, su única preocupación en ese momento. Deja la puerta abierta y una ráfaga de viento helado se cuela por ella.

-¿Qué pasó?—exige ella—. Escuché algunos gemidos y entonces…—se detiene a media frase abruptamente y entonces un fuerte jadeo se le escapa. Renesmee ha presionado su mano contra su mejilla enseñándole su pesadilla. Una más de tantas, aunque siempre la misma escena. La muerte de Charlie y Jacob, reviviendo la ansiedad por las noches y cargando con el peso del recuerdo durante el día. Era agotador.

Su madre jadea una vez más y retira su mano, gentil y veloz a la vez. La pesadilla, después de tantas semanas…

-¿Otra vez?—pregunta ella con cuidado, antes de mirar a su marido. Renesmee no se ha soltado de su abrazo y no tuvo que hacerlo para tocar su rostro, así que Edward simplemente aprieta más sus brazos entorno a ella. Baja la mirada y aprieta los labios de mármol en una perfecta línea recta que sólo puede expresar preocupación.

Bella baja su escudo porque prefiere evitar hablar sobre un tema tan delicado de manera tan fría enfrente de su hija, la principal afectada.

Pensé que los síntomas desaparecerían mucho antes.

Antes de que él pueda contestar, incluso con una mirada, Bella habla de nuevo sin poder contenerse más:

-Deberíamos hablar con Carlis…

-No, nada de medicamentos. Ya no—no después de lo que había pasado. No más drogas disfrazadas, piensa dirigiéndose a Edward. En algún momento se tiene que terminar, ¿no?

-Nessie, sólo ocurrió una vez…—empieza de nuevo Bella.

-Una vez fue suficiente para mí—responde con firmeza. Cuando decidió dejar las drogas definitivamente, sufrió el síndrome de la abstinencia, lo cual le impedía dormir bien y tener muchas pesadillas relacionadas con su adicción. Su abuelo le había dado un inocente calmante que no se asentó nada bien en su sistema. Ocho pastillas de Éxtasis apenas le hacían efecto, pero una pastilla somnífera cualquiera, diseñada para ofrecer una hermosa noche de descanso, era el demonio en persona.

-Cariño, quizá deberíamos considerar…

-¿Podemos hablar de esto más tarde? ¿Por favor?—sabe que su padre no tardará en unirse a los inútiles intentos de persuasión, así que rompe lentamente su abrazo y se aleja un poco.

Nada cambiaría su decisión. Prometió a su cuerpo jamás volver a hacerlo pasar por un infierno como el de aquel día en el que tomó aquella maldita pastilla.

-De acuerdo, corazón. Hablaremos más tarde—cede su madre al fin. Besa su frente y le da un fuerte abrazo a su hija. Cuando empiezan a separarse, algo viene a la cabeza de Nessie.

-¿Dónde está?—les pregunta con la mente en la luna.

-Está en La Push—responde Edward sin la necesidad de leer su mente—. Aparentemente iban a recibir a un nuevo miembro en la manada. Deben arreglar el asunto con la presencia de las dos manadas y los Alfas, obviamente. No tengo ni la menor idea de cómo lo van a resolver, para ser honesto.

-Cierto. ¿A qué Alfa escuchará primero?—la pregunta es genuina, pero la conversación le parece vacía. Su voz no tiene el mínimo rastro de emoción y no hay verdadero interés de por medio.

La tormenta ha pasado, puede notar Edward. Ahora está más tranquila y más cansada también. Sus pensamientos han empezado a asentarse.

-¿Quieres descansar, cariño?—murmura Bella suavemente.

-Sí, necesito dormir algo antes del amanecer.

-Está bien, lo necesitas—responde ella amorosamente.

-No olvides que estamos aquí—le recuerda su padre—. Siempre lo estaremos.

-De acuerdo, papá. Gracias—dice ella sonriendo ligeramente.

Ambos se marchan en silencio.

-Sola… finalmente—murmura suavemente para sí misma. Entonces hace una pausa porque escucha demasiado silencio.

Estoy bien, papá.

Casi pone los ojos en blanco y no puede evitar sonreír un poco. Antes de que los pasos desaparezcan por completo piensa frenéticamente:

Gracias… Otra vez.

Podría apostar que su padre está sonriendo. Lo piensa un momento y sabe que después su madre preguntaría el origen de dicha sonrisa.

Le resultaba tan fácil predecir las acciones de su familia… ¿Por qué no podía conocerse a sí misma de la misma manera? ¿Por qué no pudo controlarse cuando tuvo la oportunidad? Apenas parecía imposible no hacerlo ahora.

La pesadilla se repetía una y otra vez en su mente, enseñándole las posibles consecuencias de su irresponsabilidad. La destrucción de dos almas inocentes que ella amaba. Por su culpa.

Desde la primera vez que se presentó aquella pesadilla hace tanto tiempo… se prometió que jamás cargaría con la culpa de un asesinato. Esto ya no era sólo acerca de ella, era acerca de maldita posibilidad de lastimar a un ser querido.

Y los había estado lastimando indirectamente desde hace mucho tiempo, desde que dijo "sí" a ese primer ofrecimiento de experimentar con algo que sabía cobraba la vida de muchos humanos. Ella era humana, después de todo. ¿Cómo podía no serlo? Era como decir que Bella no era su madre.

Qué acertijo más interesante y más molesto suponía esta situación. El hecho de ser de dos mundos diferentes y, por lo tanto, de no pertenecer por completo a ninguno de los dos.

Nessie se queda dormida con ese pensamiento en mente.

El sonido de las mantas al moverse y la presión de otro cuerpo a su lado la despierta unas horas más tarde.

Abre los ojos lentamente y antes de que pueda ver… unos cálidos labios se traban con los suyos. El ritmo es insistente y febril. Conoce esos labios mejor que la palma de su mano, los ama, y ellos la aman a ella.

-Jacob—susurra ella sin aliento cuando su boca es liberada durante un escaso segundo.

-Me contaron todo lo que pasó—dice sin aliento también—. Y lamento mucho no haber estado aquí—vuelve a besar sus labios y presiona su cuerpo, sobre todo la parte baja, con más fuerza que antes. Un roce de su lengua hace que una corriente eléctrica suba por su columna y se asiente entre sus piernas.

Nessie se da cuenta casi de inmediato que el comportamiento de Jacob es una disculpa honesta y sabe que está dispuesto a hacer cualquier cosa para compensarla.

Sus labios se separan unos centímetros y entonces ambos se miran intensamente durante unos segundos.

Entonces ella sabe que su identidad depende hasta cierto punto de la existencia de Jacob. No sólo es su alma gemela, también es un híbrido. Él comparte la confusión de pertenencia que ella posee. Sabe entonces que de verdad serán capaces de complementarse mutuamente en todos los aspectos que pudiera ofrecerles la vida.

Acaricia su rostro, observando con mayor detenimiento a su media naranja.

-¿Qué?—pregunta Jacob, sonriendo con diversión y cuestionamiento.

Nessie hace una pausa, observando la profundidad de ésos ojos marrones.

-Nada—susurra ella, sonriendo un segundo más tarde—. Es sólo que…—se muerde el labio con suspenso—, eres todo lo que necesito. Eres mi marca personal de Éxtasis.

El arquea una ceja con una media sonrisa en el rostro.

-¿Eso es un cumplido?—bromea.

Ella lo golpea en el pecho, riendo. De verdad están destinados a permanecer juntos por siempre.

Entonces su mano vuelve a su mejilla, esta vez con el propósito de mostrarle indicaciones específicas de qué quiere hacer el resto de la madrugada.

Mientras lo hace, puede ver los ojos de Jacob oscurecerse notablemente.

Sabe entonces que tienen toda la eternidad para resolver sus conflictos más tarde, porque lo único que realmente importa en ese momento, es el calor abrasador que desprenden sus cuerpos al estar tan juntos.

Desea, por un instante, que sus padres no estén en ningún lugar cercano a su habitación mientras besa por iniciativa propia a Jacob con más pasión de la que había sentido en alguna ocasión por las drogas.

Él es su droga, y está hecho exclusivamente para ella. Una droga exótica de la cual abusaría por el resto de su vida.


Y este es el final DEFINITIVO. Muchas gracias por los comentarios, me dejan saber qué le gusta a mi maravilloso público y qué no. ¿Quién quiere a Jacob de droga ilimitada? Comenten =P