Disclaimer: los personajes no son míos, son de SM y la historia es una adaptación de la novela del mismo nombre de L.B
Edward –Antes
125 días antes del viaje, 9:53 p.m.
Isabella Swan avanza hacia mí con gran dificultad como si estuviera en el video número uno de TRL. Estiro mis brazos alrededor y tiro de ella más cerca, nuestros cuerpos balanceándose con la música. Parecía sorprendida, pero empujó su cuerpo con más fuerza contra el mío. Ella siempre es tan tranquila en matemáticas. Y definitivamente no se viste así en la escuela. Atrapo los ojos de Tanya a través del cuarto y rápidamente aparto la mirada, como si hubiera olvidado quien es ella. No estoy siendo un cabrón. Bueno, está bien, tal vez lo soy, pero es solo para dar a entender que es el fin. El fin, desde luego, de estar con Tanya enrollándose conmigo.
―Hey –digo, alejándome de Bella. ― ¿Quieres una bebida? –Ella empuja su cabello fuera de su cara y sonríe.
―Seguro –Se dirige a donde están las neveras y yo la sigo. Seriamente, ella realmente no se viste así para la escuela. Estoy teniendo un momento muy difícil en no mirar fijamente su trasero.
― ¿Qué quieres beber? –Pregunto, buscando a través de una de las neveras. El hielo hace que mi mano se congele. ―Hay soda, cerveza… eso es todo.‖
―Tomaré una cerveza –dice, sonando insegura. Tuerzo la lengüeta de la Corona y se la entrego. Ella toma un sorbo.
―Entonces –digo. La música es del tipo estridente, y de repente me doy cuenta de que ahora tengo que ser ingenioso y encantador de modo que Bella parezca como que está teniendo un buen momento, por lo tanto hago pensar a Tanya que estoy coqueteando con ella.
―Entonces –dice. Ella pasa los dedos por el borde de su cerveza y mira hacia sus zapatos. Genial. Tan sociable, esta chica.
― ¿Ya comenzaste la tarea de matemáticas? –Le pregunto, pensando que es un tema seguro.
―Sí, de hecho ya terminé con eso –dice. Levanto mis cejas y ella se sonroja. ―Solo porque esa es la única nota sobre la que estoy preocupada.‖
― ¿Enserio? –Frunzo el ceño. ― ¿Cómo es eso?‖
―Cálculo me hace equivocarme por alguna razón –dice. ―Entonces intento terminar mis cosas antes, y luego hago que mi amigo Jacob la revise. Él es un total genio de las matemáticas.‖
―Suena como eso, con un nombre como Jacob –Resoplé. No estoy intentado ser malo, solo divertido, pero ella luce herida. ―Whoa –digo. ―Solo estaba bromeando.‖
―Está bien –dice, apartando la mirada. Alcanzo a ver la mirada en su cara, sin embargo, lo que me hace pensar que probablemente se esté acostando con él. O desearía hacerlo. ―De todos modos –continúa, ―tengo que mantener alto mi promedio de matemáticas, entonces me aseguro de terminar los deberes antes entonces mi amigo tiene tiempo de revisarlos.‖
― ¿Cuál es el gran problema? –Pregunto. ― ¿Estás en lista de espera o algo? Todos saben que las calificaciones que estamos consiguiendo ahora realmente no tienen efecto en lo que va a suceder con nosotros. Por ahora, las solicitudes para las universidades están listas y enviadas, y tú estás dentro o no. Es una maravilla de que alguien vaya a clases –Tomo otro sorbo de mi cerveza e intento fingir que no me doy cuenta de que Tanya me está observando.
―No – dice. ―Voy a ir a la Universidad de Boston.‖
―No jodas –digo. ―Yo también –Repentinamente tengo un pensamiento horrible. ― ¿Ellos están revisando nuestras notas de nuestro último año?‖
―No lo sé –dice. ―Solo estoy nerviosa por toda esta cosa con el niño de la UNC – Le doy una mirada en blanco. Ella suspira. ―Ese niño de la UNC, ¿no escuchaste sobre eso? Él fue aceptado y luego no fue totalmente a todas sus clases. Ellos retiraron su aceptación desde que sus notas se volvieron muy malas.‖
―Estoy seguro de que ellos solo están tratando de hacer un ejemplo con él –digo. ―Quiero decir, seriamente. Ellos no te van a echar de la UB solo porque tú promedio en matemáticas es malo –No estoy seguro de si es verdad o no, pero ella me afecta como si fuera del tipo que se preocupa de cada pequeña cosa. Y no puedo tenerla triste. Necesito que parezca feliz y como si yo estuviera cerca de meterla dentro de mis pantalones, lo que por lo tanto me hará acercarme mucho más a mi objetivo principal, que es Tanya. ―De todos modos –digo, decidiendo que es tiempo de empezar a hacer mi movimiento. ―Eres demasiado linda. Todo lo que tienes que hacer es enviarles una fotografía, y estoy seguro de que no les importará si reprobaste cálculo –Ella se sonroja y estiro el brazo y toco el suyo. Por la esquina de mi ojo, veo a Tanya bajar su bebida y empezar a acercarse a nosotros. Sí. Misión cumplida.
Antes de que llegue aquí, sin embargo, un tipo usando una camiseta polo a rayas -¿quién realmente todavía usa camisetas polo?- se acerca a Bella.
―Hey –dice, tocando su codo. ― ¿Qué está pasando?‖
―Hey, Jake –dice, su cara iluminándose. Ah, el infame Jacob. Él luce como si fuera bueno en matemáticas. Pero ¿qué está haciendo aquí? Quiero decir, además de que obviamente está parrandeando. Tanya recoge su bebida y finge no estar mirándome. Mierda.
― ¿Quién es este? –Pregunta Jacob, evaluándome.
―Este es Edward –dice Bella ―Está en mi clase de matemáticas – ¿Él está en mi clase de matemáticas? Que hay sobre ¿yo solo estaba intentando coquetear a duras penas como si no hubiera tenido nada en meses?‖ Es lindo saber dónde están sus lealtades. Tomo otro sorbo de mi cerveza.
―Hey –dice Jacob, mirándome. ― ¿Qué pasa?‖
―No mucho, hombre –digo, preguntándome cuando se va a ir. Está arruinando el plan. Intento lucir aburrido en un esfuerzo para hacer que se vaya. No funciona.
―Todavía te tengo que ir a dejar a tu casa, ¿cierto? –Él le pregunta a Bella, mirándome por la esquina de su ojo.
¿Qué pasa con este tipo? El parece como si estuviera a un segundo de golpearme con un bate de beisbol en las rodillas. O queriendo hacerlo. Me pregunto si así es como comienzan los asesinos en serie. ¿El Unabomber no era realmente bueno en matemáticas?
―Si –dice Bella, echándome un vistazo, también. Tomo otro sorbo de mi Corona. Hey, no se tienen que preocupar por mí. La última cosa que necesito es que ella espere que la lleve a su casa. Como dije, es lo suficientemente linda, y su cuerpo es humeante, pero tengo la vista puesta en algo más.
―Entonces, Eduardo, ¿vas en penúltimo año? –Pregunta Jacob, y pongo los ojos en blanco. Qué herramienta. Conozco tipos como él. Tipos que mantienen un puñado de chicas alrededor, poniéndolas delante de ellos, pero nunca verdaderamente salen con ellas. Incluso se enfadan si alguien más trata de hacer un movimiento. Lo que no estoy tratando de hacer. Pero cuando me dice Eduardo, casi quise hacerlo, desde que sé que sabe mi nombre. Un comentario sarcástico no-tan-sutil. Lindo, Jacob.
―Estoy en último año –digo, y lo dejo en eso. Hay un silencio incómodo.
―Entonces, escucha –digo, observando a Tanya por la esquina de mi ojo. ―Tengo que regresar con mis amigos, pero fue lindo bailar contigo, Bells.‖
―Contigo también –dice, y por un segundo, casi no hago lo que tengo que hacer. Porque ella parece una chica linda. Pero entonces veo a Jacob dándome la mirada de la muerte, y puedo decir que Tanya me está mirando, entonces voy por eso. Lo que sea, si me voy al infierno, será por salir con Kendra Carlson en la fiesta de graduación de su hermano el verano pasado y luego nunca llamarla otra vez.
―Entonces, ¿me das tu número? –Digo, tratando de sonar avergonzado, como si no estoy seguro de si me lo va a dar. Ella luce sorprendida por un segundo, luego rápidamente añado, ―Oh, lo siento, están ustedes dos… -Miro desde ella hacia Jacob, incluso cuando sé que no hay forma de que estén juntos. Los ojos de Jacob se oscurecen. Eso es lo que consigues por llamarme Eduardo, Chico Polo.
―Um, no –dice Bella, luciendo incluso aún más nerviosa.
―No, ¿no puedo tener tu número? –Digo, sonriéndole abiertamente otra vez.
―No, no estamos juntos –dice, más convincentemente esta vez. ―Y si, puedes tener mi número.‖
Las cejas de Jacob se levantan por la sorpresa. ¿Él de verdad pensaba que ella iba a decir que no debido solo a él? Es obvio que ella lo quiere, pero por favor. No está mal de la cabeza. Cualquier chica que baila de la manera en que ella lo hace no se va a quedar sentada esperando por un tipo llamado Jacob.
Bella saca un bolígrafo y un papel del pequeño bolso amarrado alrededor de su cintura y escribe su número. Hago un gran espectáculo de ponerlo en mi billetera, aun cuando no tengo intención de usarlo. Es en mayor parte porque así Tanya me verá haciéndolo, a pesar que más tarde le diré que Bella y yo estamos emparejados para un proyecto de la escuela, solo estaba bailando con ella para ser lindo, y conseguí su número para que podamos trabajar en la tarea. No sabrá si es verdad o no, pero otra vez, esa es parte de la diversión.
―Gusto en conocerte, Jacob –digo, mirándolo directamente. ―Y te haré una llamada –le digo a Bella.
―Más tarde –dice, y pienso brevemente sobre lo que va a ocurrir en la escuela el lunes cuando me deshaga de ella. Gracias a Dios, ella se sienta en el otro lado de la habitación en clase de matemáticas. Y no luce sicótica, lo que siempre es un extra. Las chicas sicóticas son un dolor en mi trasero. El año pasado besé a una chica de primer año de universidad en una fiesta de piscina y no soltó mis bolas por seis meses. Ese es por qué ahora mi política es no sicóticas, y no de primer año de universidad. La cosa del primer año de universidad es obviamente fácil de evadir, mientras que las actitudes sicóticas son un poco más problemáticas. No es como si las chicas caminaran con un 'estoy loca' grabado sobre sus pechos.
Decido dirigirme alrededor de la fiesta por el camino largo, y acercarme sigilosamente a Tanya por detrás. Cuan genial sería eso, ¿yo haciendo el mismo truco que ella hizo más temprano? Pero cuando hago mi camino a través de la multitud hacia donde están Tanya y sus amigos, el único ahí es Emmett su sombrero de duende está manchado con cerveza y está sentando en el piso, luciendo desanimado.
―Amigo –digo, agachándome a su lado. ― ¿Estás bien?‖
―Si –dice tristemente. ―Estoy bien. Solo estoy borracho.‖
―Eso apesta.‖
―Si – estuvo de acuerdo.
―Hey, no te diste cuenta donde fueron Tanya Denali y sus amigos, ¿o sí?‖
―No estoy seguro – dice, pareciendo pensativo. Frunce el ceño, se saca su sombrero de duende de la cabeza, y lo tuerce con sus manos. ―Creo que dijeron algo sobre ir a la casa de Jeremy Norfolk.‖ Mierda. Jeremy Norfolk también estaba teniendo una fiesta esta noche, y aparentemente Tanya y sus amigos se fueron mientras se suponía que me estaban esperando. Estoy impresionado a pesar de estar molesto con mi mismo, y un poco emocionado. Cualquier chica que me abandona mientras estoy en proceso de hacer que esté celosa es caliente.
― ¿Quieres ir a lo de Jeremy? – Le pregunto a Em. El me mira, sus ojos miran hacia atrás y hacia delante de su traje de duende empapado en cerveza.
―Si –Asintió.
―Amigo, estás pasado –digo. ―No vas a ir a ninguna parte excepto a casa. Vamos. –Intento ayudar a Emmett a levantarse de verdad sin acercarme mucho. De ninguna forma querría ir con Tanya oliendo como un duende borracho.
Veinte minutos más tarde, después de llevar a Em a algún lugar de café para llevar sin bajarte del auto y llevarlo a su casa, decido parar en mi casa para volver a echarme mi colonia y matar algo de tiempo. No puedo dejar que Tanya piense que voy a ir detrás de ella tan pronto como me diera cuenta de que se había ido.
Había un coche desconocido en mi entrada. Mi papa estaba fuera de la ciudad, entonces asumo que es uno de los clientes de mamá –ella es una abogada, y a veces cuando está en medio de un gran caso, trae a sus clientes a la casa. Abro la guantera y saco una goma de mascar, haciéndola explotar en mi boca solo en caso de que huela a alcohol. Solo tomé un par de cervezas, pero la última cosa que necesito es lucir borracho y desordenado en frente de mi mamá y uno de sus clientes.
― ¡Mamá!‖ Llamé, moviéndome por el recibidor, e intentando calcular cuánto tiempo mi mamá podría estar levantada y trabajando. Ella tiene el sueño pesado, y nuestra casa es lo suficientemente grande para que si mi mamá está dormida, totalmente podría traer a Tanya aquí conmigo más tarde. ―Estoy en casa.‖
Oigo una pelea y susurros viniendo desde la sala de estar. Giro en la esquina, y ahí es cuando lo veo. Mi mamá. En el sofá, con su blusa desabotonada. Hay un tipo a su lado, SIN su camisa.
Y no es mi papá. Por un segundo, solo me quedé ahí.
―Edward –dice mi mamá, arreglando su cabello. Cierra su blusa. ―No pensé que estarías en casa hasta mucho más tarde.‖
―Obviamente – digo, evaluando al tipo que está con ella. No luce avergonzado. En cambio, luce casi contento. Nadie se mueve. Solo esperamos, sin decir nada.
―Está bien –finalmente digo. Me doy la vuelta y me dirijo hacia la puerta. ―De hecho iba a volver a salir de todos modos, así que… -Me calmo, sin estar realmente seguro de lo que se supone que tengo que decir.
―No tienes que hacerlo –dice el tipo. Se levanta del sofá. ―Justo me estaba yendo de todas formas.‖
―Sé que no TENGO que hacerlo –digo, girándome. ―Vivo aquí.‖
―Edward… -comienza mi mamá, pero mi giro sobre mis talones y me encamino a mi coche. Cierro la puerta de mi camioneta de un golpe y le subo a la música. Muy fuerte. Me siento ahí por un segundo, esperando que mi mamá salga precipitadamente detrás de mí, para explicarme, para decirme que fue un extraño malentendido. Pero no lo hace.
Después de unos minutos, le bajo a la música y salgo en reversa del camino de entrada. No tengo idea de dónde voy o que voy a hacer. No estoy de humor para perseguir más a Tanya, y Emmett está acabado por esta noche. Y todos mis otros amigos probablemente están en la fiesta de Jeremy. Conduzco sin rumbo por unos minutos, y entonces recuerdo el número de Isabella Swan, escrito en un pedazo de papel en mi billetera.
Bella –Antes
125 días antes del viaje 11:37 p.m.
Así que me acobarde. Acerca de decirle a Jake, quiero decir. Pero en realidad no fue mi culpa, porque cuando estábamos saliendo de la fiesta, nos encontramos afuera con Reneesme y ella estaba encima de él cómo diciéndole "Estoy dejando claro que puedes tener sexo conmigo si quieres" eso daba a entender. Algo que nunca pude imaginar. ¿Cuántas niñas pueden hacer eso?, quiero decir. Siempre estoy aterrada de dar una idea a un hombre que me gusta, así que lo compenso en exceso al actuar como si no. Como esta noche, por ejemplo. Quería totalmente bailar con Edward.
Pero dudé porque:
1. Pensaba que iba a verme estúpida. Qué probablemente lo hice, pero para mi suerte nadie me vio ya que todo el mundo estaba demasiado borracho para darse cuenta.
2. No quería que él pensara que yo lo quería. Porque yo no lo hacía. Yo quería a Jacob. Pero el punto es, no importa quién era el tipo, un tipo que no me gusta o un tipo que me gusta, no quiero que piensen que me gusta.
De todos modos. Ahí estaba Reneesme, que llevaba una falda de mezclilla deshilachada que yo había visto una vez en Hollister con Rose y luego vetado porque era demasiado corta y un top azul que mostraba su vientre. Me había tomado, oh, no sé, cinco años para obtener el valor necesario para siquiera pensar en decirle a Jake que me gusta. Reneesme se había transferido a nuestra escuela, en Navidad, y tres meses más tarde, prácticamente va sobre él en esta fiesta.
De todos modos, Jake estaba coqueteando con Nessie, y la siguiente cosa que supe fue, que ella estaba en el coche con nosotros, y Jake nos daba un aventón a casa. Jacob me dejó primero. Lo cual era un poco raro, ya que hizo todo el plan para asegurarse de que yo fuera a casa con él, cuando ni siquiera era el plan para empezar. Pero no soy estúpida. Sé que siempre caerá la tercera rueda primero.
Así que aquí estoy, en casa, sola, y tengo un poco de esta gran decepción. Realmente quería decirle. Y ni siquiera podía quejarme con Rosalie, porque ella no contestaba su teléfono o respondía a mis mensajes de texto.
Y por supuesto nadie estaba conectado, porque todo el mundo, ya sea estaba dormido o estaba afuera. Descargo algunas canciones de iTunes, y luego decido ir a MySpace para ver si Edward tiene uno. No porque me guste o algo parecido. Si no sólo porque soy curiosa.
"Edward Cullen" tecleo en la barra de búsqueda, y su perfil aparece en la pantalla. La canción que ha elegido es ―Let's All Get Drunk Tonight‖ de Afroman. Encantador. Me desplazo a través de sus fotos. Una de él en la escuela, pasando el rato en el patio, una de él con su hermana, Alice, que reconozco, porque era mayor cuando éramos estudiantes de primer año. Y un montón de Edward con las chicas. En serio, que tiene como diez fotos de él con chicas. ¿No se enojarán las chicas? Me pregunto. Las que están en su página con un montón de fotos de otras chicas
Golpeé el botón "Atrás" y echo un vistazo a sus amigos. 789 amigos. Muy popular, Edward. Yo tengo 117.
Me desplazo a través de los comentarios.
Parece que él y "La demente Tanya" tienden a tener bastante coqueteo en MySpace. Me regresé de vuelta a su perfil, de lectura. "¿Qué llevas puesto?" Edward le preguntó. "¿Por qué no vienes y te muestro?", Tanya escribió de nuevo. Gag. ¿No podían llegar a algo mejor que eso? Que bajo.
Sonó mi teléfono celular, y trato de sacarlo, pensando que era Rose que me estaba regresando la llamada. Sin embargo, el identificador de llamadas mostraba un número que no reconocí.
-¿Hola?
― ¿Bells?‖
-Esta es Bella –digo, acunando el teléfono entre el hombro y la barbilla y desplazándome a través de las imágenes de Tanya, la mayoría de los cuales mostraba su mala cara para la cámara, y en traje de baño. En serio, traje de baño. Y ella no estaba en la playa o la piscina o en ninguno de ellos.
-Hey –dice la voz, sonando nervioso. -Es Edward
―Ah –le digo. –Um, hola –Cierro el navegador, preguntándome si de alguna manera vio que yo estaba en su perfil, y ahora está llamando para decirme que deje de acecharlo.
-No estabas durmiendo, ¿verdad?
―No, en absoluto –le digo. –Acabo de llegar a casa hace un rato.
-Genial –dice, y hay una pausa.
-Así que, eh, ¿qué estás haciendo? ¿Llegando a casa de la fiesta? –Oh, sí, eso fue realmente genial. Obviamente él está en casa llegando de la fiesta, de lo contrario no me estaría llamando. Por eso nunca he tenido un novio. Porque mientras las otras chicas llevan tops tipo halter y dejan mensajes en los perfiles de MySpace coqueteando con la gente, yo llego con el mismo tipo de joyas "Así que, eh, ¿qué estás haciendo?"
-Conduciendo alrededor –dice. –Dejé a Emmett fuera y luego me iba a ir a esta otra fiesta, pero no estoy realmente en estado de ánimo.
-Genial –le digo. ―Pero ¿por qué estás conduciendo en – Mire el reloj –medianoche?
-No estoy seguro –dice en tono confuso. –Simplemente parecía adecuado.
-Um, bien –le digo.
-Así que –dice. – ¿Dónde vives?
- ¿Dónde vivo? –Digo, dejándome caer sobre mi cama. –Edward, ¡no puedo decirte eso! Técnicamente, eres un extraño
-No soy un extraño –dice. –Y además, si no sé dónde vives, no puedo recogerte.
-¿Recogerme? –Digo, tragando saliva.
-Sí –dice. – ¿Quieres ir a desayunar conmigo?
-¿Cómo sabes que tengo hambre? –pregunto, pensando en su perfil de MySpace y sus fotos, preguntándome si todas esas chicas fueron invitadas a desayunar, también. Me cuestiono si se trata de una de esas competencias raras que tienen los chicos. Al igual que algo que leí sobre los chicos de la universidad que compiten en este juego para ver quién podía dormir con la mayor cantidad de chicas. Fue realmente, realmente repugnante, quiero decir, tal vez Edward y sus amigos tienen algún tipo de competencia rara de fotos en su MySpace. Si él cree que va hacer una foto de nosotros dos juntos, se equivoca.
―Bueno, ¿la tienes?
-Muerta de hambre, en realidad. –Tengo hambre. Pero eso no significa que voy a desayunar con él. Quiero decir, ¿hola? ¿No es así como asaltan a la gente y la matan? Te roban en medio de la noche para llevarte con un tipo del que no sabes nada, y lo siguiente que sabes, es que nadie vuelve a escuchar de ti de nuevo.
-Así que todo está arreglado –dice. – ¿Dónde vives?
No me atrevía.
-¿Bella? –Dice. – ¿Por favor? – Y hubo algo en la forma en que dijo mi nombre que me hizo pensar que realmente, realmente quería que yo fuera.
Suspiré y alcancé los pantalones vaqueros tirados en el piso. –Doce treinta y cinco Whickam Way –le digo. ―Y mejor que pagues
-Esto estaba muy bueno –le digo una hora más tarde, empujando mi plato. –No puedo creer que me comí todo, a la una de la mañana. Definitivamente no es una buena idea.‖
-Ahh, está bien –dice. Alcanzando más y usando su tenedor para cortar un pedazo de mis panqueques que quedaba en mi plato. Y lo metió en su boca.
-¿Cómo puede ser que quieras comer más? –Le digo. Ha comido tres de tus propios panqueques, con montones de fresas y crema batida, tres pedazos de tocino, tres salchichas, patatas fritas, y ahora está comiendo lo que queda de la mía.
-Tengo hambre – Se encoge de hombros y recoge la cuenta, que ha dejado la camarera en nuestra mesa. Y saca un billete de veinte de su cartera.
-¿Cuánto te debo? –Pregunto. Metiendo la mano en mi bolso y revolviendo para encontrar mi billetera.
-No –dice. –No te preocupes por eso.
―No –le digo. –Por supuesto que no. No voy a dejar que pagues.
-¿Por qué no? –Pregunta, metiéndose otro pedazo de pan. –Te he forzado a salir de tu casa a medianoche, es lo menos que puedo hacer.
-No me forzaste –le digo.
Se encoge de hombros. ―Bueno, lo que sea. Estoy pagando
―Gracias –digo, deslizando mi billetera en mi bolso, y de repente me siento incómoda. Sé que bromeé con él por teléfono acerca de que pagara, pero aun así. ¿Significa esto que es una cita? ¿Quién va a una cita a medianoche con un chico que conoció en una fiesta? Es muy raro. ¿Así es como funcionan las cosas? ¿Las chicas sólo escogen chicos al azar y luego van a citas con ellos? Supongo que sí, ya que esta noche Reneesme se ligó a Jacob en unos dos segundos. Aunque técnicamente, Edward me escogió, no al revés.
-Por lo tanto –dice Edward, de pie. – ¿Qué quieres hacer ahora?
-¿Qué quiero hacer ahora? Um, en caso de que no lo hayas notado, es la una de la mañana.
-¿Y qué? –Dice, sonriendo. -Es temprano. Oh, a menos que tus padres te quieran tener en casa o algo así.
-Oh, no –le digo. –No es nada de eso –La verdad es que a mis padres probablemente les encantaría que yo estuviera fuera. Mi padre, sobre todo. Siempre está tratando de conseguir que salga más, en vez de estar en casa, haciendo la tarea o jugando un rato en mi computadora. –Mis padres confían en mí por completo –le digo a Edward. Alcanzo y tomé un sorbo de mi chocolate caliente, tomo dos azúcares del envase sobre la mesa y las vierto en mi taza. –Viene de ser tan Goody por los primeros dieciocho años de mi vida. Se niegan a creer que yo pudiera hacer algo malo, por lo que casi siempre me dejan hacer lo que quiera.
-Así que tú has construido su confianza a un punto en que ni se les ocurriría la idea de que su hija podría estar mandando mensajes de texto cuando se supone que está aprendiendo acerca de cósenos, ¿verdad?
Estuve a punto de escupir el café. ―Oye –le digo, ― ¿cómo te enteraste de eso? –Me paso casi toda la clase de matemáticas mandando mensajes de texto a Rosalie, ya que ella no hace ese período. Por lo general no tengo problemas con la materia de matemáticas leo los capítulos la noche anterior, y además Jacob me ayuda con el trabajo, por lo que no es que yo esté perdiéndome de nada. Pero, ¿cómo Edward sabe esto?
-Estoy en el ángulo perfecto para ver cuando sacas el teléfono –dice, sonriendo. –Lo haces todo en secreto, escondido bajo el bolsillo de tu sudadera. Lo cual, dicho sea de paso, siempre te pones justo antes de cálculo, para que puedas mandar mensajes.
-Todo el mundo manda mensajes en clase – le digo, encogiéndome de hombros. Se siente raro saber que me estaba mirando, que sabe algo acerca de mí. Gracias a Dios que no sabe exactamente sobre lo que estoy mandado los mensajes de texto a Rose, porque confía en mí, sería algo vergonzoso. Vamos a decir las palabras "Jacob" y "sexo" se utilizan mucho. No es que yo esté teniendo relaciones sexuales con Jacob. O quisiera. Solo que me gusta hablar de eso. Y mucho. –De todos modos –digo, cuando la camarera se acerca y deja caer el cambio a nuestra mesa –gracias por el desayuno –Edward deja 5 dólares sobre la mesa y coloca el resto del dinero en su billetera. Así que el deja mucha propina. Eso es caliente.
-Entonces, ¿qué quieres hacer ahora? –Edward pregunta, poniéndose de pie.
-¿Qué quiero hacer ahora? –Le digo. Reviso mi reloj. ―Bueno, faltan veintiuno para la una, estoy pensando en nuestras elecciones y son el hogar o el hogar.
-Wall-Mart está abierto –dice Edward, manteniendo abierta la puerta para mí. –Y oí que están teniendo una venta de sudaderas con capucha. Tú podrías conseguir otra. Ya sabes, para ayudarte en matemáticas
-Oh, sí, gran plan –le digo. –Nuestra primera cita y me llevas a desayunar a la una de la mañana, y luego a Wall-Mart. Qué romántico –Se ve incómodo por un segundo. –No es que esto es una cita ni nada –agrego rápidamente. –Yo estaba jugando –Oh, Dios mío, ¿podría haber sido más tonta? ¿Quién dice eso? ¿Te refieres a una llamada al azar de un tipo que no conoces a la una de la mañana, como una cita? No es una cita. Las citas son cuando el tipo te llama días antes de montar algo, y aparece en tu casa, conoce a tus padres, y luego te lleva a alguna parte. Y todo el mundo sabe que no se supone que debas aceptar incluso una cita para el fin de semana después de un miércoles, porque entonces tu supuestamente estas desesperada, ¿no? ¿O es jueves? Sea cual sea, el punto es, esto no es así como una cita. De hecho, no estoy segura de lo que es. Si no conocen nada mejor, yo diría que fue una llamada de botín. La llamada de botín siempre ocurre a la una de la mañana. Pero con las llamadas botín, ¿no se supone que debes tener derecho a ello? Al igual, el punto de la convocatoria es obtener el derecho de botín desnudo a distancia, no perder el tiempo con formalidades como la cena y las citas. A menos que esta sea una llamada de botín, y yo simplemente no lo sé. Y Edward está tratando de engañarme para que me desnude llevándome a desayunar primero, así que, más tarde, cuando este así, "¡Esta fue una llamada de botín!" Él puede ser como: "No, no lo era, solo un desayuno." Al igual que una llamada botín modificada. Es probable que sea la nueva tendencia en el noviazgo.
-Así que –dice Edward una vez que estemos en el camino. – ¿Realmente tienes que ir a casa?
―Sí –digo, pensando en los comentarios de MySpace de él y la loca de Tanya intercambiaron hace menos de veinticuatro horas. –Debo llegar a casa –Por un segundo, espere a que él tratara de convencerme de ir a un lugar o, peor aún, dejar el coche en el estacionamiento del Wall-Mart para que podamos hacer travesuras. Quiero decir, ¿por qué él me iba a invitar a salir? Como he dicho, no es una cita, y si no es una llamada botín, entonces ¿qué diablos es?
Él se detiene en mi camino. – ¿Estás segura de que vives aquí? –Pregunta, deslizando el coche en el parque, pero dejando el motor en marcha.
-Estoy bastante segura –le digo. Saco mis llaves de mi bolso. –Tengo una llave y todo.
-Es que el buzón de correo dice 'Brewster', y tu apellido es Swan. Así que necesito asegurarme de que no estamos involucrados en ninguna actividad ilegal, en el que podría estar implicado desde que salimos fuera esta noche.
-¿Qué tipo de actividad ilegal? –Pregunté. – ¿Entrar en las casas de la gente a dormir?
-Bueno, podría ser cualquier cosa –dice, echándose hacia atrás en su asiento y fingiendo verse pensativo. –Esto podría ser la sede para tu proveedor en el tráfico de drogas. Y todos los mensajes de texto que tú haces en matemáticas son los negocios relacionados, y deben ser realizados durante el período de octavo a causa de la diferencia del tiempo en algunos países de América del Sur.
―Sí, soy una traficante de drogas total –digo, rodando los ojos. –Me sorprende que tu amigo Emmett no te haya hablado de mí, él es mi cliente más grande.
-Touché –dice Edward, sonriendo.
―No, pero en serio, la verdad es que no tengo nada que esconder – le digo, mirando a otro lado por un segundo. –Tengo un apellido diferente al de mis padres.
-Oh –dice. –Estoy un poco decepcionado de que se algo tan normal
-Tal vez te voy a contar sobre esto en algún momento –le digo, abriendo la puerta. Aunque si quieres saber la verdad, realmente no me quería bajar. Qué es una locura. Quiero decir, este es Edward Cullen. Totalmente no es mi tipo. En realidad, yo no soy su tipo. Le gustan las chicas como Nessie y Tanya, las niñas que son súper seguras alrededor de los chicos y tiene una larga lista de ligues que las respaldan. Mi lista de ligues dice así:
1. Besada por el primo de Rose, Justin, durante su fiesta de cumpleaños número siete y durante un juego de botella. Tenía los labios grasosos. No hubo lengua involucrada.
2. Noveno grado fue en dos citas con James (una vez en el cine y una vez en una cena en uno de los restaurantes de su padre, que no estoy segura de que realmente contara, ya que no tenía que pagar). Besuqueo (besos con lengua) durante cada cita, que fue un poco incómodo ya que una vez estábamos en una sala de cine, y una vez estábamos en la cocina del restaurante de su papá.
3. Pasé parte del año pasado con Ben, a pesar de que nunca fue realmente mi novio. Fumaba. Fue una mala noticia. Pero era un muy buen besador.
Edward desabrocha el cinturón de seguridad y apaga el coche. –Déjame que te lleve hasta la puerta –dice.
―Oh, no, está bien –digo, saliendo antes de que pueda protestar. Lo último que quiero es un momento incómodo al azar en mi puerta, donde está tratando de llevarme como comadreja en camino a mi casa para que pueda tratar de besarme. Me doy la vuelta y miro hacia atrás de él en el coche. –Gracias de nuevo por el desayuno, Edward
-Ha sido un placer –dice.
-Así que, eh, nos vemos en la escuela el lunes –le digo, dándome cuenta de que es verdad. Lo veré en la escuela el lunes. Es extraño. Pensando en verle en la escuela, quiero decir.
-Nos vemos –dice, y cierro la puerta del coche. Espera hasta que estoy a salvo dentro, antes de empezar de nuevo a encender su carro y salir del camino de la casa. Lo observo desde mi ventana de la sala, preguntándome qué demonios acaba de suceder, y cómo terminé yendo a desayunar con Edward Cullen.
