Hola a todos, les vengo a dejar un nuevo capitulo de esta sensual historia (?)

Bien, haciendo calculo ayer me di cuenta que solo faltaría solo3 capítulos para que termine esta historia. Espero poder terminar en ese tiempo el extra que estoy haciendo XD

En este capitulo habrá lime bien sukulento (?)

Espero que lo disfruten~

comentarios:

Melgamonster: Y eso que solo lo hizo por curiosidad XD Ayumi es hija de unos empresarios con grande exito en su venda, así que tienen suficiente dinero para ayudar a doctores en sus investigaciones de cualquier especialista de la salud: Así consiguió ser la prometida de nuestro sádico. Mitsuba pidió en forma de falsa, nada de realidad y esta historia ha hecho que haga milagro (?) xD oooh en ese tiempo a la mujeres la usaban de trofeo y para procrear, es normal que fueran tras de ella por su apariencia exótica (pero bermellón y ojos azules).

Los derechos de los personajes de Gintama le pertenece al gorila Sorachi.


El jugo de la tentación.


Sougo no entendía nada de lo que pasaba en esos momentos en la sala de la clínica que trabaja. ¿Por qué estaba ella aquí? ¿Qué era esa aura azul que veía alrededor de la bermellón? Observaba en silencio como los guardianes huían del lugar, como si sintieran el peligro si estaban cerca de esa joven.

— Tu padre atenderá al otro paciente, espero que puedas sanar de la histeria a mi hija - Kouka se fue tranquilamente de la sala, tal vez a aprovechar de pasear la ciudad mientras el doctor atendía a su hija.

— ¿Qué pasó esta vez? - más que un protocolo, era la curiosidad que sentía en esos momentos.

— ¡Todo esto es tu culpa! – Kagura apuntaba con su dedo índice al castaño, acusándolo de todo sus males — Si tan solo hicieras algo con… y… ¡tampoco ese viejo verde vendría para pedir mi mano!

No entendía nada de su reclamo hacia su persona, pero había entendido perfectamente la causa de que estuviera ella ahí. Sentía una gran molestia contra ese hombre que había tenida tal osadía, y a la vez agradecía a esa joven por haber rechazado a ese señor.

Aun así no podía evitar estar molesto por la situación.

— Por lo visto volviste a tener histeria, Kagura - diagnóstico al ver como aún mostraba esos comportamientos nada bien visto por parte de la mujer.

Tragó saliva al saber lo que debía suceder a continuación para calmarla.

Observó cómo se había detenido al escucharlo y parecía procesar sus palabras, para luego dar media vuelta de forma bastante brusca. Haciendo que se preguntara lo que la bermellón pensaba en esos momentos.

— S-Solo no hagas nada extraño - dijo fingiendo timidez, a pesar que se sentía dichosa al saber que podría sentir esas manos en otra parte de su cuerpo.

— Entonces acomódate levanta tu falda y acomódate en la cama - ordenó el castaño mientras se sacaba su chaleco y levantaba las mangas en sus brazos. Siguiendo el protocolo de forma automática para no mostrar cómo le afectaba hacer aquel tratamiento a la bermellón —. Yo haré el gesto.

Sin dudarlo, Kagura le hizo caso como muy poca veces hacía. Intentando ocultar su ansiedad por el deseo que la empezaba nublar. Incluso se atrevió a levantar sus piernas para mostrar esa abertura de su bombachudo* que mostraba su zona intima en todo su esplendor

Soltó un suspiro de placer cuando el castaño había empezado a tocar sus labios vaginales.

Sougo hacia todo lo posible para concentrarse en su trabajo, de no dejarse llevar por esos gemidos que estaba empezando a soltar la bermellón por sus caricias; a pesar de que esos sonidos era una clara señal de que estaba haciendo bien su trabajo.

Observaba como sus manos acariciaba esa zona que tanto añoraba tocar sin ningún medio de salud de por medio, incluso de introducir su miembro dentro de ella. Imaginando que era más un acto pasional y amor que por salud.

Sintiendo como su miembro se endurecía a cada melodía que esos labios rosados soltaban.

Kagura se sentía en el mundo de los sueños y la pasión, sentir como Sougo la acariciaba de una forma tan parsimonia para luego ser algo rápido y brusco en su clítoris; volviéndola loca por ese ciclo de movimiento.

Se mordió los labios y cerró los ojos, entregándose al placer que su amado le daba. Aunque fuera solo para el bien de su salud mental.

No pudo evitar gritar de placer cuando sintió algo húmedo en esa zona sensible, provocando que mirara con ojos abierto por la sorpresa al techo y se tensara un poco las piernas.

Tuvo que apretar los puños para soportar este nuevo nivel de júbilo sexual que el castaño le estaba ofreciendo.

Sougo se sentía gustoso por la reacción de Kagura a su acción.

Había empezado a lamer la intimidad de la bermellón, probándolo desde el lugar de origen ese jugo que saboreaba en sus dedos al final de cada tratamiento. No había podido aguantar su curiosidad y ansiedad cuando se percató lo húmedo que estaba la intimidad de la bermellón.

Le encantaba el sabor de su líquido, de probar y marcar indirectamente de que esa chica era solamente de él. Sobre todo como ella se estremecía con cada contacto que su lengua hacía con su zona.

Kagura se sentía en esos momentos en el paraíso.

No podía evitar gemir, sintiendo sus mejillas sonrojarse por ser tan ruidosa. Pidiendo entre gemidos más contacto con aquel exquisita carne que la enloquecía.

Gritó cuando llegó el tan ansiado orgasmo.

Sougo se levantó mientras saboreaba el jugo que había quedado en su labio. Disfrutando su sabor lo más que podía.

— Con eso ya no deberías tener histeria por un buen tiempo - el auto control del castaño estaba al máximo para actuar como el profesional que era y no saltar sobre la sexy bermellón que tenía en frente.

— ¿L-lo has hecho con otra mujeres?... - No podía evitar preguntarle, a pesar de la satisfacción que sentía en ese momento, en su corazón había una gran incertidumbre al recordar que no solo a ella la trataba por dicha enfermedad por su amado.

Sougo miraba en silencio a Kagura, quien aún no se acomodaba su ropa interior y su vestido, permitiéndole una grata vista de aquella intimidad. Tuvo que desviar su mirada para evitar que sus impulsos se volvieran a desatar y actuar como si fuera un abusivo.

— Es la primera vez que uso esta técnica, es algo que estaba pensando hacer y tú eres fuiste perfecta para emplearlo. - se excusó, dándose cuenta recién de sus actos. Aunque no se arrepentía para nada de aquello.

— No lo hagas con otra de tus pacientes… - ¿estaba escuchando bien? ¿por qué le pedía tal osada petición? Sus ojos rubíes volvieron a mirar la figura de esa mujer. Quien, ya estaba acomodándose su vestido y evitaba cualquier contacto, fingiendo que era más interesante su vestido.

— Debo hacer cualquier cosa para calmar la histeria de mis pacientes - provocó el castaño, sin comprender el comportamiento de la bermellón, aunque en lo más profundo de su mente se decía que las palabras de la bermellón eran por celos.

— Te informo que necesitas prácticas, yo… no tengo problema de ser usada para perfeccionar tu técnica - Kagura se sentía ansiosa a la decorosa propuesta que le estaba dando al castaño —. No hay problema, solo quiero ayudarte a ser un mejor doctor.

Sougo no podía creer lo que escuchaba, sentía sentimientos encontrados por las palabras de su ex compañera de juego. Kagura no debía pedirle ese tipo de petición, ¿acaso ya no era inocente y sabía sobre el sexo? Un ardor sintió en su pecho al pensar que tal vez hubo alguien enseñándole esas cosas que él deseaba enseñarle. ¿O solo era porque realmente quería ayudarlo en su trabajo? Si era así, se sentía algo decepcionado pero aliviado de aun pensar en ser él quien le enseñe los placeres de la cama.

Debía controlar sus pensamientos si no quería ser más evidente con su excitación.

— Está bien, solo a ti lo hare hasta que lo perfeccione… - No era un idiota para desaprovechar tal ofrecimiento, deseaba probar más esos jugos prohibido que solo la bermellón le podía dar — Solo si soy el único que te puede hacer técnica - obviamente, no iba a permitir que otros hombres tuvieran el privilegio de hacer tal acto con ella.

Aunque sabía perfectamente que Kagura no dejaba que ningún otro médico la viera, incluso rechazaba rotundamente a su padre. Siempre eligiendo a él sobre lo demás.

Sougo sentía como su corazón latía con bastante fuerza cuando Kagura le dio una dulce sonrisa para sellar el trato.


Bombachudo: Son los calzones de las mujeres en la época victoriana, tiene la peculiaridad de que en su centro estuviera abiertas para que a la hora de hacer sus necesidades le fuera mas fácil para la mujer. Así que Kagura solo necesito levantar su falda con sus capas para mostrar su intimidad a Sougo *inserte emoticon de fuego y la luna perversa aquí*

Histeria: En todo el capítulo se centro en la "histeria" que tenía Kagura y como Sougo la trato. Aunque no lo crean, la frustración sexual de la mujer se trataba como una enfermedad y que solo se podía ser tratada acariciando el clítoris, cualquier comportamiento que estaba mal visto para una mujer era tratado como histeria. De hecho, fue motivo de que se hicieran los consoladores y los vibradores, como objetos para la salud de la mujer y que con el tiempo empezaron a tener una imagen mas morbosa y sexual.