Capítulo 3 "Un problema menos"

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El entrenamiento se volvió más monótono de lo normal, el chico logró concentrarse lo suficiente y de esa manera terminó más temprano.

-Ryoma- Una mano lo tomó delicadamente por el hombro.

El chico volteó la cabeza y observó el rostro preocupado de su entrenadora Sumire Ryuzaki.

-¿Si?-

La mujer retiró su mano del hombro del chico al tiempo que se enderezaba pero siempre manteniendo la mirada en el joven genio del tennis.

-¿sabes por casualidad qué le pasó a Sakuno el día de hoy?-

Ryoma observó a la mujer con un gesto serio, preguntándose a si mismo porqué había salido a conversación el motivo de sus ahora frecuentes distracciones, después de unos segundos negó con la cabeza.

-En ese caso lamento mucho haberte molestado- Dijo solemnemente Sumire, en realidad esperaba encontrar la causa del repentino desinterés de su nieta por el tennis.

-No es molestia- afirmó Ryoma y se dispuso a retirarse, pero esta vez una segunda persona lo detuvo cuando ya iba a salir de las instalaciones.

-¡Príncipe Ryoma! ¡Espera!-

Ryoma no tenía intención de escuchar a Osakada y su largo discurso que frecuentemente aborrecía, sin embargo era demasiado tarde, la chica terminaría por alcanzarlo, así que porqué esforzarse.

La chica corrió y alcanzándolo se paró frente a él bloqueándole el camino.

-Pido disculpas por la ausencia de Sakuno, sin embargo creo que es preciso informarte que no estará más en el club de fans que yo…-

-No me interesa- pronunció cortante Ryoma.

-Pero Príncipe Ryo..-

-Ella ya me había dicho que dejaba el tennis, no es necesario que me lo repitas-.

-Pero…-

Tomoka entrecerró los ojos, las ganas de llorar finalmente se hicieron sentir como punzadas en los ojos y se vio obligada a morderse el labio inferior para evitar ponerse vulnerable frente al chico. Tenía tantas ganas de disculparse con Sakuno, evidentemente Ryoma por alguna razón ahora se veía molesto con ella; vaya y eso que ni siquiera sabía que la joven Sakuno Ryuzaki había dejado todo por culpa de ella. Pobre Sakuno tenía que hacer algo para reponer el daño, no era muy tarde.

-Ya me voy- se adelantó Ryoma, reacomodó su mochila por encima de su hombro y se alejó de la joven.

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Al día siguiente.

Sakuno caminó desairada cerca de las canchas de tennis, vislumbró a algunos titulares, tales como Tezuka, Kaoru y Eiji, se detuvo un momento a contemplar a los entusiasmados jóvenes y se dispuso a continuar su camino, sin embargo…

-Sakuno Ryuzaki ¿cierto?-

-¿Eh?- Se dio medio vuelta y se encontró con el rostro carismático de Momoshiro.

-Momoshiro-sempai- se apresuró a decir la chica mostrando cierta reverencia.

-¿Cuántas veces tendré que repetir que me digan momo-chan?- refunfuñó con un rápido guiño.

-Momo-chan- corrigió ella entonces -¿Qué sucede?

-Bueno no mucho, sólo me preguntaba qué había pasado con nuestra porrista, es decir no te hemos visto en los entrenamientos-.

-¿hum?- Sakuno se preguntó si todo este tiempo Momoshiro-sempai había estado al tanto de su presencia, ¡que vergüenza!.

-¿Qué sucede?- preguntó Momoshiro inclinándose a la altura de la chica.

-Lo lamento pero he estado muy ocupada-

-Ah ya veo, bueno qué se le puede ha…-

-No es necesario que mientas Ryuzaki- de pronto Ryoma apareció con un gesto unánime y su raqueta sobre el hombro.

Sakuno dio un giro rápido y se encontró con el rostro serio del joven Echizen, sus mejillas enrojecieron y un repentino tartamudeo se apoderó de sus palabras.

-Yo…no, Ryo…Ryoma-

-Oye no seas tan descortés con la chica- regañó Momoshiro.

Ryoma permaneció callado y enfocó en ella esa fría mirada que sólo le dedicaba a quien lo molestaba o era de su desagrado, de cualquier forma esta vez la mirada no aplicaba a ninguna de las dos.

-Con permiso- pronunció finalmente Sakuno y se retiró del lugar a toda prisa.

-Vaya, Vaya, pero qué mal chico eres, mira que tratar de esa manera a la nieta de la entrenadora-.

-No es de tu incumbencia- dictaminó Ryoma y entró en la cancha.

-¡Ah pero que odioso eres!- Momoshiro le mostró un puño cerrado y frunció el ceño.

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-¡Ryoma-kun, Gomen Nasai!- gritó para si misma Sakuno, llegó hasta las oficinas de la escuela y se sentó pesadamente en una de las bancas que se encontraban fuera. Las clases se reanudarían en media hora, ¿Qué haría hasta ese entonces?.

Un repentino escalofrío le recorrió el cuerpo al recordar la mirada fulminante que Ryoma le había dedicado; ¿Porqué estaba tan enojado? ¿Acaso ahora pensaba que era una cobarde al haberse olvidado repentinamente del tennis?

Cerró los ojos y soltó un doloroso suspiro –Ya que-.

-Ah pero que situación tan más horripilante ¿no Sakuno?-

-¿Eh?- Sakuno levantó la mirada y se encontró con una de las personas que menos deseaba ver en esos momentos. Un sentimiento de coraje e impotencia se hizo presente en ella, más sin embargo era ese tipo de cosas que jamás le ocurría y no vio manera de encausarlo mas que con un apenas perceptible gruñido. -¿Qué quieres Tomoka?-

-No es necesario que me dediques ese tipo de miradas Sakuno- murmuró la chica –Admito que lo que hice estuvo mal-

-¿A si?- preguntó Sakuno perpleja, Dios, era tan ingenua y maleable que una disculpa sincera le haría echarse a llorar y pedir perdón de igual manera, abrió la boca para comenzar a hacer lo antes mencionado pero no logró articular palabra; esa mirada, recordó, no, las cosas no se solucionarían con una simple disculpa, ahora entendía, esto iba más allá de una riña entre dos tercas y enamoradas adolescentes. Eran sus sentimientos los que estaban en juego.

-Sakuno-

-Lo lamento Tomoka pero necesitaré más tiempo- indicó.

No tardó mucho en hacerse presente la reacción de su amiga, ahora dolida y confundida, apretó ambos puños y elevó un grito de coraje -¿No fue suficiente mi disculpa? ¿Porqué me tratas así? ¡Date cuenta de que te pedí perdón!-

¿Qué había hecho para merecer tan frenética y dramática amiga? Se preguntó Sakuno al tiempo que se recargaba lo más posible sobre el respaldo de la banca, no fuera que a su amiga se le escapara una bofetada o la dejara sorda.

-Tomoka, no es algo simple. Acabo de enterarme que te gusta Ryoma-kun; para serte sincera no creo poder dejarlo todo sólo porque a ti también te gusta-.

-¡Yo nunca te pedí que lo hicieras!- finalmente Tomoka decía algo coherente y cierto.

Ahora Sakuno sintió un nudo en la garganta, era cierto, Tomoka jamás le había pedido que lo hiciera, entonces ¿porqué había sentido la necesidad de dejarlo todo? ¿Era en realidad tan débil que no podía afrontar los más mínimos de los problemas?

-Es cierto, perdona-

-¿De qué se trata Sakuno? ¿Qué sucede?- Ahora más calmada, Tomoka se hizo espacio al lado de su confundida amiga.

-Inconscientemente…-comenzó Sakuno ahora comprendiendo de que se trataba todo- no quería que nuestra amistad saliera perjudicada, así que en mi arranque de confusión decidí alejarme de todo, incluso de Ryoma-kun-.

Tomoka asintió –Lamento que nuestra pelea te haya confundido tanto Sakuno, ambas tenemos el mismo derecho de enamorarnos y hacer lo posible por conquistar a un chico, es decir…- Tomoka sonrió pícaramente –Ser presidenta de un club de fans no te da el derecho de monopolizar lo que se te antoje, ahora entiendo.

-Un- pronunció Sakuno –Lamento haber hecho una tormenta en un vaso de agua, pero me temo que ya no puedo regresar atrás-.

-¡Pero de qué hablas!-

-Al parecer Ryoma se encuentra enojado conmigo, presiento que ya no le simpatizo-.

-Tonterías- refunfuñó Tomoka y se levantó de la banca –Te daré tiempo para que recapacites y te estaré esperando en el próximo juego del príncipe Ryoma- diciendo esto en tono de orden la chica se alejó del lugar.

-Ah, ¿Porqué todo tengo que hacerlo tan complicado?- se preguntó Sakuno. Al menos ya era una carga menos sobre sus hombros, ahora el problema principal era ¿Qué haría con Ryoma-kun? ¿Cómo les explicaría a todos que sus últimas decisiones habían sido resultado de a lo que se le podría llamara un repentino berrinche?

-Baka- suspiró dolorosamente, escasos segundos pasaron y se le vino a la mente una idea-¡Eso es!.

Sujetó la bolsa en la que guardaba su raqueta y observándola con esperanza sus labios se curvaron en una sonrisa. Talvez la idea no excusaría su repentino comportamiento, pero le daría una nueva esperanza con el joven Echizen.

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Dolce S- Woow, gracias por todos los reviews, y también gracias por la aclaración de mada mada dane, ;; si ya decía yo que había algo raro, en fin xP supongo que con eso arruiné mi primer capi, en fin usaré el significado ya bien en prox capítulos, ah ahora debo disculparme por este capítulo, la verdad siento que salió poco interesante uhh, les prometo esforzarme más xP, es culpa de la escuela, también lamento tardarme en actualizar. Sigan dejando sus reviews, me motivan mucho, enserio, cada uno es leído con interés y gratitud y son realmente apreciados, gracias. Cualquier aclaración o sugerencia es igualmente apreciada.