._-_. Capítulo 2 ._-_.
POV NAMI
- ¿Acaba de pedirme que me case con usted? - Digo algo conmocionada por la pregunta.
- Si, ¿aceptas entonces? - Dice él, emocionado.
- A ver, ¿tú estas mal de la cabeza o qué?
Pero ¿y a éste que le pasa por el coco? ¿Quién en su sano juicio le pide matrimonio a una chica que acaba de conocer?
- ¿Por qué lo dices? - Pregunta.
- Porque acabas de pedirle matrimonio a una desconocida.
Sip, estoy segura de que tiene alguna falla mental. No puedo creer nada de lo que estoy escuchando, parece que fuera el sueño más dramático que he tenido. Sin embargo tenía que admitir que este hombre me atraía como las moscas a la miel. Estaba muy bueno.
- Le voy a explicar todo ¿te parece?
Bueno al menos tenía una explicación para su oferta.
- Si, adelante - le digo.
- Necesito contraer matrimonio para recibir una herencia que me corresponde, el plazo termina dentro de unas dos semanas. Por eso le pedí que se casara conmigo, además es una joven muy bella y trabajadora, eso hará más creíble la unión.
- Entonces ¿sería un matrimonio falso? - Nunca lo hubiera imaginado.
- Exacto, no sería real.
- Y espera que así nada más yo acepte ser su esposa. ¿Qué pasaría si digo que no?
- Puedo ser muy convincente Nami. Además recibiría una buena bonificación por eso.
¿Una bonificación?
- ¿Sería su esposa a cambio de dinero? Eso no me parece correcto. - A nadie en su sano juicio en realidad, pensé.
- Por lo que pude apreciar hasta ahora, usted necesita dinero y yo se lo puedo dar a cambio de un pequeño favor.
- ¡PEQUEÑO FAVOR! Casarme con usted no es un pequeño favor.
- Solo será por un año que es el tiempo que tiene que pasar para poder divorciarnos.
- ¿Un año?
- Si, solo un año. Además como dijo el médico, usted necesita dejar de trabajar tanto, yo le estoy ofreciendo una oportunidad para hacerlo y le pagaré la cantidad que quiera.
- No me siento bien sabiendo que lo hago por dinero, me hace sentir como una puta.
- No lo piense así, además con el dinero podría ayudar a su madre.
En eso tiene razón, ese dinero me ayudaría a pagar las cuentas del hospital.
- Déjeme pensarlo y le diré ¿de acuerdo?
Él asintió.
- Muy bien, aquí le dejo mi tarjeta. - Me dio su elegante tarjeta de presentación y me sonrió. - Solo avíseme si acepta; cuanto antes mejor.
Se giró para marcharse, pero antes de salir volteo la cabeza y me dijo:
- De verdad espero que acepte, creo que es perfecta. Espero que por la mañana se sienta mejor.
POV LUFFY
Me fui con una sonrisa en la cara, estaba seguro de que ella aceptaría.
Además, sabía que todos la aceptarían también, excepto tal vez su madre, que quería que se casara con su antigua prometida. Jamás lo hubiera hecho, ya que la idea del matrimonio le daba escalofríos, pero esto era un caso de vida o muerte. Por ningún motivo iba a perder su empresa.
POV NAMI
Seguía pensando en la propuesta de Luffy, admitía que necesitaba el dinero pero no caería tan bajo para conseguirlo, seguiría trabajando como hasta ahora. Aunque apenas pudiera caminar del cansancio.
Por la mañana, me dieron el alta y me fui a casa con mamá. Cuando llegamos había un hombre de traje frente a la puerta, nunca lo había visto así que me acerqué.
- Hola, busco a Nami Harrison. - Dijo él. Miré a mi madre, ella se encogió de hombros. Yo asentí, mamá abrió la puerta y los tres entramos. Él hombre se quedó conmigo en la diminuta sala y mamá fue a la cocina a preparar algo de café.
- Yo soy Nami...
El hombre me miró serio y contestó:
- Señorita, imaginará por qué estoy aqui.
- Pues la verdad es que no.
- Debe tres meses de pago al banco.
- Ah, es eso. Mire, yo he llamado al señor Williams y me permitió pagarle lo que pudiera cada mes, me dijo que no habría ningún problema.
- Señorita, el señor Williams fue despedido por haber estafado a más de trecientos de nuestros clientes.
- ¡¿Cómo?! - no daba crédito a mis oídos- ¡¿Recién ahora se les ocurre informarme?! ¿Qué demonios les pasa por la cabeza? - El señor levantó su mano para callarme.
- Bueno, habiendo aclarado eso, ahora entenderá por qué estoy aquí. Técnicamente usted debe tres meses de pago, y me han mandado para informarle que si no paga se el banco se verá obligado a embargar todo lo que tiene para pagar lo debido.
- Pero no tengo tanto dinero.
- Lo siento señorita, yo solo informo. Ahora si me disculpa me tengo que ir.
El señor se fue sin decir nada más, me acurruqué en el sofá y comencé a llorar. ¿De dónde sacaría todo ese dinero? y ¿por qué había confiado en el señor Williams? Maldita sea, me quitarían todo. ¿Cómo pagaré las medicinas y tratamientos de mi madre? Mamá se acercó y me abrazó.
- Nami no te preocupes, ya veremos como nos las arreglamos.
- Mamá, nos van a quitar todo. - Sollocé, en ese momento me vino a la mente Luffy. Salí del abrazo de mamá y la miré un momento.
- Ya se lo que voy a hacer. No perderemos la casa, ni nada.
- No iras a conseguir otro trabajo, ¿verdad hija?
- No, ma, déjame esto a mi. Ve descansar, te ves agotada. - Mamá asintió y se fue a su habitación, tenía muy mala cara, sería mejor que descansara.
Caminé de un lado a otro por la sala pensando en qué le diría a Luffy. Bueno, fue idea de él lo del trato, así que no tenía por qué que avergonzarme de nada ¿cierto? Además el dinero era por un bueno motivo, no para derrocharlo. Tomé mi cartera y busqué la tarjeta, agarré el teléfono y marqué. A los tres tonos una voz fina de mujer contestó.
- Oficina del señor Willes.
- ¿Es..está el señor Luffy? quisiera hablar con él. - Estaba nerviosa.
- Si claro, ¿cual es su nombre? - Dijo la mujer, su tono no me gustaba nada.
- N...Nami.
- Espere un momento.
POV LUFFY
Estaba al tope de trabajo, pero cuando mi secretaria dijo el nombre de Nami, de inmediato atendí.
- Nami, que bueno que llamaras tan pronto. - Me sentía aliviado.
- Si, bueno, estoy dispuesta a aceptar su trato.
- Excelente, si quiere puede pasarse por mi oficina para arreglar los detalles.
- Está bien. Nos vemos en una hora mas o menos.
- Muy bien, la esperaré.
Dicho esto colgué, estaba muy satisfecho conmigo mismo por haber conseguido que Nami aceptara ser mi esposa. Aunque por un lado me sentía algo preocupado, la voz de la chica era triste, apagada... pero ya averiguaría que le pasaba cuando la viera.
POV NAMI
Una hora después estaba frente a las oficinas Willes. El edificio era enorme, como de treinta pisos, todo de vidrio por fuera. Me estudié un momento y aunque me puse lo mas nuevo que tenía, no llegaba ni a la mitad de la elegancia con la que vestían los empleados aqui. Suspirando entré y me dirigí a una de las recepcionistas.
- Hola, vengo a ver al señor Luffy Willes. - Dije bajito, la mujer levantó la vista y me miró de mala gana.
- ¿Tiene una cita?
- No, pero hablé con él y dijo que me estaría esperando.
- Dígame su nombre.
- Nami Harrison.
La recepcionista tomó el teléfono y me miró como si fuera una pordiosera, me sentí muy mal sabiendo que no estaba vestida a la altura de la ocasión. Me había puesto un buzo de manga tres cuartos negro con rayas, unos vaqueros oscuros y unas balerinas. La recepcionista al colgar volvió a mirarme mal.
- El señor la espera.
- Gracias. - La mujer asintió y siguió con su trabajo.
Tomé el ascensor hasta el piso veintinueve y esperé en la sala a que su secretaria me anunciara. Solamente la sala era mas grande que toda mi casa. Me sentí intimidada por todo lo que me rodeaba y no quería tocar nada para no contaminar con mis gérmenes de pobre. Esperé unos minutos hasta que vi a Luffy salir de su oficina a recibirme.
POV LUFFY
La vi sentada en uno de los sofás, estaba hermosa, tenía el pelo atado en un moño desordenado. Vestía un lindo busito y unos jeans que no dejaban nada a la imaginación. Me sentí excitado al ver sus largas piernas, pero lo que más me llamó la atención fueron sus lindas balerinas con un moñito encima. Me causó gracia y solté una pequeña risa, en ese momento ella levantó la vista y me vio.
- Hola. - Dijo ella tímidamente.
- Hola Nami ¿como has estado?
- Bien, gracias.
- Pasemos a mi oficina. - Notaba que ella estaba muy nerviosa en ese momento, lo que hizo que casi se tropezara con sus propios pies de camino a mi oficina, pero llegué a agarrarla y evitar que se cayera.
- ¿Estás bien? - El nerviosismo en ella me parecía dulce.
- Si, lo siento, es que soy algo torpe.
Me acerqué a su oído y le susurré:
- No te preocupes, siempre estaré aquí para sostenerte.
Se ruborizó completamente, quedó roja como un tomate y bajó la cara para disimular un poco. Pero ya era tarde, la había visto sonrojarse y no tengo idea de porqué pero me sentí satisfecho.
POV NAMI
Entramos a la oficina de Luffy y me dijo que tomara asiento, lo hice y esperé a que él hiciera lo mismo. Nos miramos unos segundos hasta que Luffy habló.
- Y dime ¿por qué decidiste aceptar?
- ¿ACASO ESO IMPORTA? - No quería contarle que estaba a punto de perder mi casa, pero si así me ayudaría, lo haría. Suspiré y lo miré. - Lo siento, es que esto es difícil para mi.
- Por supuesto, lo entiendo.
- No, no lo entiende. Trabajo duro para pagar las cuentas y parece que nunca es suficiente. Esta mañana se presentó un hombre del banco en mi casa diciendo que debía tres meses de pago. Le expliqué que había refinanciado las cuotas con uno de sus agentes, el señor Williams, para pagar lo que podía por mes. Este aceptó sin problemas, pero resultó ser que el tipo me estaba estafando, al parecer lo despidieron y se fugó con el dinero de trecientos clientes. Ahora debo pagar la deuda que tengo o me embargarán todo, y no tengo ese dinero. - Terminé llorando, él se compadeció de mi y se sentó a mi lado abrazándome.
- No te preocupes Nami, todo se va a solucionar. Te daré el dinero que necesitas.
Me aparté de él y lo miré un momento.
- Luffy, quiero que sepas que hago ésto porque no tengo a quien recurrir aparte de ti. Pero en cuanto pueda establecerme te devolveré hasta el último centavo.
- Eso no es necesario, con que aceptes ser mi esposa estará todo arreglado.
- Solo será un matrimonio de apariencia ¿verdad?
- Si, solo eso.
Suspiré y lo miré a los ojos.
- Entonces acepto.
- ¿En serio? fantástico.
- Si, acepto ser tu esposa
Continuara…
Me di mi único tiempito para publicarlo… REVIEWS?
