Dejo el capítulo tres x3 con este, faltarían solamente dos capítulos para terminar el fic. Espero que sea de su agrado.
Ni el anime/manga de K-ON! ni los personajes aquí mencionados me pertenecen, todos son propiedad de sus respectivos autores y son utilizados por mi persona con fines no lucrativos.
Capítulo 3
Llegó a casa de Ritsu como habían acordado. Había pasado gran parte de la noche despierta sin poder pensar en nada más que en el concierto. Claro, había pensado en Ui pero lo que más atrapaba su mente era aquel evento. No era que le gustara más que la chica, solamente que tenía un día para ensayar lo que significaba que tendría que hacerlo el día entero y no solo eso, tendría que estar sin Ui… a menos que ella se presentara en el ensayo, entonces podría hacer ambas cosas…
Llamó a la puerta y sonrió, esperando a que le abrieran. Poco después escuchó una voz demasiado familiar del otro lado de la puerta y sonrió –Ya voy- Gritó la castaña desde el otro lado de la puerta y abrió, mirando a Azusa –Vaya… llegas bastante temprano, solamente ha llegado Mio- Dijo Ritsu sonriendo mientras se hacía a un lado para dejar pasar a la menor que llevaba la guitarra en la espalda.
Azusa entró y sonrió –Gracias- Dijo quitándose los tenis y siguió a la mayor hasta su habitación donde también encontró a Mio. Sonrió al verla y se sentó a su lado –Buenos días sempai- Saludo sonriendo a lo que la mayor respondió de la misma forma. Luego de sentarse, le miró –¿Decidieron que canciones tocaremos?-
Mio sonrió y le mostró una hoja en la que venía la lista de las canciones que interpretarían en el tiempo que usarían el escenario. Azusa comenzó a revisarla y asintió una vez que termino de leer. Era bastante sencillo, sabía perfectamente cada canción aunque tenían que practicar juntas pues ese era el problema, adaptarse las cinco al ritmo de la música y coordinarse para que ninguna se adelantara o se quedara atrás. Sacó la guitarra y comenzó a tocar aunque sin conectarla a ningún amplificador para no hacer ruido –¿A qué hora vendrán Yui y Mugi?-
Las dos mayores se encogieron de hombros, negando con la cabeza y Mio fue la primera en responder –Acordamos llegar aquí antes del medio día, así que no creo que se demoren mucho más, al menos Mugi debe llegar pronto. Yui puede que tarde más si se quedó dormida…- Dijo riendo levemente y se recostó en la cama, mirando el techo de la habitación y cerrando los ojos poco después, dando un bostezo largo.
Ritsu se sentó a su lado, mirándola y sonrió –Deberíamos comenzar a practicar nosotras tres- Aquellas palabras hicieron que tanto Mio como Azusa le miraran sorprendidas y Ritsu rió -¿Qué? Debemos asegurarnos que todo salga perfecto-
Mio asintió y se puso de pie, caminando hacia donde estaba su bajo y lo tomó para después conectarlo a un amplificador e ir a sentarse a la cama. Azusa fue a conectar su guitarra a otro amplificador que identificó como el de Yui y luego también regresó a la cama. La castaña por otro lado, fue a tomar asiento en el banco que había detrás de su batería y miró a Azusa –¿Alguna canción en especial que te gustaría ensayar?-
La menor lo pensó por un momento y entonces asintió -Preferiría empezar practicando "Curry nochi rice" aunque si lo desean, podemos ensayar todo… ya veremos cuales son las que más fallan y así podemos decidir a cual practicaremos más tiempo- Ritsu negó con la cabeza suavemente y comenzó a tocar la canción que Azusa había mencionado por lo que las otras dos tuvieron que seguirle.
Un par de horas después, alguien llamó a la puerta y Ritsu se levantó –Iré a abrir, ustedes sigan practicando- Dijo mientras salía de la habitación. Esa debía de ser Yui que había llegado tarde. Ya habían tocado todas las canciones del programa tres veces, dos de ellas cuando Mugi todavía no llegaba y estaban por terminar la primera vez con ella tocando también. Poco después, Ritsu volvió a la habitación entrando ella primero, seguida por Yui. Azusa sonrió, teniendo la esperanza de que Ui viniera con ella aunque la menor no entró y eso le desanimó un poco pero de cualquier forma no hizo mucho caso. Incluso si quería verla, tenerla ahí le hubiera distraído de la práctica. Yui rápidamente fue a abrazarle, haciendo que dejara su guitarra caer en la cama y se recostara en esta, mirándola
-Sempai… tenemos que ensayar…- Le dijo mirándola y suspiró. Pocos minutos después, Yui se levantó y caminó para conectar su guitarra pero se detuvo
-¿Dónde la conecto? Azu-nyan está utilizando mi amplificador- Dijo mirando a las demás y entonces Azusa se llevó la mano al rostro.
Sabía que olvidaba algo pero no sabía de qué se trataba. No llevaba su amplificador. Se levantó rápidamente y se puso su abrigo –Comiencen ustedes, iré rápidamente a casa por el mío- Salió de la habitación y bajo las escaleras. Cuando estaba por salir, vio un par de tenis extras en la puerta y ladeó la cabeza, mirándolos con curiosidad. Esos eran…
-Azusa, ¿dónde vas?- Esa voz le robó una sonrisa y la hizo ruborizar para luego voltear lentamente y mirar a la chica que le había llamado. Ahí estaba ella, de pie a un par de metros de distancia. Ui le miraba desde la puerta de la cocina con una sonrisa pequeña dibujada en los labios.
Se terminó de poner los tenis y se puso de pie –A casa, olvide mi amplificador- Explicó sonriendo mientras salía de la casa de su sempai. Comenzó a caminar un poco rápido pues tenía que ir a casa y volver para seguir ensayando cuando sintió dos brazos que rodeaban uno de los suyos y miró a un lado, encontrándose con Ui que le sonreía
-Iré contigo, ¿está bien?- Azusa no pudo evitar ruborizarse y asintió suavemente mientras seguían caminando juntas y comenzaban a platicar, especialmente sobre el festival que se llevaría a cabo el día siguiente. Su clase también tenía cosas planeadas para el festival aunque al estar en un club que llevaría a cabo su propia actividad, Azusa estaba libre de las tareas con su clase, sin embargo Ui formaría parte de las actividades realizadas por esta.
Al llegar a su casa, Azusa se dirigió rápidamente a su habitación y tomó el amplificador para salir de ahí y volver lo más rápido que pudieran sin embargo, al darse vuelta se encontró con la castaña a menos de treinta centímetros de distancia. Se ruborizó demasiado al verla tan cerca y dejo a un lado el amplificador, cuidando de no dejarlo caer. La castaña le tomó suavemente una mano mientras le abrazaba con la otra y se apegaba un poco a ella. Por su parte, la mano libre de Azusa subió hasta el hombro de la chica, tomándole suavemente y miró sonrojada a un lado, sintiendo como la chica le hacía retroceder hasta hacerle caer en el sillón, quedando recostada con la castaña arriba de ella –Ui…- Susurró sonrojada, sintiendo como la chica colocaba su dedo índice sobre sus labios para hacerle callar.
-Azusa… te quiero…- Le susurró mirándola, acariciando suavemente su mejilla, jugando con sus cabellos con delicadeza, pasándolos entre sus dedos y acomodándolos. El rostro de la castaña también se ruborizó aunque no era nada comparado con el rostro de su amiga que estaba completamente rojo, más aún luego de oír aquellas palabras.
Sus labios rozaron por un momento y la fémina cerró los ojos mientras esperaba el movimiento por parte de Ui aunque justo cuando esta comenzó a atrapar sus labios entre los suyos y a besarle, el celular de Azusa sonó haciendo que Ui se sentara para dejar que la chica fuera por su teléfono. Azusa un poco molesta se levantó y fue por el aparato, mirando que era una llamada de Mio. Al ver la hora comprendió por que le llamaban, había pasado poco más de una hora desde que habían salido de casa de Ritsu. Respondió mirando de reojo a Ui –Bueno… si… si, ya vamos para allá… vamos saliendo de mi casa… nos vemos- Colgó y tragó saliva, mirando a la castaña que le sonreía y se puso de pie, tomando el amplificador con ambas manos
-Vamos, se preocuparan si no volvemos pronto- Azusa muy a su pesar tuvo que caminar, siguiendo a la castaña mientras pensaba en lo que había pasado ahí y lo que casi había ocurrido de no ser por aquella llamada tan inoportuna y sin más opción, tuvo que apresurarse para volver rápidamente ahí.
La noche llegó más rápido de lo que esperaba. Antes de darse cuenta ya había vuelto a casa y estaba sentada en su cama, completamente sola mientras miraba por la ventana. Su celular sonó, rompiendo el silencio y ella corrió para tomarlo, esperando que fuera Ui aunque se decepcionó un poco al ver que era su mamá –Bueno…-
-Bueno, ¿Azusa?-
-Si mamá, soy yo-
-Hola cariño… discúlpanos a tu papá y a mí, no podremos volver para mañana, quizá volvamos hasta el martes-
-Tranquila, ya estoy grande, estaré bien-
-Sí pero… bueno, es navidad-
-Tranquila mamá, su amigo los necesita…-
-…
-¿Cómo está papá?- Preguntó intentando cambiar el tema, no sabía que tanto afectaba el tema a sus padres y lo que menos quería era deprimirles.
-Bien, te manda un beso y un abrazo y dice que te cuides mucho-
-Dile que yo también y que lo quiero mucho- Dijo sonriendo levemente
-Claro, se lo diré… ¿Cómo estuvo tu día? ¿Te divertiste con tus amigas?-
-Yo… sí… fue un buen día…- Susurró sonriendo levemente, recordando lo ocurrido. Había sido un gran día, sí pero estaba deprimida… luego de lo ocurrido en su casa, apenas había hablado con Ui, como si una gran barrera invisible se hubiera aparecido entre las dos y no sabía si era culpa suya pero tenía miedo de que así fuera.
-¿Segura? Suenas preocupada-
-Tranquila, lo que pasa es que mañana tendremos un concierto en la escuela… estoy cansada, practicamos todo el día en casa de Ritsu-sempai-
-Ya veo… entonces ve a dormir cariño, te quiero. Cuídate mucho y que te vaya bien mañana-
-Gracias mamá… igual a ti, cuídense- Luego de despedirse, ambas colgaron el teléfono aunque Azusa no fue a dormir, simplemente se quedó viendo a través de la ventana, notando como comenzaba a caer algo de nieve. El frío había aumentado a lo largo del día… ¿Tendría un buen clima mañana o se volvería aun peor a lo largo de la noche? Esperaba que mejorara el clima… de lo contrario el festival podría no salir tan bien y muchos podrían preferir quedarse a descansar en casa a salir al frío tan intenso que podría llegar a hacer.
Aunque esa no era su mayor preocupación, intentaba buscar algo que le distrajera de lo ocurrido, algo que evitara que se deprimiera aunque no había muchas cosas. Simplemente comenzó a pensar en las cosas que podría hacer al otro día en el festival y entonces, una vez más vino a su mente Ui… ¿por qué todo terminaba relacionándose con ella? Tragó saliva y se recostó boca abajo, hundiendo el rostro en la almohada. No se dio cuenta cuando, pero se quedó profundamente dormida y eso era lo mejor, necesitaba descansar y reponer las energías que había gastado a lo largo de ese día.
A la mañana siguiente, despertó por una llamada a su celular. Lo tomó y vio que se trataba de Ritsu –Bueno…- Dijo al contestar, aún adormilada
-¡Azu-nyan ¡ buenos días- Dijo la chica, tan hiperactiva como siempre –Me preguntaba si te gustaría venir a desayunar a mi casa, las demás también van a venir y así podemos aprovechar y practicar un par de veces antes de ir al festival- La chica se sentó en la cama, tallándose los ojos y miró la hora.
-Ritsu… son las 7 de la mañana…- Susurró haciendo una pequeña mueca pues podría seguir durmiendo. No sabía que se traía entre manos pero seguramente no era un ensayo -¿Qué es lo que necesitas?- La castaña sonrió y dio un pequeño suspiro
-Me atrapaste… bueno, no quiero ensayar, quería tu ayuda para hacer algo…-
-¿Qué cosa?- Preguntó Azusa mirando el techo de su habitación
-Un regalo para Mio… cada año le regalo algo en navidad pero esta vez con los ensayos no tuve tiempo para hacerlo y bueno… Mugi está ocupada así que no puedo pedírselo y Yui… es Yui… así que esperaba poder pedírtelo a ti, claro, si no tienes algo más que hacer-
-No, claro que puedo hacerlo… solo dime que es lo que necesitas- Dijo la menor sonriendo, poniendo el altavoz al celular para poder hablar sin sostenerlo y comenzó a sacar ropa para cambiarse.
Luego de haber hablado un rato con Ritsu y de tomar un baño rápido, había salido a la calle para comprar el regalo que la mayor le había encargado. Iba caminando por el centro comercial, buscando la tienda que la chica había mencionado
"Hay una tienda de artículos musicales… la banda favorita de Mio recientemente sacó un nuevo disco y ella no lo ha conseguido por lo que yo lo encargue… se supone que llega hoy… ¿puedes recogerlo? Esta a mi nombre, Tainaka Ritsu…"
Un rato luego de haber llegado, dio con la tienda que buscaba y entró, acercándose al mostrador –Disculpe…- Llamó a un empleado que se le acercó y le miró sonriendo
-¿Qué necesitas?-
-Venía a recoger un disco… está a nombre de Tainaka Ritsu-
-Mmm… permíteme…- Comenzó a revisar en la computadora y luego de un par de minutos asintió –Entiendo, ahora mismo te lo traigo- Dijo para luego ir a la trastienda. En cinco minutos estaba de vuelta con un disco envuelto, listo para regalar.
-Gracias, ¿Cuánto es?- Preguntó mientras miraba el disco, preguntándose de que grupo sería, Ritsu no lo había mencionado.
-Ya esta pagado, no es nada-
-Ok, muchas gracias- Dijo sonriendo mientras salía de la tienda. Ya que tenía tiempo, comenzó a ver todas las tiendas que había ahí, buscando algo interesante y entonces miró una tienda que había visto hacia unos días con Ui, recordando que a la castaña le había gustado un peluche aunque no tenía dinero para comprarlo. Abrió su monedero y contó el dinero que llevaba en ese momento. Le alcanzaba. Sonrió y entró a la tienda, buscando el peluche que la chica quería y cuando lo encontró lo tomó y fue a la caja. Pagó y volvió a casa pues era algo grande así que le incomodaba un poco andar con él por la calle. La pregunta era como se lo daría… aunque ya vería la forma, por ahora tenía que ir a reunirse con las demás a la escuela así que tomó su guitarra y la guardó para luego partir hacia la escuela.
Al llegar a la escuela no encontró a ninguna de las otras chicas del club así que comenzó a recorrer el patio, mirando todos los puestos que había. Puestos de comida, juegos, artículos de distintos tipos, prácticamente había todo. De pronto tropezó con alguien pues iba distraída mirando un puesto de comidas y sintió como la otra persona caía al suelo. Cerró los ojos sin verle e hizo una reverencia –Lo siento, iba distraída y no puse atención… ¿estás bien?- Al abrir los ojos, se encontró con Ui en el suelo que estaba sentada y le miraba con una sonrisa divertida dibujada en los labios. Azusa se ruborizó y miró a un lado mientras la castaña se ponía de pie
-Tranquila, estoy bien…- Dijo limpiando la nieve que había quedado pegada a su ropa
-Perdón…- Insistió mirándole de reojo y luego le miró de frente, tragando saliva y recordando lo ocurrido el día anterior
Ui sonrió y le revolvió el cabello –Tranquila, no pasa nada… ¿y las demás?- Preguntó con curiosidad y Azusa negó con la cabeza
-No han llegado, soy la única- Respondió mirándole y ladeó ligeramente la cabeza.
-Entiendo… bueno, tengo que ir a trabajar, lo siento… cuídate, iré a verlas cuando toquen- Dijo sonriendo y justo cuando Azusa pensaba despedirse, sintió como rápidamente la castaña unía sus labios a los de ella y le besaba de una forma efímera para luego romper el beso y alejarse corriendo, aprovechando la sorpresa que se había llevado Azusa con esta acción.
Lo único que pudo hacer fue seguirla con la mirada mientras sentía sus mejillas arder y unas cuantas miradas curiosas de las personas que habían visto lo ocurrido. Bajo la cabeza para cubrir su rostro sonrojado con su cabello y comenzó a caminar para alejarse de ahí, buscando un lugar más tranquilo.
El concierto estaba a solo unas cuantas horas y la chica solo hacía que Azusa estuviera cada vez más y más nerviosa aunque al mismo tiempo, feliz.
