Antes de nada, siento mucho haber estado ausente estos 2 meses. ¡Tenía demasiados examenes! Bueno, ahora que es verano os aseguro que voy a subir más capítulos más largos.
Ah, y muchas gracias por los que sigáis leyendo mi historia durante todo este largo tiempo.
3. Mal comienzo
Las clases terminaron. Eugene iba de camino hacia la salida de la escuela, pero escuchó como alguien le gritaba.
"¡Eh, tío! ¿Vamos a dar una vuelta?"
"Lo siento, Max. Tengo que hacer un trabajo."
"Bueno, si quieres te puedo ayudar."
"Gracias, pero es un trabajo en parejas." Eugene dijo, señalando a Rapunzel, que estaba sentada en un banco hablando con Ashley.
"Oh, bueno. Entonces nos vemos mañana. Adiós." Max dijo, alejándose.
"Adiós."
"Eh, ¿sabes que harán un festival de fuegos artificiales? Es éste sábado. ¿Quieres venir?"
"¿Fuegos artificiales? No, gracias, Ashley."
"¡Será divertido! Ven, por favor..."
"Lo siento. Odio los fueg-"
"Eh, rubita. ¿Nos vamos?" Eugene dijo, acercándose a las dos chicas.
"Ella tiene un nombre, ¿sabes?" Dijo Ashley, enfadada.
"Tienes razón. Era… D-¿Dekunzel?"
"Rapunzel. No es tan difícil de recordar."
"Lo que sea. Vamos, rubita."
"¡NO ME LLAMES ESO!" Dijo Rapunzel, levantándose."Adiós Ashley, hablamos luego."
"Adiós." Ella siguió a Eugene, que estaba a unos metros de ella. Eugene pudo ver como Ashley le daba una mirada asesina que claramente decía: 'Le haces daño y te mato.'
"¿Vamos a tardar mucho?" Ella preguntó mientras se alejaban.
"Oh, ya veo la princesita es impaciente."
"Solo quiero acabar lo más rápido posible para no estar contigo, idiota."
"Venga, si sé que te gusta estar conmigo."
"Oh, cállate."
"Cállate tú."
"¡CÁLLATE IDIOTA!
"Me callaré si tú te callas."
"Bien."
"Bien."
"¡Vale!"
"¡VALE!
"Bueno, ya hemos llegado. Sólo una cosa. Cuando entremos, por favor sube rápidamente las escaleras. "
"¿Por qué?"
"Tú solo hazlo." Él puso la llave en la puerta y la abrió. Rapunzel entró y subió las escaleras, como Eugene le había dicho.
"Mamá, ya he llegado. Ha venido una chica a-"
"¿Una chica?" La madre de Eugene corrió hacia él. "¿Dónde está?"
"Eh, mamá. Cálmate. "Dijo Eugene sujetándola por los hombros. Ella estaba oyendo la conversación, confundida.
"¡Está arriba! ¿A que sí? "Subió las escaleras y se encontró con Rapunzel.
"¡Mamá!"
"Hola querida. Soy Lisa, la madre de Eugene. ¿Cómo te llamas?"Dijo Lisa, dándole la mano.
"S-soy Rapunzel."
"Mamá, solo ha venido a hacer un trabajo de clase."
"Oh, perdón. Bueno, yo… estaré en la cocina."
Mientras Lisa bajaba las escaleras, Rapunzel pudo oír unos pasos corriendo y una voz de una niña que gritaba.
"¡EUGENE!"
Ella era una niña pequeña. De uno años. Pelo marrón y ojos de color miel, al igual que él.
"Hola, pequeña."Dijo Eugene, abrazándola.
"¿Quién es esa chica tan guapa? ¿Es tu novia?" Dijo ella, susurrándole.
"No, no es mi novia. Es solo una amiga. Tenemos que hacer un trabajo para el cole. Después jugaré contigo. ¿Vale?"
"Vaaaale. Pero prométemelo."
"Te lo prometo."
La niña se alejó corriendo y con una gran sonrisa en su cara. Después de eso empezó a cantar una canción. Al principio Rapunzel no sabía cuál era, pero después se dió cuenta de que era una canción de la película "La Sirenita". Sonrió al reconocer la canción, recordando sus momentos de la infancia.
"Ven, es por aquí." Él la guió hasta su habitación. Era una habitación simple. No tenía nada en especial. Solo lo básico. Los dos se sentaron en silencio, hasta que él habló.
"R-Re-"
"Rapunzel." Corrigió ella.
"Oh, sí. Rapunzel. Creo que… emm… Creo que deberíamos empezar."
"Sí."
"Vale." Dijo él, mientras los dos encendieron sus ordenadores. "De acuerdo. Wikipedia, emm… Hermanos Grimm, cuentos… Oh, aquí está. Blancanieves, La Cenicienta, Hänsel y Gretel, La Bella Durmiente"…" y Rapunzel.
"¿Cuál quieres hacer?"
"Todos son igual de absurdos."
"¿Absurdos? Son cuentos de hadas, son bonitos."
"E infantiles."
"¡A lo mejor como tú!" Rapunzel se levantó de la silla, cerró su portátil y cogió su mochila, marchándose de la habitación.
"¿A dónde vas?"Eugene preguntó, aunque no le importaba.
"A mi casa. Haré el trabajo yo sola y lo firmaremos los dos. ¿Te parece bien?"
"Perfecto."
"¡Eres idiota!" Dijo esto, cerrando la puerta con fuerza. Bajó las escaleras rápidamente, encontrándose con Lisa otra vez.
"¿Ya te vas? Espero volver a verte, querida." Lisa dijo con una gran sonrisa.
"Sí, ya me voy. Gracias y… A-Adiós."
"Adiós." Lisa cerró la puerta con suavidad. Encontró un trozo de papel en el suelo y se lo guardó en el bolsillo. De pronto, su sonrisa se convirtió en una cara poco agradable. Estaba enfadada. Subió las escaleras y entró en la habitación de su hijo, sin preocuparse en llamar. Con las manos en las caderas, djio:
"¿QUÉ HA PASADO? ¿Por qué se ha ido tan pronto? ¿Qué le has hecho?"
"No le he hecho nada. Ya hemos acabado el trabajo."
"Tienes que dejar de ser tan gruñón, cariño." Lisa dijo, dándole un beso en la mejilla."Quiero volver a ver al Eugene de antes. ¿Sabes que te quiero mucho?" Se sentó al lado de su hijo y sonrió.
"Yo también te quiero, mamá." Dijo él, abrazándola.
Estuvieron así unos segundos, y cuando se separaron Lisa sacó algo de su bolsillo. Era el trozo de papel que había recogido del suelo unos minutos antes. Era pequeño, y estaba medio arrugado. Parecía tener algo escrito.
"Se le ha caído esto cuando se ha ido. Dáselo mañana, ¿vale?"
"De acuerdo, mamá."
Lisa salió de su habitación. Eugene miró el papel, confuso. Lo abrió un poco, ya que estaba arrugado. No era muy grande, pero tenía algo escrito en él:
No hay fuegos artificiales sin ti, papá.
No ha estado muy bien, lo sé. Tengo ideas para próximos capítulos, muchas, pero en este capítulo me he quedado bloqueada. Si tienes alguna idea, por favor, escríbeme en los comentarios :)
