¡Holaaa! Disculpen la demora, ¡Disfruten la lectura!:
CAPITULO 3: Los padres.
-Y ahora que está confirmado, ¿Qué harás?. – Preguntó la peliazul tomando su café.
-Decírselo a mis padres. – Torció la boca.
-Ou, ¿Cómo crees que lo tomen?. –
-Mi padre no me preocupa tanto, pero mi mamá. – Puso cara de sufrimiento. – Saldrá la androide que tiene adentro. –
Bra rió.
-Te creo…bueno, algún día tendrás que hacerlo. –
La rubia asintió.
-Tenía pensado ir esta tarde a Kame House. –
-¿Quieres que vaya contigo para darte apoyo moral?. –
-No, no te preocupes, puedo ir sola. – Sonrió suavemente.
-Bueno, cualquier cosa me llamas, ¿está bien?. – Bra se levantó y miró a Marron con una sonrisa.
-Claro, te llamaré más tarde. –
-¡Dieciocho, Marron llegó!. – Krillin salió a recibir a su hija recién llegada dándole un abrazo y besando su cabecita.
La chica rubia suspiró, su padre la adoraba tanto y estaba tan orgulloso de ella, que contarle la noticia la llenaba de miedo.
-¿Cómo estás princesa?. –
Marron trató de sonreír.
-Bien…estoy bien. – Siguió sonriendo. – ¿y mamá?. –
-Está adentro, vamos seguro se muere por verte. –
La chica siguió a su padre y entró a Kame House tratando de buscar a su madre.
-Mamá. – Dijo luego de verla sentada en el sofá, viendo televisión con cara de aburrición xd.
Cuando dieciocho miró a su hija, sus ojos se suavizaron y sonrió suavemente. Marron sonrió fingidamente por segunda vez. Era su vivo retrato, ambas rubias y de ojos azules como cielo.
Parpadeó tratando de darse ánimos, su madre era mitad androide, o sea que tenía un carácter que había que saber tratar y hacerla enojar no era muy recomendable.
-¿Y el maestro Roshi?. – Preguntó tratando de cambiar el tema antes de sus padres se dieran cuenta que algo andaba mal.
-Fue al Monte Paoz unos días. – Respondió Krillin y sonrió. – ¿Quieres algo para tomar?. –
Marron asintió.
-Un vaso de agua estaría bien, gracias papá. – El hombre se levantó y se fue a la cocina, mientras sentía la mirada de su mamá en ella.
-¿Ocurre algo?. – Preguntó la mujer.
-Am, ¿por qué preguntas?. – Se sentó a su lado.
-Estás temblando. – Marron miró sus manos, estaban temblando contra su voluntad.
Cerró los ojos fuertemente tratando de calmarse.
-¿Qué? ¿Estás enferma Marron?. – Krillin llegó y le entregó el vaso de agua.
-Sí es que… no me he sentido bien estos días. – Susurró.
-¿Qué ocurre, quieres ir al hospital?. – Preguntó el hombre sentándose a su lado acariciándole la mano.
-La verdad es que... – Empezó, tenía que hacerlo alguna vez, era ahora, o esperaba que pasaran los meses y sus padres se dieran cuenta cuando su vientre empezara a crecer y sería mucho peor. – Ya fui al hospital. –
-¿Y qué tienes? ¿Algo grave?. – Preguntó la semi androide.
-Ah ya entiendo, vienes a quedarte unos días para recuperarte. – Sonrió Krillin.
La chica negó y suspiró.
-Lo que pasa es que…. – Suspiró otra vez y trató de ahogar las lágrimas que querían salir de sus ojos. – Estoy…embarazada. – Susurró escondiendo su cara entre su pelo rubio.
Subió su mirada para mirar a sus padres, quienes estaban como idos con la noticia, tratando de procesar las palabras de su hija.
-Marron…. – Empezó el hombre sereno, como tratando de controlar la situación.
-¡Eres una tonta! ¿Cómo? ¿¡Cómo se te ocurre quedar embarazada a esta edad! ¡SOLO ERES UNA NIÑA!. – Dieciocho se levantó para mirar a su rubia hija. – ¿¡NO SABES EL ESFUERZO QUE ESTÁ HACIENDO TU PADRE PARA ENVIARTE A LA UNIVERSIDAD! ¡NO NOS SOBRA EL DINERO! ¿¡COMO PRETENDES CRIAR UN HIJO! ¡POR KAMISAMA MARRON!. – Gritó la mujer furiosa. – ¿¡EN QUÉ RAYOS PENSABAS!. –
-Yo…no lo sé. – Susurró al borde de las lágrimas.
-¡ES OBVIO QUE NO SABES!. -
La mujer la miró por última vez antes de suspirar con el ceño fruncido y darse vuelta para subir las escaleras para ir a la segunda planta.
Krillin miró a su hija, él estaba igual de enfadado que 18, pero ya no valía la pena recriminar a Marron.
Ahora lo que necesitaba su hija era apoyo, aunque sea de alguno de sus padres.
Suspiró antes de abrazar a la rubia, quien estalló en llanto luego de las palabras de su madre, y se aferró a los fuertes brazos que la sujetaron.
-Marron. – Empezó. – Ya está, no vale la pena llorar. –
La chica se deshizo del abrazo de su padre y lo miró con el rostro empapado en lágrimas.
-Lo siento mucho papá, nunca quise decepcionarlos así. – Krillin asintió comprendiendo sus palabras.
-Lo hecho, hecho está, ya no podemos cambiar nada. – Susurró. – Debes entender a tu mamá, nosotros esperábamos otra vida para ti, que fueras a la universidad, y que fueras independiente. – La rubia asintió.
-Lo sé. –
-Eres nuestra única hija, y que crezcas tan rápido es algo duro. – Suspiró. – No es fácil criar a un niño. –
-Lo sé, ¡Lo sé! Por eso estoy muy asustada. – Dijo angustiada. – Yo sólo… quería que ustedes me apoyaran, necesito que me digan que todo estará bien. – El llanto se hizo gala en ella por segunda vez, siendo consolada por su papá.
-No sabemos si esto estará bien, pero…quiero creerlo enserio. – El hombre sonrió suavemente, mientras Marron asentía. – Y no te preocupes por mamá, yo hablaré con ella. –
-Gracias. – Se secó las lágrimas y sonrió suavemente.
-Hija, ¿y el padre?. – Preguntó Krillin cuando ya Marron se calmó.
Ella lo miró temerosa, la madre de Trunks, Bulma, es amiga de su padre, y se armará un problema si ella sabe antes que su propio hijo.
-Este…no importa. –
-Claro que importa, él debe hacerse cargo como buen hombre. –
-Es que…aún no le digo. –
-¿Qué esperas para hacerlo?. – Marron dudó.
-No…lo sé, es que no lo he visto. –
-No tardes en hacerlo, después puede ser tarde. – Krillin se levantó. – Voy a hablar con tu mamá. –
La rubia asintió y se levantó junto con él.
-Yo me voy, tengo que estudiar. –
-Claro. – Besó su cabellera rubia de su hija y sonrió suavemente. – Cualquier cosa que necesites, me llamas. –
-Claro, gracias papá. –
Marron suspiró antes de sonreír suavemente, aunque su madre se enfureció, le quedaba algo menos, y por lo menos sus padres sabían, algo menos que hacer.
-¿Enserio tu mamá te gritó?. – Preguntó Bra luego de que Marron le contara todo lo que pasó en casa de sus padres.
-Sí, lo tomó pésimo, ya sabes cómo es, le salió el androide que tiene adentro, mi papá me dijo que se encargaría de ella. – Sonrió.
-Bien, ¿y ahora qué?. –
-Pues…decirle a tu hermano. –
Bra no dijo nada, estaba segura que la noticia no alegraría mucho a Trunks luego de lo que se enteró esta tarde.
Uy, ¿y en qué andará Trunks? JAJA, ¡Gracias por sus comentarios! Me hacen feliz *-*
Ñañaña, Sigan comentando ¡yay!
¡Nos leemos en el siguiente capítulo!
