PARA SIEMPRE…... ¿ES MUCHO TIEMPO?
Draco se arreglaba para asistir a su baile de graduación. Su aspecto estaba impecable vestía una finísima túnica de seda negra, una camisa blanca, su pelo se encontraba perfectamente peinado. Pero lo que realmente llamaba la atención era ese especial brillo en sus ojos que aumentaba su atractivo considerablemente.
Había llegado el día…esta era la noche en que quemaría sus naves para no regresar jamás. Estaba preparado lo sabia, lo estuvo incluso antes de que él mismo lo supliera y era gracioso que precisamente ella se lo hubiera hecho ver tal como tantas cosas. Aun recordaba ese día y sin proponérselo su mente viajo a ese momento del tiempo en el que sus ideas y su vida cambiarían para siempre.
Draco se encontraba esperándola en su lugar, era un poco tarde y se sentía preocupado por que por lo regular ella siempre llegaba primero, si algo tenia Hermione Granger es que era extremadamente puntual y el que no apareciera por ningún lado lo inquietaba. Fijo su vista en el gran roble y descubrió el pequeño corazón con las iniciales H & D. Cuando había escuchado de esa extraña tradición muggle le había parecido tan ridícula pero ahora al ver su nombre enlazado con el de ella comprendía su significado. Amenos que un rayo partiera ese árbol sus nombres estarían juntos para siempre….para siempre… eso era mucho tiempo. Jamás se había planteado. Es cierto que las normas de su familia dictaban que tenia que contraer nupcias a una edad especifica pero siempre vio ésa fecha demasiado lejana como para tomarla en cuenta a demás de que sus padres se encargarían de eso buscando una linda chica de sangre pura con quien comprometerlo, o al menos eso era lo que dictaba la traición. Se encontraba inmerso en sus pensamientos cuando sintió un fuerte abrazo en su espalda. Draco reconoció inmediatamente de quien se trataba, ese aroma era inconfundible.
- Llegas tarde – sentencio serio –
- Solo un poco, ¿llevas mucho tiempo esperándome?
- No mucho – Draco se dio vuelta para verla y se encontró con una cara resplandeciente de alegría, sus ojos brillaban con tal intensidad que sintió celos- se puede saber donde estabas
- En la oficina de la profesora McGonagall y… ¡adivina que!
- ¿Qué? – No sabía por que, pero el que hubiera ido al despacho de la cacatúa y viniera tan feliz no le daba buena espina
- ¡Me han dado una beca para estudiar relaciones exteriores en una universidad de Norteamérica! ¡No es maravilloso! ¡Te imaginas! conocer otros países, sus culturas, sus costumbres es realmente increíble! ¡Oh Draco me siento tan feliz! – Hermione se abrazo a su novio sintiéndose la mujer más feliz del mundo. Su sueño de una integración mágica mundial podría hacerse por fin realidad. Sin embargo para Draco fue como un balde de agua helada… ¿Hermione se iba? ¿SU Hermione lo dejaba? No, definitivamente eso no podía ser.
-Ah…que bien – Hermione sintió la tensión en el cuerpo del rubio y lo soltó para verlo a los ojos. Draco se encontraba molesto, eso lo podía adivinar con tan solo ver la tormenta que se reflejaba en sus pupilas.
- ¿Eso es todo lo que tienes que decirme?
- Y que quieres que te diga, tú ya haz tomado tu decisión. Te iras al terminar el colegio así que lo que yo pueda decirte viene sobrando ¿no crees?
- ¿Cómo puedes pensar eso? – La castaña lo veía asombrada
- ¡¿CÓMO?! ¡POR MERLÍN HERMIONE! ¡¿Qué quieres que piense?! Cuando llegas eufórica diciéndome que te vas, así nada mas, sin tomar en cuenta para nada mi opinión ¿QUE QUIERES QUE PIENSE? ¡¿HE?! ¡QUE ME ESTAS MANDANDO AL DIABLO, QUE LO QUE HAY ENTRE LOS DOS NO TE IMPORTA EN LO MAS MINIMO!
-¡ESO NO ES CIERTO! - Hermione sentía como toda esa alegría que apenas unos minutos atrás la había invadido era arrollada por ese sentimiento que no podía definir pero que le dolía y sin que lo pudiera evitar sentía como sus ojos se llenaban de lagrimas pugnando por salir.
- ¡¿NO LO ES?! ENTONCES QUE ES ¡¿HE?! ¡DIMELO….MALDITA SEA…..DIMELO HERMIONE GRANGER, Y ACABEMOS CON ESTA ESTUPIDEZ DE UNA PUTA VEZ!- Draco sentía hervir su sangre de coraje e indignación pero sobretodo de miedo…miedo a que lo dejara….miedo a que se alejara….miedo a perderla.
- Tú sabes que eso no es cierto, tú sabes que te amo más que a nada en esta tierra, lo sabes ¿verdad? – Hermione se sentía tan abatida, ¿como equilibrar sus sueños profesionales con sus sueños de mujer?. Ella amaba a ese hombre pero sabia que si decidía irse a perseguir su sueño de gloría lo perdería irremediablemente…tal vez para siempre….y sin embargo era tan difícil poder decidir en ese momento, se sentía perdida. Necesitaba a su mejor amigo para que le diera consuelo y la aconsejara y era irónico que precisamente su mejor amigo desde hacía mucho tiempo era precisamente él.
Draco no pudo resistirse a esa mirada de tristeza cubierta por el silencioso llanto. La amaba, la amaba de verdad y el solo pensar que podía perderla le hacia sentirse terriblemente desolado. La tomo entre sus brazos muy fuertemente sintiendo el calor de aquella mujer que se había convertido en parte indispensable de él. Hermione al sentir el contacto de su cuerpo no pudo soportarlo más y lloro abiertamente en el pecho de su novio ¿Cómo era posible que dudara de su amor?
- No quiero que te vayas- la voz de Draco sonó demasiado ronca a causa del cúmulo de emociones que pugnaban por salir- no quiero que me dejes. Pronto recibiré el fideicomiso que me heredo mi abuelo, podemos rentar un departamento y vivir juntos, solos. Además apuesto que cualquier universidad en Londres te recibiría en segundos – Hermione se soltó del abrazo del rubio para mirarlo desafiante
- ¿Qué es exactamente lo que me estás proponiendo, Malfoy?
Draco sintió como si un millón de piedras cayeran a su estomago ¿Qué era exactamente lo que le estaba proponiendo? Matrimonio definitivamente no era. La idea de case le inspiraba un gran temor y respeto, por lo que no quería arriesgarse a unirse para siempre a nadie. Ni siquiera a ella.
—Lo que vale entre nosotros es el amor —le confeso—. Esto que estamos viviendo. Es algo superior, más sublime, más imperecedero que un contrato de papel. No necesitamos los convencionalismos sociales. Tú y yo podemos unir nuestras vidas sin tanto formulismo, con la confianza de que no nos traicionaremos nunca.
— ¿Quieres que vivamos juntos? ¿Y por cuánto tiempo?
- Para siempre.
—Si es así como lo sientes, entonces casémonos.
—Pero, ¿y si no funciona?- Se quedó callado, con la vista perdida. No lo entendía, por Merlín que no lo entendía.
- Si lo que buscas es una aventura más de la que puedas huir en cualquier momento, la unión libre estará bien para ti, pero no para mí, porque yo no busco eso. El día que me entregue a alguien será dando el todo por el todo. Quemaré los puentes tras de mí para verme obligada a caminar hacia adelante. No voy a eludir la responsabilidad de un hogar jugando a la casita.
- Me estás malinterpretando, Cosa. Vivir juntos sería un comienzo excelente —insistió—. Sólo así nos conoceremos a fondo y decidiremos sobre nuestro futuro con bases sólidas
—Quiero que entiendas una cosa Draco Malfoy, y quiero que te entre muy bien en esa cabeza que tienes. Yo no estoy dispuesta a ser tu concubina. Si quieres que me quede, lo haré, así sin dudarlo ni un momento pero apostando a ganar. Si en este momento me pides que sea tu esposa, aceptaré, aunque no estemos preparados, aunque la decisión nos ponga en serios aprietos con tu familia y la mía, aunque medio mundo este en contra. Aceptaré porque te amo con cada fibra de mi ser Draco, aceptare y lo haré plenamente convencida por que a diferencia tuya, yo si estoy dispuesta a hacer cualquier cosa por este amor.- Hubo un silencio tenso. Las lágrimas que un momento antes cubrían el rostro de Hermione desaparecieron dando paso a un semblante firme, decidido.
- Mi familia no me lo permitirá- Fue la única respuesta de Draco mientras se volteaba para rehusar esa mirada que le desnudaba el alma- Si han permitido nuestra relación hasta ahora es pensando que solo es un juego. Si les salgo con algo así….
- ¿Qué? ¿Te desheredaran? ¿Acaso es eso? ¡¿Eso es lo mas importante para ti Draco malfoy?! ¡¿Para eso esta escenita?! ¡¿Para decirme que de todas formas solo soy un pasatiempo en tu vida?!
- ¡POR SUPUESTO QUE NO! – Draco volteó a verla a los ojos, necesitaba que creyera… necesitaba que entendiera que ella era lo mas importante en su vida…pero si lo era ¿Por qué dudaba? ¿Por qué no estaba dispuesto a quemar sus puentes también?- Te Amo Hermione
- ¡PUES DEMUESTRALO CON UN DEMONIO! ¡PERO NO CON PALABRITAS QUE SE LLEVA EL VIENTO! SI NO CON HECHOS, ¡CON HECHOS MALFOY!
- Es difícil….
- No, no lo es – La castaña se acerco buscando su mirada, necesitaba verlo a los ojos para comprobar que lo que le decía…lo que le había dicho todo ese tiempo era verdad y no solo un juego - Es lo mas sencillo del mundo Draco...Al comprometerte verdaderamente con la persona que quieres es decirle al amor SI y no un simple QUIZÁ Por que el amor no admite dudas Draco. EL AMOR ES O NO ES.- Draco no podía menos que admirar a esa mujer, su madurez lo asombraba, su entereza, su fuerza espiritual, su inteligencia, lo dejaban sin habla. No podía dejarla ir, simplemente NO PODIA
-¿Sabes una cosa? —Dijo luchando contra las lágrimas cerrando los ojos mientras la abrazaba y se perdía en el olor de sus rizos susurrándole al oído—. Nunca te dejare ir, solo te pido un poco de tiempo…te amo Hermione…te amo y por ti soy capaz de enfrentarme a lo que sea… daría mi vida por ti.
Un ruido proveniente del baño saco de sus pensamientos al joven Malfoy. Un joven delgado de piel blanca, cabello oscuro y ojos miel salía de él completamente vestido pero con el pelo aun mojado. Theodore Nott miro al rubio desde el la puerta. Desde su regreso al Colegio después de la guerra, se había vuelto amigo y confidente del joven Malfoy. Theodore era un chico reservado pero muy maduro, sus juicios casi siempre eran acertados, además de que su historia era muy parecida a la de Draco ya que se encontraba enamorado de una chica muggle que había conocido en un viaje que hizo a casa del hermano de su madre en Cotswolds. Por supuesto esto no le gusto a su padre quien lo obligo a volver inmediatamente prohibiéndole terminantemente regresar.
- ¿Estas listo Draco? – Theo noto que su amigo parecía preocupado, y no era para menos, lo que intentaba hacer era algo realmente "grande" como para tomarlo a la ligera.
- Lo estoy…creo que lo he estado desde hace mucho…
- Me alegra oír eso, ¿tus padres acudirán a la ceremonia?
- No lo sé, solo mi madre…creo…después de nuestra platica no creo que a Lucius le haga mucha gracia verme
- ¿Qué piensas hacer con eso? – Theodore se sentó al lado del rubio palmeando cariñosamente su espalda como muestra de su apoyo.
- Nada, mi decisión esta tomada y si no lo acepta pues allá él…hace mucho que su opinión dejo de ser importante para mi.
- Te entiendo…- suspiro – a mi me pasa lo mismo
- Te iras a Cotswolds, ¿cierto? – Draco sabia que entre los planes de Theodore después de salir del colegio eran trasladarse a esa ciudad en busca de la joven que se adueñara de su corazón tiempo atrás.
- Así, es…pero prometo estar aquí ese día….por nada del mundo me perdería ver como el "Gran Draco Malfoy" camina hacia el patíbulo- Draco le lanzo un golpe que el joven esquivo con gran agilidad- ¿Qué?
- Muy gracioso Nott
- Que te puedo decir…es uno de mis tantos atractivos. Anda, apúrate por que se nos hará tarde. ¿Te espero?
- No, adelántate….iré en unos minutos más
- ¿Agarrando valor?
- ¡Lárgate Nott! Si no quieres que practique mis Artes Oscuras contigo
- ¡No gracias! Yo ya me iba…… Solo recuerda una cosa Draco….pase lo que pase…siempre serás un MALFOY y eso no debes olvidarlo NUNCA.- Theo dejo la habitación que había sido su hogar por tanto tiempo dejando dentro a un pensativo rubio…. Un Malfoy…un Malfoy… ¿Qué significado podía tener ahora esa simple palabra? Desde pequeño fue criado para ser eso...UN MALFOY
La familia Malfoy siempre fue regida por una serie de normas que regulaban de forma estricta la vida de cada miembro. Dichas normas establecían los parámetros y lineamientos con los que cada descendiente tenía que crecer para convertirse en el "Heredero"
Estaba establecido que solo el hijo varón descendiente del primer Malfoy del que se tenía registro, tendría derecho del legado familiar heredando el manejo de la gran fortuna así como de la autoridad para juzgar y castigar a cualquier miembro que no cumpliese con lo esperado ya que era obligación de "Heredero" velar por los intereses de los de más miembros de la familia Al cumplir los dieciséis años ,era obligación del padre adentrarlo en el manejo de los negocios familiares para que los veintiuno tomase las riendas como nuevo Patriarca de la familia. También era su derecho y obligación al llegar a esta edad habitar en la Gran Mansión junto con su esposa, la cual tendría que ser por obligación una chica descendiente de Sangre pura con la que debería de concebir el siguiente heredero antes de su segundo aniversario de bodas, para así perpetuar la estirpe y la línea sanguínea. Los padres eran los encargados de seleccionar a la mejor candidata, comprometiéndolos a muy corta edad.
Hacía tiempo que el matrimonio Malfoy no habitaba la antigua mansión. Después de la temporada que Lucius tuvo que pasar en Askaban por sus implicaciones en las filas de ya saben quien, su salud había desmejorado considerablemente. Por indicaciones del medímago, Narcisa había decidido trasladarse a una de las villas propiedad de la familia ubicada en Lake District (en el Nororeste de Inglaterra) en la Campiña Inglesa y de esa forma recuperar su salud. Ya que el clima y el aire puro le sentaría mejor.
La enorme propiedad estaba construida con ladrillos y piedra, lo cual le daba un toque extra de refinamiento e historia, contaba con seis dormitorios, doce cuartos de baño, una piscina, una biblioteca, zona para el servicio, una bodega, gimnasio y una sala de estar con una magnífica vista a demás de una chimenea de piedra labrada que realzaba su elegancia, una terraza techada para disfrutar del hermoso paisaje. Estaba rodeada por un extenso bosque y un hermoso lago donde descansaban docenas de cisnes. (Ideal para pasar sus vacaciones, reserve con tiempo)
Después de la guerra los Malfoy habían sufrido las consecuencias de sus actos. El Ministerio de Magia había confiscado todas sus propiedades y bloqueado sus cuentas en Gringotts además la sociedad que antes los vanagloriaba ahora les daba la espalda. Se hubieran encontrado fatalmente en la ruina de no haber si do por Harry, el cual abogo por ellos debido a las suplicas de Narcisa quien le había ayudado de cierta forma durante la batalla final. También había influido el que Hermione le solicitara ese favor a su entrañable amigo, que aunque en desacuerdo con la relación que sostenía con el hurón, le debía demasiado a su amiga y le fue imposible negarse (¿Que le quedaba?, sus EXTASIS dependían de ello)
Después del juicio en el que tanto Draco como Narcisa fueron declarados inocentes, les fueron devueltos sus bienes aunque no en su totalidad ya que tuvieron que pagar una fuerte cantidad por concepto de multa y papeleos. Aun así, los Malfoy se encontraban con una economía bastante holgada, era cierto que ya no eran la familia poderosa de antaño y que la mayoría de los socios ingleses les hubieran dado la espalda, pero aun así conservaron varios negocios, principalmente en el extranjero los cuales les retribuían considerables dividendos los que Lucius a su salida de prisión supo incrementar.
Narcisa se encontraba en la sala de estar en espera de la llegada de su hijo. Snape les había hecho llegar una nota informándoles que Draco pasaría a verlos, cosa que les extrañó estando la graduación tan próxima. Una llamarada verde fue el anuncio de que el joven había llegado. Draco ingreso en el elegante salón con paso altivo y distinguido muy característicos de él, Narcisa lo contemplo. Parecía totalmente recuperado de su estancia en prisión, las ojeras que rodearan sus ojos habían desaparecido, su piel se veía lozana, estaba más alto y fornido, pero lo que más llamo su atención era ese extraño brillo en los ojos que lo hacían ver mucho más guapo de lo que era.
- Hola madre ¿Cómo haz estado? – se dirigió a ella depositando un suave beso en su frente
- Bien hijo, bien… ¿a que se debe tu visita? Severus nos la anuncio pero no dijo nada del asunto
- ¿Y mi padre? – contesto el joven en forma seria
- En la biblioteca ¿Por qué? ¿Sucede algo? – la voz de Narcisa sonó con un tono de preocupación, habían sido demasiadas cosa y en tan poco tiempo que aun le daba gracias a Dios, Lugus, Essus, Teutates, Merlín o quien fuera de que su hijo continuara con vida
- Preferiría hablar con ambos si no te molesta
- Esta bien, vamos- Narcisa se levanto y con paso elegante se dirigió acompañada de su hijo hacia la biblioteca en donde su marido se encontraba. La gran puerta de dos hojas se encontraba abierta por lo que entraron sin tocar. La hermosa biblioteca era totalmente opuesta a la de la mansión, en ésta los grandes ventanales permitían la entrada del astro rey en toda su plenitud iluminando la estancia completamente, así como del aire dándole un ambiente calido. Lucius se encontraba sentado cómodamente en un finísimo sillón de piel al parecer revisando papeles referentes a los negocios.
- Draco ha llegado Lucius – Anuncio la dama. Lucius continúo en la revisión de sus papeles sin levantar la vista de ellos ignorándola.
- Cuando Severus dijo que vendrías pensé que se trataba de una broma- Sentencio el patriarca con voz grave
- Pues ya vez que no
- Y se puede saber ¿A que debemos el honor de tu visita? – Lucius levanto al fin los ojos de lo que hacia clavándolos en los de su hijo.
- Necesito la alianza Malfoy, voy a casarme con Hermione – un incomodo silencio se apodero del lugar. Lucius dejo sus documentos en la mesita que tenia al lado y se levanto dirigiéndose a su hijo lentamente.
- Mi hijo va a casarse con una sangre sucia
-¡NO te permito que la llames así! –Draco sintió como si lo hubiera abofeteado, no iba a permitir que la insultara nadie…absolutamente nadie. Abalanzándose hacia su padre
- ¡Draco NO!- Lo detuvo Narcisa del brazo tratando de calmarlo. Lucius pareció no percatarse y dándose la vuelta camino hacia el gran ventanal
- Mi único hijo….el heredero de la dinastía y de un apellido que ha permanecido inmaculado por generaciones….quiere casarse con un sangre sucia- pareciera que Lucius habla mas para sí y de pronto de la nada irrumpió en una sonora carcajada que hizo eco en la gran biblioteca enfureciendo aun mas a Draco encarando a su progenitor.
- No le veo la gracia padre
- Francamente yo tampoco, ¿no crees que ya estas grandecito para estas bromas?
- ¿Cómo?..NO ES…
- No, no – lo interrumpió- tu vienes desde Hogwarts después de no querer ni vernos ni hablarnos a decirme que te vas a casar con…ella ¿Qué esperas que haga? Que salte de felicidad, te abrace y te diga ¡Felicidades hijo! Por que si es así…olvídalo –su voz era como un siseo a escasos centímetros de la del rubio que no se movió ni un ápice –es lo único que no vas a escuchar de mí
-Lucius…yo creo que deberías escuchar a tu hijo, probablemente….- Interrumpió Narcisa tratando de aligerar la tensión entre padre e hijo
- ¡NO NARCISA! ¡QUE ME ESCUCHE EL A MI….Y QUE ME ESCUCHE BIEN! No voy a tolerar un traidor a la sangre en mi familia…simplemente ¡NO LO VOY A TOLERAR! Si crees que voy a permitir que enlodes mi apellido estas muy equivocado Draco… ¡MUY EQUIVOCADO! – Draco sintió que una furia incontenible lo invadía. ¿Qué no lo iba a tolerar? ¿Quién? ¿Él?
- No te estoy pidiendo permiso…padre. Si creíste que lo hacia, me malinterpretaste por que no es así. Te vengo a informar que me voy a casar con Hermione Granger y lo que tú opines me da lo mismo.
- Si es así… ¿por que haz venido por la alianza?
- Porque quería hacerlo según la tradición familiar, como siempre lo soñó mi madre…pero si no es así…me importa un cuerno, lo haré de todas formas por que como bien dijiste…"ya estoy grandecito" y se perfectamente lo que hago
- ¡PUES PARECE QUE NO LO SUPIERAS! ¿Crees que casarse es así de simple? ¡Merlín! ¡Tienes 19 años vas a arruinar tu vida! ¡¿ESQUE NO PIENSAS EN TU FAMILIA?! – Esto era el colmo ¿Cómo se atrevía a decirle eso? Él, precisamente ÉL.
- ¿No me hables de arruinar la vida?... TU menos que nadie tiene derecho a decirme eso…- Los ojos de Draco despedían fuego, un fuego cargado de furia y de dolor- ¿Qué no pienso en mi familia? ¡¿ACASO LO PENSASTE TU?! ¡¿Te tengo que recordar por quien acabamos en Askaban?! ¡Que gracias a ti estuvimos apunto de morir! Por que si no mal recuerdo ¡FUISTE TU EL QUE DECIDIO UNIRSE A ESE LOCO IMPÓRTANDOLE UNCOMINO SI NOS LLEVABAS ENTRE LAS PATAS! ¡TUVE QUE DAR MI VIDA POR TI! Fui obligado a unirme a ellos, a soportar torturas, humillaciones, miedos. Pase un año de mi vida aterrorizado pagando por un error que TÚ cometiste ¡¿ACASO TE IMPORTE YO O MI MADRE?!
- Esto es diferente….
-¡POR SUPUESTO QUE LO ES!...siempre he hecho lo que tu querías, me regí por tus estúpidas normas aun cuando no me agradaban, sin chistar y hoy por primera vez voy a hacer algo que realmente quiero sin sentir tu maldita presión, la de Voldemort o de la sociedad….Escúchame bien…ME…VOY…A… CASAR.
- ¡CON UNASANGRE SUCIA JAMAS!
- ¡DEJA DE LLAMARLA SI!..¿Te recuerdo quien saco tu trasero de la cárcel? Por que de no haber sido por ella aun seguiríamos en Askaban…de no haber sido por ella te encontrarías en la ruina, si nuestra familia sigue siendo lo que es gracias a ella. Ella ha hecho más por esta familia que tu ¡EN TODA TU JODIDA VIDA!
-¡DRACO!- intervino su madre
-¡¿QUE?! ¡YA NO LE TENGO MIEDO! ¡ESTOY ASI- grito juntando sus dedos índice y pulgar para dar énfasis a su expresión- ASI DE PERDERLE TAMBIEN EL REPETO! ¡No quiero oírlo llamarla sangre sucia NUNCA MAS! ¡ES LA MUJER QUE AMO Y QUIERAN O NO ME CASARE CON ELLA! – Draco salio de la biblioteca hecho un basilisco, azotando la puerta rumbo a los jardines necesitaba calmarse antes de regresar al colegio, estaba claro para el que no contaba con el apoyo de su padres, pero no importaba, aun así no cambiaria de opinión. Mientras que en el despacho el matrimonio seguía discutiendo sobre esta situación.
-¡HABRASE VISTO SEMEJANTE INSOLENCIA!-gritaba Lucius caminando de un lado a otro de la biblioteca como león enjaulado- ¡¿LO HAS VISTO?! ¡¿LO HAS ESCUCHADO?! Tu hijo me ha levantado la voz, ¡A MÍ… QUE SOY SU PADRE!… ¿Qué pretende? ¿Acabar conmigo? ¡Porque si es así va por muy buen camino! Le he dado todo, estudios, ropa, lujos, le he cumplido todos y cada uno de sus caprichos ¿Y así es como me paga…? Ya te lo decía yo que no debías consentirlo tanto porque se volvería un ególatra caprichoso y ahí esta no me escuchaste y mira en que se ha convertido, en un tirano, en un traidor a la sangre. Pero esto no se queda así, si creé que va deshonrar de esta manera a nuestra familia es porque no me conoce no sabe realmente quien es Lucius Malfoy y de lo que es capaz de hacer. Sobre mi cadáver y escúchame bien Narcisa, ¡SOBRE MI CADAVER! Primero muerto que ver a mi único hijo enlazado con una hija de muggles, faltaba más.
-Siéntate Lucius- le espeto Narcisa con toda la tranquilidad del mundo
-¿Qué dices?
-¡QUE TE SIENTES Y TE CALLES!-Alzo la voz impactando a su marido quien muy a su pesar se sentó.- desde que me case contigo te he apoyado en todo, te he sido fiel, he soportado tus aventuras- Lucius quiso refutarle pero ella se lo impidió- porque lo sabia, si lo sabia, no soy tonta, y he obedecido en todo lo que haz mandado, tu hablabas y yo escuchaba pero ahora la que va a hablar soy yo y tu te callas. Llenaste a tu hijo de prejuicios absurdos en contra de los demás, le enseñaste a despreciarlos y a insultarlos quedándose solo y creciendo de esa manera. Quisiste que siguiera tu camino y no el suyo y jamás pediste su opinión sin siquiera importarte si lo deseaba o no. Ahora por primera vez en su vida es feliz y es gracias a esa muchacha.
-¿Te estas poniendo de su lado? ¿Acaso eres la nueva defensora de los muggles? ¿Desde cuando te ha simpatizado esa chica?
-Desde que salvo la vida de m i hijo. Porque te recuerdo que si no hubiese sido por ella Bellatrix lo hubiese matado y hubiera perdido lo mas importante en mi vida. Y si a alguien debo agradecérselo es a ella y no a ti "querido"….Bien, pues no voy a permitir que por una necedad tuya que Draco se aleje de nosotros, oíste bien ¡NO LO VOY A PERMITIR!
-¡Es una sangre sucia!
-¡Y tu eres un mortífago! y aun así me case contigo
-Eso es diferente….
-Por supuesto que si, por ser hijo de muggles no te llevan a la cárcel ¿quieres que te recuerde donde pasamos las ultimas vacaciones?
-Todos mis antepasados han mantenido intacta la limpieza de nuestra sangre…
-Tus antepasados son una bola de cadáveres en gusanados al igual que los míos… tu única familia somos tu hijo y yo. Si estas dispuesto a perdernos por tus entupidas ideas retrogradas pues que te vaya bien, porque yo pienso apoyar a Draco, no pienso repetir lo de mi tía Walburga así que o me das la alianza o te despides de tu familia
-¡Esto es un complot!
-¡POR MERLÍN LUCIUS! deja de hacerte el sufrido, dame la llave- Narcisa extendió la mano para que su marido se la entregase. Lucius contemplo la determinación en el rostro de su esposa, Narcisa nunca lo había desafiado de esa manera, sabia perfectamente que hablaba en serio así que muy a sopesar se dirigió a su escritorio para sacar la llave del cajón poniéndola firmemente sobre su mano. Narcisa esbozó una risa triunfal, cerro la mano sobre la llave y salio en búsqueda de su hijo dejando a un asombrado Lucius en el interior
-No puedo creerlo…unos meses en Askaban y le pierden el respeto a uno… si mi padre viviera se volvería a morir del coraje y la indignación… ah, aquellos si que eran otros tiempos….
El sonido del reloj marco las siete sacando a Draco de sus recuerdos, ya era hora, la ceremonia estaba por comenzar, se dirigió hacia su armario y tomo el pequeño cofrecito guardándoselo en el interior de su túnica, había llegado el día….
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Espero que Dryadeh no se moleste por "plagiarme" su idea sobre la historia de Theodore, pero es que necesitaba hablar de él y su empatía con Draco y esa historia me pareció adecuada (además que a mí en lo personal me gusta mucho). Aun que debo aclarar que no pienso profundizar en ella, por que aquí lo que nos importa es el romance de Draco y Hermione. Ojala les haya gustado este cpitulo y espero sus comentarios.
RASTABAN BLACK
