El mundo no parece el mismo aunque sé que nada ha cambiado… es solo mi estado de ánimo.
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Encuentro de golpe
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-Está bien.- lo dije rotundamente, no me considero experta en matemáticas de hecho estoy igual de paleta que Serena.
Serena y yo nos miramos un momento y nos pusimos a reír. A nuestro lado estaba Amy haciendo sus ejercicios pero como nos escuchó reír agarro nuestro cuaderno.
-Está mal chicas, no entiendo por qué se ríen.- era un trabajo en pareja y tanto como Serena y yo peleábamos por ser la pareja de Amy pero al final Lita nos ganó el lugar y no tuvimos más remedio que agarrarnos de la mano resignadamente sabiendo que no teníamos ni un milagro de resolver cálculo.
-¿Por qué Amy? ¿Por qué no fuiste mi pareja? ¡Sálvame!- lloro Serena.
-Espera Serena, ¿me estás diciendo que no sirvo para nada?- protesté.
-Claro que no, es solo que con Amy me iba mejor.
-¡Ah! ¿Sí? Pues renuncio- dije cruzándome de brazos.
Así paso toda la clase mientras me peleaba y reconciliaba con Serena. Al caer la tarde regresé a mi casa, muy cansada. Cuando saque mis llaves y entre a mi casa me encontré a mi mamá contenta poniendo sus adornos en la mesa en ese momento se dio cuenta de que estaba ahí.
-Oh, eres tu Mina, mira mira mis adornos ¿a poco no están bonitos?- me exhibía su adornos de unos pescadores de porcelana. Agarro uno y me lo dio.
-Si están bonitos mamá, bueno ya subiré.-le dije mientras asentaba el extraño adorno en la mesa.
Al entrar a mi cuarto tire todo al suelo, me estire y brinque a mi cama. Me puse cómoda, había sido un día muy cansado porque odio matemáticas y tener dos horas de clase y más si tengo de pareja a Serena que igual no sabe nada, solo nos pusimos a tontear.
Pero a pesar de la actitud de Serena, ella es mi mejor amiga. Por supuesto que Amy y Lita que están en el mismo salón también son mis mejores amigas. Pero también hay una amiga más pero ella por su terquedad se fue a otra preparatoria. No quiso estar en nuestra preparatoria pero que bah! Allá ella. Aunque aun así nosotras nos vemos siempre, nosotras vamos a su prepa o ella viene a visitarnos a la nuestra. También solemos vernos en algún café.
Eran las 5 de la tarde cuando Serena me envió un mensaje diciéndome que nos reuniéramos en el café de siempre. Por supuesto acepte, me cambie y salí corriendo.
"¿Vienes? Acompáñame por favor :D! Te prometo que estaremos un rato y ya nos reunimos con los demás!"
"Por qué tengo que ir? Son tus amigas, anda tu sola, te puedes cuidar -.-"
"No seas aburrido, dale, te pago el refresco."
"Ok :P" Bloqueo su celular y salió a encontrarse con ella.
-Eres un cabezota solo vienes por tu conveniencia.- Rei miro enojada al chico.
-Así soy.- se empezó a reír.-Págame el refresco que de verdad no soy gratis.
-Ah de verdad que tu sacas de quicio.- Rei saco su celular y checo la hora.
-Quizás es por eso que nos llevamos bien.- dijo.- entonces, vamos que quiero tomar algo por hacerme venir hasta aquí.
-¿Qué? Pero si vives a 6 cuadras de mi casa, no seas ridículo.- Se acercó y le golpeó la cabeza.
-¡YA REI TE PASAS PINCHE FEA!- le grito y Rei se enojó más y empezó a perseguirlo.
Así se llevaban ellos, desde que entro a la preparatoria porque decidió a ir a otra prepa que sus mejores amigas dijo que daría lo mejor de sí en este lugar. Pocos meses después conoció al chico que estaba a su lado huyendo como el cobarde que era.
-Bueno ya, vamos al café.- Rei agarro sus cosas, junto con él y fueron al café.
Mina se retrasó por el autobús que no aparecía y cuando por fin subió iba demasiado lento. Así que decidió mandar un mensaje por el retraso.
"Serena diles que llego tarde por el autobús x.x" mando, y miro la ventana del autobús a observar las calles.
Un minuto después llego la confirmación de Serena.
"JAJAJAJAJA ok Mina les digo :3 pero solo han llegado Lita y Amy, falta Rei"
Cerró su celular.
A la puerta del café. Él le dijo a Rei que tenía que pasar a una tienda a comprar unas papas fritas para cuando se reúnan con sus amigos allá en la casa de Taiki.
-Vale, te veo allá, estamos al fondo donde hay una vista hermosa a la calle.- dijo Rei y entro al Café.
-Ok.
El fue a la tienda de la esquina, una tienda que da servicio las 24 horas en donde hay un paradero de autobús.
Mina ya estaba llegando al paradero, guardo sus cosas y se quitó los audífonos. Llevaba todo el camino escuchando música de su celular.
Pedí parada al señor del autobús y me baje, tenía sed para mi suerte hay una tienda justo en la bajada.
Entre a la tienda y fui al área de refrescos, busque en la nevera y encontré una Coca-Cola, sonreí abrí la nevera pero, quizás fui demasiado tonta en abrir fuerte la nevera, o quizás él demasiado tonto en no fijarse que abrí la nevera.
Lo que sucede es que cuando abrí la nevera, pensé que era el ruido que hizo la nevera algo como "Ouch" que me dije que era un ruido extraño. Cuando subí mi mirada, vi al chico tocarse su cara. Creo que le rompí la nariz.
-Oye niña que es tu pasatiempo abrir las neveras como si atacarás porque si así abres normal la nevera tienes un defecto en tu cerebro.- dijo el chico mirándome fijamente mientras sostenía unas papas fritas.
-Perdón, no me fije pero tampoco te pases.- le dije mirándole arrepentida, quizás si fui despistada. Agarre mi refresco y cerré lentamente la nevera. Me sonroje, bueno si por la vergüenza y también porque el chico que tengo enfrente mío está muy guapo. Vaya que suerte pensé, le di un portazo a este chico que parece un dios en persona. Sonreí. El chico me miro extraño.
-¿Sonríes por lo que me hiciste?- me dijo despectivamente.
-No, vale lo siento.-le dije y me voltee a llevar al cajero mi Coca.
Sentí su mirada mientras pagaba mi refresco. Cuando salí vi la hora, ¿tanto me retrase? Camine más rápido lo normal.
Como a los 30 segundos después de que empecé a caminar vi que me seguía. Bueno quizás no me seguía. O será que me seguía para que le pague el golpe que le di. Así que me di la vuelta.
-Oye, ¿quieres el dinero por tu cara?- creo que no dije bien la frase así que me tape la boca.
-¿Me compras la cara?- se empezó a reír fuertemente.- Tu sí que eres tonta, pero no te estoy siguiendo, y no quiero tu dinero.- dijo y me rebaso.
Quede como tonta, no me cayó bien el chico, puede que sea guapo pero luce un engreído. Cuando recuperé mi compostura empecé a caminar nuevamente hasta llegar el café. Me di cuenta que el chico iba igual ahí, supongo que se iba a reunir con sus amigos, no le tome importancia. El entro primero y yo después.
Fui a buscar el lugar donde solía sentarme siempre en las reuniones con mis amigas. Al fondo donde tira una vista hermosa. Pero me empecé a preocupar, el chico miraba todos lados e iba a la misma dirección. Rayos podía pensar que era yo la que le seguía.
Mire a otro lado justamente cuando escuché que Rei gritará algo.
-¡Oh, ya estás aquí! Pensé que te perdiste- dijo Rei y se empezó a reír.
-No manches Rei no soy un idiota.
-Mina-dijo Rei y yo la miré. Él me miro, Amy me miro junto con Rei.- Chicas, les presento a Yaten Kou.
Entonces si conocía a Rei, si escuche bien a él le hablaba. Él se acercó a mí.
-Vaya, mucho gusto, Rei no te vas a creer que paso justamente hace unos minutos- lo dijo mirándome sonriendo como un malvado.
-¿qué paso?- preguntó con curiosidad Rei
-Soy Mina, mucho gusto.- le dije a Yaten. Le extendí la mano, Yaten se quedó mirándome la mano.
-Igualmente, Yaten Kou.-Extendió su brazo y me la estrecho.
Serena, Lita y Amy nos quedaron mirando. Pero Rei nos miró extraño.
-¿Ya se conocen?-preguntó ella
-No.- dijo él.- es una extraña.
-Lo mismo digo, es un extraño.
-¿Si son extraños porque se estrechan la mano?- pregunto Serena desde su asiento tomando un vaso de fresa.
Yaten y yo quitamos la mano.
-Rei, tu amiguita me dio un portazo de la nevera en la tienda.- reclamó Yaten a Rei.
-¿De verdad?- se empezó a reír Rei.
-Ya te dije que lo siento.- hice mi puchero.
-Ya, ya, ya lo sé está bien.- sonrió Yaten.- Y bien ¿dónde me siento?
-Siéntate a mi lado.- le dijo Rei, y se fueron a sentar.
Yo me senté con Serena. Y así paso todo el rato. Este chico era muy engreído y presumido. Pero se llevaba muy bien con Rei, iban a la misma preparatoria en el mismo salón. Luego salió con que Rei le debía un refresco, y ella fue a la tienda a comprárselo. Pinche mimado.
Eran las 8 de la noche, cuando nos empezamos a despedir. Rei dijo que iría con Yaten a una reunión con sus amigos para jugar videojuegos en la casa de alguien. Lita y Amy ya se habían despedido e ido. Solo quedamos nosotros cuatro.
-Bueno, Serena y yo nos vamos por el mismo camino ¿verdad?- le dije a Serena.
-Si.- dijo contenta Serena.
-Bueno chicas cuídense, ¿vale? Nos vemos otro día- nos dijo Rei.- Vamos Yaten.
-Va, adiós.- nos dijo Yaten y se dio la vuelta y empezó a caminar. Rei nos hizo el gesto de adiós con la mano y camino a su lado. Pero de repente Yaten paro en seco y se dio la vuelta. Se dirigió a mí, me miraba fijamente.- Pásame tu numero Aino, me debes una hamburguesa por haberme dado un portazo con la nevera, no te perdono por eso.
-¿Qué? Habías dicho que estaba todo bien.- protesté.
-Tu número.- dijo secamente.
Hice mi puchero pero se lo pasé.
-Ok, adiós.
Y se fue con Rei, pude ver que Rei me miraba y le decía algo a Yaten y el solo reía mientras le hacía un gesto despreocupado.
Enserio ¿qué paso?
Aquí el empiezo de como se conocen, y como poco a poco...
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