Capítulo 3. De camino a Hogwarts.

- Vamos James solo de vez en cuandoo.- suplicó Sirius mientras el primero se reía de él.

- Chicos estaos quietos, ya estamos llegando.- anunció Harry antes de que Sirius se echase encima de su hermano.

Entonces Harry pisó el freno a toda prisa, pero ya era demasiado tarde y se habían llevado un bueno golpe aunque se salvaron gracias a las barreras mágicas que Ginny había puesto antes de salir.

- ¿¿Pero esta usted loco??.- preguntó el conductor del otro coche.

- Perdone, todavía no manejo bien esto.- intentó disculparse Harry.

- Ah, no eres muggle.- añadió al ver la varita guardada en su bolsillo derecho.- ¿A Hogwarts, verdad?

- Eh...si

- Robert Diggory.- dijo el hombre estrechando su mano con la de Harry.- la próxima vez tenga más cuidado, señor Potter..- le había reconocido.

- Oh si, descuide. Vamos chicos.

Los cinco salieron del coche y cogieron sus baúles, King's Cross estaba justo en frente. Mientras Sirius vió a un chico de unos once años apróximadamente bajar del otro coche, tenía el pelo negro, el pelo más negro que Sirius había visto en toda su vida y los ojos azules aunque bastante oscuros.

- Ginny Harry !!.- la voz de Ron sonaba por toda la estación.

- Por fin llegamos, nose como éste se sacó el carnet de conducir.- llegó a decir una agotada ginny.

- Yo me lo imagino.- añadió Hermione mientras Harry miraba a otro lado.

- Bueno chicos tenéis que...¿chicos?.- A Ginny no le dio tiempo a terminar ya que los siete ahora (los hijos de Ron y Hermione, Rose y Hugo, tambien estaban allí) habían desaparecido por el andén 9 y ¾.

- Esto es agotador.- se quejó ron mientras atravesaba la pared.

- Ya dentro los chicos buscaban a sus amigos entre la multitud, todos menos Sirius que aún no conocía a nadie, asi que se había quedado ahí parado pero de repente lo arrollaron desde atrás con un carrito.

- Ey pero que haces??.- preguntó desde el suelo enfadado.

- No me dejabas pasar.- contestó el chico del pelo negro que había "conocido" en la entrada.

- Pues haberme avisado! .- le reprochó gritando a la vez que se lebantaba.

- No merecía la pena!.- le gritó tambien el chico.

- Niños parad y disculpaos.- Robert Diggory, el padre del chico de pelo negro había entrado en escena.

- Yo si que no pierdo el tiempo disculpándome con gente como tú.- y con eso y una mirada asesina Sirius fue a despedirse de sus padres.

- Pórtate bien, cuídate y no hagas tonterías.- su madre se había adelantado y no le había dado tiempo a escapar.

- Siiii... bueno se va el tren ¡Adios!

- Dió dos besos a sus padres y desapareció por uno de los vagones.

- Le echaré de menos, este año nos quedamos solos.- dijo Ginny.

- Espero que no le pase nada, de todas formas estaré informado de todo lo que ocurra en Hogwarts.- añadió Harry con una mirada de preocupación.- Por lo menos hará amigos...

Mientras en el vagón...

- Lárgate de aquí!! Yo estaba antes.- gritaba un sulfurado Sirius.

- Vete tú Potter!!

- No me da la gana.

- Ohhhh tus hermanitos te han dejado solo?? Ya no te van a defender??

- ¿Por qué no hablamos de tu cara tio? Eres tan feo que la primera vez que te silbaron te pilló un tren.

- Te vas a enterar!! .- el chico del pelo negro había llegado a su límite y se tiró encima de Sirius con todas sus fuerzas.

- Ejem... se puede?.- con todo el barullo que habían armado no se habían dado cuenta de que habían entrado dos chicas acompañadas de un chico.

- Si claro

- Deborah Wood.- dijo la primera de las chicas estrechando la mano de Sirius

- Sirius Potter

- Alec Diggory.- se presentó el chico del pelo negro apartando de un empujón a Sirius que volvió a estar en el suelo.

- Yo soy Cepheus Lestrange

- Amaia Turner.- añadió la más bajita de todos y a la que apenas se veía.

- Podéis sentaros eh?

Y así el viaje transcurría con cierta normalidad mientras los chicos contaban chistes y así soltaban todos los nervios que tenían por su entrada en el colegio.

- ¿Está ocupado?.- preguntó un chico desde la puerta

- Lo siento no cabemos más.- le contestó Amaia.

- Arg, respuesta errónea. Largaos.- otro chico se había adelantado al anterior, éste era bastante alto para tener solo once años, bastante corpulento y bien alimentado.

- Te largas tu.- ya había logrado picar a Sirius y Alec que se habían rebotado y se enfrentaban a ellos cara a cara.

- Ey tranquilitos.- James había oído barullo y había decidido entrar en acción.- ¿Qué pasa contigo Lombottom, tengo que enseñarte modales como a tu hermanito?

- ¿No ves Potter? sin tu hermanito defendiendote no eres nadie.-dijo Lombottom mientras se marchaba.

- Éste se va a enterar.- A Sirius no le había sentado nada bien su último comentario.

- Oye calma eh? Que no quiero que tengas problemas desde el primer día enano.

- Si tu no te hubieses metido le habría dado una paliza.

- Jajaja. No lo dudo pero ahora ir a cambiaros estamos muy cerca.

Y entre chiste y chiste llegó el momento de bajar del tren para pisar por primera vez los terrenos de Hogwarts. Y es que Sirius sintió una sensación de libertad que ninguna otra vez había tenido, era la primera vez que veía ese castillo y desde luego la primera impresión había sido excelente.