Disclaimer: Los personajes le pertenecen a S. Meyer, yo solo me adjudicó la historia, que espero sea de su agrado.
Música:
Ojos abiertos – LIVING.
CAP. 2 HECHIZADO…
Esme había estado incontrolable por cuatro días, los chicos estaban por llegar, gracias a Dios por qué no podía más con sus quejidos de dolor, ella en cierta forma se había hecho importante para mí. Además era todavía notorio el olor de su sangre, para Jasper sería un poco fácil.
-¡Esme! ¡ Edward! ¡Corre! – lo seguí de cerca hacia el bosque, y empecé a escuchar sus palabras, yo trataba de darles privacidad - Esme escapó, estaba viendo todo y de pronto ella salto, algo olió, su olfato es superior aún vampiro, ¿puedes oírle? – me concentre y pude visualizar varios pensamientos, mis hermanos habían llegado, Esme no podía estar lejos, solo escuchaba su andar.
-Al norte, sigue – corrimos y a los lados se unieron los demás, no podía oír sus pensamientos y su olor se confundía más y más, ella apenas estaba cambiando de olor en la transformación, claramente su olor de humana estaba desapareciendo. Emmett era quien mejor rastreaba, obviamente era un perro en su otra vida, sonreí por eso pero me calme cuando un trueno se escuchó al impactar Esme contra él, los dos cayeron unos metros más haya, todos le rodeamos y pude leer el pensamiento de Carlisle al agradecer que Esme ya no era una débil humana, entonces antes de poner atención a lo que hacían, un olor me llegó, un sonido que solo podía ser de…
-Bebe – la palabra salió de mi boca sin siquiera detenerla o pensarla, salí rápidamente hacia donde ese sonido llegaba, podía ser que Esme se hubiera topado con alguien y se hubiera alimentado, algo imposible, dado que aquí estábamos lejos de los humanos, obviamente nos creían locos por vivir dentro del bosque lejos del pueblo, pero con nuestro poder para correr llegábamos en 5 minutos y sin dormir podíamos salir más que temprano, corrí lo más rápido que podía para poder tratar de salvar al bebé, si es que Esme había hecho algo, mientras más me internaba en el bosque encontré una cueva donde podía oír el corazón latir rápidamente, como cuando la transformación estaba llegando así fin, solo que este no se detenía solo se quedaba y seguía latiendo.
Antes de siquiera poder avanzar algo me hizo detener, no entendía que podía ser, no podía ver nada frente a mi, volví a intentar pero pasó lo mismo.
-¿Qué pasa Edward?
-No se, Alice ¿puedes ver algo?
-No, trato de hacerlo pero todo se ve ruidoso, como si me taparan los ojos – asentí y volví a tocar frente a mi.
-Deja de golpear así, es como golpearas mi mente – todos jadeamos al ver a una chica frente a nosotros, era vampira, el problema era ¿Por qué estaba cargando a un bebé? ¿Quién era ese bebé?
-¿Quién eres tú, de donde sacaste a ese bebe? – Alice se me adelantó a preguntar, sentía a Rosalie a la defensiva.
-Ustedes son quienes invadieron mi lugar, ustedes respondan primero, el bebé estaba envuelto en una manta y no podía verla, su corazón latía rápidamente y antes de que pudiera hacer algo me vi envuelto en una negrura y mis sentidos fueron embotados, podía moverme pero no sabía hacia donde – bien, ahora habla, dime ¿Quiénes son ustedes?
-Solo los Cullen, vivimos a unos metros de aquí, las chicas son Alice y Rosalie, yo soy Edward ¿Quién eres tú? Ese bebé de quien es.
-Es mío – sonreí – aunque te cueste creerlo, ella es mía, yo la tuve con Garrett, pero él no ha vuelto, dijo que no podía andar en los alrededores, tenía que quedarme aquí, pero hace una semana que no regreso, él era como…
-¡Edward! – la voz de Carlisle llegó a mi y después no hubo nada de nuevo hasta que volvía a estar junto a ellos - ¿Estás bien? – asentí - ¿qué pasó?
-No sé ¿Dónde está ella?
-¿Quién?
-La chica, era una chica como nosotros, tenía un bebé, dice que ella lo tuvo, el, la bebé – me corregí al recordar que ella lo había dicho – su corazón latía, pero ella era una vampira, necesitamos saber qué es.
-Edward no había nadie aquí, solo te quedaste parado ahí sin moverte ni hablar, corrimos por Carlisle y regresaste – Rosalie me respondió y yo avance dentro, no había nada de nuevo, podía entrar, ella no estaba, necesitaba saber de esa bebé y de ella.
Todos volvimos a casa donde Esme era controlada por Jasper, el había tenido mucha experiencia con neófitos como lo era Esme, ella estaba tranquila y sabía que Carlisle quería llevarle lo más pronto posible a cazar.
.
.
.
Durante las siguientes semanas estuve acompañando a Carlisle a cazar con Esme, algunas veces Emmett se unía, más por diversión que por otra cosa, las chicas eran más femeninas, así que denegaban la oferta, yo iba porque buscaba a la chica con el bebé, estaba seguro que ella era real, yo no podía haber imaginado a alguien así de hermosa, a lo largo de los años había visto y conocido vampiresas hermosas, el simple hecho de ser lo que éramos ya nos hacía hermosos a los ojos de los demás, era un arma letal para nuestras presas, pero ninguna de ellas había llamado mi atención, todas habían mostrado interés en mi, pero no les hacía caso, solo había ávido una y era del clan hermano, pero era algo que no podía ser.
.
.
.
Esme había aprendido a controlar sus movimientos gracias a los frecuentes regalos de las chicas por dañar la ropa que ellas le ponían, por favor Esme era un ángel como humana, pero como neófita un desastre, era obvio todos lo éramos, Carlisle salía con Esme a cazar y no era necesario que yo les acompañará, además de que quería darles privacidad, pero yo aún salía por la misma ruta y la cambiaba diferente a cada momento para poder encontrarla a ellas, pero hasta ahora no podía encontrar algún rastro, y estaba pensando en verdad que era mi imaginación y decía de rendirme, hasta ese momento, algo chocó contra mi que me hizo retroceder hasta un árbol, inmediatamente lo rodee con mis brazos para protegerlo, mis fosas nasales se llenaron de olor a lavanda, chocolate, vampiro, y de bebé, era algo indescriptible pero adictivo a la vez.
-¡Eres tu!
-Si, por favor tienes que ayudarme, ellos no la pueden encontrar, sería fatal para ella.
-¿Quiénes son ellos? ¿Quién es ella? – entonces el pequeño bulto que llevaba con ella lo dejo a la vista, la más pequeña bebé que había visto apareció frente a mi, lo primero que cayó toda mi atención fueron esos ojos cafés, y supe desde ese mismo momento que haría hasta lo imposible por protegerla, porque la eternidad no sería suficiente para poder contemplar esos hermosos ojos café, pase mi dedo por el pequeño y delicado pómulo, ganando me una sonrisa con un gorgojeo feliz.
-Bella es Mía Swan, por favor necesito que me ayudes, te pagaré… de algún modo por favor – no tuvo que decirlo dos versiones cuando ya las estaba tomando a las dos y corriendo a casa, sabía que no era ninguna alucinación, ellas eran real, salte a mi habitación y cuando toque el piso me vi envuelto en una negrura de nuevo, como la primera vez, ahora sabía que era ella.
-¿Qué haces?
-¡Hay más como ellos aquí! Me has mentido.
-No, ellos son mi familia, los viste la primera ves.
-Si no es cierto puedo volverme e irme, dejarte así para siempre.
-Eso sería mucho tiempo, por favor confía, ellos no te harán daño.
-Ok. Gracias Edward, puedo acomodarme aquí
-Claro es tu casa desde ahora – ella afirmó y podía oírla moverse por la habitación, quería verla pero necesitaba ser paciente y dejarle tener su tiempo pero me estaba dando nervios estar así – puedes dejarme ver, por favor – ok, no era muy paciente.
-Oh, si, listo. Disculpa – ella estaba en medio de la cama que estaba en mi habitación, la bebé estaba en medio de sus piernas dobladas sin la manta, quería acercarme y tocarla, era una bebé hermosa – tal vez quieras ir con tu familia, ellos no pueden oírte, sé que quieres que confíe en ti, dado que me estás ayudando, pero he puesto un escudo, ellos no saben que estamos aquí.
-Ok, no te irás no – ella suspiró, aunque no lo necesitaba.
-No puedo, quiero poder irme dejar todo esto atrás pero no puedo, hay muchos peligros para ella conmigo sola, aún con el poder que tengo, hay alguien que quiere dañarle y no se porque.
-¿Mía ha comido?
-No quiere lo que yo le doy, imagino que yo necesito comer pero no sé que debo comer, no tengo hambre – negué.
-Espérame aquí y yo se lo que puedes querer, no tardaré mucho – salí corriendo en forma vampírica hacia el centro comercial, sabía que Alice había visto a dónde iba y vería lo que estaba haciendo, eso era algo que ella no sabía, sonreí ante eso y seguí en mis planes, uno de ellos al menos.
OO0O0O0O0O0O0O0
Bueno sabemos que esos ojos cafés son de un bebé llamado Mía Swan, será que la mamá es Bells? Quien es el papá o que pasó? Les gusta hasta ahora? Recuerden que son capítulos chicos, espero les gusten. Besos Jane.
