Chapter 1.2 "Welcome to despair"

Si esperar casi media hora en un gimnasio con ventanas y puertas tapiadas no les había puesto suficientemente nerviosos, la voz de los altavoces lo hizo con creces. Tenía un matiz infantil y amenazador al mismo tiempo, muy inquietante.

-Estoy seguro de que todos me estáis escuchando con atención ¿No?- La voz carraspeó- Saludos a todos los nuevos, ahora daremos comienzo a la ceremonia de bienvenida.

-¿Ven? ¡Es así como la Academia Kibougamine da la bienvenida a sus estudiantes!- Dijo Hagakure con una sonrisa de satisfacción.

-No, no creo que sea así- Kyoko habló por primera vez, con tono suave y determinado.-¿Alguno de vosotros tiene consigo el móvil?- Preguntó sabiendo de antemano la respuesta.

Todos se apresuraron a rebuscar entre sus ropas y bolsillos.

-Maldición… ¡Todas mis cosas…!- Junko gritó al no encontrar nada.

-Mi bolsa también a desaparecido- Comentó Jack pensativo.

-Que contratiempo.- Dejó escapar Celestia, internamente molesta. No soportaba que algo escapara a su control.

- Eso significa que alguien nos los quitó- Sentenció Sakura con los brazos cruzados sobre el pecho.

En ese momento, los altavoces emitieron un intenso pitido que les obligó a taparse los oídos. De detrás del atril ubicado en el escenario del fondo del gimnasio, salió repentinamente una especie de muñeco, que después del salto aterrizó sobre el parqué encerado. La caída que le precedió al resbalar sobre él le quito seriedad a la atmósfera, rozando lo cómico.

Era un peluche grande, de unos 60 centímetros, pintado (¿cosido?) con una mitad negra y una mueca siniestra; y una mitad blanca adorable. Se subió al atril con dificultad.

-¿Un muñeco de peluche?- Naegi parecía desconcertado, como casi todos en la sala.

-¡No soy un peluche!- Gritó el oso- Soy Monokuma, el director de esta escuela. Un placer conoceros.

-¡Ahhhhhhhhhhhh! ¡El peluche se movió!- Hifumi pegó un alarido.

-¡No soy un peluche, soy Monokuma! Y soy vuestro director. Ahora que hemos progresado un poco, comencemos con el show. ¡Levántense y saluden! Buenos días a todos.- Hizo una reverencia inclinando su rechoncho cuerpo hacía delante.

-¡Buenos días!- Respondió imitándole Ishimaru.

-¡Pero no le sigas la corriente!- Le reprendió Touko.

-Sois los prometedores estudiantes de secundaria que llevan las esperanzas del mundo futuro sobre los hombros. Por ello, he decidido dejarlos vivir juntos en esta escuela.- Monokuma comenzó su discurso.

-¡¿Qué coño significa esto?!- El rostro de Junko mostraba una profunda molestia.

-…Y en cuanto al tiempo que viviréis juntos aquí…- Monokuma la ignoró olímpicamente- ¡No hay tiempo límite! ¡Básicamente pasareis aquí el resto de vuestras vidas!

-¿Q-Qué…?- La cara de León era épica.

-No os preocupéis, tenemos un gran presupuesto así que no tendremos ninguna clase de inconvenientes.- Continuó.

-¡E-Espera! ¡Ese no es el problema!- Le interrumpió Maizono.

-¡Tienes que estar bromeando!- Volvió a decir Junko.

- Entonces… Las planchas de acero en las ventanas y en las puertas… ¿Son para mantenernos encerrados?- Preguntó Naegi. Kyoko bufó contrariada, conteniéndose para no gritarle algo como "Noooooooo… Que va, son para darnos cabezazos contra ellas (Léase el sarcasmo)".

-Correcto.- Felicitó Monokuma- Así que podéis gritar todo lo que queráis, nadie vendrá a salvaros.

-…Si lo que dices es verdad…- Celestia se llevó una mano a los labios con su expresión inescrutable de siempre- …Esto sería un gran problema. No podemos vivir en la escuela para siempre.

- Ejem- El oso pidió silencio- Como iba diciendo- Les lanzó una mirada intimidadora para evitar más interrupciones- cualquiera que desee irse de la academia tendrá que seguir cierta regla.

-¿Regla?

El aire del gimnasio se hizo pesado. La pausa deliberada del director hacía crecer la expectación.

-No me importa como lo hagáis- Saltó del atril dando un par de volteretas en el aire- pero solo los estudiantes que hayan matado a alquien podrán abandonar este lugar. Eso es todo. Bastante simple ¿verdad?

Se rió.

-Pueden acuchillar, apuñalar, golpear, desmembrar, quemar, aplastar, estrangular, disparar, asfixiar, gasear, desangrar, envenenar…- Enumeró con sadismo- Una situación llena de desesperanza donde las esperanzas del futuro trataran de matarse unos a otros… ¡Es tan excitante!- Suspiró retorciéndose de placer.

-¿¡Hablas en serio!?- Exclamó León aterrado.

-¡¿Porqué?!- L a desesperación de la Idol era evidente.

-¡Deja de decir tonterías y déjanos volver a casa!- Exigió Hifumi.

-¿Tonterías?- La voz del peluche bajo dos octavas helándoles la sangre- ¿Qué quieres decir con tonterías? De ahora en adelante esta escuela es vuestro hogar, vuestra sociedad, todo vuestro mundo. ¡Podéis hacer todo lo que queráis, sentíos libres de volveros locos!

-¿Matarnos unos a otros? ¡Ya he tenido suficiente!- Mondo encaró a Monokuma- ¡Termina ya con el chiste!

-¿Chiste? ¿Te refieres a tu peinado?

-¡¿Cómo?!- Mondo agarró al oso iracundo- No me importa si eres un peluche a control remoto o que mierdas, pero te golpearé hasta hacerte pedazos.- Cerró los puños dispuesto a cumplirlo.

-¡Los actos de violencia contra el director están prohibidos!- Pataleó. Su ojo rojo comenzó a parpadear y emitir unos sonidos sospechosos.

-¿Qué demonios es ese ruido?- Lo zarandeó aun más.

Al oírle, Kyoko salió de su ensoñación y se apresuró a gritarle:

-¡Cuidado! ¡Aléjate!

-¿Eh?- Mondo estaba confuso. ("Mondo se hirió a si mismo" XD Sorry, no pude evitarlo, soy muy friki, omitan este paréntesis)

-¡Tú solo tíralo!- Ordenó la joven.

El pitido se hacía cada vez más rápido. Mondo cogió impulso y lanzó el muñeco al aire, donde explotó segundos después. Los estudiantes rompieron en exclamaciones ahogadas.

-¡¿Esa coso explotó?!- El motero se miró las manos atónito.

-¿Se murió el peluche?- Preguntó tímidamente Chihiro.

-¡No soy un peluche! ¡Soy Monokuma! ¿Y estáis seguros de que vosotros recibisteis la carta de acceso? Creí que tenía más criterio a la hora de escoger personas medianamente inteligentes…-Del mismo sitio que la vez anterior apareció nuevamente el "director"- ¡Ta-Da! Esta vez lo dejaré pasar como advertencia pero a la próxima que encuentre a alguien rompiendo las reglas de la escuela…- Sacó unas uñas afiladas- Activaré ni excelente función de castigo corporal como lo hice hace un momento.

"Ahora, con esto concluye la ceremonia de apertura. Espero que disfrutéis de esta nueva, próspera y desesperada vida escolar"

Con estas últimas palabras desapareció tras el atril, dejando conmocionados a los estudiantes. Celestia, reponiéndose rápidamente (o fingiendo hacerlo), recuperó su fachada y comentó:

-¿Entonces la única forma de salir es que uno de nosotros asesine a alguien de este grupo?

-Eso… eso es absurdo- Ishimaru notaba el sudor frio corriendo por su espalda.

-Esto no está pasando… decidme que esto no está pasando.- Murmuró Chihiro tratando de contener las lágrimas.- TIENE que ser una broma…

-La cuestión no es si esto es una broma o no- La voz de Byakuya se impuso sobre las demás.- La cuestión es si hay alguien entre nosotros lo suficientemente estúpido como para tomárselo en serio.- Sentenció.

…...

-¡No podemos hacer eso!- Alzó la voz Aoi. El silencio había reinado en el gimnasio desde que Monokuma desapareció después de ese macabro discurso. Los estudiantes se habían sumido en sus pensamientos tratando de encontrarle sentido a aquella situación irreal.

-¡Por supuesto que no! ¡¿Matarnos entre nosotros?! Es una locura- Se quejó Junko. Quería aparentar seguridad y molestia, pero en el fondo un miedo irracional amenazaba con apoderarse de ella. Así como de todos los demás.

Celestia sonrió de nuevo y dio un paso al frente:

-No deberíais reaccionar así.- Comenzó a hablar con tono suave y desapasionado, como si realmente no estuviera asustada.- La incapacidad para adaptarse… es la incapacidad para sobrevivir. No es el fuerte o el inteligente el que lo consigue, es aquel capaz de cambiar.- Sus brillantes ojos color rubí se posaron sobre la rubia con claro sarcasmo.

-¿Qué estas insinuando?- Junko se acercó a ella alterada y dispuesta a comenzar una nueva discursión con la desesperante joven gótica.

-Que de nada sirve ponernos histéricos si estamos atrapados, no va a solucionar nada.- No retrocedió, al contrario, avanzó unos pasos hasta que la distancia entre sus cuerpos y sus miradas desafiantes casi había desaparecido.

Un escalofrío recorrió la espina dorsal de Celestia. Los ojos azul mar de Junko brillaban intensamente, seguramente debido al enfado, clavados en los suyos. "Sus ojos… son…"

Jack reprimió una sonrisa para si mismo.

-¡Las disputas entre alumnos están prohibidas en horario de clases!- Las separó Ishimaru acabando con la atmósfera de tensión. Mondo, harto del comportamiento "ejemplar" del prefecto, estalló:

-¡¿Y qué se supone que tenemos que hacer?!- Lo cogió del pecho de la chaqueta y acercó sus caras en un claro gesto amenazador.- Además, ¿Qué horario escolar ni que mierdas? ¡Estamos encerrados aquí! ¡ENCERRADOS!- Ishimaru le miró sin un ápice de temor y le devolvió el agarre, comenzando el también a gritar.

-¿Y qué propones tú? ¿Qué nos volvamos locos, nos cortemos las venas o nos matemos entre nosotros? ¡Tenemos que calmarnos como dijo Celestia-san!- Sus palabras hicieron hundirse en meditaciones al resto. Tenía razón, se dieron cuenta avergonzados los que habían estado a punto de sucumbir ante el miedo.

Mondo e Ishimaru mantuvieron una lucha de miradas. La agresividad del motero contra la seguridad del prefecto.

-Tsk…- Musitó soltándole con lentitud.

Los ojos de Ishimaru permanecían como un océano en calma, realmente estaba convencido de lo que acababa de decir. De pronto, y sin saber muy bien por qué, Mondo se encontró inquieto a su lado.

-Chicos, no deberíamos pelear entre nosotros.- Naegi se colocó entre ellos con las manos en alto y una sonrisa asustada. "¿Quién se cree que es para darme a mi órdenes?" pensó molesto, en realidad, de que hubiera roto ese silencio tan cómodo entre él e Ishimaru. El estrés de toda esa situación estaba comenzando a destrozarle los nervios. Necesitaba desahogarse.

-Si no quieres ver cómo nos peleamos, no mires- Le dijo en tono amenazador. Instantes después Naegi vio el puño derecho del motero acercarse peligrosamente rápido a su cabeza. El derechazo que recibió, en plena cara, le hizo levantarse del suelo para después caer inconsciente.

-¡Naegi-kun!- Aoi gritó y corrió a socorrer al chico, al que empezaba a empapársele la camisa con la sangre de su nariz. Ishimaru miró duramente a Mondo y luego se arrodilló junto al chico, negando con la cabeza. El motero se apartó, perdiendo momentáneamente el vaor para mirarle a los ojos.

-Aquí- La voz calmada de Kyoko impidió que el asunto fuera a más, atrayendo la atención de todos los presentes. Justo después de que Monokuma desapareciera tras el atril, la joven detective había comenzado a investigar. "Una cosa es adaptarse y otra quedarse impasible ante una sentencia de muerte" pensó recordando las palabras de Celestia.- Creo que el director nos ha dejado un regalo de bienvenida.- comentó.

Tenía en las manos un objeto electrónico del tamaño de un teléfono móvil. "Electro ID" leyó en una de las esquinas.

-¿Qué es eso?- Se interesó Hagakure.

Nada más encenderlo, el nombre "León Kuwata" pareció en la pequeña pantalla, junto con un par de opciones más.

-Supongo que nuestros identificadores o algo por el estilo. Cada uno tiene el nombre de su propietario, además de información básica sobre los otros estudiantes y sobre las reglas- Kyoko hablaba más para ella misma que para los otros, completamente centrada en el ID que tenía en la otra mano, el suyo, comparando ambos.

Celestia se tensó repentinamente. Cuidando que su paso no pareciera apresurado, avanzó hacia Kyoko y examinó los IDs.

-Junko Enoshima- pronunció escupiendo cada sílaba de su nombre- Jack Jones, Hifumi Yamada, Byakuya Togami, Sakura Oogami… parece que todos sin excepción tenemos el nuestro.- dijo guardando el suyo en un bolsillo interior de su chaqueta.

-¿Por qué nadie avisó de que teníamos a Albert Einstein en la sala? Me ha deslumbrado con su inteligencia.- Murmuró la supermodelo subiendo al escenario y cogiendo el ID que Celestia le tendía con una sonrisa. "Si esa sonrisa no es más falsa que un billete de tres dólares, yo soy la reina de Inglaterra."

-Deberíamos leer las reglas, no me apetece que me explote este chisme en la cara cuando menos me lo espere- Propuso Jack jugueteando con el ID de Junko.

-Tiene razón- La voz de la detective sonó autoritaria.- Primero leeremos las reglas y después nos separaremos en grupos para investigar este sitio.- Recorrió con la vista los rostros de sus compañeros. Todos, salvo Byakuya, asintieron en silencio.- Bien.

Regla nº 1: Los alumnos deberán convivir dentro de los límites de la academia indefinidamente

-Bueno, eso ya lo sabíamos.- Comentó Hifumi.

-No es como si pudiéramos escapar con las planchas de acero bloqueando las salidas.- Mondo hizo un gesto de impaciencia.

Regla nº 2: El periodo de las 10:00 pm a las 07:00 am se denomina "Nightime". Estad atentos, ciertas áreas se consideran fuera de los límites durante este periodo.

-Básicamente debemos cuidarnos de no andar por ahí en "Nightime" ¿no?- Preguntó Hagakure.- Esto se me empieza a parecer a un internado de esos súper estrictos que…

Kyoko lo miró con un brillo peligroso en los ojos.

-Vale, vale, me callo.

Regla nº 3: Dormir solo está permitido en los dormitorios. El uso deliberado de otras habitaciones será considerado como dormir en clase y tendrá su respectivo castigo.

-Creo que eso va a complicar el "trabajo" de algunos- Esta vez fue Celestia la que interrumpió, mirando a Junko se reojo.

-¡OH, Acabas de confirmar que quieres una cara nueva!- Gruñó la rubia arremangándose las mangas de la camisa.- Y yo estoy más que dispuesta a complacerte.

-Ya sé que estarías más que dispuesta, pero creo recordar que en ningún momento he pedido tus "servicios"- Replicó la joven gótica sonriendo con malicia.

-¡Ahrggg!- Junko se abalanzó sobre ella dispuesta a cumplir su amenaza anterior, pero fue detenida a escasos milímetros de su objetivo por el shaman.

-Hey, calmaos las dos ¿Dónde quedó eso de la convivencia?- trató de apaciguar los ánimos.

Junko respiró hondo un par de veces mientras apartaba las manos de Hagakure de ella y le dedicaba una mirada de odio a la chica.

Kyoko suspiró.

Regla nº 4: Pueden investigar la academia libremente.

"Bueno" pensó "Al menos eso no está prohibido".

Regla nº 5: La violencia contra el director Monokuma está terminantemente prohibida, así como la destrucción de cámaras y monitores.

-Quiere mantenernos vigilados en todo momento.- Byakuya había cerrado los ojos con aire pensativo. A su lado, Naegi descansaba sobre uno de los bancos y, unos metros por detrás, era observado por Touko.

Regla nº 6: Solo aquel que asesine a uno de sus compañeros será capaz de graduarse, mientras su crimen no sea descubierto por los otros estudiantes.

-¡¿Cómo?! ¡¿Descubierto?!- Aoi miraba la pantalla de su ID con los ojos abiertos de par en par.- ¿A qué se refiere con "descubierto"?

-¿Tenemos…Tenemos que descubrir quién cometió el asesinato?- Preguntó Chihiro aterrada.- Y luego ¿qué? ¡¿Convivir con él como si nada?!

-Seguro que todo esto tiene su explicación…- meditó Ishimaru con una mano en su barbilla.

Regla nº 7: Un mismo asesino no puede matar a más de dos personas.

-¡Oh, genial! Por lo menos tenemos restricciones en eso.- La ironía enmascarando la inquietud de Jack era evidente en su voz.- Dios, creo que me voy a desmayar…- resopló dándose aire con una mano.

Regla nº 8 ( y última): El director se reserva el derecho de añadir nuevas reglas si lo estima necesario.

-¡Jódete, encima eso!- gritó Mondo.- Mierda…- Se llevó las manos a la cabeza. Estaba tan sumergido en sus preocupaciones que ni siquiera notó como Ishimaru se acercaba y colocaba una mano en su hombro, en claro gesto de apoyo.

-Escuchad, no es momento de hundirnos. Ahora que sabemos lo que dictan las reglas, es el momento de investigar este sitio.- Kyoko llevaba la voz cantante.- Nos dividiremos en tres grupos que saldrán simultáneamente y exploraran por su cuenta. Son las 10:00 am, esperaremos a que Naegi despierte y saldremos. A la 07:30 pm nos reuniremos aquí otra vez y pondremos en común lo que averiguemos.- planeó rápidamente.

-Ya y, en el hipotético caso de que fuéramos a estar de acuerdo ¿Qué se supone que vamos a hacer mientras esperamos?- Byakuya protestó con soberbia.

-Estamos en un gimnasio ¿no?- La sonrisa pícara de Hagakure pudo darles un indicio de lo que estaba pensando.- ¡Nada mejor para olvidar los problemas que un poco de ejercicio!

…...

¡3 horas! Byakuya estaba empezando a molestarse de verdad. Llevaba tres horas sentado al lado de aquel chico de pelo castaño e impactantes ojos verde salvia. Sus (estúpidos) nuevos compañeros habían intentado meterlo en sus juegos y competiciones. ¿Cómo podían ponerse a "jugar" en un momento como ese?

León, Mondo, Ishimaru, Sakura y Hagakure estaban en pleno partido de baloncesto, Kyoko les observaba a todos desde lo alto de las gradas, y el resto charlaban tranquilamente. A excepción de Celestia que parecía huir de Hifumi, y de Touko que seguía detrás de él clavando en su espalda su intensa mirada. "Solo hemos sido encerrados por un oso de peluche psicópata, ¡No hay por qué inquietarse!" Pensó con sorna, incómodo por aquellos ojos marrones en su nuca.

-Ugh… -Naegi comenzó a despertarse lentamente, mientras se palpaba con mucho cuidado la nariz.- ¿Qué…?

-¡Naegi-kun!- gritó Aoi desde el otro lado del gimnasio corriendo hacia ellos.- ¡Por fin despiertas!

-Llevas dormido tres horas- le informó Hifumi.-Y te vale.

-¡¿Tres horas?!- Se levantó de golpe chocando contra Byakuya -¡Auch…!.- Se cogió la cabeza con las manos intentando no vomitar debido al mareo que aun tenia. El joven a su lado le ofreció su brazo para sostenerse, recibiendo una debil sonrisa agradecida a cambio. "Pero qué…?"

-Ahora que por fin estas despierto, formaremos los grupos.- Comenzó Kyoko con tono suave después de resumirle su discurso anterior.- Para que no haya quejas, he preparado unos papeles con nuestros nombres. Naegi será la mano inocente que los recogerá, primero seis y luego cinco. Así los equipos serán aleatorios.

Extendió los papeles sobre el suelo boca abajo. "Genial" pensó el chico cabizbajo y algo nervioso "Acabo de despertar y ya me toca hacerme enemigos". Tragó saliva y apartó los seis primeros con manos temblorosas.

-El grupo 1- La detective les dio la vuelta y se giró hacia sus compañeros.- está formado por Touko, Hifumi, Byakuya, Sayaka, Chihiro y Naegi.-Los mencionados asintieron. Naegi volvió a escoger.

-El grupo 2 lo forman Sakura, Celestia, Jack, Aoi y Junko.

-¡No, eso si que no!- Saltó la supermodelo.- ¡¿En serio va a tocarme con la Novia Cadáver?! ¡Es una broma ¿no?!

La sonrisa de Celestia flaqueó "Será ***** la rubia…"

-¿Y por qué tenemos que ir en grupos, para empezar?- Siguió preguntando tercamente cruzada de brazos.

La detective se masajeó las sienes intentando alejar su dolor de cabeza

-Por seguridad. Si alguno de nosotros es "lo suficientemente estúpido" como para tomarse en serio las palabras de Monokuma, es peligroso dejarlo deambular solo. Podría preparar alguna trampa o incluso cometer un asesinato. Por eso.- Le explicó bruscamente.

Junko abrió la boca para rebatirle aquello de alguna manera pero la mirada que le dedicó Celestia le hizo morderse la lengua "No voy a dejarte ver todo lo que me alteras… No te daré esa satisfacción."

-…Esta bien. Pero si no aparece después, es culpa vuestra. Me estáis incitando a la violencia.

-Si, como sea.- La interrumpió Byakuya.- Por lo tanto el último grupo son Ishimaru, Mondo, Hagakure, León y Kyoko.

-Muy bien, pongámonos en marcha. Y recuerden que nos vemos aquí a las 080:00 pm.

-Grupo 1-

Touko caminaba unos pasos por detrás de Byakuya, incapaz de apartar la mirada de su rubio cabello o su porte altivo. Desde el primer momento en que entró en la sala la había cautivado por completo. Era guapo, muy guapo, lástima su carácter algo (mucho) prepotente, aunque no negaría que también eso le resultaba atractivo.

Maldijo sus inseguridades y sus miedos paranoicos, si no los tuviera podría ser ella la que caminara a su lado, conversando sobre nada en particular, y no ese niño enclenque. Makoto Naegi. Se mordió el labio inferior frustrada ¿Qué podía ver en él su amado Byakuya? Una sonrisa tonta se instaló en su rostro. Considerarlo como suyo había esparcido un agradable calorcillo en su pecho.

Ajeno a todo esto, Byakuya no dejaba de estudiar a Naegi con la mirada.

-¿Sucede algo, Byakuya-san?- Preguntó nervioso por su escrutinio nada discreto.

-No.- El tono cortante que utilizó le provocó un escalofrío ¿Qué hacía él, el chico del montón, el "Luckster", hablando con alguien como Byakuya? De pronto se sintió muy pequeño, insignificante.

-¡Wooo! ¡¿Han visto?! ¡Tenemos una sauna!- Gritó Hifumi emocionado.

Atravesando los vestuarios, dicha instalación se encontraba al fondo de los baños, tan grandes que podrían pasar perfectamente por unas aguas termales.

-¿No os están entrando ganas de daros un baño?- Preguntó Sayaka con una cálida sonrisa

-De- deberíamos continuar. Kyoko-san…-Chihiro tartamudeaba.

-Ella no está aquí.-La cortó Hifumi.-Además, apenas es la una y media, no tenemos que volver hasta dentro de seis horas. ¡Seis horas! Creo que podemos permitírnoslo.-bromeó.

-Pues no se hable más- Naegi tampoco se sentía de humor para compartir un baño con unos compañeros prácticamente desconocidos, pero tenía la necesidad de escapar del escrutinio del joven heredero.- Después podríamos buscar un comedor o algo parecido.- Miró hacia Touko y Chihiro tratando de convencerlas.

"¿Mi Byakuya separado de mí? ¡No pienso permitirlo!" Se cruzó de brazos y clavó su mirada marrón sobre Naegi.

-Pero… ¿Son baños mixtos?-Chihiro preguntó avergonzada- Es que… no me sentiría segura si nos separamos.-Pidió sonrojada.

-No te preocupes, si ese es el único requisito…- Hifumi parecía dispuesto a desnudarse allí mismo.

"¿Baños mixtos?" La cara de Touko cambió repentinamente. Se llevó las manos a sus mejillas. Las sentía arder. Podría bañarse junto a Byakuya… Sus pensamientos volaron a *CENSURED*

Las chicas reaccionaron en seguida, Sayaka empujando por la espalda a una Chihiro que parecía demasiado nerviosa y a una Touko completamente sumida en sus mundos (curiosamente todos giraban en torno a cierto chico rubio de ojos azules).

-¡Daos prisa!-les gritó a los chicos entre risas justo antes de atravesar la cortina estilo japonés que llevaba a sus vestuarios. La joven escritora despertó de su ensoñación para contemplar como la Idol se desvestía despreocupadamente frente a ellas. Con algo de molestia y un gesto celoso, desvió la mirada a los azulejos blancos de la pared. Tenía que reconocer que lo poco que habían visto de la academia no estaba nada mal, limpio, ordenado, en perfectas condiciones… incluso se podría decir que era como estar en un enorme hotel de cinco estrellas. Del que no podían salir, claro. Negó con la cabeza comenzando a desatarse el pañuelo rojo.

-E-esto yo… yo voy… voy a… - La rubia bajita tartamudeó- Ahora salgo.- Dijo antes de desaparecer tras la puerta de uno de los servicios. Touko y Sayaka se quedaron mirando el cubículo extrañadas. Al final, la de cabello cobalto se encogió de hombros y se colocó una toalla alrededor del pecho.

-Mejor la esperamos fuera- La morena asintió siguiéndola sin comprender el comportamiento de su otra compañera.

Los baños estaban realmente diseñados y colocados como si se tratasen de aguas termales. Había tres espacios limitados con piedras que a simple vista parecían reales y multitud de estatuas de las que salía el agua caliente. Las dos chicas reprimieron un escalofrío. Todas representaban a Monokuma en diversas posiciones, algunas bastante obscenas, perturbadoras. Por suerte el vapor les impedía verlas por completo. Se dieron cuenta aliviados de que en aquella sala por lo menos no había cámaras, seguramente el vapor las habría estropeado o empañado de haberlas puesto allí, así como en los vestuarios.

Metidos en una de las piscinas las esperaban los tres chicos. Hifumi nadaba hablando consigo mismo felizmente alrededor de los otros dos, seguramente de algo que solo él entendía. Byakuya y Naegi estaban juntos, cada uno mirando hacía una dirección, sin dirigirse la palabra. Al castaño se le iluminó la cara cuando las vio, dirigiéndoles una mirada agradecida:

-¡Chicas, por aquí!- Se levantó a recibirlas aprovechando la escusa que le brindaban de apartarse del noble-¿Dónde está Chihiro-san?

-Mmm.. Digamos que necesitaba un poco más de tiempo.- Le sonrió Sayaka- Vamos Naegi-kun, tenemos que aprovechar el tiempo, hace mucho que no nos vemos.- Tiró de él para llevarlo nuevamente al agua.

Byakuya, en su posición anterior, frunció el ceño molesto al contemplar la escena. Mentiría si dijera que una parte de él sentía unos enormes celos de la familiaridad con la que interactuaban esos dos. No sabía muy bien por qué pero aquel chico atraía poderosamente su atención.

El sonido de alguien introduciéndose en el agua a su lado le hizo despegar la vista de la batalla de ahogadillas que tenían los dos contra Hifumi.

-Hola, soy…- Touko había decidido alejar su timidez para tratar de acercarse al chico.

-"Bookworm"- La cortó él. La miró a los ojos con frialdad, compuso un gesto de desagrado y se levantó para apartarse.

Touko notó un sentimiento muy desagradable subir desde su estómago y formar un nudo en su garganta, junto a unas enormes ganas de echarse a llorar. "Ilusa…" se reprendió mentalmente hundiéndose en el agua.

Byakuya sabía que había sido un borde y un desconsiderado pero, sinceramente, no le importaba. Aquella chica con aspecto de marginada social le estaba siguiendo, no era tan tonto como para no darse cuenta. A pesar de su carácter, "Tsk… Que chica tan idiota y masoquista" pensó caminando hacía donde se encontraban los demás.

En ese momento se abrió la puerta corrediza de los baños. Chihiro, sosteniendo fuertemente la toalla contra su cuerpo y con un tierno sonrojo avanzó con paso vacilante.

-¡Chihiro-chan!- La llamó Sayaka saliendo velozmente del agua y cogiendo su mano- ¡Ven!

-Va-vale… -Se dejó arrastrar por la chica con exceso de energía.

El joven heredero se detuvo súbitamente y bufó molesto. Más interrupciones. Dándose por vencido de acercarse a Naegi retrocedió sobre sus pasos y se dejó caer al lado de la chica.

-¿Y bien?- Preguntó sin mirarla directamente- ¿Cuál es tu nombre?

Naegi suspiró satisfecho, habían sido las dos mejores horas de lo que llevaba de día. Sayaka y Hifumi eran muy divertidos y la timidez de Chihiro le enternecía. Touko y Byakuya se habían quedado hablando en un rincón apartado y, aunque no parecía una conversación muy cómoda, se alegraba de que por fin la chica pudiera hablar con el rubio. Y de paso, alejarlo de él. Su sola presencia le hacía sentirse inquieto.

Terminó de vestirse y salió al pasillo. Hifumi había querido probar la sauna pero por suerte lograron convencerlo de que no era buena idea apelando a su estómago. A decir verdad, todos se estaban muriendo de hambre.

Frente a donde se encontraba podía distinguir una puerta doble cerrada con un pequeño cartel sobre ella, un cuchillo y un tenedor, al estilo occidental. Se permitió suponer que era el comedor.

-Y… ¿Dónde está la cocina?- Preguntó Hifumi nada más salir, seguido del resto.

-Seguramente sea aquello.- Señaló al frente.

-Entonces ¿A qué esperamos?-

Al empujar las puertas se encontraron con algo que se asemejaba más a una cafetería que a un comedor. Era una sala muy amplia, mayor que los baños y decorada en tonos café y blanco. Un par de estanterías adornaban casi por completo las paredes, llenas de trofeos de competiciones deportivas a nombre de la escuela, con fechas bastante antiguas y, en la pared del fondo donde se adivinaban dos enormes ventanales había una plancha de metal pulido. La iluminación corría a cargo de los fluorescentes del techo, de donde también colgaba una cámara.

Había tres pequeñas mesas redondas blancas y una bastante más grande y rectangular en el medio, con dieciséis sillas ya colocadas.

-Será por si decidimos comer juntos o algo así.- Meditó Byakuya en voz alta.

-Yo diría que eso es lo más inteligente. Permanecer juntos y vigilarnos unos a otros hasta que sepamos quien es capaz de hacerle caso a Monokuma.-Naegi avanzó entre las sillas seguido por Sayaka, que no dudó en aportar optimismo a la situación:

-¡Además así será más divertido!

Después de analizar por encima toda la estancia, Chihiro cayó en la cuenta de un importante detalle: -Pero… aquí no hay comida…

-¿Por qué no miráis donde se supone que debería estar la comida?-La escritora estaba apoyada contra una pequeña puerta del fondo que prácticamente pasaba desapercibida.- Por aquí está la cocina.- Les informo entrando primero.

La cocina en la que entraron era mucho menor que la cafetería, aunque estaba equipada con todo tipo de electrodomésticos culinarios de la mejor calidad.

-La mayoría de estas marcas son estadounidenses y francesas. Esto es de lo mejor del mercado.-Byakuya demostrando que aquel lujo no le era extraño.

Dos cámaras frigoríficas almacenaban gran cantidad de alimentos congelados y, en una de las esquinas, una plataforma tenía frutas y verduras frescas. No había un hueco libre en las paredes, repletas de armarios, sartenes, cuchillos de cocina y demás menaje. En medio había una pequeña isla con la encimera de mármol y un montón de cajones donde encontraron cubiertos y palillos de usar y tirar.

Byakuya se paseó por la cocina hasta llegar a las cámaras y mirar con gesto crítico su interior.

-¿Para cuanto tiempo creéis que tenemos comida?-

La pregunta dejó congelados a sus compañeros

-Bueno… somos dieciséis adolescentes- comenzó a pensar Naegi colocándose a su lado y llevándose una mano a la barbilla- Enoshima-san, por ejemplo, no creo que coma mucho pero…- Desvió la vista hacía Hifumi que ya iba por su cuarta manzana.

-Yo diría que… Con tres comidas al día, una semana como mucho.-Chihiro estimó con semblante preocupado.

-Eso me parecía…- "Entonces… ¿Una semana es nuestro tiempo límite?" pensó angustiado.

-De verdad ¿Nadie me estaba escuchando cuando estábamos en el gimnasio?

"¡Esa voz…!"

-¡Monokuma!- Gritó Hifumi sorprendido. El oso de peluche había aparecido de la nada tras ellos.

-¿Qué quieres decir?-Preguntó el noble manteniendo la calma. Los demás miraron al "Director" esperando su respuesta.

-Como ya os dije tenemos un gran presupuesto- sonaba divertido con la situación- Nuestras provisiones se renuevan cada cierto tiempo, mediante un sistema de suministro externo que no me apetece explicaros. Así que… Vais a pasar tooooooda vuestra vida aquí… a no ser que matéis a alguien y no os pillen.- Su tono se volvió más sádico.- Estaréis aquí… indefinidamente.

Acto seguido salió corriendo de la cocina.

-¡Espera!- Sayaka fue tras él.

-A sí que es cierto…- Las lágrimas corrieron por las mejillas del la pequeña programadora.- … no saldremos nunca de aquí.

-Tranquila, encontraremos una manera- Trató de consolarla Naegi pasando un brazo por encima de sus hombros mientras miraba hacía la puerta esperando por Sayaka.

-¡No!- Oyeron el grito de la idol desde el pasillo.- Se ha esfumado…

Byakuya con las manos en los bolsillos, se acercó a Naegi y le agarró de un hombro.

-Sígueme.-ordenó.

-¿Qué?

-Tenemos que seguir investigando, acabo de perder el apetito.

El más bajo asintió después de pensárselo unos segundos. La breve conversación con Monokuma también le había quitado las ganas de comer.

Salieron de la cafetería los dos solos en completo silencio.

Continuará…

-Madre mía, estos capítulos se hacen inmensos. Sentimos (otra vez) si resulta algo pesado y, sobre todo, haber tardado tanto. El caso es que toda la historia está esquematizada y pensada, solo queda escribirla XD.

-Escribir un Fanfic tan largo entre dos es muy complicado. Además hay que tener en cuenta todas las "novedades" que va a haber. Y por cierto, os aseguramos que os va a sorprender muajajajaja (¿Intento de risa malvada?)

-En fin, que os dejamos con otro especial:

ESPECIAL ESPECIAL 2

Monori presents…..

"PREGUNTAS SIN RESPUESTA DE DANGANRONPA II"

(Monori gira la ruleta)

MONORI: Y nuestro personaje de hoy es… ¡Yasuhiro Hagakure!

-¡Otra vez no! ¡¿Quién **** es este?!

-El shaman

-¡¿El actor secundario Bob?! (The Simpson)

-¡Shhhhhhhh! No lo digas en voz alta que seguro que tiene copyright…

HOMBRE DE LA SGAE: Efectivamente, tendrán ustedes que abonar 1005680 euros o enfrentarse a una condena de cárcel de…

"Diez años de cárcel más tarde"

-Te dije que pagaras (pisándose la barba)

-¿Y qué querías? ¿Qué atracara un banco?

-Era una opción

-Pero acabaríamos en la cárcel igual

-Yo no (mirada de superioridad)

-Snif… (se deprime en una esquina)

…..

-¿De quién hablábamos?

-De Yasuhiro Hagakure

-¿Quién?

-Quien tu ya sabes…

-¿Voldemort?

HOMBRE DE LA SGAE: De hecho, eso también tiene copyright….

" Otros 10 años de cárcel después"

-Bueno, vamos ya con las preguntas (cara malvada)

-¿Acertará realmente alguna vez? ¿Cómo se acierta al 30%? ¿Si te dice que te va a caer una maceta encima solo te cae el 30% de la maceta?

-¿Dónde vive? ¿En el mercadillo o debajo de un puente? ¿Por eso nunca se lava el pelo?

-¿Alguna vez habrá salido un peine con vida de ahí? ¿Será ese su color natural o es suciedad?

-¿Vivirá gente ahí dentro?

-¿Cómo tendrá el pelo cuando se lo moja? ¿Se puede encrespar ESO _?

-Con todo el pelo que le sobra, podría, si lo vende, comprarse un cinturón de verdad.

-¡¿Pagarían por ese pelo?!

MONORI: Hasta aquí nuestro rincón de hoy, Nya !

-FIN CH 1.2 -