Esperanza
Capítulo 3.
-Señor el soldado Wallace no ha regresado del campo de batalla_ Garfield informo con la mirada más neutral que pudo colocar mientras por dentro se sentía nervioso- Permiso para irlo a buscar.
-Permiso denegado_ El hombre lo miro fríamente, no quería arriesgar la vida de un soldado por alguien que seguramente ya estaba muerto.
Garfield miraba enojado al comandante, que le pasaba a ese sujeto, le había pedido con amabilidad ir a buscar a Wallace, pero este se lo había negado.
Ese hombre no entendía nunca nada era un imbécil, sin importarle el castigo que le pondrían cuándo regresará, se encamino con enojo hasta el campo de batalla, el campamento estaba algo alejado de esté pero con algo de suerte la mañana siguiente estaría de vuelta.
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No había escuchado noticias de su esposo en algunos meses, y la escasa comunicación que poseía con Jason y Richard se había acabado en el momento que le envió su carta, ni siquiera sabía si aquella última carta les había llegado.
Las cartas y los paquetes eran meticulosamente abiertos, y muchas veces saqueados, cuando encontraban algo que les gustaba simplemente lo conservaban y las cartas eran quemadas como si de basura se tratará.
Angie no dejaba de hacer preguntas sobre el paradero de su padre, mientras que Barry intentaba detener la creciente curiosidad de su hermana, era difícil tanto para él como para su madre explicarle a la pequeña niña la actual situación que vivían.
A pesar de que Rachel había hace unos meses accedido a leer cada carta que su padre había enviado y enviaba, cuando Angie vio pasar las semanas sin una carta nueva de Wally comenzaron las preguntas, su abuela Arella insistía que a pesar de ser tan imperativa y curiosa, tenía a su corta edad la suficiente inteligencia para entender lo que allí sucedía.
Rachel no quería arriesgarse, la noticia de que su padre estaba desaparecido, y que ya muchas personas lo daban por muerto era una gran noticia para darla como si nada, a una pequeña que poco sabía lo que estaban enfrentando.
Las alarmas habían comenzado a sonar todas las tardes, obligándolos a ir a los refugios de debajo de la casa, la comida cada vez era menos, y debían racionar las escasas provisiones con las que contaban si quería sobrevivir a esta despiadada batalla. Las avionetas no dejaban de sobrevolar día y noche, algunas veces las podía escuchar disparar y sobrevolar muy cerca de su hogar. El refugio no los protegía de aquellos gritos de terror y aquella destrucción que los esperaba apenas salieran del lugar.
Las casas cada vez estaban más destruidas, y el olor a sangre era algo que no desaparecía del aire, y ya los niños no salían a jugar, nada era seguro y en cualquier momento la alarma sonaba haciéndolos correr al refugio.
Angie era la que más se quejaba por la situación, odiaba estar tanto tiempo en un lugar sin moverse, era una niña muy inquieta que no le gustaban los lugares encerrados, y menos permanecer tanto tiempo en uno sin nada con lo que jugar.
Cada semana cada casa era reabastecida con algunos víveres, más sin embargo, la creciente crisis que aun no se resolvía estaba acabando con aquellas reservas, cada vez era menos la comida que mandaban, y algunas veces el agua también escaseaba, pero de esta se podía encontrar una solución, su familia al igual que las demás aprovechaba el tiempo lluvioso para llenar varios envases con agua.
Esperaba que pronto terminará está guerra habían sido muchos años de está que solo habían traído destrucción y muerte a la humanidad, las personas se mataban entre ellos sin importarles nada, morían niños inocentes a manos de personas que simplemente querían poder, los que luchaban de un lado o del otro tenían de alguna forma la misma motivación; regresar con sus familias y la única manera de hacerlo era luchando en una guerra que no les pertenecía, en una guerra donde los principales interesados se escondían detrás, en el poder, poniendo la vida de su nación en riesgo, por el simple hecho de querer tener más, otros lo hacían para contrarrestar aquel ataque, más igual arriesgaban la vida de los demás mientras ellos se quedaban seguros en sus casas.
El rumor de que Estados Unidos había lanzado una bomba atómica sobre Hiroshima estaba confirmado, aparentemente Japón no había dado respuesta sobre su rendición por lo que tres días después fue lanzada otra bomba atómica sobre Nagasaki.
Según las noticias, que poco llegaban y algunas no eran muy verídicas, los japoneses esperaban una lluvia de bombas nucleares sobre la población civil, por lo que ese mismo día catorce de agosto; a solo ocho días del primer ataque con una bomba nuclear, los Japoneses aceptaron la rendición.
Todo ese martirio había terminado, el olor a sangre aun estaba en el ambiente, algunos lugares estaban completamente destruidos, las alarmas habían dejado de sonar dándoles algo de tranquilidad después de tanto tiempo de desesperación.
Solo faltaba poco para que las familias se reunieran con aquellas personas que habían visto partir, otras, sin embargo jamás verían vivo de nuevo a la persona que se alisto para aquella masacre. Pocos eran los cuerpos que regresaban a sus naciones, algunos eran arrojados al mar o simplemente dejados en el campo, donde no se distinguía diferencia entre un cadáver u otro.
Ambos habían muerto por ataque enemigo, en una guerra que no les pertenecía, manchando con su rojiza sangre aquella alguna vez verde hierba, en ningún lugar de Estados Unidos celebraban la victoria, puesto que si nada de esto hubiera empezado, sus familias estuvieran aun unidas, y no tendrían esa angustia de no saber si aquella persona que tanto querían regresaría a salvo.
El día que los soldados regresaban había llegado, Angie corría de aquí para allá saltando varios agujeros que habían en el segundo piso. Su azul vestido se levantaba cada vez que la niña saltaba, pero a está no parecía importarle, hoy conocería a su padre, estaba feliz de que el día al fin había llegado.
Barry la miro desde el piso de abajo con el rostro serio, si seguía haciendo eso lo más probable era que se cayera al primer piso y no pudiera salir con su madre y con él a recibir a los soldados, cada vez que saltaba la madera emitía un horrible crujido advirtiéndole que en cualquier momento está flaquearía.
-Angie, mamá dice que vallas por tu muñeco horrible, tenemos que irnos se nos hará tarde.
-Ya voy Barry, además el señor conejo no es horrible, tío Barry me lo regalo cuando nací_ Le saco la lengua mientras lo miraba por el agujero- Estas celoso por que a ti no te dio nada.
-Lo que digas_ Sonrió de medio lado mientras acomodaba su ropa- Solo apresúrate, ya tía Iris llego al igual que la abuela.
La niña saltó desde aquel agujero aterrizando arriba de su hermano mayor. Que solo se quejó por el peso de la niña.
-Tenías que decirlo antes, señor conejo esta aquí abajo, vamos hermano párate tenemos que apresurarnos_ Le tomo la mano corriendo afuera, donde su madre se encontraba hablando con dos mujeres, en las manos de Rachel reposaba un pequeño conejo amarillo con un lazo negro atado en el cuello.
-Creo que ya estamos todos vamos_ Ángela sonrió besando las mejillas de sus nietos mientras les acomodaba algunos mechones de cabello en los moños que su nieta llevaba.
El camino al muelle fue algo complejo, no eran las únicas que venían al muelle a recibir a los soldados, todos parecían ansiosos al verlos llegar. El primer barco en llegar fue el porta aviones, habían llegado antes que ellas, por lo que apenas bajaron del carruaje dos muchachos se acercaron hasta ellos.
El primero alboroto el cabello anteriormente aplacado de Barry mientras que el otro sonreía al verlas de nuevo.
-Mocoso no te peines de esa manera, tu cabello y el de tu padre se ven mejores así_ Los verdes ojos del chico se fijaron en la pequeña que se protegía detrás del vestido de su madre, mientras las demás mujeres saludaban a Richard con entusiasmo- Tu debes ser la linda y adorable Angie, yo soy tu umm… ¿Tío? Jason_ Se arrodillo para acariciar las tersas mejillas de ella- Un placer pequeña_ Se levanto con una gran sonrisa, tomando a Rachel en sus brazos- Te extrañe cabeza de uva, espero que me tengas un rico postre listo, la comida del barco es un asco pregúntale a mi hermano_ Se separó de ella saludando a las otras dos mujeres dejando a Richard saludar a Rachel y a los niños.
-No ha cambiado nada_ Rachel dibujo una pequeña sonrisa, a pesar de todo lo que habían pasado era bueno saber que algunas cosas seguían siendo iguales.
Barry en cambio miro a otro lado tratando de que su cabello se aplacará inútilmente, lo poco que había conocido de sus tíos era que eran algo bromistas y peculiares.
-Espero ver el ridículo corte que tendrá Wallace, a él nunca le ha gustado su cabello corto, y como soldado no tenía mucha opción más que aceptar_ Jason sonrió mientras miraba el cabello de Richard corto. Incluso su hermosa melena castaña se la habían cortado apenas llego.
-Usted tampoco se ve muy bien que digamos con ese cabello_ Angie contraataco sacándole la lengua a su nuevo tío.
Barry sonrió tomando a su hermana por los hombros, a veces esa enana podía llenarlo de orgullo con una pequeña frase. Unos soldados procedentes de otro portaaviones se acercaron a Arella, pidiéndole unos minutos para hablar con él.
Al parecer la noticia que le había dado era muy mala, puesto que ella había ahogado con sus manos un grito y de sus amatistas ojos salían lágrimas. Malas noticias acababan de llegar, Rachel se acerco a su madre dándole su apoyo, escuchando como atentamente le notificaban que Bruce había muerto, y que su cuerpo se había destruido por completo junto con el avión.
La felicidad por el recuentro con Richard y Jason había sido opacada por aquella noticia, Iris al saber muy bien como se sentía camino con lentitud abrazando a la mujer ahora necesitaban todo su apoyo.
Las horas pasaban y aun no venía el barco que se había llevado a Wallace, Iris había accedido a llevar a su casa a Arella junto a Richard para que descansará, mientras que Jason cargaba a Angie entre sus brazos, para darle una mejor visión de las cosas. Al parecer el pequeño desacuerdo que habían tenido horas antes había quedado en el pasado.
-¿Ese es?_ La pequeña pregunto algo ansiosa al ver un barco acercarse, su hermano que había permanecido sentado en un muro jugando con sus piernas se puso de pie de inmediato.
-Así es pequeña_ Jason sonrió mirando de reojo a Rachel ponerse de pie también, sus ojos desde que había llegado tenían cierto brillo de esperanza. Esperaba que aquella esperanza fuera suficiente para que Wallace volviera a salvo.
Los soldados comenzaron a bajar, cada uno se reunía con sus seres queridos que estaban esperándolos después de tantos años, Angie se removía nerviosa entre los brazos de su nuevo tío, cada vez bajaban menos soldados hasta que en algún momento no bajaba ninguno, todos los demás hombres se encontraban sonriendo y comenzando a alejarse de aquel lugar.
Los ojos de Rachel comenzaban a llenarse de lágrimas, ¿después de tanto tiempo esperándolo ahora no lo iba a volver a ver?, su hijo al darse cuenta del estado de su madre la abrazo, no era muy común verla procesar sus sentimientos frente a otros, por lo que si ahora lo hacía era porque estaba muy afectada, sin poderlo evitar lagrimas salieron de sus ojos mientras se refugiaba en el abdomen de su madre.
La cara de Rachel miro a otro lado, no queriendo aceptar la realidad, fue en ese momento que Jason, la estrecho contra su cuerpo, sabía lo mucho que Wallace había significado para Raven. Estaba dispuesto a alejarla de allí antes de que le afectara más, pero el grito de Angie, a la vez que se soltaba de sus brazos y comenzaba a correr, todos miraron al frente sin comprender la extraña actitud de la niña.
En ese momento entendieron todo, bajando del barco a paso muy lento se encontraban Wallace junto a un chico, esté le servía de apoyo al primero, la sonrisa en el rostro de ambos era radiante al ver que por fin habían llegado.
-¡Papi!_ El grito de Angie los hizo mirar abajo, la pequeña se acerco a ambos, abrazando con fuerza al que reconoció como su padre, trato de abrazar la pierna saludable, y no aquella llena de vendas para no lastimarlo- Soy Ángela West Roth_ Se alejo unos momentos para saludarlo correctamente, mientras sus ojitos se llenaban de lágrimas.
-Oh mi pequeña cuanto te extrañe_ Acaricio la cabeza de la niña sin agacharse mucho a causa del dolor aun presente- Eras tan pequeña cuando me fui_ Beso la frente de está mientras pequeñas lágrimas de felicidad caían en su cara.
Wally miro a su esposa eh hijo acercarse junto a Jason y su sonrisa se ensancho aun más, los extraño demasiado, con paso lento se reunió con su familia, alborotando el cabello de su primogénito. Cuando sus ojos se encontraron con los amatistas de su esposa lo supo, por fin había vuelto a casa, no era un absurdo sueño más, está vez era real.
Con algo de dificultad, intentando no aplastarla con su peso, él la tomo en sus brazos besando en varias oportunidades su sedoso cabello, con una pierna herida pero con vida había vuelto junto a su familia.
-Los extrañe tanto a todos_ Dijo aguantando las quejas de su pierna por tenerla apoyada, sus dedos acariciaron las mejillas de ellas quitando toda existencia de lágrimas que habían quedado- Jamás me volveré a ir_ Beso los labios de la mujer sin importarle quien estaba a su alrededor, eran muchos años sin sentir ese lavanda aroma impregnar su nariz, muchos años sin sentir aquellos suaves y deliciosos labios. Muchos años sin deleitarse con aquella bella mujer.
Una ligera tos los hizo separarse, el joven que ayudaba a Wallace estaba algo sonrojado mirando a otro lado mientras Jason les tapaba los ojos a los niños. Ante las quejas de Angie.
-Rachel quiero presentarte a un gran amigo Garfield_ Dijo con una sonrisa al recargarse de nuevo de esté- Me salvo la vida, me encontró en el campo de batalla con una herida en mi pierna, creo que el comándate le había dado una orden directa de no ir pero él la desobedeció, cuando llegamos al refugio yo estaba desmayado, el capitán creyéndome muerto lo regaño, fue cuando bestita estalló reprochándole la falta de humanidad que tenía por dejarme a merced del enemigo cuando aún estaba vivo.
Rachel abrazo a aquel hombre agradeciéndole el gesto que había hecho con su esposo, este solo sonrió mientras rascaba su ahora corto cabello, y su rostro adquiría cierto tono rojizo.
-No tienes por qué agradecerme, siempre digo que nunca hay que abandonar un compañero herido, además su esposo fue muy amable conmigo señora West.
-Creo que lo mejor es ir a casa aun tienen mucho de lo que hablar_ Jason le dio un leve golpe a ambos hombres, la guerra había acabado y tenían mucho que hacer para tener la paz que en su momento habían perdido.
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Un mes había pasado desde el regreso de los soldados, un mes que Wallace aprovechaba entre su recuperación y su familia, el dolo de la muerte de su tío aun estaba presente, al igual que aquellos que alguna vez considero amigos.
Garfield y él le habían ayudado a Jinx a hacer la tumba de Víctor, una tumba sin cuerpo, como sospecharon saber de quién era que cuerpo era complicado, por lo que muchos fueron sepultados en el mismo lugar de su muerte, dejando a las familias con un lugar vacio al cual llevar flores.
La tumba de Bruce estaba justo en el jardín de su casa, donde Arella lo visitaba de manera más privada, incluso sus dos hijos a pesar de que su relación en el pasado no había sido muy buena lo visitaban con regularidad.
Ahora que todo estaba relativamente bien se dedicaría de lleno a su familia, y la reconstrucción de su casa, que por ahora, por una extraña razón servía de casa para Garfield y Jason que alegaban que la comida de su esposa era la mejor que había, y solo se irían cuando terminaran de reconstruir la casa.
Sus dos hijos se mostraban muy felices, la que más lo demostraba era Angie que corría de aquí para allá, en más de una ocasión provocándole una que otra caída a los hombres por pasar tan rápidamente, Jason alegaba que tanta hiperactividad era su culpa. Barry en cambio, los ayudaba a detener a su traviesa hermana de vez en cuando, más cuando espelucaban su cabello o le decían enano esté alentaba a su hermana a tirarlos por los hoyos del segundo piso. Cosa que a está le parecía muy divertido, y lo ejecutaba
-¿Debería ir a ver que los niños no estén molestando a Jason?_ Wallace le pregunto a su esposa, mientras sus ojos chocaban con los de ella, ambos se encontraban en el jardín, ella sentada al pie de un árbol mientras él tenía su cabeza recostada en las piernas de ella.
Después de la guerra aprovechaba cualquier momento para estar a su lado, su sola presencia lo llenaba de aquella paz que tanto le hacía falta en aquellos momentos, su cabello aun corto era acariciado por las tersas y suaves manos de ella.
-Pueden arreglárselas solos son dos niños_ Rachel sonrió levemente bajando sus manos por la cara de esté mientras lo atraía hacia ella, depositando un suave beso.
-Te prometí que volvería, y aquí estoy_ Wallace sonrió después de separarse levemente, junto su frente con la de ella y unió sus labios en un nuevo beso.
Fin.
Yo sabía cómo iba a terminar todo y aun así lloré cuando escribí el reencuentro, me agrado esté final, aunque creo que me pase de azúcar ¿ustedes que dicen?
Pensé en dejarlo hasta aquí ya que a los pocos personajes que incluí ya están de una manera más tranquilos, disfrutando de estar juntos, aunque claro algunos jamás podrán recuperar a los que perdieron, pero supongo que así debió ser la segunda guerra mundial, algunos felices por volver a ver a sus familiares, mientras que otros le lloraban a una tumba vacía, deseando poder regresar al momento antes de que todo esto ocurriera, recordando cada noche a la persona que más amaban y todas las cosas que hicieron juntos.
A pesar de ser tres capítulos me costó horrores, siempre que me ponía me venían mil y un ideas sin saber que poner y por donde comenzar, pero aun así aquí está la última parte. Estoy desde el año pasado con un proyecto en mente pero aun no se qué capítulo elegir puesto que escribí dos bajo la misma trama, pero diferentes en su desarrollo por lo que estoy pensando seriamente que hacer, y ver la manera de unificarlos, o elegir uno para desarrollarlo mejor. Pero desde ya les digo que será un Wally/Rachel/Jason.
Respondiendo Reviews:
Rachelgarf: A mí me dolió matar a Víctor pero sentía que si nadie importante moría no era basado de verdad en una guerra, donde la muerte está a la orden del día, la verdad esté último capítulo me costó horrores, más que los anteriores, la poca información que encontré no me ayudo mucho, y no quería comenzar a poner cosas sin estar segura de la veracidad. Y respecto a lo de la introducción de Iris y su aceptación a Raven es lo que pienso que pasaría si ocurriera una guerra, las familias se unirían más sin importar las peleas anteriores, son tiempos difíciles donde solo la unión podrá ayudarlos. Saludos, disculpa la demora, cuando centras un fic en algo que paso a veces la información (o en algunos caso la falta de está de manera concreta) no ayuda mucho.
Alanaroth: Bienvenida de vuelta, no eres a la única que ese anti-héroe mata solo con aparecer, disculpa que sea muy poco pero no puedo inventar fechas en la historia, cuando empecé el fic lo hice ya pensando en el último año de ese acontecimiento, si fuera sido de otra manera gustosa te complacería con más a pesar de no hacer fic muy largos (cosa que tengo que intentar alguna vez porque no tengo ninguno con más de siete capítulos) al principio tenía pensado hacerlo con tres capítulos, para abordar algo del comienzo, el desarrollo, y el final. No me quería extender, ya que no estuve allí para saber lo horrible que se sentían aquellas familias al ver marchar a sus seres queridos, en algunos casos para no volver.
Soysoloyo: Yo también sufrí al matarlo, por desgracia esta historia hasta aquí llega, su inicio desarrollo y final ya fueron cubiertos, no puedo inventarme fechas. (Por cierto los tres reviews si se subieron)
Matrix: Yo invito a vivir ilusionados, más no de ilusiones, no es lo mismo, y la esperanza es lo último que los humanos pierden, es por eso que a veces entran en negación.
Guest: Gracias por tu breve (Muy breve) comentario.
An-chan: Final sí, trágico no, me alegra que te encante gracias por tu reviews.
Gracias a todos por apoyar esta historia corta (Muy corta, lo sé luego los recomenzaré con una larga) Sin más que decir nos leemos luego.
Sovereignty-Perfection-Doll.
