OHAYO!

Aquí estoy reportándome de nuevo con ustedes. Ayer salí de viaje y no regreso a mi casita hasta una semana, pero quería publicar el capítulo.

¿Supieron lo que pasó con Paul Walker no? Pobre, me impresionó lo de su muerte, a mi familia y a mí nos gustan esas películas u.u que en paz descanse.

También quería contestar el review que dejaron en el segundo capítulo, por parte de Aoki, pero como estoy bien tonta no supe como, asi que lo contestaré aquí.

-Yo también me imagino a Armin cuando escribo y me quedo de awww. Gracias por leer mi fanfic, significa mucho para mí ya que es el primero :,D

Y pues, los personajes no me pertenecen, son de Hajime Isayama. Disfruten la lectura ;)

Capítulo 2: Nuestra vida de cadetes

Parte 2: Interesante

Escuadrón 104. Es el que actualmente se encuentra entrenando nuevos cadetes para defender a la humanidad de los titanes, bestias de más de 10 metros que solo hacen una cosa: asesinar humanos sin razón aparente. Con una preparación de 5 años, los graduados tendrán la oportunidad de escoger una de dos de las divisiones, ya sea las Tropas Estacionarias o la Legión de Reconocimiento. Sin embargo, los 10 cadetes más destacados, no sólo se graduarán con honores, sino que pueden escoger ya sea en alguna de las dos divisiones mencionadas o con la Policía Militar, viviendo en la protección del muro de Sina, sirviendo al Rey y sin la necesidad de combatir a los titanes…

Jean POV

Ha pasado un año desde que llegamos a este lugar. Desde el principio supe que no iba a ser fácil, pero… maldito calvillo de Shadis. Nos trata como si fuéramos perros, o incluso peor. Éramos varios cuando empezamos, y ahora quedamos como la mitad. Unos se fueron por no soportar la presión, yo los llamaría los cobardes. Otros se han ido porque han quedado muy mal físicamente. Y hay otros más extremistas que han huido, simplemente, al día siguiente, no los vemos de nuevo.

Si por mi fuera, yo también ya me hubiera largado de este lugar, pero eso no lo pienso hacer. Mi propósito es entrar al muro Sina, y es por eso que me he esforzado para poder estar en los mejores 10 cadetes del escuadrón para la graduación. Aún así, debo admitir que hay algunos que ni a los talones les llego. Mikasa, por ejemplo, es la mejor cadete del escuadrón. Sus habilidades son muy buenas, demasiado para ser una mujer, a mi punto de vista. Tal vez es hombre pero no nos lo ha querido decir…

Reiner es muy bueno también, y siempre está dispuesto a ayudar a los demás. Es como si fuera el hermano mayor de todos. Berthlodt, a pesar de que es algo callado y tranquilo, es uno de los mejores también. Aunque no lo quiera admitir, el ojos de moho también es muy bueno, como cuando entrenó todo un día con un equipo tridimensional defectuoso sin saberlo, además, es el segundo mejor en combate cuerpo a cuerpo, teniendo a Annie como primera. Casi no entrena y está todo el tiempo sola, pero cuando lo hace, nos deja impresionados por su habilidad y rapidez. La chica patata es muy infantil, pero es muy rápida, y Connie va por detrás de ella en ese aspecto.

Los que también me han sorprendido son Marco y Christa. Marco también tiene buenas habilidades, apuesto a que puede llegar a entrar también entre los 10 mejores. Además, es algo que quiere lograr, ya que el también quiere entrar a la Policía Militar. Me he hecho muy buen amigo de él, y hemos platicado acerca de eso.

-¿Por qué no dejas de mentir al menos conmigo, Marco?

-¿A qué te refieres?

-Quieres entrar a la Policía Militar solo para no tener nada que ver con los titanes; descuida, no serías el único que piense así…

-Jajaja, esa es tu forma de pensar, Jean. Si mi sueño de verdad fuera entrar a alguna de las otras divisiones, sería lo mismo como ahora. Yo de verdad, siempre he soñado con ser de la Policía Militar, para servirle al rey, llegar a tener un puesto importante, dar más de lo que soy…

Me da algo de gracia acordarme de esa pequeña conversación entre ambos. Al principio no le creía, pero me he dado cuenta, en este año que hemos convivido juntos, que me hablaba con la verdad. Tiene razón, nuestras formas de pensar, nuestras personalidades, metas y sueños son totalmente diferentes…

-¡Arlert! ¡Este no es el momento de descansar! ¡Termine las abdominales que le faltan o hare que haga el doble mas unas vueltas al campo!- el grito de Shadis me saca de mis pensamientos. Al ver hacia donde el, este se encuentra a lado de Armin, empujándola bruscamente con el pie. Ella esta toda roja de la cara, debido al ejercicio, y trataba de recuperar aire, pero el pie de Shadis empujándola no la deja. Pude notar la mirada asesina de Eren hacia el comandante, pero no podía hacer nada, debía seguir con el entrenamiento… al igual que yo. A mi también me molesta que la trate de esa forma. Era capaz de levantarme y decirle que la dejara en paz, pero no, no solo me afectaría a mí, sino también a ella de manera personal. Desde lo de la vez en que había salido corriendo del bosque, nos hemos preocupado por ella, pero han dejado que lo intente ella sola, y he notado que hasta su ánimo es diferente, en buen sentido. El que más se ha controlado es Eren, y ha estado a punto de ser mamá gallina en extremo, pero Mikasa, algunos de los demás e incluso yo lo hemos detenido.

-Lo siento señor-contesta firmemente, regresando a hacer el ejercicio lo mejor que puede.

-¡No lo sienta, hágalo Arlert! ¡La inteligencia no es lo único que cuenta en la guerra, también se necesita de la fuerza!-exclama Shadis, alejándose de Armin e irle a gritar a otro cadete.

La que más me sorprende ha sido Armin. No tiene la mejor capacidad física, no ha mejorado casi nada en ese aspecto en el año, sin embargo, lo que no tiene de resistencia es lo que le sobra de la mente. Es muy inteligente, siempre le busca la solución a todo, sus pensamientos y formas de pensar son muy acertados; además es muy culta, sabe de muchas cosas, nunca te quedas sin un tema de plática con ella, y si es así es porque a TI fueron al que se le acabaron las ideas. Cuando tenemos tiempo libre, en vez de practicar, como muchos lo hacen, Armin lee libros. Se queda en la biblioteca por horas, lo se porque algunas veces también entro para leer algo, ya que no tengo nada mejor que hacer, y si voy a otra hora en específico, la encuentro en la misma posición, pero con otro libro. Debo admitir que, algunas veces, entro varias veces a la biblioteca haciéndome el tonto, solo para ver si sigue ahí. Esa forma de ser suya es algo rara, pero me agrada. Es una parte de ella que me parece interesante… aunque no soy el único. A Christa y Armin las han denominado como "Las Diosas", y no les han faltado pretendientes. Claro que, estas bestias hormonales hacen que luego estas dos chicas, inocentes hasta los huesos, se lleguen incluso a asustar. Cada una ya tiene su mamá gallina, la de Christa es Ymir y algunas veces Reiner (aunque con Ymir es suficiente) y por parte de Armin no solo es Eren, sino también Mikasa y en algunos casos yo. Hago una mueca de disgusto, acordándome que la semana pasada paso uno de esos casos…

Armin entró corriendo al comedor, coincidiendo conmigo, ya que me había tocado limpiar después del desayuno.

-Armin ¿qué demonios haces?- le pregunté, ya que se me acercó y se puso atrás de mí, agarrándose de mi camisa.

-¡Está loco! ¡Estaba caminando por el pasillo e intentó acorralarme para tocarme!-exclamó con la voz temblorosa, con una expresión de miedo.

-¿¡Tocarte!? ¿Pero qué? ¿De quién me estás…

-¡DIOSA!-un chico parecido a mi altura y de pelo negro entró al comedor, azotando la puerta-¡Por favor, no huyas de mi! ¡Somos el uno para el otro!

-¡Hey hey hey espera, bájale a tus cursilerías! ¿¡Así que trataste de tocar a una chica en contra de su voluntad!?-exclamé furioso, poniendo mi mano en su pecho para que parara de caminar hacia Armin.

-Bueno, no precisamente. Siempre me ha dado tentación tocar esos finos hilos dorados que bajan por su espalda, así que cuando pasó por el pasillo a lado de mí, no dejé pasar mi oportunidad-respondió, sin dejar de ver a Armin con perversión- pero al tenerla tan cerca no pude evitar intentar tocar todo de… ella- continuó, haciendo movimientos raros con sus manos, como si simulara tocar su cuerpo en el aire; al oír las prversiones del chico, a Armin se le desfiguró la cara del miedo. Sentí como la sangre me hervía de rabia, y agarré al chico de la playera, empujándolo bruscamente hasta la pared.

-¡Vamos amigo, tranquilo! ¿Acaso no intentarías algo con una belleza como esa a tu alcance?

-¡GRANDÍSIMO IMBÉCIL!-exclamo, dándole un golpe muy fuerte en el estómago, dejándolo sin aire. Lo hice caer al suelo y lo empecé a patear, ignorando los gritos de Armin de que me detuviera, cegado por la ira ¿¡Cómo se le ocurría pensar de esa forma tan repugnante en una mujer!? ¿¡Como se le ocurría pensar así en Armin!?

Estaba golpeándole con los puños el rostro, cuando sentí unas manos intentando detenerme. Debido al escándalo, habían ido Eren, Reiner y Berthlodt, y al ver la escena, Berthlodt y Reiner intentaron quitarme de encima del chico, pero al ver que no podían, Eren actuó también.

-¡Jean, por todos los cielos! ¡Tranquilízate!- exclama Berthlodt. Me dejaron de agarrar, pero no dejé que el otro idiota se levantara del piso, poniendo mi pie pesadamente sobre su cuerpo, apretándolo contra el suelo.

-¡Jean! ¿Pero qué demonios haces?- me dice Reiner, intentando hacer que quitara mi pie, sin éxito.

-¡Se merece eso y mucho más! ¡Así pensará dos veces lo que hace!

-¡Sea lo que sea no debiste dejarlo así! ¡Míralo, casi lo matas!-exclama Eren, apuntándolo. Aún furioso, lo agarro de la camisa, acercándolo más a mí.

-¡INTENTÓ TOCAR DE MÁS A ARMIN, IMBÉCIL! ¡DEJÓ EN CLARO QUE QUERÍA HACERLE COSAS SUCIAS! ¿¡QUÉ NO VES LA CARA QUE TRAE ELLA!?- exclamo, apuntando hacia una chica rubia inmóvil y temblando. Se sintió un ambiente algo pesado, y Eren se acercó al chico, quitando con brusquedad y fácilmente mi pie, haciéndome caer al suelo, para luego agarrar al chico de la camisa. Un aura oscura salía de él, lanzándole una mirada tenebrosa al desafortunado pervertido.

-¿¡Que fue lo que intentaste con Armin, maldito hijo de p***!?

En fin, las cosas no terminaron nada bien para ninguno. A Eren y a mi nos castigaron por 1 mes en hacer vueltas extras al campo una hora todos los días, mas limpiar la cocina todas las mañanas, tardes y noches después de la comida hasta nuevo aviso. En cuanto al otro, pues fue uno de los que se fueron por mala condición física, lo cual nosotros dos causamos…

-¡Kirschtein!¡Deje de fantasear y póngase a hacer sus abdominales!-exclama Shadis, pateándome la cabeza. Estaba tan metido en mis pensamientos que ni siquiera supe el momento en el que me había quedado sentado en el suelo sin hacer nada. Había sido mi culpa, por lo tanto no discuto con el calvillo y regreso a hacer las abdominales.

Armin POV

Fui una de las últimas, pero pude acabar las abdominales finalmente. Ya con eso se acabó el entrenamiento de hoy, por lo tanto me doy una ducha para refrescarme del esfuerzo de hoy, para irme al comedor para cenar.

-¡Ah! Tengo tanta hambre-comento, sentándome con Eren y Mikasa, para disponerme a comer gustosamente mi sopa y mi pan. Mientras comía, unos mechones de mi cabello se deslizaron por mi cara, ensuciándose con la comida. Lance un pequeño gruñido de fastidio, agarrando mi servilleta para limpiarlo. Acomodo mi cabello en una coleta de caballo, para seguir comiendo.

-Armin ¿no crees que deberías hacer algo con tu cabello?-comenta Eren, agarrando mi cabello entre sus dedos. Trago el pedazo de pan que me estaba comiendo.

-¿A qué te refieres con eso?-le pregunto, aunque claro que se a lo que se refiere, solo estaba haciéndome la tonta.

-Que sería mas conveniente si te lo cortaras

-¿Porqué?

-Lo tienes muy largo, demasiado largo, al igual que tu fleco. Tal vez si lo haces, mejores con tu entrenamiento

-¿Qué tiene que ver eso con mi pelo?-le pregunto, alzando una ceja.

-Como es muy largo, te estorba un poco la vista, y cuando sudas, te hace sentir calor más rápido que los demás.

-Pero me gusta mi cabello así… además nunca me lo he cortado-comento, acariciando las puntas. Sé que Eren tiene razón. Yo soy la que tiene el cabello más largo entre las mujeres, suelto cubre casi por completo mi trasero, y al sentarme, la parte posterior descansa en la superficie donde esté. Mi fleco lo tengo muy largo también, tengo un poco de cada lado de mi rostro, y un mechón pasa entre mis ojos, casi tocando mi nariz. Es cierto también que nunca me lo he cortado, y tango mis razones. A pesar que tengo muy vagos recuerdos, mi mamá lo tenía igual de largo o incluso un poco más. Cuando crecí, mi abuelo me comentaba que me parecía mucho en ese aspecto a ella. Sabía que él la extrañaba mucho, y veía que era feliz cuando me lo acariciaba, por lo tanto decidí darle ese gusto y nunca me lo corté. Con el paso del tiempo me acostumbré a tenerlo así, y al verme al espejo, siento que es como si mamá estuviera conmigo todo el tiempo, y eso me hace muy feliz.

-Siempre hay una primera vez para todo-dice Eren, intentando buscar mi mirada-Sé lo que significa para ti, pero piensa en el presente, y algunas veces se deben hacer pequeños sacrificios. Ve a Mikasa, ella también se lo cortó…

-Pero tú fuiste el que me dijo que mejor me lo cortara-comenta Mikasa. Eren la voltea a ver de una manera seria.

-No ayudas ¿sabes?

-No lo intentaba-dice Mikasa, para seguir comiendo.

-Aprecio tu preocupación por mí, Eren, pero lo seguiré teniendo así. Buscaré una forma para atarlo muy bien y no me incomode en el entrenamiento-le digo, dándole una sonrisa.

-Pero, Armin…

-Por todos los cielos, ya te dijo que no se lo quiere cortar y punto-comenta Jean, quien estaba en la mesa de a lado-al menos deja que en eso decida por su cuenta, mamá gallina.

-En primer lugar, no metas tu apestosa nariz en donde no te llaman-le responde Eren, parándose de su asiento. Oh no, aquí va otra estúpida pelea entre los dos-Y en segundo lugar, se lo digo por su bien. Sería presa fácil para esas cosas de afuera…

-¿Ahora decides por ella a qué división entrará?-responde Jean, parándose de su asiento y quedando frente a frente con Eren. Todos sabíamos como iba a acabar esto ¿En serio iban a pelear solo por que yo no quería cortarme el cabello?-¿Y luego qué, vas a decidir si se casa o no?¿Si tiene hijos o no?¿Si morirá comida por un titán o por enfermedad?

-¡No estoy decidiendo nada de su vida! Estoy pensando lo que puede pasar en el futuro, en este mundo puede pasar cualquier cosa a cualquier momento. Además ¿A ti que te importa lo que nos pase? Te irás a meter como la rata de alcantarilla que eres al muro de Sina en la Policía Militar…

-¿¡Cómo me llamaste imbécil!?-exclama Jean, agarrando a Eren de la playera. Al ver esto, me pare de mi asiento.

-¡Rata de alcantarilla, maldito sordo!

-¡Retráctate!¡Retráctate de eso y todo lo que dijiste anteriormente, ojos de moho!

-¡Lo haré cuando dejes de tener esa maldita cara de caballo que tienes!

-¡Perro maldito!

Jean y Eren empezaron a jalonearse y empujarse el uno con el otro. Esto no iba para nada bueno.

-¡Eren!¡Jean!¡Ya basta, parecen animales!-exclamo, acercándome y poniéndome en medio de ellos. Sin embargo, en el momento en que lo hice, Jean dirigía su puño a la cara de Eren, y como me pongo en medio, el golpe me lo da a mí, cayéndome al suelo. Todos, más Eren y Jean, se quedaron mudos y se sintió un silencio incómodo en el comedor.

-¿Estás bien, Armin?-pregunta Connie, acercándose a mí para ayudarme, aunque ya estaba parada. Al subir la vista, la mayoría abrió sus ojos de sorpresa.

-¿Qué?-pregunto.

-Tu nariz-comenta Connie-está…

Me llevo mi mano a la nariz, y siento algo húmedo. Al ver, me doy cuenta que es sangre.

-¡Mira lo que hiciste imbécil!-exclama Eren, empujando a Jean, quien no salió de su sorpresa hasta ese brusco acto.

-¡No tengo la culpa!¡Ella se puso en medio!

-Los dos tienen la culpa-comenta Mikasa, lo suficientemente alto para que todos se callaran. Los voltea a ver, dejándolos congelados-Jean, no te mestas en las pláticas de los demás que no te importan, ve y siéntate en tu mesa…

-O-ok…

-Eren, deja de actuar así por una estupidez, ven y siéntate a terminar tu cena

-Tsk…

-Armin, no te metas en las peleas de estos dos estúpidos, ve y chécate esa nariz…

-Perdón…-respondo, yéndome a la puerta del comedor para salir.

-¿Y los demás que miran?-oigo la voz de Mikasa antes de salir-Regresen a lo que estaban haciendo…

Abro los ojos lentamente, y veo hacia la ventana. A lo lejos noto que las hojas de los árboles se mecen lentamente por la suave brisa, y hay luna llena. Sonrío en mis adentros. Esta muy linda la noche para poder salir un rato. Me paro de la cama, agarro mi suéter y mi libro de las afueras de las murallas, para luego dirigirme a la puerta. La abro lentamente. Miro a mi alrededor por si hay alguien. Son más de las doce, así que no lo creo, pero por si las dudas. Camino lentamente por el pasillo, hasta la puerta que da para el campo. Al abrirla, siento una leve brisa en mi cara, lo que le da un leve vuelo a mi cabello. Me dispongo a sentarme en una de las orillas del campo, para abrir mi libro y empezar a leer, con ayuda de la luz de la luna. Algunas veces hago eso, me relaja mucho, y hace que se me olvida el duro entrenamiento de ese día y del próximo que vendrá. Ese libro, el cual he tenido desde chica, nunca me he cansado de leerlo una y otra vez. Obviamente, me lo traje escondido entre mis pertenencias, y los únicos que saben de su existencia son Eren y Mikasa, con quienes antes lo leía entretenidamente. Estaba metida totalmente en eso, imaginándome todas esas maravillas de las afueras, cuando siento una mano en mi hombro, lo cuál me asustó mucho, cerrando de golpe el libro y poniéndolo sobre mi pecho, parándome de mi lugar. Creí que me encontraría con algún superior, o para peor un pervertido, pero no. Me encuentro con unos ojos de color otoño, los cuales me miraban de manera extraña.

-¿J-jean?...

Jean POV

Después de haber acabado de limpiar el comedor y la cocina, me sentía muy cansado, así que me recosté en una de las mesas. Cuando me desperté de nuevo, aún estaba ahí, en total oscuridad, solo. Maldito Eren…

Salgo lentamente para no tropezarme con nada, y me dirijo a mi cuarto. Hay luna llena, así que no batallé tanto. Sin embargo, en mi caminada, me detengo al ver una silueta caminando en el campo. Por un momento me quedé congelado del miedo.

-¿Un fantasma?¿Existen de verdad?-susurré, mirando la silueta, la cual se sentó en el pasto y abrió ¿un libro? Ok, la silueta no era un fantasma, y me imaginé quién era…

Salí afuera sin hacer mucho ruido. Tal como lo pensé, era Armin, pero ¿porqué estaba afuera? Me le quedé mirando por un momento. No se había percatado de mi presencia, pero se le veía un singular brillo en sus ojos azules. Sonreí levemente. Siempre me gusta verla leer, lo hace de una manera que no lo he visto en nadie; hace gestos inconscientemente, y eso la hace ver adorable. Me acerco un poco más, y puse mi mano en su hombro. Eso la asustó, ya que se paró inmediatamente de su lugar. Al verme, se relajó un poco, algo sorprendida aún.

-¿J-jean?¿Qué estás haciendo aquí?

-Debería ser yo quien te pregunte eso-le dije, acercándome un poco a ella. Apretó más el libro que traía, comprimiéndolo a su pecho.

-Me gusta salir en la noche cuando es luna llena-me contesta, desviando la mirada hacia el bosque-además, hoy hace un buen clima…

-¿Significa que lo has hecho más de una vez?

-Sí-responde, sentándose de nuevo en el pasto, poniendo el libro debajo de sus piernas. Me siento a lado de ella, ni tan cerca y ni tan lejos. Una suave brisa sopló, haciendo que Armin cerrara sus ojos, sonriendo. Me quedo embobado, viéndola por unos segundos. Su largo cabello es mecido levemente por el aire. En ese momento, me doy cuenta que en verdad parece lo que la han denominado: una diosa. Diablos, es tan linda. Todo me interesa de ella, siempre me ha parecido una persona llena de sorpresas.

-Lindo clima ¿no?-susurra, sacándome de mi mente.

-S-si, muy agradable… Lamento… haberte golpeado hace rato…

-Descuida, fue un accidente, no era tu intención-me responde, devolviéndome una sonrisa-Aunque tu y Eren deberían dejar de pelear tanto.

-Pfff, el ojos de moho es el que empieza.

-Jean…-dice en un susurro, poniéndome ojos de súplica. ¡Rayos, como negarle algo a ese rostro!

-De acuerdo, lo intentaré-le digo, suspirando de un modo cansado, a lo cual ella sonríe. Nos quedamos en silencio por unos minutos más. No era un silencio incómodo, era relajante. Aun así, tenía ganas de tener una plática con ella, quería seguir escuchando su voz, pero no encontraba algo de lo que se pudiera hablar. Diablos, es uno de los momentos en que la persona que habla con Armin se queda sin tema de conversación; algo, algo de lo que pudiera hablar, cualquier cosa… mi vista se para en el libro que tenía debajo de sus piernas.

-¿Qué estás leyendo ahora?-le pregunto, tomando una parte del libro para quitarlo de su lugar.

-¿¡Eh!? ¡No, espera! ¡Devuélvemelo!-exclama. No le tomo importancia, checándolo con la vista. Me doy cuenta que no es del tipo de libros que están en la biblioteca, y es algo viejo. Armin intenta quitármelo, pero lo alejo de su alcance. Lo empiezo a hojear, no entiendo nada de lo que muestra y dice ¿Pues qué clase de cosas lee esta chica? Alcanzo a leer una de las frases: "El mundo de las afueras de las murallas, está lleno de misterios y maravillas…" Volteo a ver a Armin, quien estaba roja del rostro como un tomate. Pongo el libro en frente de ella, el cual agarra inmediatamente, mientras me le quedo viendo por unos segundos.

-El mundo fuera de las murallas ¿eh?

-Es algo que siempre me ha interesado-me dice casi en un susurro-hay tantas cosas allá afuera, que no podemos verlas ni disfrutarlas...

-Eren te llenó la cabeza de esas estupideces ¿verdad?

-De hecho, yo fui quien le mostró todas estas cosas-me responde-este libro lo tenía escondido mi abuelo entre sus cosas. Lo descubrí un poco antes de que mis padres se fueran…

-¿Se fueran? ¿Quieres decir… que te abandonaron?

-Sí y no. Ellos emprendieron un viaje fuera de las murallas, decidieron no llevarme debido al peligro, por lo tanto me dejaron al cuidado de mi abuelo. Obviamente jamás regresaron, sabía que eso sería muy difícil al estar en un lugar infestado de titanes-su voz se apagó por unos momentos, para luego aclararse la garganta y ver hacia enfrente, sonriendo levemente-aún así, me maravilla todo lo que tenga que ver con el mundo exterior. Sería tan reconfortante llegar a ver esa gran masa de agua a la que le denominan "océano" o "mar", o aquellas enormes masas de agua congelada llamadas "icebergs", esas tierras llenas de arena donde no hay un gramo de agua a kilómetros conocidas como "desiertos"…

El rostro de Armin tiene un brillo singular. Nunca he oído nada de lo que me está diciendo y la verdad no me interesa, pero su expresión, la forma en cómo lo platica, la hace ver feliz, radiante.

-Eren quedó impresionado también por todas esas cosas, y de chicos decidimos que veríamos todas esas cosas juntos, que lo lograríamos-sigue comentando, sonriendo. Hago una leve mueca de disgusto. Me hace sentir algo molesto la forma en como habla de Eren, en que tienen un sueño en común, y que planean hacerlo "juntos". Maldito ojos de moho.

-Sueñan demasiado…

-No le veo lo malo a al menos imaginarlo. Sé que tal vez pueda llegar a morir si es que se lleva a cabo, pero valdría la pena. Al menos, sería mientras intentaba llegar a lograr algo que yo quería.

-¿Y no te pones a pensar en aquellas personas que te denominan importante para ellas? ¿Cómo se sentirían si algo así te sucediera mientras intentas algo que obviamente es imposible?-le digo algo molesto… espera, ¿por qué estoy molesto por un comentario de algo que nunca se logrará?

Armin me mira algo extrañada, para luego reírse levemente-¿De qué estás hablando Jean? Yo no soy importante para nadie, salvo por esas dos personas con las que he estado toda mi vida…

-¿¡Y ENTONCES YO DONDE QUEDO!?-exclamo, parándome del suelo. Armin abrió sus bellos ojos azules más de lo normal, impresionada por mi respuesta.

-Claro, para ti no hay personas más importantes que Eren y Mikasa… ¿Nunca te has puesto a pensar que tal vez te has convertido en una persona muy importante para mí? Tú me importas Armin, mucho, por eso me preocupo por ti, no soporto que haya pervertidos alrededor tuyo tratando de hacerte algo. Eres una persona muy interesante, llena de sorpresas y cualidades que me maravillan y nunca me cansaré de ellas. Si tan solo, pudieras ser mejor soldado físicamente, estarías entre los 10 mejores cadetes, y habría mas posibilidades de que pudieras elegir entrar a la Policía Militar, como yo…- me detuve secamente. Estaba diciendo cosas sin sentido, simplemente salieron de mi boca inconscientemente. Miro por unos segundos hacia la chica rubia que está en frente de mí, quien está con un gesto de sorpresa, roja como un tomate, tratando de articular alguna palabra sin lograrlo. Desvío la mirada inmediatamente, sintiendo como mi rostro se sonrojaba levemente. Quedamos por unos segundos en un silencio… incómodo.

-No le diré a nadie de ese libro que traes-susurro, antes de dar media vuelta e irme para adentro del cuartel, dejando a Armin sola. No supe ni cuánto tiempo me tomó, solo reaccioné cuando estaba dentro de mi cuarto, inmóvil, en la puerta. Me quito rápidamente mis zapatos y me acuesto en mi cama, pero no puedo dormir ¿¡Qué diablos me pasa!? ¿Por qué dije todas esas cosas? ¿En serio así es la manera en como veo a esa chica de cabellos rubios y ojos azules? ¿En serio deseo que se una a la Policía Militar para así seguir viéndola? Armin no estaba entre los mejores 10, por lo tanto tendría oportunidad de escoger entre las Tropas Estacionarias… o la Legión de Reconocimiento. Siento un gran nudo en mi garganta. No, definitivamente no quería eso. Armin se había convertido en alguien importante para mí, en parte de mi vida. Quería seguir viéndola, tenerla a mi lado. Quería seguir escuchando esa voz, seguir viendo a través de esos profundos y hermosos ojos azules que te transportaban a otro lugar, esos largos y sedosos cabellos rubios, esa sonrisa. Quería seguir viéndola esforzarse en su entrenamiento, no darse por vencida, verla disfrutar los libros que lee, seguir platicando con ella ¿por qué? Hay una sola razón, y en estos últimos minutos me he dado cuenta cual es…

"La amo" pienso en mis adentros, oyendo como mi corazón se agitaba al darse cuenta, al pensar en ella. Esa es la razón.

Yo amo a Armin.

Y aquí termina el segundo capítulo! Espero que me haya salido bien la parte donde Jean acepta los sentimientos que tiene hacia Armin, mientras lo escribía me estaba de :,D awwww. Empezaré a escribir lo más pronto que pueda el tercero, y haber si lo publico entre esta semana o en la próxima.

Por cierto, ¿Quién fue a ver ya la película de En llamas? ¡Está genial! Parece que iré de nuevo con unos amigos (jojojo). Para los que no la han visto aún, se las recomiendo totalmente.

¡Ya falta poco para que publiquen el próximo episodio del manga de Shingeki no Kyojin! No puedo esperar más, estoy en ascuas :3, mas que la historia ha avanzado algo lenta.

Batallé mucho para tener un buen nombre, pero gracias a la ayuda de un amigo, el próximo capítulo se llamará:

Capítulo 3: Titanes entre nosotros

Espero verlos pronto.

SAYONARA!

Miss Writer 04