Muy buenas, hoy os traigo el tercer capitulo de esta historia que empieza a ponerse (desde mi punto de vista) interesante.
-Os invito a comer en un chino-dijo Cutter viendo como Sonny y Harrison corrían a lo largo del campo de fútbol.
-¿Por qué en un restaurante chino?-preguntó Lester.
-Porque me solidarizo con Claudia y Christine diciendo que tengo antojo, además hace años que no piso un restaurante chino-respondió el profesor haciendo reír a los tres adultos que le rodeaban.
-Ya decía yo que esa barriga que estabas echando-decía James tocándole la camisa a su compañero-No era muy normal.
Nick lo miro desafiante antes de maldecir por lo bajo y decir:
-Pues me apuesto lo que quieras, a que si hacemos una carrera te gano yo, yo estaré gordo pero tú estás en una forma física pésima.
¿Lo que quiera?-preguntaba alzando las cejas su jefe, él asintió, el ejecutivo se mordió el labio sonriendo-Quien pierda llega mañana al ARC solo con los calzoncillos puestos.
Cutter vaciló antes de asentir conforme y añadir:
-Si ganó me dejas el Jaguar una semana.
-Empecemos-dijo Lester dando una palmada-¿La carrera es darle una vuelta al campo de fútbol?
-Si-respondió el antropólogo-Veremos a ver quién es el gordo ahora.
Se pusieron en la línea de salida y Nick miro a su superior sonriendo con aires de superioridad antes de que Sonny diese la salida, los dos salieron disparados mientras que Cutter gritaba:
-¡He corrido en maratones, James estas acabado!
-Se te va la fuerza por la boca-respondió él adelantándolo antes de añadir-He sido delantero los cuatro años que duro mi carrera universitaria, era el más rápido de la universidad.
Claudia y Christine se mantenían a raya de la rivalidad entre sus dos maridos aunque se reían de lo infantiles que podían llegar a ser.
Lester estaba completando el final de la carrera y ganaba por una gran ventaja, mientras que Nick corría con la cabeza mirando al cielo casi asfixiado, al ver que James iba ganando hizo un sprint quedando a su altura, solo quedaban un par de zancadas para llegar a la línea de meta así que el profesor se tiró en plancha con los brazos bien estirados justo antes de que su jefe traspasase la línea.
El arqueólogo aun en el suelo, se giró para ver a su mujer que le miraba seria, él le sonrió antes de escuchar las quejas de James.
-¡No dijimos nada de tirarnos!
-Y como no lo dijimos se da por válido-puntualizo Cutter levantándose del suelo y sacudiéndose el césped de la ropa-Ponte unos calzoncillos bonitos vale colega-alzó las cejas soltando una gran carcajada.
-Creo que nos van a echar la bronca, una muy grande-murmuro Lester mirando a su mujer y a Claudia alternativamente.
-Luego te quejas de los chicos, pero tú eres el primero Jim-dijo Christine llegando a su altura con los brazos cruzados por encima de su vientre de apenas tres meses.
-Y tu Nick, que dentro de un mes vas a ser padre y en vez de eso pareces el niño pequeño-le tocaba el turno a Claudia que lo acusaba con el dedo.
-Me llamó gordo-se defendió entre susurros el profesor.
-¿Enserio te importa lo que diga alguien de ti?-le preguntó Claudia alzando las cejas.
-Bueno si lo pones así…-respondió Nick-Solo me importa lo que digas tú, ¿Estoy gordo?
-Estas estupendo -dijo antes de besarlo-Yo soy la gorda aquí-añadió mirando su vientre.
Cutter negó mientras que decía:
-Para mí no estas gorda, estas bien, que digo bien, estas perfecta, eres la mujer más guapa que he visto en mi vida.
-Y tú eres un pelota-sonrió contagiándole la sonrisa a su marido.
-¿Bueno osos amorosos nos vamos al chino o no?-dijo Lester mirando en dirección a sus dos compañeros del ARC.
-A China te mandaba yo por fastidiarnos el momento-musitó Nick ganándose una mirada de pocos amigos por parte de James.
Claudia y Lester ojeaban la carta del restaurante sin saber muy bien que pedir mientras que Christine y Cutter jugaban con Sonny y Harrison.
-El pato a la naranja descartado-dijo el ejecutivo pasando página.
-¿Por qué?-preguntó Claudia mirándolo por encima de la carta.
-Es alérgico al pato-respondió Christine.
-¿Al pato? ¿O será mejor dicho a la carne que te ponen en vez de al pato?-decía el profesor alzando las cejas.
-A las dos cosas, no querrías saber cómo lo adivine-murmuraba James.
-Dispara-dijo Nick.
-Cuando era pequeño mi madre preparo pato a la naranja, de alguien tenía que sacar mi don de la cocina, y me empezaron a salir ronchas por todo el cuerpo, años más tarde Christine compro comida china y me vino a ver a la universidad, yo no me acordaba ya y me volvió a dar la alergia, esa vez sí que lo pase mal, me tuvo que llevar a urgencias-explicaba Lester mientras que se rascaba el cuello con solo recordar lo que molestaban las ronchas.
-¿Sabes cocinar?-preguntó bastante sorprendido Cutter.
-¿Lo único que sacas en claro es que se cocinar?-respondió él haciéndose el ofendido.
-Nick te suena el móvil-dijo Christine haciendo que el profesor se percatase de la llamada entrante en su teléfono, miro el numero puso una mueca antes de cogerlo.
-Mama-murmuro al contestar y hacer un gesto disculpándose y marchándose de la mesa.
Al volver de colgar llevaba los ojos llorosos y su semblante bastante serio.
-¿Qué te ha dicho?-dijo Claudia poco después de que su marido se sentase.
-Lo de siempre, ha preguntado por ti, por Annabeth y por mí-decía intentando sonreír.
-Actúas de pena-respondió su mujer.
El antropólogo tragó saliva sonoramente antes de decir:
-Le han detectado un tumor cerebral, era una prueba rutinaria y…-rompió a llorar echado sobre el hombro de Claudia.
-Ya está mi amor, ya pasó-le susurraba ella besándole la coronilla.
-¿Sabes lo peor de todo? Que es una pesimista y piensa que no se va a mejorar-rio sarcásticamente el profesor recuperando la compostura.
-Seguro que lo hace-dijo Claudia muy seria.
Nick negó:
-Si algo nos caracteriza a los Cutter es nuestra cabezonería y ella dice que no cree que se mejore y lo va a pensar todo el tiempo, si me disculpáis otra vez-se excusó limpiándose una lagrima rebelde que le corría por la mejilla e hiendo en dirección al baño.
-Voy yo-murmuro James viendo que Claudia hacía el amago de levantarse y él alego-Soy el más indicado, yo mejor que nadie se lo que se siente.
Ella lo miro sin comprender muy bien lo que acababa de decir y cuando el hombre se había ido Christine dijo:
-Cuando él tenía once años tuvo una hermana, de la que casi nunca habla…
Lester entró al baño de caballeros y vio como Cutter hablaba solo delante del espejo sin percatarse de la presencia de su superior:
-Nicky eres tonto, muy tonto, desde los doce años huyendo de mama para esto, para que le detecten un tumor-bajo la cabeza mirando el lavabo y dijo-Papa no podría superarlo si te la llevas contigo, esta vez no.
-No se supera, se aprende a vivir con ello-hablo James acercándose a su compañero, este se dio la vuelta frunciendo el ceño-Que digo que tú no superaste la muerte de tu padre, simplemente te despertaste un día admitiendo que no lo ibas a volver a ver.
-¿Y a ti quien se te murió?-preguntó el profesor alzando las cejas.
-Se llamaba Lise y cuando tenía seis años tuvo cáncer-recordaba Christine ante las atentas miradas de sus dos hijos y Claudia-Jim tenía diecisiete años y estaba muy unido a su hermana, hacía un par de años que habíamos empezado a salir, por las insistencias de él y acabe cogiéndole muchísimo cariño a su hermanita, era imposible no hacerlo con esa mirada de ojos verdes, al igual que Jim.
-¿Se parecían?-preguntaba Claudia interrumpiendo el relato de su amiga.
-Sí, eran dos gotas de agua-respondió ella con una sonrisa antes de continuar la historia-Cuando los médicos se lo dijeron todos estábamos destrozados, pero fingíamos delante de ella, al fin y al cabo era una niña, cuando Lise no estaba Jim se ponía a llorar.
-Mi pequeña Lise-murmuro James quebrándosele la voz, cuando se recompuso dijo-Mi hermana, le diagnosticaron cáncer cuando apenas tenía seis años, no supero la quimioterapia, le quedaba una sesión la peor de todas y no aguanto más-decía mientras que en los ojos se le acumulaban las lágrimas-Lo peor de todo es que yo estaba en la habitación cuando…-sollozo-Cuando, dejo de respirar.
-Lo siento-susurro Nick poniéndole una mano encima del hombro.
-No eres el único que tiene un pasado oculto-sonrió Lester-Christine estuvo conmigo apoyándome todo el tiempo, y yo me comporte como un verdadero idiota echándole la culpa de todo…
-En el funeral de la pequeña, Jim se cabreo conmigo diciendo que yo no lo entendía y no lo volví a ver hasta que dos semanas más tarde me acerque a su casa, sabía que había estado faltando a las clases puesto que sus compañeros me lo habían dicho y me habían preguntado por él, al llegar a su casa sus padres dijeron que no me quería ver, su madre me dijo que llevaba desde el funeral encerrado en su habitación sin apenas hacer nada, ni si quiera comer, ante las insistencias de los padres de que no lo molestase entre, creo que fue la única vez que vi a Jim en aquellas condiciones-explicaba mientras que se le cortaba la voz al recordar aquel trágico momento-Estaba tirado en la cama aun con la camisa del traje que llevo, estaba totalmente a oscuras y sollozaba, al verme me insistía en que me fuese, en que lo dejase solo, nunca le hago caso y esta no iba a ser menos-sonreía pícaramente mirando a Claudia-Abrí las cortinas dejando pasar la luz, lo levante de la cama, le quite la ropa, lo duche, lo afeite, lo obligue a comer y a que siguiese sus estudios, porque estoy segura que su hermana no quería verlo así ni yo tampoco, ahora todos los meses va al cementerio con un ramo de flores y me da otro a mi diciendo…
-''Gracias por todo cariño''-dijeron sus dos hijos a la vez sonriendo.
Ella se rio y preguntó:
-¿Nos espiáis cuando estamos en la habitación?
-No-negó rápidamente Sonny haciendo reír a las dos mujeres.
-¿Sabes una cosa?-dijo Lester, su compañero le hizo un gesto con la cabeza para que siguiese hablando-Christine siempre ha estado ahí, ella me ha visto en los buenos momentos y en los malos, ha reído conmigo, ha llorado conmigo y me ha consolado, y si con aguantarme no tiene el cielo ganado no creo que nadie se lo haya ganado nunca.
Cutter rio antes de añadir:
-Te quiere y mucho.
-Claudia también te quiere a ti, se lo pregunte cuando os conocisteis, me miro con ganas de matarme y supe que le gustabas-el profesor escuchaba atento mientras sonreía.
-¿Cuántos años tendría ahora tu hermana?-preguntó Nick.
-Veintiséis-respondió James-Me gusta pensar que estaría orgullosa de mí, cuando estaba en el hospital me decía ''Jimmy eres el mejor'', pero sé que es mentira.
En ese momento el antropólogo hizo algo que le sorprendió hasta a él, abrazo a su jefe y el funcionario le susurro:
-Tu madre se pondrá bien, te lo prometo.
Cuando los dos hombres volvieron a la mesa todos miraban a James, este dijo:
-¿Qué pasa?
-¿Papi tenías una hermana?-preguntó Harrison mirándolo seriamente.
-Si-asintió su padre, en ese momento se dio cuenta de que ya estaba preparado para contárselo a sus hijos y añadió-Era la mejor, algo incordiante a veces cuando estaba haciendo los deberes y ella insistía en jugar pero bueno, inconvenientes de ser el hermano mayor.
-Pues Harris no es el mejor-murmuro el mayor mirando el interior de su plato.
Lester soltó una carcajada mientras que le echaba una mirada cómplice a su mujer.
-Es por que sois muy pequeños-le respondió su madre.
-¿Algo que objetar Harrison?-dijo James mirando a su hijo.
-Sonny tampoco es que sea el mejor-decía sacándole la lengua a su hermano mayor.
-Yo me llevo seis años con mi hermano y es un pelmazo-comentó Claudia-Os entiendo perfectamente chicos, aunque cuando seáis mayores cambiara vuestra relación, a mejor, supongo, bueno George y yo seguimos sin aguantarnos.
-Es verdad parecéis dos críos-rio Cutter.
-Vosotros dad ánimos chicos, ¿así como leches van a querer tener un hermano pequeño?-preguntaba en un tono irónico su jefe.
-Pero, es diferente-susurro Sonny alargando una mano hacia el vientre de su madre, ella lo miro sonriente y puso su mano encima de la de él.
Harrison no fue menos y también imito a su hermano mayor, James sonrió a su mujer y se unió a sus hijos poniendo su mano encima del vientre de Christine, Claudia y Nick veían aquella estampa familiar tan adorable y casi sin darse cuenta Cutter también puso su mano encima del abultado vientre de su mujer, ella le besó.
-James olvídate de la apuesta-dijo el profesor al separarse de aquel besó.
Lester sonrió y asintió bastante conforme, en ese momento a los tres miembros del ARC les sonó el móvil, cada uno contesto:
-Stephen ¿Dónde está la anomalía?
-Primer ministro… ¿Qué? Es imposible que se hayan abierto dos,… no señor no le estoy culpado a usted.
-Abby ¿Qué pasa?
Bueno bueno el gran James Lester tenía un secreto, si es que hasta los mejores jefes se guardan cosas, ¿eso de las dos anomalías será muy peligroso? ¿La madre de Cutter saldrá de esta?
