Esa tarde parecía ser la más lluviosa que se había presentado desde hace tiempo. Y en un parque junto a unos columpios se encontraba una singular pareja, en donde parecía que aquel hombre abrazaba con gran ternura a la chica que lloraba desconsoladamente en sus brazos. Lo único que podía hacer era consolarla hasta que ella se sintiera con las ganas de hablar.

-Sesshomaru- susurro Kagome.

Sesshomaru era el hermano mayor de Inuyasha, él era lo contrario de él. Era un joven responsable, inteligente y sumamente atractivo, su físico era tan notorio que muy pocas veces pasaba por desapercibido, media 1.95, su cabello al igual que el de Inuyasha era plateado pero a diferencia de que estaba amarrado en una cola alta, haciendo que algunos mechos le caigan en la cara por la lluvia, llevaba un traje algo informal sin la corbata. Trabaja en una de las grandes empresas que tenía la familia Taisho, él se ganó su puesto por su inteligencia y astuto que resulto tener para estos negocios. Era el primogénito de su padre, hijo del primer matrimonio del señor Taisho.

-Tranquila, tenemos que ir a un lugar más seco que este no crees- dijo Sesshomaru.

Kagome solo pudo asentir, Sesshomaru la ayudo a pararse y se dirigieron al carro de Sesshomaru en donde al entrar prendió la calefacción.

Se quedaron en el estacionamiento del parque esperando a que el primero hablara, a Sesshomaru no le incomodaba ya que él era callado y discreto. Kagome estaba con la mirada pérdida, en ocasiones le rodaban lágrimas al recordar lo que había presenciado.

-fui una tonta- se dijo para sí misma pero Sesshomaru se quedó viendo de forma extraña.

-A que te refieres- pregunto desconcertado.

-supongo que te enteradas cuando veas que no va a ver boda pasado mañana.

- ¿de que estas hablando? Te has peleado con el necio de mi hermano ¿verdad?

- si pero esta vez fue diferente- Kagome voltio a ver a Sesshomaru y ella estaba viendo y asintió para indicar que siguiera con su relato.- mi amiga sango me lo decía pero yo no era capaz de verlo, supongo que estaba muy hipnotizada por él.

- aun entiendo a dónde quieres llegar con todo esto.

-hace un par de horas atrás vi a Inuyasha en la cama con otra mujer. Yo presentía todo esto pero creía que después de la boda pondría fin a su aventuradilla. Ahora no sé qué decisión tomar. Por una parte está la boda y los gastos que tuvimos, pero no quiero casarme con alguien como él. Ahorita no puedo verlo y ni a ella.

- con quien lo viste- su tono era serio, se podría decir molesto.

-no tiene importancia… luego se enteraran

- creo que tu decisión está más que claro, si el imbécil de mi hermano te engaño , no deberías regresar con él, es mi hermano pero también me pongo en tu lugar y no quisiera que me lo hicieran.

- sí, pero hay tanto que pensar, por una parte mi familia estaba tan feliz con la boda y los preparativos, el departamento que me regalaron por parte de mi abuelo esta acondicionado para vivir en él. Además de cuando se enteren con quien me engaño estaré en boca de todos.

- últimamente note raro a Inuyasha, él llegaba tarde a la casa, la mayoría de las veces no cenábamos como era costumbre, se excusaba diciendo que estaba contigo viendo los últimos arreglos de la boda- Sesshomaru en ese momento recordó una vez en donde llego muy tarde en la noche, pero antes de entrar a la mansión se percató que se encontraba un carro rojo con una mujer de conductor y del carro bajo Inuyasha, a quien mas tarde se topó y noto que tenía lo que parecía pintalabios en su cuello. Pero opto por no decírselo a Kagome, sabía que no era lo correcto.- como sea, tenemos que ir a cambiarnos e ir por algo calienta.

Sesshomaru encendió el auto y se dirigió a su departamento en donde solía ir cuando quería estar solo o cuando tenía mucho trabajo.

-espera mi carro lo deje aparcado del otro lado.

- tranquila, luego podemos venir por él. Además vi que lo dejaste en otro estacionamiento.

-tienes razón

Se dirigieron al departamento de Sesshomaru. El camino fue silencioso ninguno de los dos hablaba, pero ese silencio no era incomodo al contrario era algo confortable. Antes de ir al departamento se detuvo a comprar café, comida y pan. En la que Kagome agarrón un pan ya que no había comido nada desde la mañana con su familia. Y últimamente no se estaba sintiendo bien.

Al llegar al departamento tuvieron que pasar por una entrada a donde pocos metros se encontraba una caseta de seguridad. Después el camino continuaba hasta unos edificios en donde cada uno de los departamento se podía ver un balcón y un jacuzzi, era uno de los departamento más lujosos y es que Sesshomaru no iba a vivir mal, por eso él trabajaba, el departamento se lo había comprado a si mismo cuando empezó a trabajar con su padre, todo lo que tiene el departamento él lo fue adquiriendo de su bolsa.