Ya le hice los arreglos espero que les guste

Capitulo 3

Los días fueron pasando pero mis nauseas no aflojaron ni un poco, se hacían cada vez más comunes y venían acompañados de insoportables mareos, vivía con un revoltijo en el estomago, y comencé a tener antojos realmente extraños, me pasaba que despertaba en la mañana queriendo ramen con chocolate, o queriendo alguna fruta exótica o nueces con helado, realmente antojo que no son normales. Esto es extraño ninguna enfermedad produce esos síntomas, al menos de que, que día es hoy, la luna menguante ya paso, creo… si ya paso porque Inuyasha ya fue humano este mes y la menguante va antes de la nueva, entonces maldición, tengo un atraso, y estos síntomas hay no… tengo que ir a mi época, y tengo que hacerlo ya, pero dejar a Inuyasha, hay no… Tengo que hacerlo no hay otra opción, tengo que decírselo, por cierto ¿Dónde está? Pase mi mirada por el prado a mí alrededor hasta que lo encontré, el hombre de mi vida se encontraba sentado relajadamente en un árbol, sus ojos dorados estaban clavados en mí mientras en su rostro podía ver las claras líneas que deja la preocupación. Camine hasta el árbol.

-Inuyasha por favor baja, le pedí suavemente sabiendo que con sus súper orejas me escucharía claramente. Antes de que pudiera darme cuenta ya estaba parado al frente mio con una sonrisa iluminando su hermoso rostro.

-¿Qué sucede? Pregunto en un susurro curioso.

-Pues… la verdad es que necesito irme a cas… antes de poder terminar la frase me interrumpió.

-¿Qué? ¡Me vas a abandonar! Kagome como puedes… le coloque un dedo en la boca para callarlo, y con un suspiro le explique

-Será que puedes dejarme completar la frase, yo nunca dije que te iba a abandonar, prometí amor eterno y eso es lo que quiero, confía en mi Inuyasha, se más seguro de lo nuestro… le sonreí y continúe…

-Debo irme a casa por un par de días para averiguar que me sucede, ¿Por qué tengo estos extraños síntomas? Por lo menos confirmar mis dudas, pero volveré pronto.

-bueno… si… esta bien… tienes que volver… Asentí y acerque mi rostro al suyo, y con una tierna sonrisa le di un suave beso en los labios.

-Te lo prometo, te amo. Le susurre al oído antes de darme la vuelta y dirigirme al pozo que conecta nuestras épocas, suspire viendo hacía atrás y salte dentro.

Ya en mi época subí el pozo y entre a mi casa, camine rápido, bueno prácticamente corrí a la cocina para saciar el enorme antojo que me venía persiguiendo desde que me despedí de Inuyasha, abrí el congelador y lo saque, un delicioso helado de vainilla, baje mis manos hasta la nevera para sacar la crema Shantilli, me moví un poco a la izquierda para abrir la alacena y obtener una cajita de nueces, lo junte todo en un plato y me senté en la mesa a disfrutar de mi merienda, aunque me había desilusionada al darme cuenta que no podía ponerle una cereza encima. Pero como es posible que mi mama no compre eso, pero ¿Qué me sucede? ¿Por qué este humor?

Estaba deleitándome con el increíble sabor de mi helado cuando comencé a sentirme incomoda, sentí un cosquilleo subir por mi nuca, era la sensación típica de ser observada, gire mi cuerpo para ver quien me observaba, y vi a mi madre parada debajo del marco de la puerta con sus ojos clavados en mi y en su frente una gran arruga de preocupación apareció.

-Kagome, hija, regresaste… ¿te encuentras bien? ¿Estas deprimida? Pregunto en un tono preocupado mientras su mirada viajaba desde mi rostro al helado y de vuelta. Es lógico que se preocupe entre corriendo a comer, además tanto dulce debe pensar que estoy matando una depresión con azúcar.

-Tranquila mamá, estoy bien, de veras… respondí con una sonrisa, aunque desvíe la mirada, había omitido rotundamente todos los síntomas que estaba teniendo, no debo decírselo hasta confirmar mis sospechas, además como decirle eso.

-Pienso que algo te pasa, estas comiendo demasiado dulce y eso no es normal en ti, además entraste directamente a comer, Aome ¿sabes que puedes confiar en mi?... insistió mi madre preocupada.

-Mamá estoy bien, y claro que se que puedo confiar en ti. Supongo que extrañaba el helado mientras estaba en la otra época, allá no hay. Por cierto vine porque tengo que hacer unas compras importantes, pero debo regresar pronto, ya tengo que irme a comprar pero te prometo pasar por la casa a despedirme antes de irme a la otra época. Dije saliéndome por la tangente, tome mi cartera con algo de plata y salí de la casa.

Una vez afuera, pensé, ¿Dónde voy a encontrar eso, sin tener que ir al medico? Ya se en el centro comercial, pero allí me voy a encontrar a mucha gente. Aunque creo que también hay una farmacia aquí cerca, si a la derecha como a 1 cuadra y media de aquí. Camine directamente hacía ella, me pare frente a la puerta para revisar que no tenía a ningún conocido cerca, solo había viejos por lo que entre rápidamente. Es excitante hacer las cosas así, me siento como en una película esa de espías, entrando a los lugares tratando de pasar sin que ningún conocido se entere. Entre y camine un poco por los pasillos hasta que me di cuenta de lo evidente, hay que pedirla, trague fuerte y agarre un numero, como había muy poca gente me toco pronto.

-Buenas tardes señorita, ¿que desea? Dijo un hombre con una bata blanca, me hubiera gustado que fuera como en las películas donde una mujer regordeta, con cara de buena me atendiera y me ayudase, pero es evidente que eso solo pasa en la tele.

-Me…me gustaría que me… diera una prueba de embarazo. Dije bastante nerviosa. El hombre giro rápidamente y desapareció entre los enormes pasillos de medicamentos. Al cabo de unos minutos regreso con dos cajitas en sus manos.

-¿Cuál prefiere? Pregunto, mientras yo observaba las cajitas con nombres extraños que yo no entendía ni para que sirven.

-heee… ¿Cuál es mejor? Pregunte dudando.

-Si es tu primera vez esta es más sencilla de utilizar y tiene un 89% de credibilidad.

-bueno dame esa… tome la cajita y la observe detenidamente… y ¿Cómo se que estoy embarazada? Pregunte viéndolo mientras comenzaba a marearme de nuevo.

-Bueno en esta va a aparecer la cinta se va a poner color azul si estas embarazada y color rosa pálido si no… es muy sencilla… pero si sale azul debes ir al medico para evitar un positivo falso…dijo con una sonrisa como si se tratara de la venta de un aparato de hacer ejercicio.

Asentí con la cabeza y gire mi cuerpo para dirigirme a la caja con el corazón latiendo con fuerza contra mi pecho. No había nadie en la caja, pero que suerte tengo, no hay fila para pagar, voy a salir de aquí sin que nadie se de cuenta. Justo cuando ya estaba en la recta final, pagando vi a un hombre de cabello castaño, alto con una jovencita a su lado, hay no… es Hoyo, talvez no me vea, gire para darle la espalda, así talvez no me vea… pero ya era demasiado tarde y él ya se estaba acercando a mi con una sonrisa en el rostro.

¡Kagome! Hola, pero ¿Qué haces acá? deberías estar en cama descansando, acabas de recuperarte de bronconeumonia, eso es gravísimo… dije con tono de reproche aunque su mirada se alegraba de verme. Tenía bronconeumonia, wow el abuelo si es creativo, aunque con eso prácticamente dijo que me estoy muriendo. ¡Hu! ¡hu! tengo que revisar si ya guardaron la caja, no quiero que Hoyo la vea. Voltee disimuladamente hacía la caja y al ver la cajita metida en una bolsa marrón exhale relajada, camine junto a Hoyo hasta la puerta del local donde nos detuvimos.

-este… ha si… estaba comprando una crema para colocármela… en el pecho para… descongestionar este… los pulmones, me la mando el doctor. Conteste a duras penas, improvisando lo mejor que pude, utilizando la enfermedad que había dicho mi abuelo.

-Hoyo, muévete, apúrate, tenemos que irnos… nos volteamos para ver una niña de unos 12 o 13 años de edad, que se acercaba a nosotros con una bolsita en la mano, al llegar junto a nosotros me evalúo con una mirada, que me hizo sentir muy incomoda, esa enana porque me evalúa, o que es lo que mira. Comencé a sentirme mal, y no hablo del mareo al que ya me estaba acostumbrando si no una tristeza por la mirada despectiva de la jovencita. ¿Qué se cree esa enana?

-Kagome te presento a mi hermanita Shizume, Shizume ella es Kagome. Dijo Hoyo rompiendo con en incomodo silencio que se había formado entre nosotros, ella me tendió la mano con ese aire de superioridad, y yo se la tome sin si quiera verla, gire mi cabeza y me dirigí a Hoyo.

-Ya tengo que irme, nos vemos otro día Hoyo… dije viéndolo a él sin si quiera referirme un instante a esa chiquilla. Él sonrío y asintió con la cabeza antes de girar e irse con la enana.

Apenas Hoyo y su hermana desaparecieron de mi vista, comencé a corre hacía mi casa, corrí lo más rápido que pude, necesitaba hacerme la prueba pronto, muy pronto. Me detuve antes de entras, y cruce la puerta lo más silenciosamente posible me dirigí al baño, con una sensación de ansiedad, casi desesperación moviéndose en mi estomago.

Entre al baño y le pase es seguro a la puerta, abrí la bolsita para sacar la caja, leí las instrucciones rápidamente, y saque un aparato parecido a una regla blanca, pero con una larga zona donde debía aparecer el color.

Me senté en la poceta y me dispuse a hacer la prueba de orina, espere los 5 minutos reglamentarios mientras veía como un rosado pálido comenzó a aparecer, pero poco a poco se fue oscureciendo, y oscureciendo hasta que llego al color azul, se me cayo el aparato de la sorpresa, me comenzaron a temblar las piernas por lo que tuve que agarrarme del lavamanos para no caer. ¡Ho por Dios! Estoy embarazada, estoy embarazada, no puedo creerlo, mi mamá me va a matar, aunque por otro lado voy a ser madre, y Inuyasha va a ser padre, y nos vamos a casar, aunque Inuyasha es un Hanyou , ¿Cómo será mi bebito?... este no es momento de preocuparse por esto, debo decírselo a mamá y luego a Inuyasha.

Respire profundo y me prepare psicológicamente para hablar con mi madre, pero… mi mamá ni siquiera sabe que no soy virgen, me va amatar, no estoy casada, esto sería algo así como el concubinato, pero no mi mamá es comprensible seguro lo va a entender…. No, no lo va a hacer… ya basta, vamos hay que hacerlo. Bote el aparato y su caja a la basura, y ayudándome con el barandal de la escalera baje hasta llegar a la sala, donde me detuve, respire hondo.

-Mamá… ¿mamá?... ¡Mamá ven acá!... Grite ya exasperada, ¿Por qué no contesta? ¿Dónde esta? Luego de 2 minutos pude sentir los pasos de mi madre a cercándose desde el patio.

-¿Qué sucede Kagome? ¿Por qué el escándalo?... me miro con una mirada de reproche pero su tono sonaba bastante angustiado, ya la preocupe y todavía no se lo he dicho.

-Este… Bueno… no se por donde empezar… aunque mamá será mejor que te sientes…. Mi mamá camino hasta el sofá y se sentó, viéndome con una línea de preocupación, se quedo inmóvil y expectante.… Mamá he decidido casarme con Inuyasha, estamos comprometidas…

-Pero si sólo tienes 16 años, es una locura tomar una decisión así tan pronto… dijo interrumpiéndome, si ya reacciono así y todavía no le he dicho lo otro, trague fuerte y continúe.

-Mamá ya es una decisión tomada…Dije eso con determinación… Mamá además quería decirte pues, que tuve… tuve relaciones… con…. Inuya…

-¿QUÉ TU QUÉ? COMO SE TE OCURRE KAGOME HIGURASHI, YO QUE PENSABA QUE ERA UN BUEN MUCHACHO, ADEMÁS ACÁ EN ESTA CASA TE HEMOS DADO LA EDUCACIÓN NECESARÍA, SABES LO QUE SE HACE Y LO QUE NO, SIEMPRE TE HEMOS DICHO QUE ESPERES AL MATRIMONIO, PERO CLARO, CADA QUIEN HACE DE SU TRASERO UN CANDELERO Y NO SE PUEDE CUIDAR LAS VIRGINIDADES… las lagrimas llegaron a mis ojos y con la cabeza gacha comencé a llorar.

-Kagome ¿eso no es todo lo que me ibas a decir verdad? Pregunto, claro por ser mi madre me conoce en exceso, que fastidio, bueno que mas da, se lo dire.

-No mamá, también tengo que decirte que estoy… embarazada… dije levantando la mirada para ver la reacción de mi madre, su mirada se descompuso durante un instante mientras su boca se abría con sorpresa, luego de eso su rostro comenzó a adoptar un tono rojo mientras la vena de su cien comenzaba a hincharse de la rabia…

-KAGOME HIGURASHI, ¿CÓMO SE TE OCURRE? ADEMÁS LO HICISTE SIN PROTECCIÓN, SI LO IBAS A HACER COMO MINIMO TE HUBIERAS LLEVADO UN CONDON O ALGO ASÍ, ADEMÁS ESE NIÑO VA A NACER EN CONCUBINATO, AHORA SI TE TIRASTE LA VIDA, HAS DESONRRADO TU APELLIDO, ADEMÁS DE QUE TE ARRUINASTE EL FUTURO, CON ESA BARRIGA TIENES QUE INTERRUMPIR TUS ESTUDIOS, ADEMÁS EL HECHO DE QUE SEAS MADRE TAMBIEN INCLUYE QUE VAS A TENER QUE CRIARLO, PORQUE NO PENSARAS QUE LO VOY A CUIDAR YO…

-No mamá, yo me encargo de mi muchacho, tranquila, me voy a ir a la otra época y me voy a casar con Inuyasha y allá lo vamos a criar… dije mostrando decisión cosa que en realidad no tenía.

-Veo que ya tienes la vida resuelta, bueno haga lo que se le de la gana, después de todo lo hecho, hecho está, eso si Kagome, te tiraste la vida, tu tomaste tu decisión, tu la vas a arreglar.

-Lo sé… me voy… salí de la casa corriendo, mientras lloraba, salte dentro del pozo lo más rápido que pude, quiero que Inuyasha me abrace y me diga que todo va a estar bien.

Al llegar me encontré con Inuyasha esperándome, con su hermosa cabeza apoyada en el borde del pozo, inmediatamente sintió mi olor, salto y me saco del pozo en sus brazos, me vio llorando y se sentó apoyado en la pared del pozo, allí me abrazo y me acuno contra su pecho hasta que me calme… cuando me sintió ya tranquila hablo.

-¿Kagome que sucede? Pregunto limpiándome las lágrimas con dulzura.

-Peleé con mi madre… dije en un susurro.

-hummm… Kagome ¿Qué dijeron de tu enfermedad? Preguntó claramente preocupado.

-Inuyasha tengo que decirte algo… algo difícil de decir, es especial pero…. Como explicarlo. Me lleve la mono al vientre donde evidentemente no se podía apreciar todavía ni un bulto… Estoy embarazada… termine de decir sin pensarlo.

-¿Qué tu que? Pregunto sorprendido, me soltó de sus brazos y se levanto viéndome con sorpresa.

-que estoy embarazada… dije subiendo el tono de mi voz pero él volvió a preguntar

-¿Qué?

-QUE ESTOY EMBARAZADA. Grite finalmente ya exasperada.

-¿Kagome es enserio? Pregunto preocupado.

-Si es enserio, estoy 100% segura de que estoy embarazada.

-y como vamos a perseguir a Naraku en esas condiciones. Dijo manteniendo su semblante preocupado.

-No lo se… susurre sinceramente, reconociendo que no había pensando en Naraku.

-¡KAGOME QUE KAGADA! Bueno vamos a tener que bajar el ritmo, pero no importa voy a ser papá, no puedo creerlo, Kagome tenemos que casarnos cuanto antes. Aunque Kagome esto va a ser difícil, aunque con un amor tan fuerte no hay nada que no podamos superar… Kagome te amo para siempre, en las buenas y en las malas… Te amo.

Quería informarles que Cagada esta escrito con K aproposito por lo comico que suena Kagome que kagada,

esta es una historia más de humor que sólo comenzo por la gracia que nos hacía a mis amigas y a mi el decir Kagome que kagada,

en realidad este era el final peor la voy a continuar porque me lo pidieron espero no desfraudarlos y que la continuen leyendo

y les recomiendo leer si les gusta los InuKag telaraña de sueños

me despido hasta el proximo capitulo

Dark27angel

Tambien quería avisarles que publico los adelantos de la historia en mi blog.