AQUI ESTÁ EL ULTIMO CAPITULO. Que lo disfruteis ^^
CAPITULO 3:
Diana tenía la cabeza apoyada en el pecho del chico, estaba apunto de dormirse, Marco abrazaba a la chica. De repente, alguien empezó a acercarse con pequeños pasos.
¿?: Mamá, no puedo dormir.
La aludida se giró y vio a un niño de unos 3 años, de pelo corto y verde, ojos azules y piel morena. Se frotaba los ojos mientras abrazaba un pequeño muñeco.
Diana: A ver, ven con nosotros.
Héctor: Si. (El niño se acercó a ambos, y con una sonrisa, dijo) Hola, papá.
Marco (devolviéndole la sonrisa): Hola, Héctor.
El pequeño se sentó sobre el rubio.
Diana: A ver, ¿Por qué no podías dormir?
Héctor: Es que he tenido una pesadilla, un monstruo gigantesco me perseguía.
Diana: ¿Pues sabes qué? La próxima vez que te moleste, imagina que tienes una de tus espadas, y le dices: "Yo soy el mejor espadachín del mundo, a si que vete" Y veras como huye.
Héctor: Vale, mamá. ¿Me puedo quedar con vosotros?
Marco: ¿No te quieres quedar con el tío Luffy?
Héctor (hinchando los mofletes): Es que ronca mucho.
Diana: Je, je. Yo ya me iba a mi camarote a dormir. (Coge al pequeño) Hasta mañana, papi. Dice dándole un beso en la mejilla.
Marco (con una amplia sonrisa): Hasta mañana.
A la mañana siguiente...
Nami divisó una isla al horizonte.
Luffy: ¡NAMI! ¡NAMI! ¿CUÁNDO LLEGAREMOS?
Nami: Pues calculo que dentro de unas dos horas.
Robin: ¿Qué isla es?
Nami: Isla Canela, por suerte no hay ninguna base Marina.
Marco miró a Diana y después a Héctor, estaba pensando en algo.
Dos horas después, llegaron a la isla, era bastante acogedora. Cuando desembarcaron...
Luffy: Oye Nami, ¿nos podemos quedar los dos en el barco? Es que...quiero decirte una cosa...
Nami: Vale, Luffy.
Diana: Héctor, ¿Qué te parece si vamos al parque?
Héctor: ¡Bien! ¡Te quiero mami! ¡Eres la mejor!
Diana: Pelota... Marco, ¿te vienes?
Marco: Tal vez luego, es que tengo un asunto muy importante que resolver.
Diana: Vale, papi.
Marco aprovechó que no miraba nadie para darle un beso, después le susurró:
Marco: Te quiero.
Diana le sonrió. Poco a poco se fueron del barco, dejando solos a Nami y a Luffy.
Nami: Bueno, ¿Qué es eso tan importante, Luffy?
Luffy: Esto...
Dice con un beso cargado de pasión. El capitán cogió a su chica y se la llevó al camarote. La tumbó sobre la cama.
EMPIEZA EL LEMON
Luffy fue desabrochando la camisa de su chica hasta que se la quitó completamente. Empezó a bajar el sendero de besos hasta llegar a sus pezones, donde se entretuvo. Nami quiso quitarle el chaleco, pero las manos del chico se lo impidieron.
Luffy: Déjame a mí. Está vez no harás nada.
La pelirroja iba a responderle, pero el moreno la interrumpió con un beso, que hizo que la chica se olvidase de lo que iba a decir.
Poco a poco le fue quitando la falda, hasta quitarla completamente. Después se quitó el chaleco y se desabrochó solamente el pantalón, para liberarlo de la presión que ya se hacía notar. Empezó a masajearle todo el cuerpo, hasta que al final tuvo que quitarse completamente el pantalón, quedándose ambos en ropa interior.
Después de varios besos y de caricias, el del sombrero de paja se quitó el bóxer y a la chica las braguitas, y poco a poco fue introduciendo su miembro.
Empezó con embestidas lentas, pero el ritmo fue aumentando, hasta que al final llegaron al clímax.
FIN DEL LEMON
Luffy se tumbó al lado de su pelirroja, que estaba agitada.
Luffy: ¿Estas...bien?
Nami (mirando al chico): A estado genial, Luffy.
El chico sonrió y la beso dulcemente.
Después de varias horas, todos llegaron al barco.
Marco: Diana, ¿puedo hablar contigo a solas?
Diana: Claro.
El rubio le llevó al acuario.
Diana: ¿Y bien?
Marco: Veras... En este pueblo no hay marines, por lo que no hay peligro, también es un pueblo bonito y acogedor... (Hizo una pausa)
Diana: No se que quieres decir.
Marco: Que...tú y yo sentimos lo mismo... ¿no?
Diana: Pues claro, Marco.
Marco: ¿Por qué no te vienes junto con Héctor conmigo a este pueblo?
Diana (sorprendida): ¿Qué?
Marco: Tú y yo no tenemos mucho que hacer aquí... ¿Qué te parece si nos quedamos a vivir aquí junto con Héctor...? Si no quieres no pasa nada...lo comprendo...
Diana: ¡¿Pero como no voy a querer?
Le abrazó y le besó.
Marco: Entonces... ¿aceptas?
Diana: Pues claro.
Llegó la cena...
Marco: Chicos, Diana y yo tenemos que contaros una cosa...
Luffy (con la boca llena de carne): ¿Quef pafa?
Marco: Pues...Diana y yo hemos decidido que junto con Héctor, nos quedaremos a vivir en esta isla.
Luffy: Me parece bien.
Diana y Marco: ¿De verdad?
Luffy: Pues claro. (Sonría) Es el momento de que seas feliz, Diana. Je, je.
FIN
¡Comentarios! ^^
