Una suave melodía sonaba en todo ese lugar. Adornado por la luna y las estrellas eternas. La hermosa melodía que venia del Príncipe oscuro hacia sonreír suevamente a la Princesa oscura. Sentada en el borde del balcón. Mientras veía a su Príncipe tocar esa melodía mientras la luz de la luna alumbrada su contorno. Era simplemente perfecto.

La melodía paro.

-Eso fue esplendido, My Prince -elogio Kuroi-

-Gracias, My Princess -sonrió Harley-

Ambos sintieron algo y la Princesa se bajo del borde el balcón.

-Nuestra señora nos llama, será mejor que no la hagamos esperar -dijo Kuroi comenzando a caminar hacia el interior del castillo-

Harley asintió y siguió a su Princesa.

Mientras caminaban por los grandes pasillos del Castillo de la Desesperanza. Llegaron a una puerta negra como el carbón con detalles morados y una gema roja en el centro. La sala del trono. Sin embargo. Había alguien esperándolos.

-Buenos noches Kuroi-sama -saludo Close con una reverencia-

-Hola, Close -respondió desinteresadamente la Princesa Oscura-

-Esta noche se ve esplendida, Kuroi-sama -elogio Close ganando una mirada seria del Príncipe Oscuro-

-Gracias, Close, ahora, si me disculpas, debemos ir a ver a nuestra señora -respondió sin emociones Kuroi comenzando a caminar hacia la puerta-

Close sintió un escalofrió por su espina dorsal, el volteo y vio la mirada sin emociones, pero igualmente furiosa, del Príncipe Oscuro.

-No te sobre pases, Close, tu castigo será grave si veo que intentas algo mas -declaro el Príncipe Oscuro y siguió a su Princesa-

-tomando un segundo para que se le fuera la sensación de frio, Close soltó un bufido- Ya veremos quien la tiene al final, Harley.

Los tres caminaron hacia la puerta, la segunda chica del castillo la abrió de par en par y caminaron hasta llegar a unos cuantos pies del trono de su señora. Al llegar, se arrodillaron.

- ¿Qué desea que hagamos, Dyspear-sama? -pregunto Kuroi-

-Las Precure han llegado -respondió simplemente el ser de desesperanza-

- ¡¿Cómo?! ¡Eso es imposible! -exclamo Close-

- ¿Estas negando lo que dije, Close? -pregunto sínicamente Dyspear-

- ¡Po-Por supuesto que no! ¡Dyspear-sama! -exclamo arrodillándose rápidamente esperando no haberse ganado la furia de su creadora-

-Muy bien -respondió Dyspear- Luck y Shut las están vigilando, se dirigen hacia aquí, será mejor que estén preparados, no quiero perder la oportunidad de eliminarlos finalmente.

-Si, Dyspear-sama -dijeron todo al unisonó-

-El castillo de Hope Kingdom…El lugar donde solía vivir -dijo Cure Scarlet al llegar al lugar con el resto de las Precure-

- Lo recuperamos, cuanta con eso -dijo Twinkle con un puño alzado, Scarlet sonrió al ver el apoyo de sus amigas, se alegraba se conocerlas-

-Vamos.

- ¡Si!

Todas se dirigieron al castillo.

Y hacia la verdad.

Las Precure llegaron a una habitación con escaleras que parecían llevar hacia un pasillo oscuro.

- Bienvenidas, al Castillo de la Desesperanza -dijo una voz que Cure Twinkle y Mermaid reconocieron-

- ¡Kuroi! -gritaron ambas poniéndose en guardia-

- ¿Kuroi? -murmuro confundida Scarlet-

Pasos comenzaron a escucharse desde el interior del pasillo. Las tres miraron fijamente en guardia y vieron como una figura femenina y una masculina salían de la sombra del pasillo para mostrar sus rostros.

Los ojos de Scarlet se ensancharon al momento en que comenzaron a brillar. Twinkle noto eso y la miro preocupada.

-Saludos nuevamente, Princess Precure -saludo Kuroi con una sonrisa-

- ¡Kanata!

Todos voltearon la mirada a Scarlet quien grito ese nombre mirando hacia el Príncipe Oscuro.

- ¿Kanata? ¿Tu hermano mayor? -pregunto Twinkle sorprendida-

- ¡Kanata! ¡Hermano! -exclamo Scarlet con una sonrisa y ojos esperanzados-

Al momento de ver al Príncipe Oscuro, a pesar de su cabello rojo y ojos como la sangre, ella vio la imagen de Kanata en él.

- ¡Kanata! ¡¿No me recuerdas?! ¡Soy yo, Towa! ¡Tu hermana! -sonrió la Princesa de las llamas-

Las dos Precure restantes se miraron con preocupación.

El Príncipe, que estuvo mirando fijamente a Scarlet, cerro los ojos.

- ¿De que hablas? Soy Harley, el Príncipe Oscuro, sirviente de Dysdark.

- ¡Kanata! -exclamo Scarlet-

-Kuroi, Harley -resonó la voz de Dyspear en la cabeza de ambos- Derroten a las Precure, destruyan la última pisca de esperanza.

- ¡Sus deseos son ordenes, Dyspear-sama! -gritaron ambos y lanzaron sus ataques hacia las Precure-

Las Precure esquivaron las espinas de Kuroi y el rayo de Harley.

- ¡Hermano! ¡Por favor! ¡Soy yo! ¡Towa! ¡Detente! -grito Scarlet mientras hacia un escudo de fuego para proteger a sus amigas y a ella misma-

-Es inútil -resonó la voz de Dyspear en todo el lugar, pero Kuroi y Harley parecían imperturbables- Kuroi y Harley no pueden escucharlas.

- ¡Dyspear! ¡¿Qué le has hecho a mi hermano?! -grito en furia Scarlet-

-Tu hermano…Tenia una amistad muy grande con una amiga…Una humana -empezó Dyspear- El, por simple accidente, termino en el mundo humano, donde conoció a una niña de la cual se hizo muy amigo, a pesar de saber las reglas, el siguió visitándola y divirtiéndose con ella, su primera amiga… Sin embargo… Su familia descubrió que el estaba visitando a alguien, y con el temor de que la separaran de ella, su desesperación aumento cada día, hasta que finalmente me despertó -revelo Dyspear-

-Hermano… -murmuro sorprendida Scarlet mirando el rostro sin emociones de Harley-

-Cuando le dije que podría conceder su deseo de quedarse para siempre con ella, su amiga hizo que lo negara, alguien que es capaz de salir de la desesperación por su cuenta, sin embargo, las cosas ya estaban hechas, al final, termine capturándolos a ambos.

- ¿El…lo negó? Entonces… ¿Por qué? ¡¿Por qué te llevaste a Kanata?! -exclamo furiosa Scarlet-

-Porque quería quitarles la más mínima esperanza ¿Lo sabes? ¿Sabes la importancia que tiene el heredero para el Reino Hope? Ante la desaparición de su Príncipe y heredero, el reino fue sumido en una profunda tristeza, la desesperanza reino. Podría haberme deshecho del Príncipe y su amiga despues de eso, sin embargo, pensé en algo más interesante, pensé en borrarles sus recuerdos, sus sueños y bloquear sus corazones ¡Y Criarlos para ser la Princesa y Príncipe de la desesperanza!

Las Precure estaban horrorizadas.