Capitulo 3
Yo solo quería despertar a tu lado por el resto de mi vida
Canción: The Lonely Christina Perri
Bella POV
Los rayos del sol comenzaron a entrar por la ventana, maldita sea por que abren las cortinas, cuantas veces les he dicho que no lo hagan que me dejen dormir hasta tarde, maldición por qué no acatan órdenes, agarre la cobija de mi cama y me tape la cara, murmurando y maldiciendo.
—Ya es demasiado tarde despiértate— sentí como jalaban mi cobija dejándome solo en mi baby doll, claro que dormía con eso, hasta para la hora de dormir era sexi y atrevida.
—Es muy temprano además, ¿Qué demonios haces en mi recamara? Por no decir de nuevo en mi casa— me levante dejando mi espalda recargada en la cabecera de la cama, lleve mis manos a mis ojos donde los talle y me trate de acomodar el pelo, era la única manía que quedaba de la Bella de 4 años al despertar por las mañanas.
—Apenas te levantas y ni siquiera das los buenos días, que falta de educación tienes Marie—
–Mas falta de educación y respeto tienes tu querido tío, al entrar a la recamara de tu sobrina que está en ropa demasiado provocativa- me levante y descalza me dirigí a el cuarto de baño donde cerré la puerta como clara invitación que no quería ser molestada y mucho menos interrumpida de nuevo en mi descanso.
–Necesitamos hablar Marie– toco mi tío la puerta del baño ganándose un gruñido de mi parte, me puse mi bata de baño y salí para ver que quería. Me senté en mi tocador y comencé a cepillar mi cabello. —Necesito que me prestes atención— me reprendió como si de cualquier niña pequeña se le regaña por comer un dulce antes de sentarse a la mesa.
—¿Qué pasó?, podrías hablar rápido por favor, tengo cosas que hacer— lo vi a los ojos y sabia que no bromeaba, mi tío Marco tenía mucha autoridad dentro de la familia, bueno cuando éramos una familia, él junto con mi padre fundaron lo que hoy es un legado de la familia Swan , pero por motivos que desconozco y sinceramente ni me interesan, dejo de desempeñar su papel de presidente cediéndomelo a mí, ya que al morir mi padre era dueña de un 49% pero mi tío al ser el socio mayoritario el poder paso a él , así que lo dejo a mi cargo, solamente un par de veces ha tratado de dar consejos o de ayudar, cosa que no necesito, por que se cómo hacer las cosas yo misma y por algo está en elprimer lugar la empresa.
–Necesito que me des cuenta de las relaciones que hay con las empresas de todo el país, las cuentas, la publicidad, todo lo que haya pasado en mi ausencia, y necesito que este lista mi oficina para el lunes, porque regreso y quiero que te comprometas con la empresa, dejar tus escándalos y el modo de llamar la atención, ya me canse Marie y esto cambiara a partir de hoy- Mi tío Marco era un segundo padre para mi, incluso antes de morir mis papas yo era muy apegada a él, pero de un día para otro cambio con toda la familia, al morir mis padres paso a ser mi tutor, se quedo conmigo a vivir y a cuidarme o más bien a inscribirme a escuelas y a clases de todo lo que pudiera tomar para no estar conmigo y dedicarse a la empresa pero solamente mediante abogados, nunca tomo control personal de ella, el motivo hasta la fecha ni yo lo sé , y ahora resulta que de la noche a la mañana viene a pedirme y a que le rinda cuentas, sencillamente este cambio no me gustaba.
– ¿Algo más que desee el señor Swan?– me puse de pie y comencé a dar vueltas por el cuarto, estaba enojada y completamente en blanco.
—Tu sarcasmo no funciona conmigo Marie, así que ya lo sabes el lunes en mi escritorio todo lo que te pedí, no me hagas perder el tiempo y recuerda que si tú te pones en un plan autoritario yo puedo más que tu, solamente para refrescar tu memoria sobrina yo tengo más acciones que tú, por lo tanto soy tu jefe y tomo las decisiones— Se acerco a mí y dejo un beso en mi mejilla susurrando un buenas tardes y tomando la dirección de la puerta de la recamara.
—Espera, ¿Quieres eso? hoy mismo lo tendrás, era hora de que por fin tengas tus responsabilidades ¿No lo crees?—Tome de mi bolso mi Iphone y marque el numero de mi secretaria.
—Es sábado tu secretaria no trabaja hoy—Me reprendió como siempre.
—Mi secretaria descansa solo cuando yo se lo ordeno, le pago demasiado, prácticamente por respirar, así que soy dueña de todo su tiempo y si hoy digo que la quiero en la empresa eso hará—espere que timbrara dos veces y me contesto Ana, le ordene todo lo que mi tío quería y que lo necesitaba hoy mismo , quedo de traer los documentos a mi casa en la noche y sin más corte la llamada—Listo tendrás tus exigencias hoy, creo tener una vaga impresión de quien herede esa pequeña parte de mi—
—No fueron exigencias Marie, pudiste haberlo hecho tú.
—Por eso tengo personal que lo haga por mi y ahora si me disculpas quiero un poco de privacidad— me acerque a la puerta y la abrí, dejando una clara invitación de que lo quería fuera de ella.
— ¿Donde quedo esa dulce niña que amaba a todos y los cuidaba?— se acerco a mí y trato de acariciar mi mejilla, pero en cuanto descifré su cometido voltee mi rostro.
—Murió junto con mis sueños y mis ilusiones— me hice un paso hacia atrás y en cuanto mi tío cruzo la puerta la cerré, recargándome en ella, cerré mis ojos y me puse a pensar en cómo el regreso de mi tío traería malas y buenas noticas. Fui al baño a llenar la tina y poder tomar un largo y relajante baño. Cuando ya estaba por salir de la tina el sonido de mi celular me saco de mis pensamientos.
¡Hey! señorita desaparecida, necesitamos vernos y platicar te espero en el Starbuks
Rosalie
Era la única amiga que me quedaba, la hermana de Jasper y con la que sabía podía confiar quizás porque era igual a mí, incluso un poco menos creída o déspota que yo, y ella sí que tenía motivos, tenía un cuerpo de infarto y simplemente podría decir que las modelos le quedaban en las rodillas, pero ella siempre su sueño fue ser fotógrafa y una muy reconocida mundialmente, ella si pudo cumplir su sueño.
Claro que sí, nos vemos en una hora allí y después de antro y no me digas que no, hace falta una salida, necesito despejarme.
Isabela
Revise mi armario para tratar de encontrar algo casual para ponerme pero siempre sexi por los fotógrafos o por si me encontraba con alguien que quisiéramos llevar las cosas mas allá. Me puse una lencería francesa y un traje de Carolina Herrera que encontré de temporada. Tome un bolso Louis Vuitton, metí mi cartera junto con mis tarjetas de crédito y mi celular, al igual que mi bolsa de maquillaje y mi loción corporal, tome mis llaves de mi auto hoy no quería ir ni con guarda espaldas ni con chofer. Baje tomando mis lentes oscuros y pasando por el despacho que era de mi padre y pude ver de lejos como estaba la puerta abierta, me acerque tratando de no hacer ruido y pude ver como mi tío estaba revisando un álbum fotográfico y como lagrimas bajaban por su rostro.
—Tío, ¿Está todo bien?— le pregunte cuando me adentre mas al despacho y pude ver como cerraba rápidamente el álbum, se notaba sorprendido por mi interrupción.
—Isabella Swan, ¿Preguntándome como me encuentro?— Me miro con ojos llorosos y sorprendidos, si era una desgraciada y déspota, pero era mi única familia y me preocupada por él.
—Sí pero toma nota por que es la última vez que me preocupare por ti, te pido que salgas de mi despacho tío por favor, los documentos te los traerá Ana en cuanto los tenga— Salí de allí y en cuanto iba a cerrar la puerta me tomo del hombro.
—Con cuidado Marie- Me solté rápidamente de su agarre y ni siquiera me despedí de él. Me molestaba que él era el único que me llamara Marie odiaba mi nombre y no sabía por qué no podía nombrarme como los demás como Isabella.
Estaba dejando mi auto en el estacionamiento cuando recibí una llamada de Ana diciéndome que tardaría unas horas más porque unos documentos de la empresa de Londres no los tenían a la disposición, eso me molesto e hice una llamada con el gerente de esa sucursal. Después de 10 minutos de estar regañando a los incompetentes y de correr a más de 3 personas por fin podía ir a disfrutar mi café. En cuanto entre a Starbuks me gane las miradas de varias personas y uno que otro estúpido fotógrafo que decidí ignorar olímpicamente a lo lejos en un rincón lejano Rosalie estaba con su celular ignorando a todo el mundo.
—Se puede saber ¿Por qué no me citaste en otro lugar más… público?— le pregunte sentándome delante de ella y quitando mis lentes
—Hola Isabella, ¿Cómo estás? Hace mucho que no sabía de ti y si te quiero aunque ya no me hables— me dijo Rosalie dejando de lado su celular.
—Hola Rosalie, sabes que el trabajo me quita el tiempo— tome su mano y le di un apretón—Pero te quiero y te extraño, ¿Como estas?—
—Extrañando a mí amiga y pues bien, pero por lo que veo en las noticias y en las revistas eso no es demasiado trabajo, ¿Que pasa señorita fiestera? tú no eras así Bella, ni siquiera fuiste a mi boda—
–Isabella, y si lo era Rosalie solo que a ti el matrimonio ya te arruino ya no eres divertida, bueno voy a ordenar — Me iba a decir algo pero la interrumpí y me pare antes de que pudiera siquiera decirme algo.
Cuando llegue a ordenar me miraban con cara de terror quizás me gustaba que así lo hicieran ya que ellos eran menos que yo, pedí dos lates con leche light y con un toque de avellana, necesitaba cafeína para despertar di mi nombre y mi tarjeta de crédito, me quede cerca de la barra para esperarlo, no quería que gritaran mi nombre porque si no era famosa, por lo menos lo era por ser la "heredera dejada" del año. En cuanto estuvieron listos los tome y regrese al lugar donde estaba Rosalie hablando con una pequeña niña que al parecer estaba pidiendo limosna.
—Qué linda muchas gracias, bueno aquí tienes pequeña con cuidado y cuídate mucho— Le dijo dándole un billete y dejando un beso en su sucia cabellera, la pequeña estaba toda andrajosa y sucia.
—Isabella. ¿No quieres comprarle a esta pequeña una rosa?— Me dijo Rosalie tomando el café y poniéndoselo delante de ella, deje el mío en la mesa y me dirigí a buscar el gerente del lugar.
-Isabella le Adonde, vuelve aquí mientras escucho gritar pero cuidado Rosalie.
—Disculpa quiero hablar con el gerente por favor, — le pregunte al encargado de cobrar.
—Pasa algo señorita, — me pregunto el gerente acercándose a mí.
—Disculpe pero a los restaurants que yo acostumbro no dejan entrar a limosneros, ¿Aquí sí?
—No señorita.
—Pues le pido que vaya a revisar porque hay una niña pidiendo limosna— me retire y pude ver como rápidamente se acercaba con el policía y se acercaban a la mesa donde la niña estaba vendiendo sus flores, la tomo de las manos y la sacaron de allí yo regrese y me senté para tomar mi café.
—Eres una desgraciada Isabella— me reprendió Rosalie dejado el café a un lado.
—¿Por qué lo dices? Solamente hice lo correcto
— ¿Lo correcto? Es una pobre niña buscando la forma de ganarse algo de comer, no es como tú que lo tienes todo—
—Mira no es mi problema Rosalie y tomate tu café que se te enfriara— le di un sorbo al mío y revise un correo que me llego a mi Iphone.
—No quiero— puso el café delante de mí y dejo sus manos reposando en su regazo-
—No seas caprichosa, no que la única desgraciada aquí soy yo— le volví a poner enfrente su café.
—No puedo tomar, —se enderezo y tomo mi mano, mientras me veía con ojos llenos de emoción.
— ¿Estas enferma?- me comencé a preocupar, y realmente sentí miedo de que algo le ocurriera a mi única amiga.
—No, solo que Emmet y yo vamos hacer padres— me quede en shock estaba sin poder articular palabra alguna, no podía moverme de mi asiento, no entiendo como Rosalie dejo que saliera embarazada, porque pues su cuerpo, perdería su belleza, todo. —¿Qué pasa?, no me vas a felicitar?—
—Claro que si Rosalie, muchas felicidades, serás una mama excelente, lamento no poder decir lo mismo de Emmet— me levante y la abrase, estaba feliz por mi amiga, por que pudiera tener y formar una familia con alguien que la cuidaría, protegería y amaría, así como alguna vez yo creí que lo haría Jacob.
—Gracias enana y quiero que sepas que tu serás la madrina, así que vete buscando un novio para que sea el padrino de mi bebe— se soltó de mi abrazo y puso sus manos en mi hombro. —Te quiero y creo que ya es hora de olvidar a Jacob. —
—Rosalie, no—
—Me ha preguntado por ti, que en donde estas, simplemente no lo entiendo porque lo hace si él tiene ya una relación con ella, al parecer van enserio, creo que ya tienen fecha de boda. — me interrumpió en cuanto le iba a decir que no siguiera.
—Rosalie no se por qué pregunta por mi o me llama, ya estoy cansada y quiero olvidar, y si ya se van a casar que sean muy felices, yo ya no quiero nada que ver con esa familia así que mucho menos con él.— regrese a mi lugar y pude ver como Rosalie ponía mayor cuidado en sentarse.
—Isabella trata de cambiar, no lo hagas por él ni por nosotros, hazlo por ti misma, te hace mal estar así, fingir ser quien no eres—
—No aparento nada Rosalie, simplemente así soy yo. —
—No Isabella, desde que nos prohibiste decirte Bella todo cambio, incluso antes de conocer a Jacob y de que te dejara eras sencilla, humilde, bondadosa, si te quejabas por las clases que llevabas a parte de la escuela pero nunca fuiste así , como ahorita— me señalo con un dedo y quizás tenía razón, pero nunca se la daría.
—Rosalie por favor no quiero hablar de eso, — tome mi café y le di un largo sorbo—Háblame de Emmet como le va en su trabajo y porque él es el que no se deja ver. —
El resto de la tarde se nos fue platicando de su boda, su luna de miel, el bebé que venía en camino…Rosalie tenía ya tres meses de embarazo y estaba muy emocionada con él , me cometo también que se mudarían más cerca de mi casa y así podría verlos más seguido ya que a Emmet le ofrecieron un trabajo mejor como dueño de una firma de abogados y con el dueño de una empresa que vivía aquí en Nueva York, me sorprendió esto ya que conocía a casi todos los dueños y el que alguien necesitara ayuda de un abogado de prestigio como lo era Emmet no aseguraba nada bueno. Conociendo el estado de Rosalie no la pude invitar a ir a un bar o a algún antro de la ciudad. Nos quedamos entrada la noche y me comento que tenía que darle la noticia a Jasper y tendríamos que reunirnos para decirle que será tío, nos despedimos y la acompañe a su auto, tenía ganas de salir de emborracharme pero por otro lado quería irme a mi casa a descansar. Opte por la segunda opción no sin antes pasar a una plaza a comprar ropa y un libro para entretenerme, cabe mencionar que me siguieron fotógrafos y periodistas, por todo el camino a la plaza y durante mis compras. Me detuve en una joyería a observar los anillos de compromiso cuando sentí una mirada clavada en mí.
— ¿Para que los ves? Nunca duras demasiado con uno puesto— Esa voz me hiso voltearme y verla parada triunfalmente y observando su anillo de compromiso.
—Me duran lo mismo que tú con un novio, así que creo que lo sabes perfectamente— me di la media vuelta y continúe con mi camino, pero ella me lo impidió tomando el codo.
—Suéltame Leah, no quiero hacer un escándalo, ya tienes lo que querías ¿no?, así que déjame en paz— me solté y la voltee a ver a los ojos.
—Sí, quería verte humillada, abandonada, que tienes Swan, ¿que nadie soporta estar más de cierto tiempo contigo?—Sentí como sus palabras me calaban hondo, porque una parte de mi subconsciente me dijo que tenía razón, — Fíjate tu prometido te dejo por algo mucho mejor, tus padres te dejaron sola prefirieron morirse a estar contigo, amigos no tienes, quizás los Hale pero ellos no se qué te ven para seguir allí después de que los maltratas tanto… incluso los humillas, te crees mejor que todos y no lo eres Isabella y por ultimo tu tío que no se cómo soporta vivir bajo el mismo techo que tu. Nunca serás capaz de poder tener una verdadera familia— Me fui lejos de ella, tenía unas enormes ganas de golpearla pero había demasiados fotógrafos y las personas de la plaza comenzaron a juntarse ya no podía llamar más la atención, no quería rebajarme a su nivel. —Huye, corre, es lo único que sabes hacer bien— Escuche como gritaba por sobre la multitud y como en mi espalda sentía las miradas de todos y de nuevo volvía a estar en el ojo de todos. Regrese a mi casa, manejando lo más lento que podía, no tenía ganas de llegar a esa casa en la que tantos recuerdos se mantenían escondidos, en donde yo alguna vez fui feliz, donde tuve un hogar, una familia y amor… Deje el carro a la entrada de la puerta donde John tomo las llaves y lo metió al garaje junto con los demás autos, entre y deje las bolsas que traía en el suelo de la escalera, el despacho estaba con la luz prendida me acerque pero cuando iba a abrir la puerta el sonido de una voz me sorprendió, ganándose de mi parte un grito y un salto.
—Niña Bella primero debes de tocar la puerta— Me dijo mi nana con una charola de café y galletas en la mano, a ella no podía contestarte de forma brusca ni regañarla porque me dijera Bella, ella siempre ha estado conmigo desde que nací, y no puedo serle irrespetuosa.
—Nana es mi despacho no entiendo que hace el allí, se lo dije esta mañana— tome una galleta y me la lleve a la boca, sabían exquisitas y hace años que no probaba una, debía de mantenerme como estaba y no andar rodando como chanchito.
—"Él" es tu tío y te quiere mucho, además tú nunca entras allí—
—Si entro— le conteste con la boca aun llena de galleta.
—No hables con la boca llena, y entras muy pocas veces, la mayoría del tiempo te la pasas en la empresa, en antros por lo que he visto en la televisión y en tu habitación, así que no me discutas y ve a bañarte que ya te deje la tina lista, — me acerque pero cuando la iba a abrazarla me arrepentí, yo no demostraba sentimientos y nunca lo volvería a hacer. Tome mis bolsas de la escalera y no me despedí cuando estaba por terminar de subirlas escuche como gritaban mi nombre y me gire a ver a mi nana—Yo si te quiero, buenas noches mi niña—
—Buenas noches nana— abrí la puerta de mi cuarto y deje las bolsas en la cama, me senté y pude ver como tenia llamadas perdidas de Jasper, voltee los ojos, ¿Que nunca se cansaría de seguirme los pasos? Por más cosas que he hecho para poder alejarlos a él y a su hermana incluso a Emmet no lo logro, siguen pegados a mí como garrapatas. Me desvestí, la verdad ni conocía ya el pudor, realmente me valía ya lo que pensaban además de que nadie entraba en mi habitación, estaba estrictamente prohibido, claro solo los maleducados de mi tío, así que mejor me regrese a ponerle el seguro a la puerta. Coloque mi ipod en el reproductor aleatorio y me relaje en la bañera, me llego un mensaje de Ana, diciéndome que los documentos ya estaban en manos de mi tío y que no había ningún problema con las cuentas, ni nominas de las demás empresas. Ya parecía que habia transcurrio tanto tiempo mientras yo estaba en el agua. Me Salí envolviéndome con la toalla y pasando por el ventanal del cuarto, me quede observando las estrellas y recordé cuando de niña me encantaba quedarme en el patio por horas mientras esperaba una estrella fugaz, el sonido de mi celular me saco de mis recuerdos, lo conteste porque ya sabía perfectamente quien era.
— ¡SE PUEDE SABER POR QUE NO ME CONTESTAS! ¡PARA ESO QUIERES EL CELULAR!— me grito haciendo que despegara de mi oído el celular.
—Hola Jasper, yo estoy muy bien ¿y tú?- Comencé a pasearme por la habitación tomando mi pijama y mis cremas corporales. ¿Cómo les fue?- Había algo en su voz que hacía que me pusiera nerviosa, algo estaba escondiendo y sabia que no sería agradable para mí, lo conocía mejor que a mí misma.
— ¿Que me escondes? No soy tonta Jasper, creo que me conoces mejor que eso, vamos di lo que tengas que decir— me comencé a poner la ropa interior y mi blusón para dormir al momento que lo escuchaba suspirar por el celular.
— ¿Isabella no has visto el programa de espectáculos hoy?—
— ¿De qué hablas?... ¿Ahora qué nuevo rumor están creando en mi contra?— me levante prendiendo la televisión y buscando entre los canales, aquel que nunca le prestaba atención.
— ¿Qué te dijo Jacob? ¿Te lastimo?, ¿Que hacías viendo unos anillos de compromiso?, ¿Por qué fuiste sola?— Jasper me gritaba desde el otro lado del teléfono me estaba mareando con todas sus malditas preguntas, me sentía como en un programa de espectáculos.
—¡Hey! ¡BASTA JASPER! Me siento en una comisaria, ¿por qué de un momento a otro eres tan preguntón?, haber espera y platícame como te enteraste y qué demonios sabes tú de mi encuentro con esa cabaretera—
—No creo que sea una cabaretera Isabella, la contrataron hace menos de un mes como artista en un programa de televisión, el piloto salió hace una semana y al parecer tiene éxito, no sé qué pasa con ella y tu pero quiero que te mantengas a tu nivel, eres más que ella—
—Ahora resulta que me debo creerme más que las personas, cuando me dicen que no lo haga, ¿Quién demonios los entiende?— Me mofe de sus palabras y comencé a reírme al verme en la televisión enfrentar a ese intento de actriz ganadora al Oscar, ahora resulta que no debo de confiarme de nadie, ¿De donde había salido ese video?, la comentarista decía que tenía una entrevista con el deportista Jacob Black, me quede esperando, pero nunca apareció, el maldito reportaje. Deje la televisión encendida y comencé a arreglar mi maleta, me iría de viaje a Londres para revisar los asuntos en la empresa.
- 'ISABELLA respuesta - Nos sentimos como en mi tímpano se destruye debido a Mí querido hermano casi Sordo conmigo dejo grito do.
-Me dejaste sorda Jaspardo, mira no hay nada que decir. Me encontré con ese intento fallido de actriz, mientras estaba en el centro comercial después de haber estado con tu hermana, quede en el aparador de una joyería y ella llego a atacarme fin de la historia.- me acerque a mi closet y tome mis mejores trajes, los coloque en sus bolsas y los coloque con sumo cuidado.
-Mañana veamos para desayunar necesito contarte de Alice, y así hablaremos más tranquilos. Por Paso a recogerte a tu casa a las 10, por que se que te levantas tarde floja. —
—Jasper salgo de viaje mañana muy temprano- le conteste mientras por la computadora mandaba un mail para que el piloto de mi avión privado estuviera listo, quería salir lo más rápido posible del país, ya me estaban cansando los rumores y las habladurías de todos.
— ¿Por qué tomas esas decisiones tan de repente? — se notaba molesto por el tono de voz que estaba empleando.
—No es ninguna decisión de un momento a otro, ya tenía planeado hacerlo, solo que no puedo mantenerte informado de todo lo que yo quiera hacer, y si me disculpas necesito arreglar mi maleta— corte la comunicación, me termine de vestir con un pantalón entubado y una blusa delgadita, tomando mi abrigo y mi bolsa de mano, llame a la servidumbre y me llevaron al hangar donde ya estaban listos los pilotos.
—Buenas noches Señorita Swan, el avión ya está listo para despegar cuando usted lo disponga— me dijo el piloto ayudándome a subir,
—Ahora mismo ya no esperamos a nadie— como siempre de nuevo a viajar sola, de unos días para acá, me molestaba hacerlo. Tome asiento y me coloque mi ipod, vi el reloj eran las 2 de la mañana cuando pude ver como el avión comenzaba a despejarse cuando ya se encontraba en el aire, después de varios minutos la azafata se acerco a mí.
-Señorita Swan, le ofrezco algo de beber o de comer- me pregunto la azafata a lo cual yo negué y le pedí que se retirara. Me levante del asiento y me fui hacia la pequeña recamara que tenía en el avión. Me acosté y cerré mis ojos, pero los recuerdos no me dejaban dormir tranquila, el saber que él se iba a casar y mi encuentro con la futura señora Black, mi única amiga era la soledad y el único silencio que reinaba en mi vida…En mi mundo.
A quien quería engañar solamente era el fantasma, los retazos de mi niñez, de lo que una vez fui, el me dejo desarmada me dejo sin ganas de seguir adelante, tenia tantos sueños tantas ilusiones, al igual que la esperanza llegar a formar la familia que nunca tuve, pero simplemente se quedo en eso; en ilusiones y sueños rotos. Solo quería descansar, olvidarme de todo y de todos…
Chicas buenas tardes espero estén pasando este día del padre muy bien... aquí les traigo otro capitulo
¿Que les parece? me gustaría saber sus opiniones y lo que piensan. Muchas gracias a las poquitas que me leen, recomiéndenme jejeej
muchas gracias escribo por ustedes 3
Feliz dia a sus papis
En el proximo capitulo Bella se alejara por unos meses y sabremos que pasara con Edward... su vida esta a punto de cambiar
