Hola a todos, antes que nada, gracias por los reviews, os agradezco que me leáis y me alegro que os guste el comienzo de la historia. Es la primera vez que publico un fic así que soy un poco novata en esto. Intentaré publicar capítulos cada poco tiempo, teniendo en cuenta que la historia la tengo inacabada y la empecé a escribir hace tiempo. Aquí os dejo el tercer capítulo y no desesperéis, el reencuentro esta cerca! Un saludo.
3. El amor eterno
-Candy llegamos tarde a la iglesia- le gritó Albert desde el coche-
-Voy Albert, ahora bajo-
-Siempre igual, ¡vamos a llegar más tarde que la novia!-
-Ya estoy aquí, lo siento- dijo Candy montándose en el coche.
-Vamos rápido, tenemos que pasar por el hotel para recoger a Patty-
-¿Patty ha venido?- exclamo sorprendida Candy.
-Sí, llegó ayer a última hora, no te dije nada porque salías muy tarde de trabajar y me supuse que estarías agotada-
-¿Cómo es que se ha quedado en un hotel Albert?
-Ella lo quiso así, dijo que la residencia familiar le traía tristes recuerdos y como ya te he dicho era muy tarde para llevarla a tu apartamento así que busque un buen hotel para ella-
-Esta noche se quedara conmigo, no quiero que este sola- dijo Candy
-Ya había pensado yo en eso muchachita- le sonrió él.
La idea de Albert no era que Patty se quedara solo esa noche con Candy sino una buena temporada. Las dos estaban solas y habían vivido grandes pérdidas. Sabía a ciencia cierta que Patty en Florida apenas salía de casa y no tenía ningún interés en el mundo que la rodeaba. Ya habían pasado 4 años desde al muerte de Stear y ya era hora de superarlo.
Candy por el contrario parecía una muchacha feliz, centrada en su trabajo y con una sonrisa eterna en la boca. Albert sabía que en el fondo de su corazón aún recordaba a Terry, sabía que nunca lo olvidaría pero también sabia lo mucho que Candy se esforzaba por ser feliz. No tenía nada que reprocharla. Las heridas del corazón se tardan en curar y a veces no se curan nunca. Eso Albert lo sabía…Candy solo necesita que aparezca otra persona en su vida y algún día aparecerá.
-Candy necesito tu ayuda- dijo saliendo se sus pensamientos
- Dime Albert-
- Quiero que Patty viva contigo en tu apartamento, creo que le haría muy bien-
- A mi me encantaría pero no creo que quiera, desde que murió Stear no es la misma-
- Por eso Candy debemos convencerla entre los dos y lo haremos de forma que ella crea que te hace un favor a ti. ¿Te parece?
- Cuéntame tu plan antes de que lleguemos al hotel- sonrió la rubia-
Cuando llegaron al hotel Patty ya estaba en la puerta esperándoles.
-Candy que alegría- subió al coche abrazando a su amiga
-Patty, estás muy guapa- la dijo Candy.
-Tú también-
-Ey! ¿Para mi no hay halagos?- interrumpió Albert
-Perdona Albert, estas muy elegante- le dijo Patty.
Candy tenía razón, Patty había cambiado mucho desde la últimas vez que la vio, había crecido y estaba más delgada. Su melena también era más larga. .
-¡Que pena que una chica tan hermosa viva encerrada en su mundo sin ninguna ilusión!- pensó Albert mientras detenía el coche enfrente de la iglesia.
La mayoría de los invitados ya estaban en su sitio, la Iglesia llena de flores blancas y lilas relucía como nunca. En los primeros bancos la familia Andrey y la familia Britter esperaban la entrada de la novia. Archie nervioso no paraba de moverse de un lado a otro…
- Archie tranquilo- le susurro Candy
- Lo sé Candy pero nunca pude pensar que esta ridícula ceremonia me pondría tan nervioso-
-Ya ves hasta los hombres más gallardos se mueren de miedo el día de su boda- rió Candy.
- No te burles, Candy. ¿Esta guapa Annie?
- Esta increíble, Archie, ni te lo imaginas- le dijo la rubia.
-Perdón- les interrumpió Patty- Archie, me gustaría leer algo que he escrito para vosotros. ¿Te importaría?
-Annie y yo estaríamos encantados, Patty- le dijo abrazándola- Estoy muy feliz de que estés aquí, una parte de Stear esta contigo también-
-Gracias Archie- dijo intentando reprimir sus lágrimas
Al otro lado de la puerta de la iglesia Annie caminaba del brazo de su padre. El Sr. Britter emocionado miraba a su pequeña. No podía creer que dentro de unas horas su niña sería una mujer casada.
-Annie- se detuvo el Sr. Britter antes de entrar a la iglesia.
-¿Si, papá?
-¿Eres feliz, hija?
-Más de lo que nunca hubiera soñado papi- sus ojos se empezaron a llenar de lágrimas
-Entonces no llores hija, quiero llevara al altar a la novia más guapa del mundo- le dijo mientras se introducían en la iglesia.
Los invitados se levantaron y el himno nupcial comenzó a sonar. Annie caminaba despacio aferrada al brazo de su padre, Archie la miraba como si no la hubiera visto nunca en la vida.
-Candy tenia razón, es un ángel, mi ángel- pensó cuando Annie llego hasta él, el Sr. Britter le entrego la mano de su hija y el la tomó depositando un suave beso en ella.
-Estamos aquí reunidos para unir a Archibald Cornwell y Annie Britter en Santo Matrimonio, antes de continuar con los votos la Señorita Patricia O´Brian quiere hacer una lectura especial por los novios- indico el sacerdote.
-¿Patty va a leer?- le pregunto Annie a Archie.
-Me lo pidió y no me puede negar-le dijo.
-Es un bonito detalle-pensó la morena
"Buenos días a todos"-comenzó Patty."No podía dejar pasar este día tan especial sin dedicar unas palabras a dos de las personas que más me importan es este mundo: Annie y Archie.
A lo largo de nuestra vida vivimos muchas clases diferentes de amor.
Esta el amor de una madre a un hijo que es el más infinito símbolo de ternura y paciencia, un amor que perdura gracias a los lazos de la sangre. La primera vez que un pequeño agarra la mano de su madre lo tiene atrapado para siempre.
También está el amor de la amistad, los amigos son esas personas que sin ser de tu familia se convierten en algo más fuerte, te apoyan, te ayudan y siempre están ahi para lo bueno y para lo malo. Es un amor desinteresado que sabes que nunca te va a faltar.
Podría seguir y nunca terminaría de explicar todas las clases de amor que existe: el solidario, el posesivo… pero yo hoy quiero hablarles de un amor en concreto…Quiero hablarles…Patty tomo aire…de esa clase de amor que hace que se pare el tiempo, que veas el lado bueno de la vida y te hace ser mejor persona.
Ocurre cuando encuentras a alguien y mientras el resto de la gente no repara en esa persona tú sabes que es el ser más maravilloso del mundo y no te explicas como nadie se ha podido dar cuenta del tesoro que acabas de descubrir.
A partir de entonces todo cambia, descubres que existen sentimientos que jamás creíste llegar a sentir. Analizas cada gesto de esa persona, sus virtudes y sus defectos…todo te gusta de ella; su manera de andar, de mirar, de pensar, la mil y una formas distintas que tiene de sonreir… y entonces sueñas con tener a esa persona a tu lado para siempre…
A este amor yo le llamo AMOR ETERNO. Eterno porque aunque pasen una infinidad de años y esa persona ya no este contigo nunca se olvida, vive mientras sigues vivo, en tu recuerdo.
Annie, Archie deseo de todo corazón que sea ese vuestro amor, un Amor Eterno, de los que duran para siempre.
Candy no podía dejar de llorar, lo había estado haciendo desde que Patty había comenzado a hablar, ella no conocía el amor de una madre a su hijo, no tenía hijos y tampoco madre, pero si sabia del amor de la amistad tenía grandes amigos, los mejores. Y del amor eterno, ese también lo había vivido, con toda el alma.
- Estoy orgullosa de Patty, Albert- musito Candy secándose las lágrimas. Creo que es el discurso más bonito que he oído en mi vida y pensar que hace 5 años era una chica tímida incapaz de pronunciar ni una palabra en público. Stear también estaría orgulloso de ella.
-Lo está, desde alguna parte lo está, estoy seguro- le dijo Albert cogiéndola del hombro
Patty es más fuerte de lo que pensé- pensó Albert- Creí que Candy la ayudaría a superar sus traumas pero creo que Patty también puede ayudar mucho a Candy. Hoy ha hecho que llorara, que sacara fuera un poquito de lo que lleva dentro. Estarán muy bien las dos juntas.
El transcurso de la boda fue genial. Lloraron, rieron, bailaron. Annie y Archie estaban radiantes, no paraban de demostrar su amor con besos, caricias y miradas.
-Llego el momento de la despedida- anuncio Archie levantándose de la mesa. Annie y yo partimos esta misma noche hacia Escocia y allí pasaremos una parte de nuestra luna de miel… Os estamos muy agradecidos por vuestra presencia y por ser testigos de nuestra unión. Muchas gracias.
Ambos se levantaron entre un gran aplauso y se dirigieron a la salida, allí les esperaban Patty, Candy y Albert. Ellos les acompañarían a puerto.
-Patty- la abrazo Annie-Gracias, es el discurso más bonito que he oído nunca- Gracias.
- De nada Annie, estoy muy feliz por vosotros solo quería expresarlo-
-Ha sido precioso- dijo Archie.
-Basta de charlas y al coche que no llegamos- dijo Albert.
Durante el viaje a puerto estuvieron hablando de la boda, de lo bien que había salido todo y de las ganas que tenían de llegar a Escocia. También comentaron el despropósito de Archie de no invitar ni a Eliza ni a Neil a la boda. Para Archie era lo mejor, no soportaba las falsedades familiares y menos la presencia de esas personas que tanto había intentado herir a Annie y a Candy.
Candy estuvo ausente todo el camino, mirando por al ventana y recordando las palabras de Patty
-Si todo hubiese sido distinto- pensaba- Si solo se hubiese tratado de mí y de ti.
-Llegamos- anuncio Albert sacando a Candy de sus pensamientos.
Entre lágrimas y abrazos se despidieron. Archie y Annie partieron hacía Escocia, la tierra a la que tanto cariño tenían, donde se enamoraron.
-Bueno nos hemos quedado los tres solos- dijo Albert
-Eso parece- indico Candy
-Candy, ¿Por qué no vas a buscar el coche, quiero hablar con Patty un momento? –le dijo Albert.
-¿En serio?- Candy le miro sorprendida, Albert solo la había dejado conducir un par de veces el coche y en ocasiones en las que por las circunstancias eran realmente necesario
-En serio- afirmo.
-Debes haber bebido mucho, jejeje-bromeo Candy mientras se alejaba.
-Patty, ¿Cuándo tienes pensado volver a Florida? La pregunto a Albert.
-Mañana mismo, a primera hora.
-No te voy a engañar Patty ni voy a andarme con rodeos. Creía que lo estabas pasando francamente mal por la muerte de Stear pero después de oír tu discurso hoy…bueno la verdad me sorprendió, eres más fuerte de lo que pensaba… Sé que aun lo estas pasando mal y que cada uno tiene derecho a llevar el luto como quiera y a sobreponerse a algo así de la manera en que considere pero…
-Albert, tu lo has dicho, es mi manera de llevar el dolor. Estar sola es lo que necesito.
-Patty, tenía urdido un plan con Candy para que te fueras a vivir con ella y te quedaras en Chicago pero ahora estoy convencido de que realmente es lo que necesitas y también lo que necesita ella. Candy tampoco esta del todo bien.
-Todavía Terry ¿verdad?- pregunto la chica.
-Siempre Terry. Ella no lo dice, nunca dice nada, siempre está alegre pero hoy la he visto llorar mientras tú leías, estaba rota y era por él. Creo que tú puedes aprender de ella, de su alegría y de su carácter de superación y ella puede aprender de ti, a decir lo que siente a exteriorizar sentimientos..como hoy.
-No sé …Albert..
-Patty han pasado 4 años, date una oportunidad, poco a poco empieza de nuevo. No hay nada que te ate a Florida. Quédate con nosotros.
-Son tantos recuerdos de Stear aquí.
-Esos recuerdos siempre van a estar, estés donde estés.
-Supongo que podría intentarlo-Sonrió Patty
-Estupendo- dijo Albert guiñándole un ojo.
Piiiiiiiiiii!Piiiiiiiiiiii!- ¡Que pasa! llevo media hora tocando el claxon- ¿No venís? les gritó Candy.
-Calma señorita- dijo Albert- montando en el coche- Estaba arreglando unas cosas con tu nueva compañera de piso.
-En serio, Patty?- a Candy se le ilumino la cara.
-Sí Candy me quedo contigo- le dijo.
-Ohhhhhhhhhh! Genial- grito Candy abrazándola
-Gracias Albert-dijo Patty sonriendo.
