Harry*

-Hermione... ella desapareció -en ese momento tanto Ron como yo nos quedamos paralizados

-¿Cómo que desapareció? -le pregunte a Ginny quien ya estaba respirando mejor

-Estábamos en la habitación, cuando se escuchó una explosión y de pronto empezó a salir humo, creo que fue un hechizo -volvió a toser- busque a Hermione, pero no había nadie en la habitación

-Un hechizo? -pregunto Ron hablando por primera vez.

-Vamos, te llevare a la enfermería -le dije a Ginny

-Pero.. No tengo nada -protesto

-No importa, vamos, solo para estar seguros -me levante junto con Ginny- vamos Ron

-Si claro -respondió este distraídamente

-¿Estas bien?- le pregunte

-Si vamos

Camino a la enfermería nos encontramos con George y Angelina, quien desde que murió Fred era la única persona capaz de hacer reír a George, e incluso en raras ocasiones Hermione.

-Hola chicos-su cara cambio cuando vio a Ginny- ¿Qué paso?

-Alguien se llevó a Hermione -dijo Ron- Ginny estaba ahí

-¿Cómo que se han llevado a Hermione?

-Vamos a la enfermería y te lo explicaremos en el camino

George nos escuchó con atención, más bien me escucho a mí, ya que Ron iba muy distraído, solo en algunas ocasiones me interrumpió y agrego algún detalle

-Tienen que ir con McGonagall -nos dijo George- Yo llevare a Ginny a la enfermería, los veremos ahí -como vio que yo dudaba por un instante agrego- Estará bien y no creo que quieras retrasar esto.

Me fui corriendo junto con Ron a la oficina de la profesora McGonagall, cuando llegamos esperamos un momento para llamar a la puerta, fue cuando note que Ron estaba más pálido que de costumbre.

-¿Estas bien?

-Es solo que... -suspiro- si yo no la hubiera hecho enojar... tal vez esto no estuviera pasando, tal vez Ginny no estaría en la enfermería y Hermione estuviera... no sé, hablando de sus libros y...

-¡OYE! -Lo interrumpí- Esto no es tu culpa ¿está bien? Tu no sabías lo que iba a pasar ¿o sí?

-no pero...- no llego a decir más porque en ese momento la puerta de la oficina se abrió y la profesora McGonagall apareció en el umbral.

-¿Harry? ¿Ron? -Dijo- ¿Qué están haciendo aquí?

-Profesora, algo muy raro pasó...

-Hermione desapareció -dijo Ron interrumpiéndome- más bien alguien la rapto

-¿Cómo que alguien rapto a la señorita Granger?

Ron le explico perfectamente la historia, sin olvidarse de algún detalle importante, cuando Ron termino de hablar la profesora nos miró, suspiro y dijo

-Sera mejor que pasen a mi oficina

Pasamos y todo estaba como la última vez que estuve ahí, los muebles, los libros e incluso todos los directores estaban en este momento en sus respectivos retratos. La profesora se dirigió a uno en particular.

-Albus -dijo- tenemos una situación que necesita de tu intervención

-Y cuál es esa situación Minerva?

- La señorita Granger ha desaparecido -le dijo- creo que ha llegado el momento de explicarles a los chicos

-¿quieres explicarle a todo Hogwarts? -le pregunto Dumbledore

-¿explicarnos qué? -pregunto Ron por los dos

La profesora iba a decir algo cuando una imagen apareció encima de una pequeña fuente que estaba alado del retrato del director, lo más raro fue que en la imagen aparecida un CENTAUTO, iba a preguntar quién era cuando la profesora McGonagall hablo

-Quirón

Annabeth *

Me dolía horrible la cabeza, no sabía que era lo que había pasado, lo último que recordaba era la voz de Malcom llamándome, después de eso todo era confuso, abrí los ojos y lo primero que note fue que n estaba en el campamento mestizo, Trate de levantarme, pero el dolor seguía, lleve mi mano a la parte trasera de mi cabeza y sentí mi cabello pegajoso, cuando vi mi mano note que tenía sangre, mi respiración se empezó a sentir más pesada, y varias imágenes pasaron por mi mente, imágenes de momentos que pase en el Tártaro, cerré los ojos y trate de concentrarme, pero un ruido hizo que mi mente se despejara, abrí los ojos y vi a una chica, debía de tener mi edad, , tenía sus ojos cafés abiertos como platos, su cabello castaño estaba enmarañado, me miraba con una mescla de miedo y preocupación, su mirada paso de mis ojos a mis manos, y fue cuando me di cuenta que estaba sangrando , no recordaba en que momento cerré mis manos, y mucho menos que las estaba apretando tan fuerte que empezaron a sangrar.

-¿Estas bien? -me pregunto

-Si es solo que... ¿en dónde estamos?

-No lo se -dijo- soy Hermione -se levantó y me tendió la ano, fue cuando me di cuenta que iba vestida con ropas muy raras, llevaba un pantalón blanco con rodilleras y botas para escalar, una blusa blusa roja y una capa roja con franjas amarillas, ropa muy inusual para ser una mortal.

-Annabeth -dije estrechándole la mano- ¿te puedo hacer una pregunta?

-Si

-¿en donde vives? -se sorprendio ante la pregunta

-Yo..

-Lo siento pero no creo que seas una mortal

-¿Mortal?

-Humanos... mira no se en donde estamos, buen es obvio que en un bosque y por lo que veo es un bosque mixto, pero no se en que parte del mundo estamos, ni se quién eres, ni porque estamos aquí, de lo único que estoy segura es de que no eres una persona normal ¿o si?

-No -sonrió- soy Hermione, Hermione Granger, tengo 18 años, y vivía con mis padres en Londres, en...

-¿Londres? ¿En Europa? -pregunte sorprendida

-si por?

-Eso explica tu acento, lo que pasa es que yo vivo en Nueva York, bueno en realidad vivo en San Francisco, pero me la paso la mayor parte del año en un campamento en Nueva York

-¿Cuántos años tienes?

-en un mes cumplo 19

-¿14 de julio?

-el 12 de julio -es fácil hablar con esta chica

-¿Cómo llegaste aquí?

-No lo se, lo ultimo que recuerdo es la voz de mi hermano, después de eso... lo demás es muy confuso ¿y tu? ¿recuerdas como llegaste aquí?

-No, solo recuerdo estar hablando con una amiga y después... nada

-Si es muy raro... -no llegue a decir nada mas ya que una luz inundo el lugar

Hermione*

-Cierra los ojos -me grito Annabeth cuando una extraña luz empezó a inundar e lugar, hice lo que me dijo sin protestar, era muy fácil platicar con ella, era inteligente y todo ya estaba empezando a confiar en ella, cuando abrí los ojos una mujer había aparecido en frente de nosotras, vestía un vestido blanco, que le llegaba a los pies, era una mujer muy bonita.

-Señora Hécate -dijo Annabeth inclinando la cabeza en forma de saludo

- Annabeth Chase -dijo y luego se volvió hacia mi- Hermione Granger

-¿Cómo sabe mi nombre? -le pregunte, y luego me dirigí a Annabeth- ¿la conoces?

-Ella es Hécate... -empezó a decir pero la mujer la interrumpió

-Diosa de la magia

-¿Diosa? Pero como...?

-No hay tiempo para eso, luego hablaran ustedes dos, ahora necesito que pongan atención, necesito que busquen algo por mi, algo que necesita la cooperación de magos y semidioses.

-¿magos? Entonces es verdad...

-Pero necesito que confíen entre si -Hécate siguió hablando como si Annabeth no la hubiera interrumpido- así que las traje aquí para que sus amigos las encuentren, mientras ustedes conocen sobre ambos mundos.

-¿y porque nosotras? -pregunto Annabeth

-ustedes son las chicas mas inteligentes de sus mundo respectivamente -dijo- necesitaran una muy buena estrategia en la que pensar en lo que llegan sus amigos

-¿Cómo esta tan segura de eso? Ron apenas conoce el mundo muggle y Harry... ¿Por qué nos hace esto? Acabamos de tener una guerra.

Crees que no supe de la guerra? -pregunto la diosa, sus ojos reflejaban tristeza- no pude hacer nad para detenerla, solo pude ayudarles en algunas cosas, tus amigos vendrán, crees que tu mejor amigo no va a hacer nada por ti? Al igual que tu novio? Tu amigo Harry es el mejor mago de la época, y necesito su ayuda.

-Y nosotros? ¿Por qué no podemos tener un poco de paz? -pegunto Annabeth

-Percy es el mejor semidiós que he visto en toda mi vida, incluso mejor que Heracles, lo necesito a el y a los demás héroes, y se que no te dejarían jamás, aparte de que eres la mejor en estrategias, sé que es duro para ti y lamento mucho haberte separado de el, pero si hubieran desaparecido los dos... lo hice así por una razón, después lo comprenderán.

-¿Qué es lo que quiere que busquemos? -pregunto Annabeth

-Eso no lo sabrán ustedes por ahora, solo conozcan de ambos mundos lo mejor que puedan para cuando lleguen sus amigos sabrán que hacer

¿y cómo sobreviviremos?

-oh claro, a unos kilómetros al norte encontraran una pequeña fortaleza, encontraran lo necesario para sobrevivir

-pero... -empezó a decir pero la diosa me interrumpió.

-Recuerden lo más importante para la misión es confianza.

Dicho esto nuevamente una luz inundo el lugar, pero esta vez n necesite de la advertencia de Annabeth, simplemente cerré mis ojos.