Tardó demasiado, pero aquí está la última entrega. Ahora si habrá LEMON. Advertidos están. Disfruten la historia y por favor dejen sus reviews, que de eso vive uno (Y según Naruto de ramen también, pero la última vez que comí me enfermé del estómago así que mejor no)
Primera Vez
Capítulo 3: Un mes después
Naruto y Hinata le pertenecen a Masashi Kishimoto, el cual no sabe que escribo esto o seguramente me demandaría
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Había pasado un mes desde aquella noche en el Konoha Love Hotel. Naruto había regresado hace una semana de su misión, pero apenas ahora fue cuando pudieron salir de nuevo juntos. Hinata estaba muy feliz por estar al lado de su amado güero comiendo ramen en el Ichiraku, aunque al mismo tiempo estaba muy nerviosa, porque muy dentro de ella sabía que quería volver a ese lugar con Naruto. Ardía por dentro en ganas (aunque nunca lo admitiría) de continuar aquella noche que dejaron pendiente.
Naruto en cambio comía sus tallarines con mucha tranquilidad. Este mes no había pasado en balde. Mientras estaba de viaje había estado estudiando, aun más que para el examen Chuunin, los apuntes que su anciano maestro le dejó en sus libros. Había cosas que no comprendía (Y que no había podido consultar con Shikamaru), y cosas que lo pusieron tan rojo que no imaginaba poder hacerlas nunca, pero había otras cosas bastante interesantes que Naruto deseaba poner en práctica en ésta ocasión. Soñaba con volver a tener a Hinata entre sus brazos y esta vez poder hacerla sentir en las nubes con toda la calma del mundo. Se había dado cuenta que la quería más de lo que él habría pensado que era posible.
El sol se ponía cuando al fin salieron del Ichiraku a caminar. Naruto le contaba sobre su misión y Hinata lo escuchaba atentamente, saltando de emoción incluso en las partes interesantes del relato. Naruto estaba feliz de que ella la escuchara y de qué Hinata sonriera solo para él. Al llegar a un parque se sentaron y se quedaron abrazados un largo rato, disfrutando de su compañía. El atardecer ya era casi noche cuando Hinata puso su mano en la espalda de Naruto y le dio un tierno beso.
-Naruto-kun?-
-Si?-
La cara de Hinata volvió al color rojo otra vez. Estaba tratando de decir algo pero la pena impedía que las palabras salieran de sus labios. Naruto se percató a medias de que algo pasaba y decidió darle un beso para calmarla.
-Dime, por favor-
-Te acuerdas de la promesa que me hiciste…hace un mes?-
Ahora la cara de Naruto también se puso roja.
-Me acuerdo perfectamente, Hinata-chan-
Y Hinata sonrió al escuchar estas palabras de Naruto.
-Entonces….-
La cara de Naruto se iluminó al pensar que lo que Hinata estaba a punto de sugerirle, pero de nueva cuenta las palabras "quisieras ir conmigo y cumplir tu promesa" no salían de sus lindos labios pálidos. La desesperación de Hinata por vencer su pena y decirlas fue demasiada y Hinata sin pensarlo se arrojó a los labios de Naruto con un ansía enorme, como si hubieran pasado años sin verlo. Los ojos de Naruto se abrieron al sentir como la lengua de Hinata se abría paso apresuradamente entre su boca para encontrarse con la suya. Después los cerró y se entregó al beso de su amada que no hacía más que avivar el deseo de estar junto a ella en la intimidad.
Pasaron los minutos y los dos amantes al fin se separaron, mirándose con ojos de deseo, sin importar nada de lo que estuviera pasando alrededor. Hinata sonreía muy levemente, al igual que Naruto. Naruto la tomó de la mano y sin decir nada la condujo hacia ese lugar, Hinata supo que su amado había entendido el mensaje. Caminaron un rato hasta que por fin llegaron a las puertas del Konoha Love Hotel. A diferencia de la última vez, entraron sin vacilar.
Ya en el cuarto Naruto esperaba ansiosamente a Hinata, quien aun se estaba poniendo algo especial para la ocasión. Lo que él no sabía era que ella estaba recargada en la pared del baño con el corazón latiendo a mil por hora. Jamás en la vida había estado tan insegura de sí misma [Qué tal que no le gusto hoy? Y qué tal si no le gusta lo que hago? Y si me duele mucho?]. Las dudas comenzaron a atacarla, hasta que decidió recordar lo que le dijo la persona más sabia que ella conocía hace 3 semanas….
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-Pasa algo, Hinata-chan?-
-Kurenai-sensei….es que yo….(y sus dedos índices se juntaban muy rápido)….tengo una duda-
-Ajá. Es por la estrategia de hace rato?-
-No…es algo…más….personal-. Y su cara ya estaba color tomate
-Oh, ya veo-. Y la instructora jonin sonrió. -Si necesitas algo para esos días te recomiendo unas pastillas que…-
-NO ES SOBRE ESO!!!!!-. Y Kurenai brincó del susto por la reacción de Hinata.
-Gomen nasai!!!!!-
-No te apures. Qué es lo que pasa, Hinata-chan?-
-Es que yo quisiera saber…como complacer a un hombre….ya sabe….en la intimidad…-
Kurenai se llevó la mano a la boca del asombro que le causaba que Hinata no estuviera enterrando su cabeza en el suelo de la pena al haberle pedido esto. Al parecer era algo extremadamente importante para la niña Hyuga. Y Kurenai no pudo evitar sonrojarse un poco.
-Ya veo….y eto….porqué me preguntas de esto a mi?-
-Eto…es que…Kiba dice que usted sabe mucho del tema…-
-No sé de dónde sacó eso este muchacho-, se dijo mientras se arrepintió de haber enseñado a sus dos pupilos machos un poco sobre el cómo tratar a una chica en la intimidad.
-Y eto…también está esa vez…en el lago…con Asuma-sensei….-
-NO HAY NECESIDAD DE RECORDAR ESO, HINATA-CHAN!-
Una gota se escurrió por la cabeza de Kurenai mientras se sonrojaba recordando esa tórrida noche de pasión en la cual después de amarse muchas veces fueron descubiertos por una muy pequeña Hinata que se había perdido y no encontraba el campamento donde estaban los demás.
-Gomen, gomen….pero la razón más importante es….porque confío en usted, Kurenai-sensei-
Kurenai se sintió halagada de la confianza que su alumna tenía en ella. Si ella les había dado tips a sus otros dos pupilos era justo que hiciera lo mismo con Hinata, si no es que incluso enseñarle más. Y así se decidió a enseñarle un poco de las nobles artes amatorias.
-No te preocupes, Hinata-chan. Yo, como tu gran maestra, te enseñaré todo lo que tienes que saber para poder complacer a tu pareja-
-M…m…muchas gracias, Kurenai-sensei-, le contestó ella esbozando una gran sonrisa en su cara completamente agachada por la pena.
-No tienes porqué. Te prometo que cuando acabé contigo harás de Naruto el hombre más feliz del mundo-
Y Kurenai volteó para guiñarle un ojo y solo alcanzó a ver a su alumna azotar al desmayarse de la vergüenza.
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Recordando esas palabras, y todas las lecciones que Kurenai-sensei le dio después, Hinata se sintió mejor, con la confianza necesaria para pasar la noche de su vida junto al hombre de sus sueños.
Naruto estaba esperando en bóxers blancos y nada más cuando Hinata salió del baño. Esta vez la kunoichi llevaba un brassiere rosa pálido que hacía un lindo contraste con sus ojos blancos y Naruto no pudo hacer otra cosa más que babear. El cabello de Hinata estaba suelto y unos mechones caían hacia su pecho, lo cual la hacía verse bastante sensual. Su piel pálida lucía brillante y Naruto notaba en el cuello como cambiaba de blanca a roja a medida que Hinata se sonrojaba.
-Te gusto?-
-Me encantas Hinata-chan, como no tienes idea!
-Entonces…..bésame, Naruto-kun-
Y Hinata corrió hacia la cama para ser interceptada por Naruto, dándose un beso apasionado y salvaje, como el que ambos habían pasado deseando todos estos días. Sin que sus labios se soltaran caminaron lentamente hacia la cama, en donde se dejaron caer lentamente. Las manos de Naruto estaban sobre la espalda de Hinata, abrazándola fuertemente, y Hinata hacía lo mismo en su espalda. Ese beso les sabía a gloria.
La mano de Naruto pasó de la espalda al hombro de Hinata de donde se apoyó para soltar sus labios. Un beso tan rico solo había hecho despertar el fuego interno del shinobi, que ahora colocaba sus labios en su siguiente víctima, el cuello de Hinata. Ella solo gimió muy suavemente cuando Naruto comenzó a besarla ahí. Sentía como su lengua caliente recorría su piel y la hacía sentir escalofríos recorrer su piel. Esos besos y esas lamiditas la tenían loca de placer. Hinata no se quedó atrás e hizo lo mismo en los hombros de Naruto. Sintió como el cuerpo de él se tensó y supo que ahora el sentía el mismo placer que ella.
Naruto ya no pensaba, actuaba por instinto. El mismo que le decía que era momento de bajar por el cuello hacia el pecho de Hinata. Los nervios se apoderaban de él, pero a diferencia de la última vez ahora estaba más en control de sus nervios. Bajó lentamente por la línea del cuello hasta llegar al punto donde los hermosos pechos de la kunoichi nacían. Beso muy despacito primero y después recorrió las fronteras de los senos con su lengua. Hinata había dejado de besar a Naruto para poder gemir, el placer que sentía era demasiado como para continuar.
-Uhmmm-
-Te gusta, Hinata-chan-
-Demasiado-
Y Naruto sonrió, y aprovechó para quitar el sostén de un solo movimiento, lo cual tomó por sorpresa a la kunoichi. Una vez retirada la prenda y dejado al descubierto los blancos pechos de Hinata, él comenzó a besar alrededor de cada pecho. Hinata hacía pequeños ruidos y se aferraba al güero. Naruto aun más excitado siguió besando cada rincón de la sensible piel de Hinata. Ella seguía estremeciéndose cada vez más, haciendo sus gemidos cada vez más fuertes hasta que Naruto mordió suavemente uno de sus pezones y Hinata comenzó a temblar incontrolablemente. Una ola de placer la invadió y sus gemidos se volvieron gritos. Los labios de Naruto la soltaron y miró a Hinata con cara de sorpresa. [Acaso la lastimé] pensó el shinobi, pero Hinata poco a poco recuperó la compostura.
-Estas bien?-, le preguntó Naruto bastante nervioso. Hinata seguía roja como manzana, aun no recuperaba la respiración.
-Si…si…es…que…soy…muy…sen…si…ble…y…eso… fue…muy…rico…-, contestó entre jadeos Hinata. Había sido algo demasiado intenso.
Naruto volvió a besarla y la abrazó en lo que ella se reponía de esa explosión de placer. Hinata comenzó a besarlo aun más apasionadamente. Ella sabía qué fue esa sensación tan intensa que la había puesto aun más alterada por dentro, y ahora solo pensaba en devolverle el favor a Naruto.
-Naruto-kun, ahora me toca a mi hacerte sentir bien-, le susurró en la oreja-
-Hinata-chan…-
Hinata puso ahora a su amado boca arriba sobre la cama y comenzó a besar su piel como posesa. Cada beso era más intenso y Naruto no podía hacer nada más que dejarse besar. Hinata había perdido cualquier rastro de nervios y se entregó al placer que le iba a causar a su amado Naruto. Comenzó por su pecho y siguió bajando hacia su cintura, llenándolo de besos en cada paso hasta llegar a su bóxer. Hinata comenzó a besar sobre esa protuberancia que ahora sobresalía de la ropa interior de Naruto y él comenzó a temblar ahora.
-Te gusta, mi amor?-, le preguntó ella.
-No pares, onegai-, le respondió Uzumaki bastante colorado ahora.
Hinata siguió besando su dureza y con una mano comenzó a quitar ese estorboso bóxer. Naruto era ahora el nervioso, habiendo soñado con éste momento muchas veces (Aunque ninguno de sus sueños le hacía justicia a lo que ahora sentía). Naruto veía como su novia retiraba sin mucho esfuerzo la prenda y dejaba su orgullo al descubierto. Hinata no mostraba nervios debido a su lujuria, pero por dentro estaba impactada. Después de todo, las fotos de Kurenai-sensei no se comparaban con tenerlo ahí en vivo y a todo color. Respiró hondo e hizo lo que su maestra le había enseñado a hacer.
-Ahhhhhhhh….-, suspiró el shinobi al sentir la cálida lengua de la niña Hyuuga en su punto más sensible. –AHHHHHHHH…- suspiró cuando en vez de la lengua fueron los labios de ella. Era demasiado intenso sentirla subir y bajar alrededor de su hombría. Sentía las manos de Hinata alrededor de la base, dándole pequeñas caricias en sus otros puntos sensibles. Era demasiado intenso. El placer lo inundó de inmediato, y Hinata lo sentía en sus dedos, por cómo temblaba. El entrenamiento de Kurenai-sensei fue tan bueno que incluso sintió cuando Naruto se puso nervioso porque no iba a aguantar mucho más.
-Hinata chan…para…para…por favor…-, le rogó el güero. Hinata hizo caso y separó sus labios. Después de todo quería al güero en otro lugar dentro de ella. Naruto respiraba como si hubiera corrido 20 kilómetros. Eso había sido la sensación más hermosa de su vida. Pero pronto cambiaría de opinión al sentir como Hinata guiaba sus manos hacia sus caderas para que él retirara lentamente la última prenda que le quedaba puesta.
-Naruto-kun…-
-Hai?-
-Te quiero…en mi…-
Y ella lo besó mientras se acomodaba dentro de él. Naruto cerró los ojos y se dejó llevar. La primera entrada fue muy lenta. Hinata apretó los dientes para no gritar. Kurenai-sensei le había dicho que dolería un poco, que debía ser así. Naruto-kun sentía el calor de Hinata al rozar su piel más sensible.
Y así comenzaron a amarse mutuamente. Muy despacito, olvidándose de todo lo que habían estudiado para éste momento y dejándose llevar por su instinto y su pasión desbordada. El dolor de Hinata pasó a ser placer y su roce subió de intensidad. Naruto y Hinata suspiraban sintiendo el sudor de sus cuerpos fusionarse y amoldarse cada vez más fuerte hasta que Hinata se volvió a estremecer con aun más fuerza. Su cuerpo tembló y se apretó al shinobi. Naruto no pudo aguantar más y su cuerpo se contrajo junto con su amada, derramándose por completo dentro de ella.
Al terminar de gritar y calmarse se recostaron juntos en la cama. Completamente desnudos. Naruto no podía creer lo que había pasado. Hinata seguía roja, bastante cansada y tratando de no pensar en nada más que en el goce de haber hecho el amor con el hombre al que tanto quería. Naruto abrazó a Hinata y cerró los ojos. Ni siquiera su primer plato de ramen lo había hecho tan feliz como todo lo que él sintió esta noche junto a su amada.
Al día siguiente tendrían que salir de ahí, tendrían misiones que realizar, estarían alejados y se volverían a encontrar. Y volverían a regresar ahí para amarse de nuevo, descubriéndose cada vez más y perdiéndose los miedos. Vendrían noches de pasión más intensas, y días también. Si todo salía bien estarían juntos de por vida…pero esta noche, la primera, sería siempre recordada por los dos como la mejor noche de sus vidas.
THE END
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Espero les haya gustado. Se aceptan reviews y críticas con mucho gusto, y reproches por la falta de tiempo también.
Dedicado a mi fan #1 por haberme aguantado tanto tiempo sin terminar esta historia.
