No Te Dejaré Caer

Capítulo 3.

Una vez dentro, Hotch, sintió como Prentiss cerraba la puerta detrás de él y, con esto, se hizo un tenso silencio en el que él pensaba como comenzar aquella conversación y ella en cómo evitar que tuviera lugar. Estuvieron así un par de segundos o unos minutos, no se sabe muy bien cuanto tiempo fue, hasta que, uno de los dos decidió romper ese silencio y hablar.

— ¿Cómo te encuentras? —Preguntó Hotch, de pie, en medio de la habitación mientras Emily se sentaba en la cama.

—Bien, no tienes por que preocuparte. —Hotch la miró como si, con los ojos, le estuviera diciendo "No me digas que no me preocupe cuando vi lo que vi", haciendo que ella suspirara con resignación. — ¿Qué tal va el caso? —Intentó desviar el tema.

—Hemos avanzado bastante. Ya casi lo tenemos. —Se sentó en el sillón que había frente a la cama, aflojándose la corbata. —Pero no intentes cambiarme de tema. Estamos aquí para hablar de ti, no de un asesino. —Añadió con una pequeña sonrisa.

Prentiss desvió la mirada al verse incapaz de sostener la del hombre enfrente de ella, y no precisamente por la inminente e inevitable conversación. La forma en la que la miró tan intensamente, la hizo sentirse completamente expuesta y vulnerable, cosa que no le hizo mucha gracia.

—Prentiss, mira, no quiero parecer el típico jefe metiche, pero estos días, sobre todo hoy, no has sido tú misma y, creo que sabes, no soy el único que se ha dado cuenta. No te decíamos nada porque pensábamos que sería capaz de solucionarlo o que, en algún momento, nos pedirías ayuda, pero, hoy, hoy he visto como esto te superaba completamente. Así que preguntaré: ¿Qué es eso tan grave que no le puedes contar a nadie y que te tiene al punto del colapso nervioso? —Terminó de hablar con actitud seria.

Al ver que no contestaba nada después de un rato volvió a hablar:

—No tienes porque decirme nada a mí, pero deberías contárselo a alguien o esto, sea lo que sea, acabará contigo.

Hotch colocó una de sus manos sobre las de ella, que estaban entrelazadas sobre su regazo, consiguiendo que levantara la cabeza y le mirara con los ojos abnegados en lágrimas. Esta imagen de una Emily tan frágil, tan rota,… hizo que algo se moviera en el corazón de Áaron y que tuviera unas inmensas ganas de estrecharla entre sus brazos para no volver a soltarla. Desechó ese pensamiento tan rápido como llegó, atribuyéndolo a sus ganas de que volviera a ser la de siempre.

—Y-yo…no…—Murmuraba dejando correr las lágrimas por sus mejillas. —Me odiarás. —Sollozó con temor.

—Prentiss no hay nada, nada, que haga que cualquiera de nosotros te odiemos. —La seriedad en la voz de Hotchner logró, por un momento, que Emily dejara de llorar y lo mirara directo a los ojos. —Sabes que todos tenemos nuestro pasado oscuro y nunca nos hemos juzgado por ello.

—Pe-pero hice algo horrible…

—No creo que sea algo tan horrible. —Seguía diciendo Áaron. —Además seg-

—¡Maté a un niño! —Gritó la morena llorando todavía más fuerte y dejando a Hotch completamente anonadado.

— ¿Co-cómo? —Murmuró creyendo haber oído mal.

—Hace varios años, cuando trabajaba para la Interpol, tuve que infiltrarme en la vida de un traficante de armas muy peligroso, Ian Doyle, y no sé si por suerte o por desgracia yo era su tipo. —Emily soltó una risa amarga mientras se pasaba la mano por el pelo y Áaron fruncía el ceño no gustándole nada el camino que iba tomando la historia. —Todo iba de acuerdo al plan. Había conseguido infiltrarme y ganarme su confianza, hasta el punto en el que me presentó a su hijo. —Respiró hondo como si lo necesitara para poder seguir hablando. —En el momento en el que lo supe fue como si algo hubiera cambiado completamente para mí. Sentí que debía protegerlo del horrible mundo al que pertenecía su padre e incluso de mi mundo. —Dijo con una leve sonrisa irónica. —Así que… en cuanto supe que la gente de la Interpol venía hacía la mansión fui a buscarle y lo saqué de la casa, ayudada por la ama de llaves. Cuando logramos escapar los llevé a una especie de fábrica abandonada donde fingí sus muertes y luego les hice unas fotos donde aparecían muertos…

—Un momento,… ¿entonces no los mataste?—Interrogó Hotch entre orgulloso e impresionado.

—No…solo fingí sus muertes para que estuvieran a salvo de cualquier peligro.

—Pero, Emily, eso no es nada malo. ¡Al contrario! Es algo completamente maravilloso. —Exclamó Áaron absolutamente orgulloso de lo que había hecho su subordinada.

—Pero…hoy…cuando vi a ese niño…—Prentiss se llevó las manos a la cabeza tirándose del pelo y encogiéndose sobre sí misma, como si en cualquier momento fuera a estallar. —Se parecía tanto a él. —Susurró tan bajo que casi no la escuchó.

—Es normal que te sintieras de esa manera, pero, Emily, ese niño ahora está vivo gracias a ti. —Colocó sus manos en sus hombros para que lo mirara a los ojos y viera lo orgulloso que estaba. —Si no hubieses hecho lo que hiciste, ese niño, ahora, probablemente, estaría muerto o lo hubieran usado de alguna manera para hacer hablar a su padre. —Terminó de hablar limpiándole, delicadamente, las lágrimas.

Emily, sin que ninguno de los dos se lo esperara, pasó sus brazos alrededor del cuello de Hotch, ocultando su cabeza entre el hueco del cuello y el hombro. Después de la sorpresa inicial Hotch le devolvió el abrazo, un poco inseguro, pero a medida que pasaba el tiempo, cogiendo más confianza.

No se sabe cuánto tiempo pasaron así. Segundos, minutos, horas,… pero cuando Aaron quiso separarse se dio cuenta de que Prentiss se había quedado dormida encima de él, abrazada a su camisa. Se levantó, con cuidado, con ella en brazos para tumbarla en la cama y taparla con las mantas, pero cuando trató de que lo soltara, fue incapaz de liberarse de su agarre, al menos no sin despertarla antes. Como no quería despertarla decidió quitarse los zapatos, tumbarse a su lado y taparles a ambos, quedándose, al poco tiempo, él también dormido.


Un rayo de sol golpeó sobre los ojos cerrados de Emily, haciendo que se diera la vuelta para escapar de la luz del sol, pero le fue imposible girar debido a un par de brazos que la tenían perfectamente sujeta. Nada más darse cuenta de esto fue consciente de la persona que estaba, durmiendo esperaba, detrás de ella, respirando sobre su cuello mandándole pequeños calambres y que olía tan bien haciéndola sentirse como si estuviera en casa, protegida. Era Hotch. Hotch estaba durmiendo en su habitación. En su cama. Con ella. Abrazándola. Cuando, por fin, fue completamente consciente y, sintiéndose como una adolescente sin saber muy bien porqué, volvió a tratar de darse la vuelta, y esta vez sin ser para escapar de la luz del sol. Al conseguir darse la vuelta se quedó mirando el rostro de su jefe mientras dormía, que en ese momento no tenía su típica expresión de seriedad, si no que una de calma y paz. Se relajó tanto mirándole que terminó quedándose dormida de nuevo. Volvió a despertarse con el sonido de unos golpes en la puerta, pero al abrir los ojos se topó con los de Aaron observándola fijamente todavía abrazada a su pecho. Se quedaron mirándose el uno al otro sin decir nada hasta que volvieron a llamar a la puerta, esta vez, acompañado por una voz muy conocida para ambos.

— ¿Emily? ¿Estás despierta?

Al escuchar la voz de la rubia se separaron como si su tacto les quemara y trataron de adecentar sus ropas para abrir la puerta. Al otro lado se encontraron con una J.J que les miró de manera interrogativa, preguntándoles que hacia Hotch en la habitación de Emily tan temprano y, al parecer, los dos, con la misma ropa de ayer. Hotchner al darse cuenta de cómo su amiga les miraba se apresuró a aclarar, con una pequeña mentira, porque estaba ahí.

—Vine a ver que tal se encontraba Prentiss de su dolor de cabeza de ayer. —Aclaró recalcando lo de dolor de cabeza, para que la morena supiera la escusa que le había dado al equipo sobre su "desaparición" de ayer.

— ¡Oh! —Exclamó la rubia, no creyéndose del todo lo que había dicho y mirando como Emily estaba parada a su lado sin decir nada. — ¿Cómo te encuentras, cariño? —Le preguntó cambiando completamente el tema de conversación y sacando a la morena de su mutismo.

—Bien, Hotch me trajo unos ibuprofenos y ahora me encuentro mejor. —Miró de reojo al mencionado viendo como dejaba salir una pequeña sonrisa de orgullo al saber la, verdadera, razón de su mejora.

—Me alegro. —J.J se dio cuenta de la mirada que compartieron, pero prefirió no decir nada al ver que Emily se encontraba mejor que cualquier otro día. — ¿Vendrás hoy a la comisaria? —Volvió a preguntar.

—Claro. No pienso dejar que solo vosotros deis caza a ese cerdo. —Sonrió con suficiencia.

—Perfecto, entonces nos vemos ahí. —Con una sonrisa y un abrazo para su amiga y un gesto con la cabeza hacia Hotch, la rubia abandonó la habitación volviendo a dejarlos solos.

Cuando la puerta se cerró detrás de ellos, Hotchner y Prentiss, se quedaron mirándose sin saber muy bien que decir.

—Gracias por quedarte anoche conmigo. —Rompió Emily el incómodo silencio sin atreverse a mirarlo directamente.

—No tienes nada que agradecerme. —Sonrió ligeramente al verla cohibida. —Además, tú también estuviste a mi lado con lo de Foyet y el divorcio con Haley. —Añadió.

—No solo yo estuve contigo. —Rebatió.

—Pero si fuiste la única que se dio cuenta de que algo malo pasaba cuando no contestaba al móvil, solo tú me buscaste en todos los hospitales cuando encontraste la mancha de sangre en mi departamento y, solo tú te quedaste a mi lado en el hospital hasta que desperté. —Enumeró Hotch, a cada palabra acercándose más a Emily hasta que sus labios estaban casi rozándose.

—Lo habría hecho cualquiera. —Murmuró completamente hipnotizada por su cercanía.

—No cualquiera lo haría. —"Solo Emily lo haría" completó en su mente, separándose con desgana de ella, intentando controlar las absurdas ganas que había tenido de besarla al verla mirándolo embelesada. —Me alegra que ya te encuentres bien. Quiero que sepas que entiendo por qué hiciste lo que hiciste y que no te juzgo por ello, es más, te admiro por ello. —Cambió de tema dejando a la agente completamente sorprendida por sus palabras.

—Gr-gracias.

—Deberíamos ir bajando. Seguramente ya nos estarán esperando en la entrada.

— ¿No vas a cambiarte? —Preguntó Emily, sin saber muy bien porque, al ver a Hotchner encaminarse hacia la puerta.

—Lo haré más tarde. —Le guiñó un ojo mientras le abría la puerta caballerosamente.

Prentiss se sonrojó por los gestos que le estaba regalando Aaron y salió de la habitación siendo seguida por él, que llevaba una pequeña sonrisa en la cara por el sonrojo que le había provocado.

Tardaron muy poco en llegar a la entrada del hotel, donde ya los estaba esperando el resto del equipo listo para ir a la comisaria. Al verlos llegar, todos se acercaron a la morena para preguntarle como estaba, menos J.J porque ella ya sabía la respuesta. Prentiss respondió a todas sus preguntas y asegurándoles que se encontraba bien, que no había sido nada. Después de que toda la avalancha de preguntas terminara se fueron todos a la comisaria.

En el camino, algunos se dieron cuenta de que su jefe llevaba la misma ropa de ayer, cosa rara en él ya que tenía una camisa para cada día de la semana. Fueron susurrándoselo unos a otros hasta que Morgan se acercó a Emily susurrándoselo en su oído.

—Hotch lleva la misma ropa de ayer, ¿qué crees que le habrá pasado? —Prentiss se sonrojó ya que ella si sabía el motivo por el que su jefe no se había cambiado de ropa, pero no podía decirle, al menos no a Morgan, la verdadera razón. No podía ir i decirle: "Verás, Hotch, lleva la misma ropa porque pasó la noche en mi habitación, conmigo, pero no te preocupes que no hemos hecho nada". No, no le podía decir eso a Morgan. Ni a Morgan ni a nadie, si lo pensaba bien. Estaba tan perdida en sus pensamientos que no se había dado cuenta de que ya habían llegado a la comisaria, dándose de bruces contra el brazo de Hotch y casi cayendo al suelo, si no llega a ser por ese mismo brazo que detuvo dicha caída.

— ¿Estás bien, Prentiss? —Le preguntó volviendo a tener su tono de jefe de siempre, como si lo de anoche no hubiera pasado.

—Estoy bien. —Respondió de una manera un tanto brusca, soltándose de su agarre, marchándose al lado de J.J.

Mientras seguían las pistas para dar con el SUDES, Emily no podía dejar de darle vueltas a porqué le había sentado tan mal la actitud de Hotch y, a la vez, Hotch pensaba en la reacción de Emily cuestionando si volvía a encontrarse mal.

Al poco tiempo, García les llamó anunciando que ya tenía una dirección y todos se encaminaron inmediatamente hacía dicho lugar. Llegaron en unos 10 minutos a una granja, a las afueras, de aspecto abandonado que, supuestamente, pertenecía a los padres del sujeto. Antes de que se dieran cuenta ya estaban rodeando la casa del SUDES para introducirse y poder detenerlo. Se dividieron en dos grupos, por un lado Hotch, J.J y Morgan; y, por otro, Prentiss, Reid y Rossi, y cada equipo era acompañado por tres policías locales. El grupo de Hotch fue por la entrada principal, dejando para el grupo de Rossi la puerta trasera. Una vez dentro, unos fueron al piso superior y otros se quedaron registrando el inferior. Emily, que estaba buscando por la cocina mientras los policías estaban en el salón, encontró una serie de baldosas sueltas que, al ser levantadas, daban paso a una especie de sótano. Con la linterna sujeta a su arma, alumbró el lugar para ver si había algún peligro. Cuando comprobó que no había ningún peligro se dispuso a bajar, pero, al poner un pie en el primer peldaño de las escaleras que ahí había, alguien la golpeó por la espalda haciéndola rodar por las escaleras, golpeándose la cabeza y quedando inconsciente.


Siento haber tardado tanto en subir un capítulo, pero como ya dije antes estoy en mi último curso de bachillerato y casi no tengo tiempo para nada. Aunque ya tengo un par de capítulos escritos, los tengo en una libreta y aún tengo que pasarlos al ordenador, cosa que no es que sea muy fácil de hacer porque a veces, a medida que lo paso al ordenador, cambio alguna que otra cosa que ahora ya no me gusta tanto como suena o como está expresado. Espero que el capítulo os guste y que no os hayáis enfadado por que Emily no parezca la mujer fuerte que ella es en este capítulo, pero era necesario que tuviera un momento de debilidad para crear un próximo acercamiento entre ella y Hotch. Espero ansiosa vuestros reviews con quejas, recomendaciones, halagos,...

Nos vemos en el próximo capítulo, que no se aún cuando subiré aunque trataré de que sea pronto, o en cualquiera de mis otras historias.

Bss...

'Cerezo'