POV Robin
Su primer día de trabajo no estaba yendo muy bien. Primero, no había dormido casi nada al haber llegado ayer tan tarde. Bueno, en realidad, estuvo toda la noche pensando en Derek Hale. Y segundo, el camión de la mudanza no había llegado todavía, por eso tuvo que vestirse con ropa informal. Pero llegar al instituto, provocó que los nervios comenzaran a hacer mella en ella.
La cantidad de personas era increíble. Cientos de estudiantes, profesores y más personas llenaban los pasillos. Robin no tenía ni idea de adonde ir. Ella venía de un pueblo pequeño y lo más grande era el central comercial. E indudablemente el instituto era más grande.
Por su corta estatura y su aspecto juvenil, Robin parecía más una estudiante que profesora. Y para añadir más, unos estudiantes que pasaron por su lado, comenzaron a vitorear y silbar en gesto de ligoteo. Sintió como los colores le subían a la cara y aceleró el paso.
"¡Maldito camión de la mudanza!, ¿por qué no llegó con mis cosas?" Pensó mientras alisaba con nerviosismo sus pitillos azules. Respiró profundamente y se acercó a un joven que metía sus libros en la taquilla. Tocó su hombro y este suspiró enfadado, comenzando a hablar sin mirarla.
"Scott, ya te he dicho que no tengo condones. Soy virg-" Paró en seco al ver que no era él. "H-hola, ¿en qué puedo ayudarte?" Preguntó bastante avergonzado y comenzando a sonrojarse. El adolecente apoyó la mano en la taquilla para fingir una apariencia relajada pero su mano resbaló y tiró algunos libros al suelo. Como un ratón asustado, se agachó rápidamente para cogerlos.
Robin apretó los labios para no reírse. Se arrodilló para ayudarle a recogerlos y le observó. Era alto, con el pelo y ojos castaños, y algunos lunares.
"¿Me podrías decir dónde están la clase de música, por favor?"
"Claro, claro. Está un poco lejos, si quieres te acompaño. Porque si no quieres me voy y hago otras cosas, y ojalá…" Se tapó la cara, abochornado. "…me tragara la tierra. Lo oíste todo, ¿verdad?"
"No pasa nada. En serio." Contestó sonriendo divertida. "Me llamo Robin" Añadió y le tendió la mano. Se sentía mucho más relajada al encontrar un joven tan simpático y agradable.
"Stiles" Respondió con cara aliviada y le cogió la mano.
Estuvieron un rato agarrándose hasta que Robin ladeó la cabeza un poco preocupada al ver su cara embobada.
"¿Estás bien?" Preguntó extrañada.
"¿Qué…? ¡Sí, sí, sí!" Gritó Stiles, y avergonzado soltó su mano. "¿Eres nueva?"
"Sí, llegué anoche. Muchas gracias por ayudarme, acabó de llegar y ya estoy perdida" Dijo Robin avergonzada mientras se tapaba la cara con vergüenza.
"No te preocupes, el Caballero Stiles siempre está al rescate de las bellas damiselas" Expresó con el pecho hinchado. Después, volviendo a la realidad por su extraña declaración, se rascó la cara un poco azorado.
Robin sonrió y se rió por su actuación. "El instituto va ser más divertido de lo que pensaba"
Stiles, feliz de su reacción, la guio por el instituto y le enseñó las clases. Entretanto habló con ella de muchos temas y terminó narrando algunos sucesos del curso anterior.
"…Después atacaron a la chica que me gusta, Lydia, y ahora está ingresada en el hospital" Dijo sin aire, luego de contar todo rápidamente.
"¿No te resulta raro decir todo esto a una desconocida?"
"Ehmm…Con todo lo que ha pasado, necesitaba desahogarme" Confeso Stiles.
Robin percibió que decía la verdad. Le entristecía que alguien tan joven hubiera sufrido tanto. En gesto de consuelo, puso la mano en su hombro. Pero al abrir la boca, un joven moreno y de cabello negro, les interrumpió.
"¡Hey, Stiles! Lo siento por dejarte solo. Estaba con…" Se detuvo para mirar a Robin. Una tímida sonrisa se formó en su cara y se presentó.
"Hola, mi nombre es Scott McCall pero puedes llamarme Scott" Dijo mirándola con interés. "Estás muy buena"
Robin se quedó en estado de shock por la sorpresa. "¿¡Está intentando ligar conmigo!?" Pensó escandalizada.
La boca de Scott se abrió atónita, incapaz de creer en lo que acababa de decir.
"¡Perdón!, Quería decir que PARECES muy buena…ehmm…estudiante…tienes cara de ser inteligente.
Stiles miró a su amigo con una mezcla de pena y disgusto al escuchar su penosa excusa.
"N-no, yo en realidad soy-" Intentó decir Robin antes que un hombre se acercara a ellos con paso rápido.
"¡Eh!, las clases ya han comenzado" Reprendió el hombre con muy mal genio. Los miró enfadado pero se relajó un poco al reconocer a Robin. "Tú eres Robin Oak, ¿verdad?"
"Si" Contestó nerviosa mientras se acercaba a él. Podía oír a sus espaldas cómo Stiles preguntaba a Scott que demonios le pasaba.
"Es su primer día de trabajo, no debería llegar tarde a la clase" Le reprendió malhumorado. "Será un genio en su campo pero eso no le da derecho a hacer lo que le plazca"
"¿¡Eres una profesora!?" Gritaron al unísono Stiles y Scott sorprendidos.
"No haga caso a esos idiotas" Suspiró y cogió a Robin por el hombro para dirigirla a la clase de música. "Mi nombre es Adrian Harris, y soy el profesor de química. Si necesita ayuda, puedes pedirla en secretaría o a mí".
Mientras Robin y Harris se alejaban, ella se giró un poco y se despidió de los boquiabiertos jóvenes. Con cada paso que daba, Robin sentía más pánico. "No debería estar aquí. Yo, yo, yo no estoy en condiciones. El psicólogo dijo que me integrara a la sociedad, ¡pero no de este modo!" Recapacitó Robin, comenzando a sentir verdadero terror.
"Bien, esta es tu aula. Buena suerte y recuerda que no muerden" Reflexionó un momento. "La mayoría"
Robin miró a la puerta como si fuera la misma Muerte. Sus manos temblaban entretanto las acercaba al pomo. Respiró profundamente al contemplar el anillo de María y abrió la puerta.
POV Derek
Desde hace muchos años, Derek Hale nunca había estado de tan buen humor. El encuentro con la mujer llamada Robin, su plan de formar una manada y no estar en peligro de muerte desde hace meses, resultaba ser una buena mezcla para el optimismo.
Aunque Derek sabía dónde vivía ella, no quería visitarla para no parecer un acosador. Gruñó enfadado y empezó a imaginar modos de conocerla sin ser sospechoso. Llegó a la conclusión que la vigilaría para ver el patrón de su vida cotidiana.
Era curioso cómo una mujer le podía atraer tanto a primera vista. La había conocido ayer y ya echaba de menos sus ojos castaños… Sonrió al recordar sus nervios y su torpeza, además de la forma que ella lo miraba. Derek cerró los ojos para revivir con exactitud la cara de Robin, cada mechón suelto de color cobrizo, su piel blanca con pecas, sus labios pequeños y rosados… Dios, se moría por besarla y hacerla suya.
Derek golpeó la pared con el puño, enfadado con su obsesión hacia Robin. "¿Por qué no puedo parar de pensar en ella?" se dijo mientras limpiaba los escombros de sus nudillos. Comenzó a caminar nervioso por la habitación, hasta que giró bruscamente hacia puerta y salió. "Necesito verla" Decidió al tiempo que cogía su chaqueta de cuero y salía de la casa. Para localizarla, comenzó a olisquear e intentó detectar el aroma de Robin. Un hombre lobo promedio le resultaría imposible hacerlo, pero con sus cualidades de Alfa, todo se maximizaba. Derek cerró los ojos para concentrarse más en la búsqueda y respiró hondo. Por sus fosas nasales comenzó a percibir un olor, como canela y lavanda, que venía del noreste. "¡Es ella!" Pensó feliz y fue corriendo en esa dirección.
Derek se sorprendió bastante cuando llegó al instituto Beacon Hills gracias al olor. "¿Qué hace ella aquí?" Se preguntó extrañado mientras entraba en el edificio. Durante su búsqueda, reconoció unas voces que conversaban.
"Scott, pensé que era una alumna. Parecía una chica de nuestra edad, con esa altura y su cara infantil. Además de ser tan amable y sonriente, no parecía para nada una profesora"
"Ya te digo. Decirle sin querer que está muy buena fue un total cagada, no cre-"
"¿De quién estáis hablando?" Cortó Derek bruscamente, provocando que los dos adolescentes saltaran por la sorpresa.
"¡Derek, no vuelvas a hacer eso!" Dijo Stiles con voz débil mientras se masajeaba el pecho. "Puede provocar infartos"
"Responded mi pregunta" Repitió, sintiéndose cada vez más impaciente y enfadado.
Scott frunció el ceño y permaneció en silencio pero Stiles, conociendo el peligro de enfadar a Derek, le contestó.
"Hablábamos de la nueva profesora de música, Robin Oak. Es más o menos pelirroja y con los ojos marrones"
La cara de Derek se iluminó por la felicidad, dejando a Stiles y Scott muy extrañados.
"Deduzco que la conoces" Añadió Scott, entrecerrando los ojos con recelo. "¿Ella sabe lo que eres?"
"Oh, sí. Tengo escrito en Facebook que soy un hombre lobo… ¡CLARO QUE NO! ¡Espabila, Scott! No puedo decirle a Robin lo que soy."
"¿Qué pasa? ¿Estás enamorado?" Observó con sorna en su voz.
Derek sintió cómo sus sentidos se alertaron al escuchar eso.
"No digas tonterías" Gruñó Derek con un brillo alarmante en sus ojos, aunque sus mejillas comenzaban a adquirir un color rojo. "Sólo dime dónde está" Añadió recuperando la compostura.
"...La última vez que la vimos se fue con el profesor de química" Dijo Stiles con poca alegría. "Se veía que no lo estaba pasando muy bien. Además de estar con el asaltacunas de Harris. ¡Dios, cómo odio a ese tío!"
Derek dejó de prestar atención a los improperios de Stiles al escuchar la parte de "asaltacunas". Un gruñido vibró en su garganta y se dispuso a encontrar rápidamente a Robin. Un extraño sentimiento estaba comenzando a florecer en la mente del Alfa, pero Scott se interpuso en su camino y lo detuvo.
"¡Wow, wow, tranquilo! No serás capaz de entrar en mitad de su clase y sacarla de aquí en volandas, ¿verdad?"
"¿Me lo vas a impedir?" Amenazó Derek. No sabía qué le estaba pasando pero necesitaba desesperadamente encontrarla y alejarla de Harris. Soltó el aire con un poco de dificultad e intentó comportarse como el Alfa que era.
"La conocí ayer por la noche. Solo quería saber si estaba bien"
"De la forma que te comportabas, parecía que era tu novia de toda la vida" Bromeó Stiles con una sonrisa socarrona que borró rápidamente al ver la mirada asesina de Derek.
"¿Dónde está ella?" Preguntó decidido.
Casi sin querer, percibió el añorado aroma y miró hacia atrás. Quedó petrificado cuando vio a Robin caminando, con muchos libros y apuntes en sus manos, al tiempo que hablaba con Harris.
"¿Ves que al final no fue para tanto?" Dijo el profesor de química mientras ponía su mano en el hombro de Robin.
"Sí… Aunque los nervios casi me matan" Confesó, alejándose un poco de él.
Harris fue a abrir la boca pero Robin paró en seco al ver a Derek y se dirigió hacia él, sin creer que estuviera ahí de verdad.
"¿Qué haces aquí?" Preguntó con sorpresa por verle ahí.
Por un momento, Derek se quedó paralizado y sin saber qué decir pero unos segundos más tarde, agarró a Stiles y Scott por los hombros en gesto cariñoso.
"Estos chavales son buenos amigos míos" Improvisó, forzando una sonrisa a duras penas. "No sabía que estabas aquí".
"Buenos…" Repitió Scott con cara de haber mordido un limón.
"…Amigos" Gimió Stiles, aterrado.
"Sí" Puntualizó Derek con una sonrisa forzada, apretando sus dedos en los hombros de los jóvenes. En ese momento, Scott abrió la boca para decir algo pero Derek agarró sus cuellos y los inclinó con fuerza. Los dos se quejaron de dolor pero no se atrevieron a protestar en voz alta.
"Vine para ver cómo estaban" Dijo al tiempo que acariciaba con fuerza sus cabellos.
Robin lo miró un poco dubitativa al ver la cara de dolor de Stiles y Scott.
"Chicos, ¿estáis bien?" Preguntó.
"Perfectamente" Respondió bruscamente Derek antes de que ellos le pidieran ayuda. Robin intentó decir algo pero Derek habló ante que ella.
"¿Quieres ir a almorzar conmigo? Así te enseño el pueblo para que te familiarices con él" Sugirió y dedicó sutilmente a Harris una mirada desafiante.
Los ojos de la chica se abrieron de par en par.
"Yo… Claro. Ahora tengo que ir a dar una clase, pero me gustaría ir a comer contigo" Contestó Robin, comenzando a sonrojarse.
"Perfecto, te espero fuera" Respondió con una gran sonrisa de alivio.
Robin se despidió de ellos y se alejó con Harris. Derek bajó con lentitud su mano cuando dejó de verla y volvió a su malhumorada actitud de siempre. Acercó las caras de los dos adolescentes a él rudamente.
"Como le digáis a Robin algo malo sobre mí, os juro que deseareis no haber nacido" Amenazó con un tono dominante y agresivo.
Los soltó y tropezaron. La mirada de Scott destilaba un gran enfado, pero se tranquilizó al sentir la mano de Stiles en su hombro. Derek les dedicó una última mirada de advertencia y se alejó de ellos.
"¿Por qué tengo la sensación que hemos condenado a Robin?" Comentó Stiles con preocupación.
