Her eyes
Capítulo II: El fondo del asunto
Pretendía salir de la enfermería montando de nuevo esa escenita de jovencito adorable. Tenía que relajar su rostro para sacarse esa expresión de preocupación. Admitía que esos problemas no merecían tanta disimulación de su parte (al menos para los ajenos), pero con ese par de mujeres metiches, no estaba de más tratar de ser precavido.
De nuevo se vio en ese pasillo caminando hacia la puerta. Cada vez se acercaba más a la salida, pero al escuchar un pequeño suspiro de la muchacha temió que estuviese intentando despertar. En un arranque sus pasos se agilizaron llegando mucho antes para lograr estirar el brazo hacía el picaporte.
Ni bien la punta de sus dedos lo tocó, simplemente por impulso se alejó de nuevo sintiendo como el mental estaba al rojo vivo. Sus labios se doblaron marcadamente hacía abajo en un gesto de enojo. "Mierda" susurró.
Miró la piel blanda de sus yemas quemadas.
Sólo moviendo los ojos visualizó hacía su costado izquierdo, le había llamado la atención sentir un diminuto viento fresco que apenas se filtraba por la ventana. Gracias a ello pudo crear un plan "b". De ser necesario, sacar a Anzu por allí sería una buena opción. Comenzó a calcular el tiempo que usaría a la vez que los posibles errores que podría tener. Le pintó la idea de tensar los músculos de la cara y mover el cuello. Toda atención de sus ojos fue para el lado contrario, queriendo vigilar el lugar donde estaba recostada la muchacha.Cómo última mediad se fijó en el final del pasillo, dónde había una segunda ventana considerablemente más grande que la primera.
Dirigiendo sus manos hacía el picaporte se preparó para un casi inevitable impacto de dolor. Pero sin controlar sus impulsos dio un salto hacia atrás reaccionando a una cosa negra que salió cual latigazo de la nada. Cuando pudo estabilizarse notó que efectivamente aquel hilo de humo negro salía del espacio donde se introducían las llaves.
Sin importar el nombre que tuviese, esa cosa tenía una actitud más similar a la de un depredador que a un "títere", y si eso era, efectivamente esa cosa tenía un propósito
Con un estruendoso golpe cerró la puerta a la vez que sonreía con satisfacción. Aunque él simplemente esta vagabundeando a los alrededores del colegio realmente no estaba en sus planes que por fin su objetivo se haya dignado en aparecer.
Se concentró en los rostros de las mujeres que se volvieron pálidos, a medida que el apropósito hacía que la temperatura del lugar subiese a su voluntad. No pudo evitar sonreír sabiendo que esas simples mortales no podían hacer nada para mantener su propia integridad intacta… o al menos viva. -"Ocultándose entre los débiles"- Susurró confiando sin saber que de hecho una de ellas pudo escucharlo.
Impulsada por la histeria la mayor se levantó y atinó a defenderse tirándole las muestras de medicamentos que estaba revisando apenas segundos antes. Aunque la intención era que el frasco de vidrio lo hiriese de algún modo, este explotó en el aire antes de impactarle en el rostro.
Las píldoras quedaron flotando una milésima de segundo, después de eso aquel extraño entrecerró los ojos con cólera logrando que aquellas medicinas se derritieran y formasen en el piso un extraño charco de varios colores.
Cuando la más joven logró salir del trance abrió la boca pegando un grito irritante y agudo. De inmediato imitó a la otra tirándole con todo a aquel extraño. De cualquier forma todos esos objetos terminaban derretidos o del vamos no llegaban siquiera a alejarse mucho de ellas.
No paso ni medio segundo y para que el moreno perdiera la paciencia y notara lo estúpido de la escena. Dio unos cuantos pasos impulsando a ambas a arrinconarse contra la pared y abrazarse entre ellas buscando protección. Al levantar la mano las súplicas de piedad comenzaron, pero no fueron oídas, y algo así como un estruendo eléctrico revotó en el aire.
-"¿Que mierda está pasando allá afuera?"- Pensó el joven tricolor hacía sus adentros viéndose distraído por los constantes gritos del exterior. No pudo evitar sentir la impotencia de no encontrar modo de abrir esa puerta. Ese humo, que había tomado una suerte de serpiente formando anillos en el aire, lo obligaba a no poder poner todas sus fuerzas en una sola cosa. Por un lado todo el escenario morbosamente alterado sólo podía ser trabajo de "Aquel" hombre, que era su mayor preocupación. Pero por otro aunque lograse salir no tenía un modo de asegurar que esa cosa no lo atacaría si intentaba algo… o aún peor…
-Anzu- Susurró apretando sus puños y entrecerrando los ojos a la vez.
Al terminar de pronunciar ese nombre el muchacho tocio apenas recordando que ahora estaba en ese cuerpo humano. No importa cuanto usera y re-usera las habilidades que tenía, incluso él era vulnerable a ese venenoso humo negro.
El ambiente estaba denso. Toda esa paz que rodeaba a la vida cotidiana se estaba desvaneciendo para tomar forma de un escenario digno de cualquier pesadilla. Con el oxígeno escaso, la luz pobre y el piso que parecía cada vez más ese momento sólo podía pensar en una solución a corto plazo para salvar ese cuerpo y a esa muchacha. Atinó a cubrirse la boca y la nariz con el cuello de su chaqueta y cerró los ojos para que la idea que daba vueltas en su cerebro pudiese terminar de tomar alguna forma.
¡Sólo le quedaba intentarlo!
Gracias a que él mismo tenía un aspecto vulnerable pudo engañar al humo maligno para que bajase la guardia. Tensó los músculos de nueva cuenta y se lanzó a la carrera no sin antes mirar a la bestia con recelo. Fue tan rápido todo, que sólo pudo ver como se acercaba a la ventana cada vez más hasta por fin empujarla apenas para luego caer.
En un primer momento la frustración lo envolvió haciendo que golpeara el puño contra el piso –¡RAYOS!- Maldijo, pero luego subió los ojos y notó algo de luz sobre su cabeza. Por ese íntima diferencia de espacio que había conseguido abrir salió una buena cantidad de aire puro, a cuyo contacto el monstruo sufría aparentemente. Desde el suelo el joven sonrío a pesar de que comenzaba a sentir los efectos del veneno y del fuerte golpe por la caída.
Pero nada se desarrolló como se hubiese esperado. Casi como si el vil ser estuviese dotado con algún tipo de raciocinio, comenzó reaccionar violentamente intentando a toda costa evitar la entrada del aire. En la punta del engendro pareció formarse una cabeza de reptil que abrió la boca y le gruñó mostrando sus colmillos que chorreaban agua del mismo color.
El joven giro en el suelo y esquivó la mordida, luego se puso de pie quedando esta vez a las "espaldas" del su oponente. Los ojos del muchacho se achicaron sólo pudiendo distinguir la violenta caída de algo grande. Sólo atino a cubrirse la el rostro y cuerpo poniendo sus brazos en forma de "x".
Primero retrocedió dos o tres pasos con una inevitable sordera y aturdimiento. El mundo se movía para todos lados, y recuperó la capacidad de ver y oír correctamente pasado unos segundos. Bajo las manos y las exhibió frente de sí. En su ropa había algunas cortaduras que seguramente fueron hechas por algún objeto que salió volando. Entonces lo recordó, y miró sobre su hombro. No podía verla, pero si se concentraba aún oía con claridad su respiración. Eso lo hizo pensar que sólo a él se le estaba impidiendo respirar. Luego de ello por fin se centró de nuevo en el frente. Ese ruido fue producido por la caída del estante de libros que estaba allí para los alumnos que desearan leer mientras descansaban.
Allí pudo notar lo que en realidad la bestia quería lograr de lograr. Atrás del estante estaba la ventana ahora bloqueada, y delante de la misma la serpiente enrollada como si estuviese esperando a que él diese un realice un movimiento.
Fue imprudente… pero le fue inevitable clavar por última vez sus ojos en la dirección en dónde estaba Anzu. Era casi como si sus intenciones, lo quisiese o no, desde ese mismo segundo se hubiesen centrado en desviar todos los ataques lejos de ella. Finalmente al ver de nuevo la ventana bloqueada y todo polvo de los libros esparcirse, dijo con osadía:
-Sólo vienes por mí…- Y mediante eso volvió a impulsarse hacía un costado, siguiéndolo como un nuevo latigazo el ataque de su enemigo.
Pudo de sentir el puntiagudo dolor de uno de los colmillos hundiéndose en su mano izquierda. Apenas si fue capaz de esquivarlo. Apretó con fuerza la mano herida con la otra y cayó en una de sus rodillas. Cuando pudo recuperarse abrió los ojos siendo alarmado por que nuevamente el polvo se había levantado. No quería creerlo… pero las fauces del animal estaban atorados en la pared. De las mismas sobresalían restos de la camilla que había destruido junto con su respectiva cortina
Todo su ser se congeló.
-¡No puede ser!- Saltó gritando el cuerpo tambaleante del monstruo y entró a al pequeño cubículo de al lado prácticamente arrancando la cortina. Se paró justo al lado de la camilla de la castaña y con fuerza atinó a acomodarla para llevársela cargando.A pesar de todos sus esfuerzos… Él estaba peleando en una grandísima desventaja y ahora que el enemigo estaba tan cerca los riesgos se elevaron al máximo.
Estando a punto de cargarla sintió algo caliente en sus pies y bajó los extensiones hechas de humo le envolvieron los talones y jalaron hacía atrás provocando impactara la quijada contra el piso. Sólo se vio siendo alejado y elevado a la altura de la nueva cabeza de serpiente… que simplemente le había vuelto a salir.
Cuando se recuperó del golpe y vio lo malo de su circunstancia la desesperación se le calcó en las órbitas amatistas. Estrangulando a medida que lo agarraban aquellas cuerdas de humo lo tomaron por ambas piernas, por el pecho y finalmente por su cuello.
Usó sus manos tironeando de esa porquería para que liberar su garganta antes de que muriera por asfixia. Ya había poco y nada de aire de por sí en sus pulmones, y ahora sumando esto era un seguro de que moriría si no luchaba. Usaba con desesperación las piernas y los brazos por más envueltos que estuviesen, y hasta los dientes si podía. De fallar tantas veces en tan diminuto período de tiempo cocinaba dentro de si una rabia que le quemaba.
Lograba separarse un poco y tomaba aire, luego lo volvía a atrapar. Hasta llegando el punto que la bestia se extendió más y formó una suerte de mordaza. Ahora estaba tan atrapado que sólo podía hacer gemidos ahogados moviendo la cabeza de un lado a otro.
Ese cuerpo humano era débil…
Ese cuerpo humano era…
-Débil…-
Y cerró los ojos sin tolerar más.
Cuando los ruidos acallaron la victoria debería de ser segura.
Eso era lo único que podía pensar. Pero por algún motivo sus pies permanecieron pegados al piso.
El hombre moreno de largas y místicas vestiduras sintió una terrible inseguridad latiendo tras esa puerta. No era ni de lejos un sentimiento de terror… era más bien como una desagradable sorpresa, -Puede que él haya sobrepasado sus límites… de nuevo- Pensó arqueando una ceja.
Allí a su mente fue el recuerdo de los primeros indicios de que aquello que estuvo buscando había aparecido en algún lugar de esa misma ciudad. Como fotografías aparecieron las escenas de ese bravucón de nombre extraño tirado en el piso aclamando por piedad. O del mismo modo los recuerdos de ese mal viviente ladrón que juraba que su cuerpo estaba en llamas.
-¿Cómo es que ahora no pasó nada de eso?- No pudo evitar preguntarse.
Se recostó contra las paredes y se llevó la mano a la quijada haciendo un gesto muy pensativo. Por algún motivo lo que estaba pensando lo llevo a sin prisas dedicarle una mirada seca a los cuerpos de las mujeres. Ellas eran sus muñecas sin cerebro... estaban vivas pero eran incapaces de ser "libres".Cuando pasó eso mismo con el chico de cabello extraño, con la joven cuya habitación mental estaba cubierta de espejos... Realmente Yami Yugi no podía caber dentro de sí de tanta ira.
Admitía que al verlas directamente algún rincón de su alma le decía que había pecado… pero mediante eso fue capaz de preguntarse algo clave: Con la misma intensidad que deseaba salvar a los amigos del pequeño Yugi ¿Por qué no deseó salvar a estas mujeres?, ¿Por qué no peleó con toda la violencia y el ingenio que estaba dispuesto a usar normalmente? ¿Acaso el valoraba la vida de unos sobre la de otros?.
Frente a esa sola idea se le cerró la garganta. Después de todo el otro Yugi quizá sólo estaba atendiendo sus propios e irreverentes deseos. Frunciendo el entrecejo e hizo un chasquido frustrado por ser incapaz de entender tan contradictoria actitud.
Primero pensó que quizá el espíritu del rompecabezas no era más que uno de los muchos fantasmas que por mala suerte quedaban atrapados en algún objeto… y que vagaban en torno al mismo, algunos haciendo el mal y otros siendo pronto notó algo distinto en este caso… No sólo el nivel de poder era más alto… sino que allí parecía esconderse la extraña capacidad de desarrollar afecto.
Desde el primer momento en el que observo con gran compasión las obras de ese espíritu oscuro… pudo sentir un gran sadismo como firma en cada víctima que se cobraba. Aunque eso fue disminuyendo a medida que el tiempo se iba... Sus trabajos se fueron volviendo menos crueles, casi como si un haz de humanidad lo hubiese obligado a pensar en el martirio que le hacía pasar a las otras personas.
Entonces era aún peor… Pues su enemigo estaba en constante mutación.
Le fue aterrador pensar que ganarle no era lo suficientemente bueno. Ya tenía esta batalla en su bolsillo, ¿Pero eso que le garantizaba? Incluso aunque esté tras esa puerta sin poder defenderse por el momento ¿Sabía lo suficiente como para estar seguro de que no huiría a la primera oportunidad?
Eso era malo. ¡¿Quién acabaría con esto si no era él mismo?! Él, quien era guardián y encargado de proteger a los siete ítems del milenio. Él, que mayores conocimientos poseía de todos. Y por ende sabía su historia tan bien como la de sí mismo, y conocía los más profundos detalles de su historia… O al menos de seis de ellos.
Sus dedos se le fueron a las sienes frotándoselas con quebranto... ¿Por qué ese demonio con cara de niño justamente fue a parar en el más complicado de los siete items? No podía dejarle ganar, era su deber recuperar el ítem que estuvo en manos solamente de los reyes de su tierra. Era su deber y lo cumpliría.
Aunque si lo pensaba con lentitud… quizá ese no era el modo de hacerlo…
¿Acaso sus sueños se estaban volviendo más turbulentos cada noche?... ¿Cómo podía ser posible que todo a su alrededor estuviese roto tan violentamente sino escuchó un solo ruido?
-Que extraño~-
Su cuerpo y postura parecían dignos de una pintura, pero no era el momento ni lugar para verse dulce, aunque no tenía modo de saberlo.
Abrió los ojos sin prisas acostumbrándose parcialmente a la luz tan pobre. Giró la cabeza sin entender nada. Primero notó su cama rodeada por una especie de burbuja azul que la mantenía alejada de ese caótico exterior. Estiró los dedos de los pies, de las manos, y volvió a recostarse. Pero antes de dejarse dormir de nuevo por algún motivo abrió los ojos y decidió sentarse.
-"Mírame"- alguien le susurró.
Entendiendo que la voz venía desde arriba apunto sus pupilas hacía el mismo lugar, y allí los vio. Eran ojos, de sus costados salía sangre y parecían adoloridos. Estaban bordeados por sensuales y largas pestañas negras… y su color era tan extraño y hermoso a la vez.
Los miro como sin poder distinguir si estaban allí o no realmente, los miró fuerte como tratando de palparlos así. Obviamente fue inútil, pero de algún modo se conformó con la sola belleza de los mismos.
Las pupilas rodeadas de sangre observaban como evidentemente en la mente de Anzu esto no era real... Entonces el verlo allí para ella no era más que una escena de un sueño fugaz. Su aspecto tan similar al de una muñeca cuando estaba dormida, y la actitud en ese mismo estado que la hacía relucir una faceta que rayaba en la inocencia… ¿Cómo podía odiarla? A pesar de no poder hacer nada por él ¿Qué le daba derecho a odiarla? Si todo era culpa de si mismo...
Haberse desmayado y despertado sólo para estar colgando tan patéticamente probablemente fue una intención de tortura. No obstante al mostrarle que estaba perfectamente a salvo fue como ponerlo frente a frente con la mismísima sensación de alivio. Un último gemido de dolor salió de su boca con un hilo de sangre.
El violento abrazo de humo cayó como un golpe que lo obligó a despertar de su fantasía. Ese ataque parecía tener también un arma contra su integridad, pero a decir verdad ¿Era razonable pensar que ese monstruo lo había puesto allí apropósito?... Todos sus músculos doloridos al extremo, con el aire que apenas entraba, y con su boca ahora libre, con la que apenas si le dijo que lo mirara. Su aspecto era tan lamentable, en vez de parecer preso parecía que esa cosa que estaban sujetando al borde de caer.
El ser herido frente a quien quería proteger era desde lejos la cosa más humillante que podían hacerle.
Por el cuarto rebotaron los alaridos de dolor incesantes. Al tricolor lo que no le quedaba de fuerza lo compensativa en ira, hasta que algo pareció cambiar en el paisaje. Cuando ya ni aire para gritar le quedó, su cabeza calló hacía el frente. Pero en el trayecto pudo ver algo rosa. Usando sólo los ojos miró hacía aquello, inexplicablemente los dedos de la muchacha se estiraban hacía él intentando tocarlo sin resultado. Presionaba sus yemas contra algo transparente que limitaba su deseo a quedarse en un simple intento.
Después de todo sólo pudo llegar a la conclusión que era un sueño. Quizá buscando dormirse para "despertar" Anzu sacó la mano y se quedó mirándole un instante más hasta que se recostó de apoco y no tardó en volver a dormir. Y justo a tiempo.
El con algo de esfuerzo logró tocar con la punta del pie el suelo, y apoyó ambos viéndose aún envuelto en la trampa. Todo el tiempo la serpiente gruño intensamente intentando provocarle temor y dolor, pero ni así la postura del varón sufrió siquiera el más mínimo cambio.
Sin dejar de sonreír, sin dejar tener un aspecto maltrecho y conmovido, los ojos del muchacho se volvieron rojos como su propia sangre. Con esa actitud de pretender salvarle por un lado salvaguardo la esperanza de salir de allí con vida... Pero también ancló un deseo que quiso negar y eliminar incontables veces. Salvaría ese cuerpo y a esa chica, pero no podía salvarse de que su mente se quebrara.
Los sonidos se bloquearon, los ojos del chico se ocultaron tras una amplia sombra…
En el cuarto del otro lado el moreno parecía haber tomado una decisión de último minuto y estaba revisando los expedientes de los alumnos… parecía interesado en algunos en particular, pero su cara no demostraba más que la misma frustración por averiguar qué había detrás de esa novedosa empatía que el otro Yugi tenía por unos y no por otros.
¿Podía ser algo personal?
Los papeles volaron por los aires en una enorme explosión. El moreno inesperadamente terminó en el piso apretando sus pupilas y preso de la sorpresa.
Finalmente, contra toda expectativa, apareció. El muchacho estaba manchado con su propia sangre, y también con un líquido negro y viscoso. Al bajar la vista el místico hombre notó que sus pasos dejaban huellas con el mismo líquido. Apenas enfocándose más hacía la imagen de su mascota derritiéndose provocaba el crecer de su mala corazonada.
Primero sólo hubo un intenso contacto visual, pero sus posiciones e intenciones era de por más distintas. La mirada del moreno se volvió en una prudencia resignada, mientras que por otro lado el joven sólo aclamaba un incesante odio.
El tricolor levanto la mano que había sido perforada con uno de los colmillos… lo miró sonriente y luego vio su herida para lamerla unas cuantas veces.
-No tienes idea de cuanto duele- le susurró opacando su enojo y camino hacía el otro hasta quedar a más o menos un metro de distancia- Sólo dime a que viniste…-
NOTAS DE AUTOR
*Se tira en el suelo exhausta* okey son… las una y media a.m ._.
Kukuku, Hola mis amados! Ewe… *como siempre pone una sartén en frente de si y se protege de los tomatazos* yo también los amo eweb
Okey okey… no quieren saber la santa razón por la cual actualizó los fincs tres veces al año XD, pero bueno ya saben que es lento pero seguro .w.b
Neeee ya que, la verdad es que quería hacer un cap con acción y algo de gore, y bueno salió esto .3. … no es gore pero a la próxima le pondré a atem un monstruo que esté hecho de carne y no de humo y así lo habrá XD
Neeeee…la verdad en el estado de semi-coma-cuatro en el que estoy difícilmente pueda ser objetiva aunque lea y re-lea el cap, así que mejor dejo que ustedes den su opinión :3
Hace mucho que no hago esto así que... A responder algunos coments! :3
Antoinette Gray: Mil gracias por tu comentario! Jajaja gracias :), la verdad es que es uno de los millones de proyectos que tengo de esta pareja... pero bueno este tuvo la suerte de salir a la luz xD!
HimeVampireChan: ./. ... Pero que epic fail de mi parte! Dx... neee gracias Hime, realmente siéndote franca nunca supe como era el modo correcto de escribirlo hasta ahora eweU... seeee que tontería no? .w. Pues con respecto a la ubicación en realidad no es ninguna en específico. Te explico, a lo largo del finc utilizaré muchas cosas del anime, y se irá desarrollando del mismo modo, sólo que como lo hace en el manga. En pocas palabras algo así como desde shandow game hasta la última temporada :3... pero eso aún lo tengo muuuy en el horno, por ahora sólo tengo pensado los caps del finc hasta ciudad batallas, pero ya que ewe, si voy a basarme en el manga no puedo dejarlo por la mitad xD.
Tarrant Hightopp: XD, gracias por tus comentarios tan amables, siempre intento ponerle la mayor emoción posible a los caps :3
Guest: Neee... lamentablemente no hay un tiempo real para las publicaciones eweU lo siento uwu... Ya que gracias por tu apoyo y espero que hayas disfrutado del cap! :3333
Ryuketsu no Hana: *abrazo mortalmortaloso invertido* sadqasdasdqqn EWE... muajajajajjajjjajaj, mi trolleador cerebro lo ha hecho una vez más... nomás mira ¡UN CAP NUEVO ANTES DEL 2014! XDDDD kukukuku gracias por el apoyo cariño :3
PD: También te estaré acosando por las contis de tus fincs! EWE
Annimo: Gracias por el apoyo,¡Espero que el cap haya cumplido con tus expectativas! :3
: Gracias por el apoyo y sorry por la tardanza xD, nwnb
Maga Valkyria: OMG! Gracias elys! x3...Seeee... cada vez mi lado yami irá surgiendo kukuku eweb
Bien, ahora si me voy y los dejo proseguir con sus lindas vidas eweb... Sólo les daré un miniminimini-spoiler... y es que tengo planeado que el próximo cap lleve como nombre "trato", ¿Porque? muajajajaj no se los voy a decir eweb
Hasta la próxima, enjoy! :D
