POKÉMON GOLD SERVER
USER: Scyther8
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LOGIN 1.2 - RUTA 30
El señor pokémon
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"¡Vamos! ¡Sólo cinco más!" Gritó One, mientras su Quilava (había evolucionado durante el segundo enjambre) lanzaba un ataque ascuas contra un Metapod, el cual cayó debilitado.
Detrás suyo, Scyther cambiaba a su Pidgey por Chikorita a la vez en que cambiaba al Sentret por un Hoot Hoot. Había pasado una hora y media desde que habían entrado en la zona donde se encontraban los enjambres de Metapod.
Con dificultad, se habían abierto paso entre el primer enjambre y el segundo, y ahora mismo quedaban justamente cinco Metapod que seguían usando fortaleza sin fin. En esos momentos, lo único que les permitían seguir avanzando era el hecho de que el Chikorita de Scyther los envenenaba, y después atacaban en trompa a los que tenían más cerca, aún a sabiendas de que sus mejores ataques sólo le bajaban del orden d puntos de vida por golpe.
"Ya está casi" Dijo Hap mientras su Quilava (que también había evolucionado durante el segundo enjambre) golpeaba de forma rápida al Metapod, seguido de dos golpes rápidos más de sus dos compañeros.
Con esos tres ataques, seguidos del ataque acuático del Totodile de Vana, uno de los Metapod finalmente cayó cuando le llegó la hora de comprobar su envenenamiento.
"Maldita sea, me he quedado sin movimientos" Gritó Vana que estaba simplemente fuera de sí. La tensión no podía cuantificarse en un lugar virtual, pero de bien seguro era mucha.
Las facciones faciales del grupo eran una simulación de las facciones faciales que ponían allá donde estuviesen, fuera de la simulación, pero parecían reales dentro de ese mundo formado por píxeles e impulsos eléctricos que les hacían creer que estaban en medio de Johto, peleando con una horda de Metapod que lo único que hacían era defenderse sin cuartel, y sin limitación alguna (cosa que sí acababa pasando en el juego).
"¿Porqué cojones no hay limite de aumento de características en este maldito juego?" Gritó Smacks mientras su Quilava apuntaba a otro Metapod, y seguía atacando sin cuartel. "Me quedo sin movimientos, joder"
"¡No mames! ¡Me he quedado sin ataques!" Gritó Ani mientras su Quilava empezaba a golpear como un desesperado a costa de su vida. "¡Ayuda! ¡Se me va a debilitar!"
"¡Voy, voy!" Contestó de forma violenta Scyther, mientras buscaba en su menú pociones. Encontró cinco de ellas, las cuales decidió emplear una en el Quilava de su compañera de grupo. "Utiliza objetos. Eso no te obligará a atacar, y no le harás ganar timing a los Metapod"
"Creo que otro está a punto de caer" Gritó One. Estaba usando a la vez a cuatro pokémon, aunque fuese de forma irregular, pues le hacía perder un poco de tiempo de respuesta.
En esa batalla, los jugadores estaban aprendiendo la importancia del tiempo de respuesta. Hasta tal punto que habían llegado a dominarlo con bastante exactitud. Si pasaba un tiempo entre ataque y ataque de uno de tus pokémon, le dabas a los pokémon rivales un ataque extra, que en ese caso se convertía en otro ataque fortaleza.
Eso había hecho que cada uno fuese definiendo su estrategia de una forma distinta. One había decidido sacar cuatro pokémon (Quilava, Caterpie (ahora un Metapod con placaje), Hoot Hoot y Pidgey) y empezar de forma violenta sus ataques, con tal de avanzar hacía delante con más rapidez. Acción que al cabo de un rato había hecho que cambiase a su Cyndaquil por su Sentret, y guardarse los ataques ígneos para más adelante. Por su parte, durante el primer enjambre, los Cyndaquil de Smacks, Hap y Ani habían actuado usando "Malicioso" (hasta que se le agotaron los PP) para que los ataques de los pokémon de One, Vana y Scyther tuvieran un camino fácil.
Durante el segundo enjambre, se cambiaron las tornas. El grupo que hacía de apoyo se dedicó a atacar rápidamente, mientras que el grupo atacante actuó como apoyo. Esa técnica les funcionó hasta que se los puntos de ataque se terminaron, llegando así hasta el tercer enjambre, donde empezó un ataque sin tregua contra los Metapod, llegando a la situación actual, en la que sólo cuatro miembros quedaban de pie, envenenados, y con una defensa muy alta. Quizás demasiado.
"Queda poco. Queda poco. ¡Coño! Pero es que a nosotros también nos queda poco." Comentó Vana mientras cambiaba su Totodile por un Pidgey. "Cuando termine esta mierda me voy a tomar fanta un rato. ¡Entre esto y el lag me ponéis hasta aquí!"
"Quedan tres, que acaba de caer uno por envenenamiento. ¡Esto ya está!" Gritó Scyther cuando de repente, se quedó mirando a su Chikorita, el cual estaba brillando de forma constante. "¡Cojonudo! Está evolucionando"
Y así era. Su Chikorita estaba evolucionando a Bayleef, lo cual indicaba que se encontraba en el nivel 16. Otra de las cosas curiosas del juego era que, todas las habilidades y estadísticas quedaban escondidas y no se podían ver mientras se jugaba. Aún y así, si se accedía al juego desde fuera del mundo virtual, se podía acceder a las estadísticas del mismo.
Mientras eso ocurría, un ataque ígneo golpeaba violentamente a uno de los Metapod restantes, saltando el indicador de ataque crítico y debilitando a la criatura, seguido de un grito desgarrante de felicidad de aquel que había logrado dicho objetivo, el cual era Hap.
"¿Cuantos quedan?" Preguntó Scyther a One, situado unos metros más allá de su posición.
De fondo podía observar la alineación del grupo al cual habían decidido apoyar en la misión. Uno de ellos, acababa de sacar una pokéball (más exactamente, se trataba de Smacks).
"Voy a capturar uno de los últimos. Sólo quedan dos... y nos deshacemos de uno..." Dijo Smacks de fondo a sus compañeros, el cual también estaba completamente agotado.
"Creo que dos. Si Smacks captura ese Metapod tal y como dice..." Jadeó One. No recordaba cuanto tiempo hacía que habían empezado el asalto contra los enjambres, pues estaba bastante concentrado en ese momento en controlar a todos sus pokémon a la vez. "No vuelvo a usar tantos pokémon a la vez. Es agotador. Al principio parece fácil, sólo es apretar botones en el aire. Pero... acabas perdiendo el sentido de la orientación..."
"Creo que después de esto, nos mereceremos un buen descanso" Comentó Scyther mientras se oían de fondo unas cuantas palabras mal sonantes acompañadas de un tono de felicidad que sólo podían indicar que acababan de derrotar al penúltimo Metapod.
Y... sólo quedaba uno. Estaba justo delante suyo. Y acababa de usar fortaleza. Una vez. Otra vez. Otra vez. A un ritmo vertiginoso que nadie esperaba.
"¿Qué coño ocurre aquí?" Gritó One, mientras buscaba a sus compañeros de grupo.
Todos, a excepción de un ataque recién dado de sus cuatro pokémon y de los de Scyther, habían parado de pelear con la caída de los últimos pokémon, con lo cual, ese Metapod estaba aprovechándose de las penalizaciones por tiempo de los cuatro usuarios.
"¡Joder! ¡Está defendiéndose mucho!" Gritó Scyther, mientras le indicaba a su Pidgey que atacase.
Pero no quedaban puntos de ataque en ningún ataque, así que el pájaro pokémon entró en modo muerte súbita, atacando a destaje contra el Metapod mientras perdía puntos de vida por cada ataque que realizaba. Hasta que, finalmente, se debilitó. Justo al mismo tiempo que el Metapod, que hizo una comprobación de envenenamiento.
"Te has dado cuenta... los ataques de un pokémon en modo de muerte súbita son... más poderosos que los ataques normales..." Jadeó Scyther, que seguía sin darse cuenta que acababan de pasar por tres enjambres de Metapod, derrotándolos a todos con gran maestría, y que justo delante suyo, estaba la casa del señor pokémon.
Era una pequeña choza. O mejor dicho, un edificio moderno con forma de choza. No tenía más, pues era una copia de la mayoría de edificios que se podían encontrar en los pueblos como Ciudad Cerezo y Pueblo Primavera. Una puerta de apertura automática, hecho con tochos y pintado de colores claros, con un techos de tejas marrones con un toque anaranjado. Y justo delante suyo, habían tres figuras que parecían mirarlos. Una de esas figuras, a su derecha, se puso a aplaudir.
"Sois los segundos en pasaros la quest. Menuda motivada llevabais" Comento el mismo avatar que estaba aplaudiendo de una forma incluso ofensiva. "Tampoco era tan difícil, aunque viendo la forma en que lo habéis hecho, supongo que es de esperar esa motivación"
"Yo lo haría" Dijo el avatar de la derecha. Era una voz femenina. Por el tono de voz, parecía muy joven.
Scyther miro a sus compañeros, mientras no podía esconder su cara de sorpresa. Eran tres personas, estaban justo delante suyo... y se habían pasado los tres enjambres antes que ellos. Estaban cansados. Agotados. Lo habían dado todo, y justo delante suyo, tres figuras se alzaban diciéndoles que todo su esfuerzo e ilusión era poca. Que todo lo que habían hecho ya lo habían hecho ellos antes.
"¿Cómo?" Jadeó Scyther, que no llegaba a entender como podía ser que tres personas hubiesen superado ese infierno antes que ellos, y con tan sólo casi dos días de servidor.
"Fácil. Nos compramos cada uno un Yamask en la tienda. Puedes adquirirlo por 2 euros. Y al nivel 5 tiene anulación." Dijo la chica que había en el centro.
La susodicha tenía el pelo oscuro, atado en una cola excepto por unas mechas rosas que le caían por delante de su rostro. Vestía con una gabardina negra, desabrochada la cual mostraba gran dotación enfundada en una camiseta de tirantes blanca, juntamente con una minifalda rosa oscuro. Los atributos de su personaje eran algo que ninguno de los presentes habían visto antes, por lo que seguramente se trataba de un avatar de pago. Unas medias blanquinegras con unos zapatitos terminaban su exuberante avatar, el cual destacaba en un mar de mediocridad basado en avatares de inicio.
"Joder con este juego. Creo que ahora me gusta muchísimo más" Comentó Smacks al ver el avatar femenino. "Oye Ani, espero que más adelante te hagas con un avatar así. Sería la hostia"
Los otros dos avatares en el grupo que estaba delante suyo estaba formado por un chico que vestía con una campera roja, debajo de la cual llevaba una camiseta blanca. Una gorra con el símbolo de la liga pokémon en su cabeza, tapando el pelo corto de color azul, y unas gafas deportivas atadas a la gorra. Su vestimenta seguía con unos pantalones tejanos y unas deportivas de color blanco y rojo. En su espalda, reposaba una mochila, un objeto que tan sólo podía conseguirse de pago.
"Y coño, se han gastado más dinero que yo" Comentó también Smacks, el cual tenía que soportar las miradas de enfado de la muchacha del grupo.
Finalmente, el último avatar del grupo, el de la otra chica, a la derecha, vestía con un chándal de color rojo muy apretado, y parecía tener un avatar diferente al de inicio, aunque tampoco era el que usaba la que parecía la líder del grupo. Su vestimenta continuaba con unos pantalones de chándal azules ajustados y cortos, y unas deportivas azules. Su pelo, rojizo, se escondía debajo de una gorra de la liga, tal y como lo llevaba el otro miembro del trío, y llevaba coletas.
"¡Oíd!" Les gritó Vana, con tu tono impertinente habitual, haciendo gala de su gran feminidad (si podemos declarar que el sarcasmo en una descripción es válido). "No tanta chulería ni pollas, ¡Y dejad el jodido fanservice en casa! ¡Y usad el dinero en cosas útiles!"
La sentencia de Vana les dejó a todos sorprendidos, incluyendo el grupo que hasta el momento había mantenido aires de solemnidad, y que ahora mismo se encontraban anonadados por lo que acababan de soltar.
"Ya habíamos visto a los noobs, y nos faltaba por ver a los noobs que van de pro" Siguió diciendo Vana, el cual parecía bastante molesto con la actitud del grupo.
"¡Eh, chavalote! ¡O chavalota! ¡O travestí!" Le espetó la chica del avatar con coletas, mientras mostraba una pokéball en su mano. "Eso no me lo dices en medio de una batalla pokémon"
"Claro. ¡Ahora mismo!" Gritó Vana totalmente ido.
"Venga, venga. Deja que se vayan por donde quieran. No estamos en condiciones de pelear. Y dudo que ellos tampoco lo estén. Han sido tres, y se han enfrentado a una horda de Metapod sin más ayuda. Les habrá costado lo suyo" One se puso delante de Vana.
"Además, hay que ir a ver al señor pokémon" Comentó Scyther, para salir del paso. Él tampoco tenía ganas de empezar una trifulca con gente capaz de gastarse dinero en pokémon. A saber que podrían haber comprado más.
"Crys... si quieres solucionar esto, espérate a encontrártelos más adelante. Si están aquí, significa que también estarán allí." Comentó la chica del medio, esbozando una sonrisa pícara para los miembros del grupo rival "Además, ya va siendo hora de que coma algo, así que me voy a desconectar"
"¿Eh? ¿Ya es hora de comer?" Comentó la otra chica, sorprendida.
"¿Más adelante?" Preguntó Hap, al mismo tiempo en que el avatar apodado "CrystalxGold1" replicaba a su compañera de equipo. "¿Qué quieres decir con eso?"
"Tendréis que entrar dentro para saberlo" Dijo la chica mientras abría el menú y apretaba el botón de desconexión. "Este juego no ha hecho nada más que empezar. Y va a ser interesante. Y por cierto, HapFace, me adelantaré y postearé la información de esta quest en el foro oficial. Corred a entrar antes de que lleguen los demás"
"¡Coño! ¡Mierda! ¡El lag!" Gritó Vana, mientras la chica desaparecía como si fuese desintegrada en una infinidad de partículas virtuales. "¡Tenemos que entrar! ¡Que no quiero el lag!"
"No mames más con el lag, men..." Dijo Ani, mientras bostezaba. "Vamos a darnos prisa, que no esperaba que fuésemos a tardar tanto. Mis padres me van a mandar a la cama a chaleco como se enteren de que estoy hasta tan tarde jugando"
"La hostia, es verdad. Que allí es de noche" Dijo Smacks mirando a su amiga. "Pues ya sabéis, aligerando, que es gerundio"
Y mientras el grupo se disponía a entrar en la casa del señor pokémon, los otros dos oponentes habían empezado a bajar la montaña, no sin antes Crys mandarle una mueca a Vana, a lo que él respondió con una invitación de amistad, petición que por sorpresa, la chica aceptó.
"Me quiere. ¿Será lesbiana?" Comentó Vana como quien no quiere la cosa.
"Eso sería si tu fueses una chica. Cosa que no eres." Comentó Scyther mientras la puerta del edificio se abría.
"Tu si que sabes quitarle la ilusión a un pobre jugador al que le gusta fantasear que tiene tetas y esas cosas. ¿Sabes que se pueden tocar?" Comentó Vana siguiendo con su tono.
"¿Sabes que me parece interesante?" Le espetó One, indicándoles que entrasen para que el resto del grupo pudiese entrar "El señor pokémon. Así que, para dentro"
Cuando el grupo hubo entrado, observaron una especie de segundo laboratorio, solo que más pequeño.
"Aquí cuando los noobs vengan, se va a formar un lag que ni en el lineage con un modem de 56" Dijo Vana, al mismo momento en que lo callaban.
En medio de la sala, había un NPC que se suponía que era un hombre viejo con traje, el cual llevaba un signo de exclamación en su cabeza. One se acercó a él.
"Hola, ¿Qué hace?" Le espetó con voz burlona y barriobajera. El NPC se activo al escuchar el sonido.
"¿Oh, vosotros sois los enviados del profesor Elm? Me alegro mucho de que hayáis venido a verme. El profesor está siempre muy ocupado, y su ayudante no podía venir. ¡Es una suerte que os tuviese a vosotros! Veréis, mi hallazgo es esto." Comentó el NPC, en el mismo momento en que delante de cada uno de los miembros del grupo aparecía una especie de pluma de algún pokémon.
Scyther observo la pluma con atención. Parecía una pluma normal, aunque era bastante grande. Parecía como si de un Pidgeot, pero era imposible que un Pidgeot tuviese plumas tan grandes. Al menos no que él recordase de verlo en el anime.
"Estaba por Ciudad Malva cuando me cayó esto del cielo. Al parecer, parece que un pokémon pájaro está indagando últimamente por allí. Me gustaría que se la entregarais al ayudante del profesor Elm que os está esperando en el centro pokémon de Ciudad Malva." Dijo de forma en que su personaje terminaba su explicación.
Al mismo tiempo en que esto pasaba, aparecía un cartel delante suyo que ponía lo siguiente:
FALTAN 6 DÍAS PARA EL INICIO DEL EVENTO EN LA TORRE DE BELLSPROUT
Junto a esa información, añadía un indicador del dinero que habían ganado por completar la misión, seguidamente de una suma de experiencia que ganaban todos los pokémon que habían participado en la misma.
"¿Un evento?" Comentó One, mientras observaba la pluma que había aparecido delante suyo, y utilizaba el menú para guardarla en su inventario.
"¿Ya está? ¿Se ha acabado?" Jadeó Vana, como si estuviera deseando que se terminase, mientras abría el menú y apretaba en el botón de desconexión "Demasiado vicio por el momento. Me voy a echar una siesta. ¿Os veo esta noche?"
"Supongo que si. No hay nada mejor que hacer" Dijo Scyther
"A no ser que te dé por leer. Entonces estamos jodidos" Comentó Vana, mientras observaba el conteo alrededor de su cabeza.
Y es que, antes de que el cuerpo desapareciese del juego, había que esperar un determinado número de segundos, con tal de que la desconexión fuese completamente correcta.
"Conmigo no contéis, que yo esta noche me voy de fiesta" Dijo One, mientras miraba su menú. "A todo esto, Vana, cuando te conectes... has decidido desconectarte en un lugar con mucho lag..."
"¡Mierda! ¡Los noobs! ¡EL LAG! ¡Nooooo...!" Se le oyó decir desesperadamente mientras su cuerpo desaparecía.
El grupo salió de la casa para encontrarse con que había empezado a atardecer en el juego.
"Es increíble el grado de realismo que tiene este juego..." Comentó One, mientras apretaba el botón de desconexión. "Scyther, mándame un correo si mañana vais a hacer party. Por hoy he tenido suficiente"
"Eso está hecho" Le respondió, mientras miraba en su menú la hora que era.
Eran las 17.00, por lo que habían estado unas seis horas seguidas conectados.
"Ha sido divertido. Pero me voy, esa maldita Queen me va a quitar el protagonismo en el foro" Dijo Hap, indignado, mientras también tecleaba en el aire su desconexión. "Si estáis esta noche conectados, avisad"
"Yo me voy a arranar. ¡Ha sido divertido! Nos vemos en otra ocasión, mens" Comentó la chica desapareciendo los dos (Hap y ella) a la vez.
"¿Te vas a quedar?" Le comentó él último que quedaba en el grupo con voz seria. Le puso la mano en el hombro. "Ha sido un placer. Y nos vemos"
Y así el último de ellos se fue, dejándolo en aquel lugar con sus pokémon casi sin movimientos.
"Ahora tendré que bajar toda la ruta y esperar que no me venga ningún enjambre..." Comentó él, denotando gran pereza en sus palabras.
Pero aún y así, lo hizo. Bajo toda la ruta hasta llegar a la zona de bifurcación, sin encontrarse con nada fuera de lo común por el camino. En un tramo, le hizo gracia ver como un grupo de diez personas estaban derrotando a un enjambre de Metapod, por lo que se podría decir que la chica que se habían encontrado antes ya había informado de ello en el foro.
"Este juego es interesante. Muy interesante. Me encantará ver lo que nos tienen preparado para el viernes que viene. ¡Un evento! ¡Eso parece muy interesante!" Pensó mientras observaba la pequeña casa, parecida a la del señor pokémon que había en la bifurcación, justo donde se alzaba la ruta 30 que llevaba a Ciudad Malva.
La zona en esos momentos ya estaba más poblada. Grupos de jugadores iban corriendo de un lado a otro, enfrentándose a todo aquel que se encontraban. Acababa de ver los primeros duelos entre entrenadores, los cuales se desarrollaban con la pasión adecuada por parte de todos sus participantes. Y es que, fuesen de donde fuesen, hiciesen lo que hiciesen, fueran noobs o profesionales, fuesen simplemente grupos de amigos o completos desconocidos, el mundo creado por Game Freaks había empezado a crecer.
Una sensación de emoción hizo que observase su mano, ilusionado por todo lo que tuviese que venir a partir de ahora, y en ese momento deseo ser poderoso. Y poder explorar hasta el último rincón de ese mundo virtual.
"Quizás si que va siendo hora de que me vaya a comer algo" Pensó, mientras se fijaba en un avatar que estaba solo en medio de la hierba, con un Chikorita delante suyo, mientras este se enfrentaba a un Caterpie.
Era un avatar femenino. Tenía el pelo largo, oscuro de forma en que sus rasgos faciales fuesen difícilmente reconocibles, pues aparte, se ayudaba con una gorra azul cuya visera estaba tirada hacía delante. Vestía con una camiseta blanca, encima de la cual llevaba una chaquetilla sin mangas roja, y unos pantalones tejanos que le llegaban hasta las rodillas. Debajo de esos pantalones, nacían unas medias blancas que terminaban muriendo en los pies, allí donde se encontraban unas zapatillas marrones.
"¡Eh! ¡Utiliza un pokémon volador! ¡Te irá mejor!" Comentó Scyther, como quien no quiere la cosa, mientras iba acercándose al desnivel que le separaba del avatar femenino y la hierba.
Pero, la muchacha no le hizo caso, y siguió insistiendo en su batalla, bajo el asombro de Scyther, que dudó un momento en que hacer, y aunque quería desconectarse, decidió bajar el montículo para entrar en la hierba.
"Chikorita es un pokémon que sirve más de apoyo que para usarlo de tanque" Le comentó de nuevo.
Siguió sin respuesta de la chica. Pero aún y así, se quedó allí para ver como el pokémon de planta debilitaba al Caterpie, y empezaba a brillar. En ese momento la chica dijo un rotundo "¡No!" y el brillo cesó. Acababa de parar la evolución de su pokémon.
"¿Porqué has eso hecho? Estaba evolucionando" Le comentó Scyther.
La chica siguió sin responder, pero, aún y así, ahora sabía que era una chica de verdad, y no un maromo que, como Vana, había decidido usar un avatar femenino para su provecho.
"Oh, vamos. Estoy siendo amable. Perdona si te ha molestado mi comentario sobre Chikorita, sólo quería ayudar. Pero tampoco es para que no hables... este es un juego social" Le comentó Scyther con un tono algo preocupado, pues la chica no le respondía.
"Me da igual" Comentó la chica, mientras empezaba a andar con su pequeño pokémon acompañante por la hierba, como si buscase otra victima a la que derrotar.
Scyther se la quedó mirando. Sabía que había gente que jugaba a estos juegos de forma individual, esquivando todo contacto con los demás jugadores. Pero también sabía que eso lo único que provocaba es que, al final, se aburriesen del juego y lo dejasen. Pero, no podía ponerse en la piel de la chica, y menos verle la cara, pues la gorra le impedía ver lo que fuese que ocultase. Después de un rato mirándola, como esperando a que ella, intimidada por el hecho de que la mirase, le dijese algo, se dio por vencido al ver que abandonaba la zona.
"Eh, si necesitas cualquier cosa, dímelo. Estoy en el foro oficial, junto con un montón de gente. Mi apodo es Scyther8. Si necesitas ayuda o algo, dímelo." Dijo simplemente.
No sabía porque, pero le daba la sensación de que algo le pasaba a la chica. Y otra cosa no, pero por alguna razón, podía comprender los estados de animo de la gente con tan sólo verlas. Aunque fuese de forma virtual.
Esperó un momento, por si la chica quería decirle algo, pero la chica había salido corriendo ruta arriba, en dirección a Ciudad Malva.
Hizo un gesto con los hombros, como quitándole importancia a ese hecho, y un instante después, apretó el botón de desconexión. Antes de que hiciese, apareció en su pantalla una petición de amistad. De alguien llamado "Tallulah001".
